de Isabel Cortés, alias la Moyaneta, negociante, natural y vecino de
esta Ciudad, de edad de veinte y nueve años, reconciliado y preso
segunda vez por judaizante relapso; leyósele su sentencia con méritos y
fue relajado a la Justicia y brazo seglar con confiscación de bienes por
hereje, apóstata, judaizante, relapso y confeso.
4. Isabel Pomar, viuda de Francisco Bonnin, negociante de oficio;
natural y vecina de esta Ciudad, de edad de setenta y un años:
reconciliada y presa segunda vez por judaizante relapsa; leyósele su
sentencia con méritos y fue relajada al brazo seglar con confiscación
de bienes por hereje, apóstata, judaizante, relapsa, convicta y confesa.
5. Isabel Terongí, mujer de Agustín Cortés de Rafael, alias Bruguea,
negociante de oficio; natural y vecina de esta Ciudad, de edad de
cuarenta y tres años; reconciliada y presa segunda vez por judaizante
relapsa; leyósele su sentencia con méritos y fue relajada a la Justicia
y brazo seglar con confiscación de bienes por hereje, apóstata,
judaizante, relapsa, convicta y confesa.
6. Isabel Martí, mujer de Bartolomé Terongí, alias el Conde, mercante de
oficio; natural y vecina de esta Ciudad, de edad de cuarenta y dos años,
reconciliada y presa segunda vez por judaizante relapsa; leyósele su
sentencia con méritos y fue relajada a la justicia y brazo seglar, con
confiscación de bienes por hereje, apóstata, judaizante, relapsa,
convicta y confesa.
7. Juana Cortés, viuda de Bartolomé Forteza, alias menjús, negociante de
oficio; natural y vecina de esta Ciudad, de edad de cincuenta y ocho
años; reconciliada y presa segunda vez por judaizante relapsa; oída su
sentencia con méritos, fue relajada al brazo seglar con confiscación de
bienes, por hereje, apóstata, judaizante, relapsa, convicta y confesa.
8. Margarita Terongí, Doncella, hija de Rafael José Terongí, alias
jelós, botiguero de oficio y de Francisca Terongí, ambos difuntos;
natural y vecina de esta Ciudad, de edad de veinte y nueve años,
reconciliada y presa segunda vez por judaizante relapsa; leyósele su
sentencia con méritos y fue relajada al brazo seglar, con confiscación
de bienes por hereje, apóstata, judaizante, relapsa, convicta,
impenitente negativa.
9. Beatríz Cortés, mujer de Melchor José Forteza, alias menjús,
negociante; natural y vecina de esta Ciudad, de edad de veinte y ocho
años, reconciliada y presa segunda vez por judaizante relapsa; leyósele
su sentencia con méritos y fue relajada, con confiscación de bienes por
hereje, apóstata, judaizante, relapsa, convicta y confesa.
10. Violante Forteza, mujer de Rafael José Cortés, alias filoa,
negociante; natural y vecina de esta Ciudad, de edad cincuenta y tres
años; reconciliada y presa segunda vez por judaizante relapsa; leyósele
su sentencia con méritos, fue relajada al brazo seglar con confiscación
de bienes por hereje, apóstata, judaizante, relapsa, convicta,
impenitente negativa.
11. Isabel Aguiló, mujer de Pedro Juan Aguiló, de Pedro Juan,
negociante; natural y vecina de esta Ciudad, de edad de veinte y ocho
años; reconciliada y presa segunda vez por judaizante, relapsa; leída su
sentencia con méritos, fue relajada al brazo seglar con confiscación de
bienes, por hereje, apóstata, judaizante, relapsa, convicta, impenitente
negativa.
12. Catalina Terongí, mujer de Guillermo Terongí, alias morrofés,
botiguero de oficio; natural y vecina de esta Ciudad, de edad de
cuarenta y cinco años; reconciliada, presa segunda vez por judaizante
relapsa. Salió con mordazas por pertinaz y con insignias de condenada;
leída su sentencia fue relajada al brazo seglar para ser quemada viva
con confiscación de bienes por hereje, apóstata, judaizante, relapsa,
convicta, confesa y pertinazmente obstinada.
