La República de Haití no aumentará su deuda pública sin previo
acuerdo con el Presidente de los Estados Unidos; ni contraerá
deuda alguna, ni asumirá ninguna obligación pecuniaria sino en el
caso de que las rentas ordinarias de la República, disponibles para
tal propósito, después de cubrir los gastos del Gobierno, sean
suficientes para pagar el interés y constituir un fondo de
amortización para el pago final de tal deuda.