CAPÍTULO XIV.

Tigbi ó Tiui.--Etimología de esta

palabra.--Situación.--Estadística.--Historia.--Rancherías

de monteses.--Sus usos y

costumbres.--Bautizos.--Casamientos.--Inhumaciones.--_Day canama

olang padagoson moan simong lacao._--El _magnaguram._--El

_dumago._--El _tolodan._--El monte _Putianay_.--Maravillas

geológicas.--Sulfataras.--Manantiales incrustantes de

_Maglagbong._--Lago peligroso.--Formaciones silíceas.--Mr. Jagor

ante los manantiales de _Maglagbong._--La solfatara Igabó.--El

cono rojo y el cono blanco.--_Geysers de Islandia_ comparados

con los de _Maglagbong.--_La tierra de las maravillas.--Nombres y

apellidos.--Confusiones.--El libro de vitácora de Legaspi.--Caracteres

físicos del agua de Tiui.

Tigbi ó Tiui, quiere decir cosa torcida, y quizás por las muchas sendas

ó veredas que hay en la jurisdicción de dicho pueblo se le daría ese

nombre: creemos, sin embargo, es mas lógico buscar su etimología en la

palabra bicol tigui, nombre con que se designa á un pescado parecido

á la sardina que abunda en aquellas aguas.

Tiui linda con los pueblos de Bují, Sagnai y Malinao, teniendo al

Este el mar Pacífico. Forman su jurisdicción 4 barrios é igual número

de rancherías de monteses llamadas Capantagan, Entilan, Borabod y

Labnig. La población de Tiui y sus barrios la forman un total de almas

de 8.421, de estas son tributantes 4.190, repartidas en 44 cabecerías.

De los datos estadísticos, resulta que en 1878 se verificaron 84

casamientos, 367 bautizos y 162 inhumaciones.

Hay 4 chinos radicados y 3 europeos, dos de raza blanca y uno de

amarilla nacido de padres indios en Madrid. La estadística criminal

solo dió un contingente de cuatro individuos.

A las escuelas asisten por término medio de 120 á 130 niños y de

140 á 150 niñas, hablando el español 7 de los primeros y ninguna de

las segundas.

Tiui fué erigido como tal pueblo el año 1863 bajo la advocación de

San Lorenzo mártir. Antes fué barrio de Malinao, siendo sus primeros

pobladores oriundos de Bují y Lagonoi.

Existen en Tiui curiosos restos de fortalezas construídas, en lo

antiguo para evitar las piraterías de los moros. Las tradiciones de

este pueblo conservarán eternamente en sus memorias los desembarcos

piráticos verificados en 1841 y 45. En esta última fecha los moros

redujeron á cenizas el primitivo pueblo de Tiui que se encontraba

asentado en la misma playa. De aquella escena de destrucción solo

quedan algunos restos de la iglesia. También, son fechas memorables

en los fastos nefandos de Tiui las de 1857, 1808 y 1849. El cólera

y las viruelas causaron en esos años horribles estragos.

Ya hemos dicho que la jurisdicción de Tiui se encuentran rancherías de

monteses, y habiéndolas visitado diferentes veces vamos á dar cuenta

á nuestros lectores de algunos usos y costumbres de aquellos. Estas

rancherías están regidas por magalajes ó sean capitanes que eligen

de entre los de su clase. Su forma administrativa con relación al

Estado es nula, pues ni pagan contribución ni rinden vasallaje.

Los bautizos entre estas razas son sumamente sencillos: tan luego

principia á llorar el recien nacido se va diciendo en voz alta por

un individuo de la familia todos los nombres de sus antepasados,

y el que se pronuncia en el momento de cesar el llanto, ese es el

nombre que llevará el recien nacido. Se dan casos en que el abolengo

conocido es corto y el llanto del niño demasiado largo, y en este

caso se barajan los nombres á gusto del oficiante.

