3 de Octubre.

Al salir de un restaurant cercano a la redacción del _Giorno_, un grupo

de señores pasa ante mi vista, y entre ellos uno, cuya fisonomía me es

familiar por las fotografías y los grabados. Le forman como una _suite_

los que le acompañan. Ni muy joven, ni muy viejo, el aire de un

Alcibiades clubman seguro de su efecto, pasa. Entra a la redacción del

diario vecino. Tengo la tentación de abordarle. Una entrevista sería

interesante y mi admiración de poeta quedaría complacida con unos

cuantos momentos de conversación. Pero un amigo romano me detiene:

«Sería una imprudencia. Ni como periodista ni como poeta quedaría usted

satisfecho. Es un original y un hombre demasiado esquivo y lleno de sí

mismo. Ha venido a comprar un caballo, y un diario le ha cantado un

nuevo ditirambo con este motivo.»--«¡Pues iré a Settignano!»--«No le

recibirá a usted, como no recibe a nadie. Está con una mujer, como casi

siempre.»--«¡Pero me concederá un minuto!»--«¡Ni un segundo: esa mujer

es la Duse!»--«¡Después del _Fuoco_! ¡_Enfoncée_ Sarah Bernhardt!

Peregrinaciones Obras Completas Vol. XII · 第 49 / 73 题