VII

Estamos en marcha, pues. Las luces del patio vacilan un instante todavía

con el viento, y luego la noche es negra, completa.

¡Ah señores, qué viaje!

Las ruedas cortaban los aguazales... sis... sis... sis... y la tempestad

gruñía... hu... hu... hu... y las gotas de lluvia tamborileaban sobre el

landó... taratatá... taratatá...

El molino silencioso; Las bodas de Yolanda · 第 42 / 48 题