En los casamientos por el contrario las fórmulas ya son más complicadas

y costosas. Se empieza por el _pamalaye,_ ceremonia que consiste en

pasar el pretendiente con sus padres y demás parientes á casa de la

novia, cuya casa la han cercado de cañas entrelazadas, no dejando

más que una entrada obstruida por un bejuco del que pende un bolo ó

sea puñal guarnecido de plata. De este bejuco hay que colgar por los

visitantes otro puñal de igual riqueza. Con estas armas se corta el

bejuco quedando franqueada la entrada. Una vez la comitiva en la casa

hacen la pretensión, y si es admitida se concierta entre los padres

el _purung_ ó sea el dote que el novio debe pagar. Designado el día

de la boda se dirige el novio á la casa de su futura en donde esta se

encuentra escondida, procede á su busca, y un nuevo bejuco y un nuevo

puñal le indica el sitio donde se encuentra, y una vez en su compañía

se presentan ante los convidados y se hace entrega de la dote; después

viene la promesa de fidelidad so pena de pagar la mujer duplicadas

las cantidades dadas por el marido, y este el perder la mujer y las

cantidades entregadas, si es él el que falta. Las cantidades dotales

se pagan por el orden que sigue. 1.° El _purung_ ó sea el precio en

que se tasa á la mujer; este precio es convencional. 2.° El _sincat_

ó sea el presente que debe llevar á favor de la dote todo convidado

á la boda: por el _itinaid_ ó sea por las ceremonias de la boda,

y por el _pagratas_ ó sea por la ceremonia de cortar el bejuco que

obstruye la habitación donde se esconde la novia. A su vez la madre

recibe también cantidades por el _Idinara_ ó sea por los meses que

llevó en su vientre á la novia, por el _pagpadodo_, ó sea el período

de la lactancia, y por el _gímirod_ ó sea por sus desvelos y cuidados.

Si la novia no es primogénita tiene también el novio que pagar derechos

llamados _ilinacad_. Concluidos los pagos empieza el _pagcaya_ ó sea

la fiesta, y en medio de esta el marido simula un rapto cogiendo á

su mujer en brazos y llevándola á su nueva casa.

Estas ceremonias se simplifican si los novios son pobres, en este

caso solo hay la petición, el convite de boda, y el rapto.

En los entierros se observa el siguiente ceremonial. Tan luego

espira un individuo de aquellas razas se busca un tronco de la palma

llamada _Hagol_, se le deja solo la corteza resultando un ataúd

cilíndrico dentro del que colocan el cadáver, y después cierran

los dos extremos de aquel tronco hueco con tablas que calafatean

con resina blanca. Hecha esta operación colocan el féretro en el

centro de la mejor habitación de la casa y principian las fiestas

que duran mientras tiene dinero que gastar la familia. Concluídas

las fiestas se abre una fosa al pié de la misma casa, y el pariente

más inmediato del difunto coge el _onlong_ ó sea un manojo encendido

de hojas secas, y con él sahuma el hoyo á la par que pronuncia estas

palabras sacramentales. _Day canama olang padagoson moan simong lacao_

que quiere decir, nadie más te detenga, prosigue en paz tu camino;

palabras que se repiten mientras se llena la fosa de tierra y plantas

olorosas.

Sus creencias religiosas las basan en la aceptación de un ser superior

á quien llaman _Magnagurang_. La música y el fuego forman parte

de sus ceremonias religiosas. El _dumago,_ ó sea una invocación

á los antepasados, de tonos tristes y melancólicos, se canta con

acompañamiento de guitarra; otras veces al canto acompaña el baile,

llevando las bailarinas sobre la cabeza el _tolodan,_ ó sea un plato

grande de barro conteniendo un gallo desplumado y sin intestinos:

este baile se verifica en medio de grandes fogatas que rodean á

los bailarines.

Cerca de Tiui se alza majestuoso el _Putianai,_ escabrosísimo monte

á cuyas últimas cresterías han llegado poquísimos.

Quizás, y sin quizás, no habrá en toda la isla de Luzón una maravilla

geológica como la que se admira en los renombrados manantiales que se

hallan á 2 km. de Tiui. Estos manantiales se elevan en medio del río,

formando caprichosos surtidores cuyas aguas en ebullición caen entre

nubes de espeso humo en las ondas del río.

