El arco-iris o _cuhurmi_, es considerado de buen o mal agüero, según
los casos; prohiben a los niños que lo miren de frente, por temor de
que se mueran; y los mismos jóvenes o viejos no osan hacerlo, cuando
lo miran cierran la boca, a fin de no descubrir los dientes que se
gastarían o carearían a su presencia, y es imposible que le señalen con
el dedo. A las partes que caen los pies del arco las tienen por parajes
peligrosos, tal vez asientos de huaca, dignos de temor y acatamiento.
A pesar de sus prejuicios, los indios reverencian al arco-iris y no
faltan quienes lo tengan como a su Achachila.