13. Rafael Benito Terongí, hermano de dicha Catalina; soltero, hijo de
José Terongí, alias jelós, y de Francisca Terongí, ambos difuntos;
negociante de oficio, natural y vecino de esta Ciudad, de edad de veinte
y un años; preso por delitos de judaismo; estando con insignias de
condenado como su hermana Catalina, se le leyó su sentencia con méritos
y fue relajado a la Justicia seglar para ser abrasado vivo, con
confiscación de sus bienes, por hereje, apóstata, judaizante, relapso,
convicto, confeso y pertinacísimamente obstinado.
14. Rafael Valls, mayor, jabonero de oficio, que era como el Rabino de
todos, de edad de cincuenta y un años, natural y vecino de esta Ciudad,
reconciliado y preso segunda vez por judaizante relapso. Salió con las
mismas insignias de condenado que los dos últimos, y habiéndosele leído
su sentencia con méritos, fue relajado al brazo seglar para arder vivo
en las llamas con confiscación de bienes por hereje, apóstata,
judaizante, relapso, convicto, confeso y obstinadísimamente pertinaz.
RELAJADOS EN ESTATUA Y EN
sus huesos
15. Leonor Cortés, mujer de José Martí de Francisco, alias bruy,
negociante de oficio; de edad de sesenta y dos años, natural y vecina de
esta Ciudad, reconciliada y presa segunda vez por judaizante relapsa;
murió en las cárceles, salió al Auto en estátua con insignias de
relajada; leída su sentencia con méritos, fue condenada su memoria y
fama y relajada a la Justicia seglar, con sus huesos, que salieron
también al Auto y confiscación de bienes por hereje, apóstata,
judaizante, relapsa, convicta y confesa.
16. Leonor Martí, viuda de Rafael Jerónimo Cortés, botiguero que fue de
oficio; natural y vecina de esta Ciudad, de edad de setenta y dos años,
reconciliada y presa segunda vez por judaizante relapsa; murió en las
cárceles; salió al Auto en estátua y una caja de sus huesos, con
insignias de relajada; leyósele su sentencia con méritos; fue relajada a
la Justicia seglar con sus huesos y confiscación de bienes, por hereje,
apóstata, judaizante, relapsa, convicta y confesa.
17. Agustín Cortés, mayor, difunto, de oficio que fue negociante,
natural y vecino de esta Ciudad, de edad de sesenta y cinco años;
reconciliado y preso segunda vez por judaizante relapso; salió al auto
en estátua, con insignias de relajado y una caja de sus huesos; leyósele
su sentencia con méritos, fue condenada su memoria y fama, relajado a la
Justicia y brazo seglar, con sus huesos, con confiscación de bienes por
hereje, apóstata, judaizante, relapso, impenitente convicto.
18. Margarita Martí, viuda de Miguel Terongí, de la volta, de oficio que
fue botiguero; difunta, natural y vecina de esta Ciudad, reconciliada,
judaizante relapsa, salió en estátua con insignias de relajada; leyósele
su sentencia con méritos y condenada su memoria y fama, fue relajada al
brazo seglar, con confiscación de bienes por hereje, apóstata,
judaizante, relapsa, convicta, impenitente y confesa. Esta fue aquella
infeliz sobre quien cayó su casa y se ahogó desastradamente en el algibe
de aceite el año 1688.
AUSENTES
19. Francisco José Terongí, soltero, hijo de Rafael José Terongí, alias
jelós y Francisca Terongí su mujer, ambos difuntos, de oficio
negociante, natural y vecino de esta Ciudad, reconciliado por este Santo
Oficio el año pasado de 1679, ausente fugitivo; salió al auto en estátua
con insignias de relajado; leyósele su sentencia con méritos, fue
relajado al brazo seglar con confiscación de bienes, por hereje,
apóstata, judaizante, relapso, convicto y contumaz e impenitente.
20. Jerónimo Tomás Terongí, hermano de dicho Francisco, de oficio
estudiante, natural y vecino de esta Ciudad, reconciliado por este Santo
Oficio el año pasado de 1679, ausente fugitivo; salió al Auto en estátua
con insignias de relajado; leyósele su sentencia con méritos y fue
relajado a la Justicia seglar, con confiscación de bienes por hereje,
apóstata, judaizante, relapso, convicto y contumaz e impenitente.