Si bellas son las solfataras del río, bellísimos lo son sus vecinos

manantiales incrustantes de _Maglagbong_. En el sitio así llamado

solo había hasta 1827 pequeños pozos; hoy se admira en el centro de

una explanada exenta de toda vegetación y en la que fatídicamente

resuenan los pasos del viajero, un pequeño lago de aguas tan purísimas

y trasparentes, que permiten examinar su fondo y paredes, tapizadas de

las más vistosas y caprichosas formaciones silíceas que puede forjar

la imaginación. Aquella belleza en el fondo y quietud en la superficie

envuelve un horrible peligro, pues desgraciado el ser que fascinado

en aquellas calcinadas y movedizas arenas cayese al lago; su muerte

sería inevitable. Las aguas son tanto más engañosas cuanto que ni

desprenden humo, ni forman el burbujeo que señala la ebullición, y sin

embargo, fuegos invisibles alimentan constantemente aquella inmensa

caldera. Muchísimas páginas podríamos consagrar á los manantiales

de _Maglagbong,_ pero nos vamos á limitar á transcribir lo que de

ellos dice el sabio naturalista alemán Mr. Jagor: «No lejos de Tiui

(escribe aquel en sus _Viajes por Filipinas_), y exactamente al E. de

Malinao, hay una débil sulfatara llamada Igabó; en medio de una pradera

rodeada de árboles se abre un claro de forma oval, próximamente de

100 pies de largo por 70 de ancho. Todo el espacio está cubierto de

piedras del tamaño de la cabeza y mayores redondeadas por la erosión;

rompiéndolas se ve su estructura concóidea, pues se separan delgados

mantos concéntricos, el núcleo es gris y lo forma la traquita. En

algunos puntos brota del suelo agua termal, que, reuniéndose, da

origen á un arroyo; algunas mujeres se ocupaban en cocer su comida

tomando agua del manantial con una red de trozos de caladium; el agua

está próxima al punto de ebullición. En la cara inferior de ciertas

plantas se veía una tenue capa de azufre sublimado, los indicios de

alumbre apenas se notaban; en una hondonada se había reunido caolín,

que se emplea para enlucidos.

De allí pasé á los manantiales incrustantes de _Naglegbeng_ (debe

ser _Maglagbong)_ que están próximos. Creí hallar fuentes de aguas

calizas, y me encontré con bellísimas formaciones silíceas, sumamente

caprichosas en todos los estadios de desarrollo: conos truncados con

apéndices cilíndricos, pirámides cortadas, con cavidades redondas,

con bordes estriados, estanques hirviendo. Un sitio raso de 200 á

300 pasos de ancho por vez y media de largo, exceptuando algunos

claros encespedados, está recubierto por una costra de sílice que á

veces forma unas grandes superficies continuas; pero generalmente se

presentan fraccionadas por fisuras verticales en delgadas placas. En

innumerables puntos penetra en ebullición el agua cargada de sílice:

