DIA 25.

Anoche, no habiendo parecido los caballerizos, estuve con mucho

cuidado: esta mañana mandé en busca del capataz, y yo monté á caballo

y seguí el rio aguas arriba, y hallé un potrero de buen pasto y

terreno, que tendrá como una legua cuadrada, cuyo sitio parece no ser

frecuentado de indios, aunque á la salida hallé una senda muy vieja

por donde han transitado. Pero el camino que regularmente siguen pasa

tierra adentro, y separado de dicho potrero mas de dos leguas; por lo

que mandé al capataz trajese allí la caballada por precisarme el rio á

separarme dos leguas en una vuelta que hace al N; y en este intermedio

hay una isla de igual anchura con muchos sauces, y á mi parecer buen

terreno. Al anochecer avisté los caballerizos á la parte del S, á cuya

banda pasé en el bote, los que me digeron no habia novedad, y que no

habian podido descubrir los indios, ni saber en que parte estaba el

fuego que avistamos todo el dia: pero que en la inflexion que hace el

rio mas arriba, ya se separaba de la barranca, y habia buen parage

para los caballos, pues hacia ya de la parte del S considerable

llanura. En cuya atención, y en la de que es mi intento llegar con

las embarcaciones á los toldos primero que los caballos, que con eso

aseguro la caballada, lo que no sucederá si acaece lo contrario, mandé

al capataz cuidase los caballos en el parage donde estaban, y estuviese

atento cuando yo llegase con las embarcaciones á la llanura que me

decia, y entonces condujese allí la caballada.

Este dia navegué en línea recta 4 millas al ONO corregido.

Diario del piloto de la Real Armada, D. Basilio Villarino, del reconocimiento, que hizo del Río Negro, en la costa oriental de Patagonia, el año de 1782 · 第 28 / 260 题