21. Agustín Cortés de Alfonso, alias formatge, negociante de oficio;
natural y vecino de esta Ciudad, reconciliado por este Santo Oficio el
año pasado de 1679, ausente fugitivo; salió al Auto en estátua con
insignias de relajado y leída su sentencia con méritos fue relajado a la
Justicia y brazo seglar, con confiscación de bienes por hereje,
apóstata, judaizante, relapso, convicto, contumaz e impenitente.
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AUTO CUARTO Y ÚLTIMO
DE ESTA COMPLICIDAD
CELEBRADO EN MALLORCA
a 2 de Junio 1691.
Vivo en este Auto solo dos mujeres relajadas en persona, que asistidas
de cuatro Religiosos de la Compañía y otros cuatro de otras Religiones
se puede esperar murieron bien: uno más en estátua, por ausente
fugitivo, contumaz e impenitente, pero no reconciliado aun; tres
reconciliados en estátua, por haber muerto en las cárceles con señas de
cristiandad y dolor y quince penitenciados, que abjuraron de levi por no
haber sido convictos, ni confesos en la relapsa. Mandóseme predicar este
día, que me pareció el más feliz y dichoso por representárseme, 1.
santificada la tierra con tanto sacrificio de justicia: _Consecratis
manus vestras hodie Domino_ Exo. 32. 29. 2. Gozoso el Cielo con el
sacrificio de las lágrimas de los arrepentidos y penitentes: _Gaudium
erit in Cœleo su per uno pecatore, paenitentiam agente_. Lucæ 15. 7. Y
tercero, desagraviado Dios de sus ofensas, cometidas atrozmente contra
la Magestad de su Ser Trino: contra la inefable caridad de su hijo,
hecho hombre y contra la suprema autoridad de su Palabra Evangélica,
con tres sacrificios aceptables; con el de justicia, que le desagravia:
_placavit & cessavit quassatio_ Psal. 105. 30. Con el de las lágrimas
contritas, que le desenoja _Sacrificium Deo spiritus contribulatus_
Psal. 50. 19. Y en fin, con el de la Fe que cautiva la razón natural a
su autoridad soberana y florece tan bella en el resto de la Piedad
Mallorquina. En todo lo demás corrieron las cosas de este Auto con el
orden, lucimiento, esplendor y autoridad que los otros.
Solo me queda que ponderar brevemente, lo que no puede dejar de hacer
reparo y es como en materias de Fe hubo más mujeres engañadas, que
hombres? Pues de ochenta y ocho personas que salieron en todas, ya en
persona, ya en estátua, en los cuatro Autos, las cincuenta fueron
mujeres y si quitamos las cuatro que salieron por otros crímenes de los
ochenta y cuatro que quedan, mujeres fueron las cuarenta y seis y solo
treinta y ocho los hombres. De esto se infiere con evidencia, que el
seguirse tan obstinadamente esta Secta, ni es por razón, ni por estudio,
ni por saber: pues no puede sospecharse en ellas que se entienden solo
de aliñarse, hilar, coser y vender, sinó puramente por engaño, error,
tema y pasión ciega y torpe, que todo es tan connatural en este sexo.
Engañábanlas sus maridos, o parientes, a unas con especie de piedad, a
otras de codicia. A aquellas les ponían delante que no podían perderse
en aquella ley en que había salvado Abraham y que había publicado con
tantos milagros Moisés; como si se negara en la Iglesia la ley, que la
naturaleza imprime en los corazones de todos, que es precisamente la
que escribió en las tablas primero el dedo de Dios y después por orden
suya Moisés. Exod. 34. 28. y son los preceptos, que como eternos mandó
Dios se guardaran en el Arca. Contra esta ley ni se mandará, ni podrá
mandarse jamás. Mas las ceremonias y ritos de la ley vieja, cuando, o
dónde se quitó la libertad Dios para mudarlos? si salvó al mismo
Abraham, sin lo más de ellas y a Noé y a Abel sin nada de ellas; porque
no las pudo mudar con la venida de su hijo, como prometió que lo había
de hacer, por Jeremías, cuando después de haber prometido la novedad de
su hijo en las entrañas de una mujer añadió: _Ecce dies venient dicit
Dominus: & feriam Domui Israel, & Domui Juda fœdus novum: non secundum
pactum, quod pepigi cum Patribus eorum &_ c. Jeremías, 31. v. 31. Texto,
en que siempre ví enmudecer con rabia a sus Rabinos.