saliendo de la tierra, se extiende sobre la superficie y deposita

por enfriamiento y evaporación en seguida una capa, cuyo espesor

disminuye del centro á la periferia con gran regularidad; así se forma

en el transcurso del tiempo un cono muy plano con una cavidad de agua

hirviente en el centro. Aumentando los sedimentos disminuye el canal

de desagüe, corre poca agua que se evapora en inmediata proximidad

del borde, y cada gota deposita un pequeño grano de sílice: así se

forma la parte superior del cono más abrupta que su base, y también

á la vez resulta un apéndice cilíndrico, cuya superficie exterior,

como el agua no corre completamente por igual, queda acanalada

con estalactitas. Si se obstruye el canal hasta el punto de ser la

salida menor que la evaporación, no fluye el líquido por el borde, el

depósito continúa por el enfriamiento gradual del agua regularmente en

el borde interior de la cavidad: pero á medida que desciende el nivel

del agua, cesa la sedimentación en su parte alta, disminuyendo así el

grueso de la capa en la pared interior, y cuando el canal se obstruye

por completo toda el agua se evapora y queda una oquedad lisa como

torneada á mano en forma de campana invertida. En el cono blanco

[8] se ve uno de estos, distinguiéndose alrededor del cono rojo

un borde de cavidad aún más perfecto. El agua busca entonces nueva

salida y rompe por el sitio en que encuentra menor resistencia sin

destruir el hermoso cono que antes formó. Muchos ejemplares parecidos

se encuentran en la localidad. Sin embargo, en los grandes conos

originados en un pequeño estanque, los vapores alcanzan, cuando está

obstruido el desagüe una fuerza expansiva tal, que hacen saltar la

costra superficial dividiéndola en fragmentos radialconcéntricos. El

agua brota en abundancia solo del centro, y se dirige á la altura casi

verticalmente, dejando las arenas sobrenadar debajo de los fragmentos

de la costra; así se forma una especie de gradería concéntrica, cuyo

piso horizontal se va llenando de un modo gradual por nuevos depósitos

de las aguas que lo recubren. A veces rompe el agua, estando cerrado

el desagüe y después de formada la gradería, por la vertiente del

mismo cono, y entonces se origina otro al pié del primero. En las

inmediaciones de los manantiales silíceos hay depósitos de arcillas

blancas, amarillas, rojas y gris azuladas, alternando en capas poco

potentes como las margas irisadas: probablemente son producto de la

descomposición de rocas volcánicas acarreadas allí por las aguas y

coloreadas por óxidos de hierro. Quizá proceden estos depósitos de

las mismas rocas, de cuya descomposición proviene la sílice siendo

los últimos restos sólidos de las mismas. Su cantidad es sin embargo

escasa, no se hallan en su primitiva posición, y representa solo una

pequeña parte de la masa primitiva. Los mismos fenómenos se observan

en Islandia y en Nueva Zelandia: pero _mucho más variados, más bellos

y más puros son los productos de los manantiales de Tiui que los

de los Geisers de Islandia_. Hay depósitos de plantas incrustadas

con un baño tan tenue de sílice que se transparentan á través de

él los nervios de las hojas bien reconocibles: la galvanoplastia

no podría hacer un trabajo más delicado. En otros sitios alternan

capas delgadas opacas, blancas ó muy débilmente rojizas de sílice,

con fajas transparentes de ópalo amarillo y de _hialita_. A veces

cuando la sílice queda largo tiempo en estado gelatinoso, han formado

los gases penetrando en la masa consistente, series de celdillas de

delgadas paredes, tan compactas y regulares como si fueran de origen

vegetal: las celdillas están vacías ó llenas de _hialita_ que suele

penetrar en rayos continuos por la masa silícea. En otros sitios se

ha depositado este mineral en capas concéntricas delgadas, alrededor

de núcleos sólidos formando _amigdalas._ De una belleza sorprendente,

verdaderamente monumental, es la rara forma del cono rojo de Tiui,

_quizás sin rival en todo el mundo_.»

Escudados con las palabras del sabio alemán que dice, _que los

productos de los manantiales de Tiui son más bellos_ y más puros que

los de los _geysers de Islandia_, bien podremos asegurar que son los

más sorprendentes del mundo, con perdón sea dicho del geólogo americano

Hayden y de los decantados geysers de _La tierra de las maravillas_.

No queremos dejar olvidada una particularidad que noté en los

nombres y apellidos de la mayoría de los vecinos del pueblo de

Tiui. Hasta no há muchos años los indios daban invariablemente á

sus hijos en la pila bautismal, el nombre del santo del día en que

nacían, sirviéndoles de apellidos el nombre del padre, viendo por lo

tanto en todas las escrituras antiguas figurar á Antonio de Luís,

Juan de Pedro, Victoriano de Andrés, etc. Esto originaba grandes

confusiones, y durante el gobierno del general Urbistondo--si no

estamos equivocados,--se dispuso que los indios adoptaran apellidos,

y al efecto se mandaron por provincias extensas relaciones de aquellos

para que escogiera cada cual el que más le agradase. Recuerdo esto

porque en Tiui me encontré con un D. Pedro el Cruel y un D. Enrique

de Trastamara, fraternizando alegremente frente á un jarro de vino

de nipa. No creo se tuvo gran cuidado al redactarse en las relaciones

ciertos apellidos, que por su respetabilidad y personificación debían

estar á nuestro juicio á salvo de todo ridículo, y ridículo, y no

poco es ver á un Guzman el Bueno jugando al gallo, y á una Isabel de

Marcilla en complaciente _bichara,_ con un Tirso de Molina ó un Lope

de Rueda.

En Filipinas faltaban apellidos y hubo que crearlos; en cambio hasta

fecha no remota no existió en aquellos archipiélagos quien se llamara

Silvestre, por la sencilla razón de que el rumbo de los primeros

navegantes borró un día del almanaque; así que en Filipinas el mes

de Diciembre no tenía mas que treinta días, necesitándose que Madrid

y Roma intervinieran para enmendar ese _desaguisado_ que á la marcha

de los tiempos llevó el libro de bitácora de Legaspi.

