SOBRE LOS CASOS EN QUE HA SIDO INFRINGIDA LA DOCTRINA DE MONROE.

Algunos escritores iberoamericanos, entre otros el mejicano Carlos

Pereyra en _El Mito de Monroe_, y el brasileño Eduardo Prado en _La

Ilusión Yanqui_, en su afán de desacreditar ante nuestra vista la

eficacia de la Doctrina de Monroe, se dedican a exponer los casos en que

el Gobierno de Washington permaneció impasible ante agresiones de las

potencias de Europa contra las Repúblicas americanas. No compartimos la

opinión de tan ilustrados escritores. Entendemos que ni la actitud de la

Gran Bretaña, en 1833, ocupando las Islas Falkland o Malvinas frente a

las costas de la República Argentina, y contra la voluntad del Gobierno

de esta nación, ni la que tomó a mediados del siglo pasado al ocupar en

territorio hondureño la Mosquitia y las Islas de la Bahía, invocando en

uno y otro caso títulos que databan de épocas remotas; ni la que adoptó

Francia, en 1838, al bombardear el Castillo de San Juan de Ulúa en

Veracruz, y al bloquear ese mismo año los puertos del Plata--casos que

entresacamos como los más importantes--, tienen fuerza bastante para

quitarle su tonalidad a la línea de conducta caracterizada por los

hechos expuestos en el capítulo anterior, en el que enumeramos los casos

en que el Gobierno de Washington había aplicado o invocado la Doctrina

de Monroe.

Es lo cierto, a despecho de cuantas excepciones se quieran encontrar,

que después que el mundo conoció el Mensaje del quinto Presidente de los

Estados Unidos, las naciones europeas no han fundado ninguna colonia en

América. No por esto dejamos de reconocer que ha habido casos en que,

positivamente, la Cancillería Americana se ha olvidado de la Doctrina de

Monroe. Tal ocurrió en 1850, al suscribirse por la Gran Bretaña y los

Estados Unidos el Tratado Clayton-Bulwer para la construcción de un

canal interoceánico, empresa en la que, según se estipuló, las dos

naciones tendrían la misma ingerencia, garantizando por igual la

neutralidad de dicho canal; por más que no se realizó la empresa en

aquel entonces; y cuando los Estados Unidos se decidieron a acometerla,

derogaron aquel Tratado. Esto se hizo, en 1901, por el que se denomina

Hay-Pauncefote; y tal ocurrió también, en 1877, al cederle Suecia a

Francia la Isla de San Bartolomé.

Hay otro caso en que el Gobierno de Washington infringió la Doctrina, y

que por sí solo debía redimir a los norteamericanos ante quienes afirman

que la Doctrina de Monroe no es más que la máscara con que se encubren

propósitos imperialistas: nos referimos al caso de Cuba, en 1898, cuando

los Estados Unidos, para libertarla, se apartaron de la regla según la

cual dicha Doctrina no rezaba con las colonias que existían cuando fué

promulgada.

FUÉ EN UN TIEMPO DE CARÁCTER "PRESIDENCIAL" EXCLUSIVAMENTE, PERO HOY ES

TAMBIÉN "CONGRESIONAL".

Durante muchos años la doctrina de Monroe fué, como dicen algunos

escritores, de carácter "presidencial", exclusivamente. Concebida, como

se ha visto, por el Poder Ejecutivo, resultaba el Legislativo ajeno por

completo a su aplicación; sin embargo, desde fecha relativamente

reciente este poder ha compartido con aquél su mantenimiento. No otra

cosa significa la aprobación de la Enmienda Platt por el Congreso y la

sanción por el Senado del Tratado de La Haya, del celebrado con Cuba con

carácter permanente y del convenido con Haití por un número de años; en

todos cuyos cuerpos legales se contienen prescripciones alusivas a la

referida doctrina.

Diríase que el hecho de que en los Tratados celebrados con las

Repúblicas de Cuba y Haití se contengan tales prescripciones, envolvía

la infracción de una de las reglas seguidas en la aplicación de la

doctrina de Monroe, las alusivas a que los Estados Unidos no hacen

materia de pacto dicha doctrina; pero en realidad tales Tratados, más

que el producto de la libre voluntad de las dos partes suscribientes,

son la consecuencia de un orden de cosas según el cual, una de ellas se

tiene que someter a la acción preponderante de la otra.

La Política de los Estados Unidos en el Continente Americano · 第 44 / 76 题