Para introducir y establecer más este error, se valían de dos medios,
ambos invención antigua del Infierno. Lo primero levantaban mil necios
testimonios a nuestra Fe: decían, que idolatrábamos continuamente en la
adoración de las Imágenes de la Cruz y del Santísimo Sacramento y que
creíamos en tres Dioses, sin querer entender jamás que creemos una
naturaleza Divina misma subsistente en tres Divinas Personas: ni, que si
adoramos la Hostia, es porque en ella consagrada está realmente el mismo
Dios en persona, por infinita dignación de su bondad, ni en fin, que no
damos el culto al pincel, al nicolor, sinó al representado por ellos y
en cuanto en lo representado se venera el agrado del mismo Dios. Decían
lo segundo, no menos atrevidos que injuriosos, que aunque en la Iglesia
se veían tantos ministros graves, doctos, celosos y virtuosos, todo era
para tener, o ganar lucimiento, autoridad y aún que comer,
desacreditando con esto la virtud verdadera, por más que la solidez de
la humildad, pobreza, entereza y desinterés dieran voces al corazón
contra tan impía mentira.
A otras engañaban, como me consta, con ciertas supersticiones, a fin de
verdadera codicia. Decíanlas que para que les salieran bien los negocios
y ganaran mucho, habían de ayunar los ayunos de la Reina Ester y otras
supercherías, con que las hacían judaizar materialmente, para inducirlas
después al judaismo formal. Y en todo caso las encargaban sumamente, que
no confesaran estos delitos a Sacerdote alguno, añadiendo blasfemos, que
para estos crímenes contra la fe no había sigilo de confesión, sinó que
luego los delataban al Tribunal. Invención diabólica que perdió a
muchas, pues con ello les cerraban la puerta al remedio que podría
darles aquel Sacro Santo y Secretísimo Tribunal del Sacramento de la
Penitencia, que por medio de la doctrina, discreción y prudencia de
quien le regenta, que es su Ministro, tiene para todos medicina y salud.
Quiera Dios, que estas causas, que como ignoradas fueron la ruína y
desdicha de tantas almas: sabidas y entendidas ya, sean en adelante para
todos preservativo remedio, que ha sido el fin de este trabajo, para
mayor gloria de JESUS.
REOS RELAJADOS, RECONCILIADOS Y
penitenciados, que salieron en persona y en estátua
al cuarto Auto el día 2 de Julio
1691
RELAJADOS EN PERSONA
1. Francisca Martí, viuda de Francisco Martí, alias verdera negociante
de oficio; natural y vecina de esta Ciudad, de edad de cincuenta y ocho
años; reconciliada y presa segunda vez por judaizante relapsa: salió al
Auto con insignias de relajada, coroza, Capotillo de llamas y Cruz verde
en las manos; oída su sentencia con méritos, fue relajada al brazo
seglar con confiscación de bienes, por hereje, apóstata, judaizante,
relapsa, convicta y confesa.
2. Magdalena Forteza, mujer de Gabriel Piña alias cap de olleta, de
oficio vendedor de trigo en la cuartera; natural y vecina de esta
Ciudad, de edad de setenta y tres años, reconciliada y presa segunda vez
por judaizante, relapsa: salió al Auto como la antecedente: leyósele su
sentencia con méritos y fue relajada al brazo seglar, con confiscación
de bienes por hereje, apóstata, judaizante, relapsa, convicta,
impenitente, negativa.
RELAJADOS EN ESTATUA
3. Miguel Forteza, alias butzeta, soltero, hijo de Rafael Forteza de
Gaspar, de oficio negociante; natural y vecino de esta Ciudad, ausente
fugitivo: salió al Auto en estátua con insignias de relajado: se le
leyó su sentencia con méritos y fue relajado al brazo seglar, con
confiscación de bienes, por hereje, apóstata, judaizante, relapso,
convicto y confeso.
RECONCILIADOS EN ESTATUA
4. Leonor Forteza y Valls, viuda de Gregorio Forteza, de oficio que fue
botiguero; natural y vecina de esta Ciudad, de edad de setenta y cinco
años, cuando murió el año pasado de 1678 por delitos de judaismo: salió
al Auto en estátua con insignias de reconciliada: leyósele su sentencia
con méritos, declaróse haber sido hereje, apóstata, judaizante y
absuelta de las censuras, con confiscación de bienes.