Para terminar vamos á dar á conocer el análisis cuantitativo de las

aguas de Tiui, hecho por el aventajado farmacéutico D.A. del Rosario.

Caracteres físicos del agua.

Turbia, inodora, incolora, casi insípida; por el reposo deposita un

precipitado blanco ocráceo bastante abundante. Filtrado el líquido,

precipita igualmente por la ebullición.

Peso específico determinado por el método de Klaproth 1,0041.

_Ensayos preliminares._

Papel de tornasol azul Nada.

rojo Nada.

almidón Nada.

acetato triplúmbico Nada.

Polvos de plata Nada.

El líquido filtrado presentó las siguientes reacciones:

Agua de cal Nada

Nitrato argéntico Precipitado blanco muy

tenue soluble en el

amoniaco.

Cloruro bárico Precipitado blanco

abundante insoluble en

el ácido nítrico.

Sulfhidrato amónico Coloración pardusca.

Ferrocianuro potásico Nada al punto.

Hidrato potásico Enturbiamiento casi

imperceptible.

Amoniaco cáustico Enturbiamiento casi

imperceptible.

Ferrocianuro potásico Coloración azulada.

Ferrocianuro potásico Coloración azulada.

y ácido nítrico

Oxalato amónico Precipitado blanco.

Fosfato sódico-amónico Precipitado blanco.

Cloruro platínico y alcohol Precipitado amarillo

tenuísimo.

Bimetantimoniato potásico. Ligero precipitado

(Sobre el líquido concentrado granugiento.

y filtrado).

El precipitado que quedó en el filtro se presentaba blanco rosáceo

soluble con residuo en el clórido hídrico hirviendo, precipitado la

solución por los siguientes reactivos.

Amoniaco Precipitado rosáceo que por

la acción de la potasa

disminuye de volumen aumentando

de coloración.

Ferrocianuro potásico Coloración azul Prusia.

Cloruro platínico Precipitado amarillo tenue y

cristalino.

De lo expuesto se deduce: 1.° Que el agua que se estudia contiene los

siguientes cuerpos en disolución. _Clórido hídrico, ácido sulfúrico,

óxido ferroso, óxido cálcico, óxido magnésico, óxido potásico y

óxido sódico:_ 2.° Que el precipitado suspendido en dicho líquido, se

halla constituido por óxido férrico, óxido alumínico, óxido potásico

y sílice.

A pesar de la no muy notable cantidad de principios mineralizadores

existentes en el agua mineral ensayada, y teniendo en cuenta que en

ella predominan los sulfatos magnésico, sódico y ferroso y el cloruro

magnésico, podemos clasificarla como _agua mineral medicinal salino

ferruginosa sulfatada_, y atribuirla _à priori,_ como propiedades

terapéuticas (separadas las materias en suspensión) la de diurética

y reconstituyente.

No debe esto llamar la atención, pues clasificándose como _aguas

minero-medicinales_ las de _Fitero (Pamplona), Hermida (Santander),

Sacedón (Guadalajara),_ etc., que contienen, la primera una cantidad

casi igual y las dos últimas, proporciones mucho menores de sales

minerales que la que acabamos de analizar, igual ó mayor motivo existe

para clasificar estas del modo indicado.

No se extrañe tampoco la ausencia en ella de diversos gases que

generalmente existen en disolución en las aguas minerales salinas, pues

siendo la temperatura del manantial casi igual á la de la ebullición

según datos proporcionados al digno catedrático de farmacia D. Fernando

Benítez, se comprende que á dicha temperatura se hayan desprendido

los que pudiera haber contenido en disolución.

En cuanto al origen de las sales que la mineralizan, aun cuando

no podamos partir de base sólida por carecer de datos geológicos y

topográficos, podemos admitir que sean probablemente producto de la

disgregación de rocas feldespáticas y de la descomposición de algunas

piritas que encontraría á su paso el agua auxiliada por su elevada

temperatura que reconocería por causa, ya la inmediata radiación del

calor del volcán ya la notable profundidad de donde provendría el agua,

ó las violentas reacciones químicas que encontraría y provocaría á

su paso. Así se explica la notable proporción de sílice encontrada

en la materia suspendida en ella con relación al óxido alumínico

(0,102, 0,035).

Viajes por Filipinas: De Manila á Albay · 第 36 / 43 题