XXIX

--Mi querido tutor--dijo Mauricio, presentándose al escribano

D...--necesito, una vez más, ampararme de su férula para un asunto

misterioso en que debo actuar.--

Y refirió al escribano lo ocurrido en la casa de Correos, entregándole

la tarjeta del fiador desconocido.

--El señor Eduardo M. Coll, hijo mio, es Gerente de «La Buenos Aires»,

Compañía de Seguros en la que yo mismo soy accionista ¿qué será ello?

Vamos allá.....--

El presidente don Emilio N. Casares y el Gerente, recibieron al señor

D.... como á un antiguo amigo.

Presentado Mauricio Ridel, el Gerente le manifestó que á la muerte

de Cárlos Ridel, la Compañía había solicitado la presencia de los

herederos, y demandado del síndico de la quiebra, la entrega de la

póliza número 49 de un seguro que hiciera el señor Ridel.

La póliza no se encontró, ni en sus papeles particulares, ni en los de

la razon social.

--¿Existiría en poder de Vd., por acaso?

--No señor--respondió Mauricio--El señor D.... ha manejado mis

intereses, desde la muerte de mi madre, hasta el dia que, por mi órden,

los entregó al concurso; y ni él, ni yo, hemos recibido papel alguno

perteneciente á mi padre.

--Esme grato decir á Vd. que, en último caso, la presencia del heredero

suple la falta de la póliza. Bastaría un documento del señor, con la

declaracion de único heredero; el certificado del médico y la partida

de defuncion. Veremos la resolucion del Directorio. Si fuera favorable,

para llenar ciertas fórmulas, se pondrán avisos por seis dias,

solicitando la póliza de vida del señor Cárlos Ridel.

Oasis en la vida · 第 40 / 43 题