5. Mariana Miró, mujer de Rafael Ventura Cortés, de oficio platero;
natural y vecina de esta Ciudad, de edad de cuarenta y tres años, cuando
murió el año pasado de 1678 estando presa en este Santo Oficio por
delitos de judaismo: salió al Auto en estátua, con insignias de
reconcialiada: leyósele su sentencia con méritos, declaróse haber sido
hereje, apóstata, judaizante y haber muerto en estado de ser absuelta,
reconciliada en forma, con confiscación de bienes.
6. Miguel Piña, pasamanero, natural y vecino de la Villa de Felanitx en
este Reino, de edad de veinte y seis años cuando fue preso por este
Santo Oficio en el año pasado de 1678 por delitos de judaismo. Murió en
las cárceles poco tiempo después de preso: salió al Auto en estátua con
insignias de reconciliado: leyósele su sentencia con méritos, declaróse
haber sido hereje, apóstata, judaizante y haber muerto en estado de
Poder ser reconciliado y haber sido absuelto Sacramentalmente y dádosele
eclesiástica sepultura, con confiscación de bienes.
PENITENCIADOS EN DICHO AUTO, QUE
abjuraron de levi.
PENITENCIADOS
7. Jerónimo Cortés, soltero, hijo de Gabriel Cortés de Agustín, alias
cap alt y de Jerónima Martí difunta; de oficio botiguero, natural y
vecino de esta Ciudad, de edad de treinta y un años, reconciliado y
preso segunda vez. Estando en forma de penitente con vela verde en la
mano y soga de esparto al pescuezo, se le leyó su sentencia con méritos,
abjuró de levi, fue gravemente advertido, reprendido y conminado y
condenado en tres años de Galeras y doscientas libras.
8. Ana Aguiló, mujer de Rafael Cortés de Gabriel, negociante; natural y
vecina de esta Ciudad, de edad de treinta y seis años, reconciliada y
presa segunda vez por judaizante. Estando en forma de penitente con vela
verde en las manos, se le leyó su sentencia con méritos, abjuró de levi
y gravemente advertida, reprendida y conminada, fue condenada en un año
de destierro en una Villa y que no salga del Reino, pena de doscientos
azotes y en cien libras.
9. Isabel Martí, del arpa, doncella, hija de Rafael Martí, menor, del
arpa, negociante de oficio, difunto y de Catalina Pomar su mujer;
natural y vecina de esta Ciudad, de edad de cuarenta años, reconciliada
y presa segunda vez, por judaizante: salió al Auto en forma de penitente
y leída su sentencia con méritos, abjuró de levi: fue gravemente
advertida, reprendida, conminada y condenada en doscientas libras y
destierro por tres años en una Villa con confinación en el Reino, pena
de doscientos azotes.
10. Ana Martí, doncella, hermana de la dicha Isabel; natural y vecina de
esta Ciudad, de edad de treinta y cuatro años, reconciliada y presa
segunda vez por judaizante. Estando en forma de penitente se leyó su
sentencia con méritos, abjuró de levi; y advertida, reprendida y
conminada, fue condenada en doscientas libras, desterrada por un año en
una Villa con confinación en el Reino, pena de doscientos azotes.
11. Margarita Martí, doncella, hermana de las dichas Isabel y Ana;
natural y vecina de esta Ciudad, de edad de treinta y ocho años;
reconciliada, presa segunda vez por judaizante. Estando en hábito de
penitente, se le leyó la sentencia con méritos, abjuró de levi y
advertida, reprendida y conminada, fue condenada en doscientas libras y
en destierro por tres años en una Villa, con confinación en el Reino,
pena de doscientos azotes.
12. Rafael Cortés de Gabriel, alias cap alt de oficio botiguero; natural
y vecino de esta Ciudad, de edad de cuarenta y dos años, reconciliado y
preso segunda vez por judaizante. Estando en traje de penitente, se le
leyó la sentencia, abjuró de levi, y advertido, reprendido y conminado,
fue condenado en quinientas libras y en cinco años de destierro en una
Villa con confinación en el Reino, pena de diez años de Galeras.
13. Miguel Jerónimo Aguiló, de oficio negociante; natural y vecino de
esta Ciudad, de edad de treinta y siete años; reconciliado y preso
segunda vez por judaizante. Estando en forma de penitente se leyó su
sentencia con méritos, abjuró de levi y advertido, reprendido y
conminado, fue condenado en doscientas libras y a confinación en la
Isla, pena de diez años de Galeras.
14. Juan Odón Nicolás Martí, botiguero de oficio, hijo de Miguel Ramón
Martí y de Francisca Pomar, ambos difuntos; natural y vecino de esta
Ciudad, de edad de cuarenta años: reconciliado y preso segunda vez por
judaizante. Estando en traje de penitente, se le leyó su sentencia con
méritos, abjuró de levi, y advertido, reprendido y conminado, fue
condenado en cuatrocientas libras, en destierro de esta Ciudad y tres
leguas en contorno por dos años, uno preciso, el otro a arbitrio del
Tribunal y en confinación en la Isla, pena de diez años de Galeras.
15. Gabriel Nicolás Martí, soltero, Hermano entero del dicho Juan Odón,
botiguero de oficio; natural y vecino de esta Ciudad, de edad de
cincuenta años, reconciliado y preso segunda vez por judaizante. Estando
en hábito de penitente se le leyó su sentencia con méritos, abjuró de
levi; advertido, reprendido y conminado fue condenado en quinientas
libras y en dos años de destierro en una Villa, confinación en la isla,
pena de diez años de galeras.
16. Bartolomé Cortés de Alfonso, pasamanero de oficio, natural y vecino
de esta Ciudad, de edad de cuarenta y un años; reconciliado y preso
segunda vez por judaizante. Estando en forma de penitente se le leyó su
sentencia con méritos, abjuró de levi, y advertido, reprendido y
conminado, fue condenado en quinientas libras y en cuatro años precisos
de destierro en una Villa, con confinación en el Reino, pena de Galeras
por diez años.
17. Isabel Pomar, viuda de Rafael Martí del arpa, de oficio que fue
negociante, natural y vecina de esta Ciudad; de edad de treinta y siete
años, reconciliada y presa segunda vez por judaizante. Estando en traje
de penitente, se le leyó su sentencia, abjuró de levi y advertida y
reprendida y conminada, fue condenada en quinientas libras y en
destierro de esta Ciudad por dos años, el uno preciso y el otro a
arbitrio del Tribunal, con confinación en la Isla, pena de doscientos
azotes.
18. Miguel Piña, de oficio platero, natural y vecino de esta Ciudad, de
edad de cuarenta y un años, reconciliado y preso segunda vez por
judaizante. Estando en forma de penitente, se le leyó su sentencia con
méritos, abjuró de levi y advertido, reprendido y conminado, fue
condenado en quinientas libras.
19. Margarita Ana Piña, doncella, hermana del dicho Miguel, hijo de
Gabriel Piña, alias cap de olleta, de oficio vendedor de trigo en la
Cuartera y de Magdalena Forteza su mujer; natural y vecina de esta
Ciudad, de edad de veintiocho años, reconciliada y presa segunda vez
por judaizante. Estando en hábito de penitente se le leyó su sentencia
con méritos, abjuró de levi y advertida, reprendida y conminada, fue
condenada en cien libras y en un año de destierro de esta Ciudad y
cuatro leguas en contorno, con confinación en la Isla, pena de
doscientos azotes.
20. Juana Ana Martí, mujer de Rafael Nicolás Forteza, de oficio
botiguero, natural y vecina de esta Ciudad, de edad de treinta y dos
años, reconciliada y presa segunda vez por judaizante. Estando en forma
de penitente, se le leyó su sentencia con méritos y abjuró de levi; y
advertida, reprendida y conminada, fue condenada en quinientas libras y
en confinación en la Isla, pena de doscientos azotes.
21. Rafael Bonnin de José, de oficio botiguero, natural y vecino de esta
Ciudad, de edad de treinta y nueve años, reconciliado y preso segunda
vez por judaizante. Estando de traje de penitente, se le leyó su
sentencia con méritos; abjuró de levi; advertido, reprendido y
conminado, fue condenado en doscientas libras, en tres años de destierro
en una Villa y en confinación en la Isla, pena de diez años de Galeras.
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REFLEXIONES
SOBRE ESTE SUCESO,
SU NARRACION SOBREESCRITA
REFLEXION I.
ORIGEN, PROGRESOS Y CONVERSION DE LOS JUDIOS DE MALLORCA