Concluyese el trato de pasar al Oriente, y Roger recibe las insignias de
César, y dinero.
A los oidos de los Emperadores Andronico y Miguel llegó lo que Roger
públicamente dijo; y ofendidos gravemente, quisieron con el ejército que
tenian junto en Andrinopoli acometer el de los Catalanes, pero Andronico
á persuasion de Azan cuñado de Roger; á quien poco antes habia dado la
dignidad de Panipersebastor, mandó á su hijo que no lo ejecutase,
esperando siempre por medio de su sobrino reducir á Roger, á quien Azan
escribió la justa indignacion del Emperador, y que la mayor disculpa que
podria dar seria pasar el ejército en Asia, y comenzar la guerra.
Respondió Roger á su cuñado, y al Emperador en la misma conformidad y
escribió: que la necesidad le habia obligado á dar de palabra
satisfacion á todo el ejército, porque si no lo hiciera, se acabáran de
confirmar en sus sospechas, y que sin duda le matáran: que él siempre
seria fiel y reconocido á las muchas honras y mercedes que de su mano
habia recibido, y que si de lengua le habia ofendido fué, porque los
Catalanes no le ofendieran con efecto, tomando por cabeza otro Capitan
que libremente les dejara ejecutar su ímpetu; que se sirviese de
socorrerles con algo, porque de otra manera no se atrevia á reducirlos,
porque él apenas tenía mil hombres que le obedeciesen. Con esta carta el
Emperador volvió á mandar á su hijo que no les ofendiese, pero que
impidiese sus correrias.
Azan que deseaba conservar á su cuñado Roger, persuadió al Emperador que
le volviese á enviarlo que Teodoro Chuno poco antes le llevaba, y que
con esto pasaria á la Asia, y así el Emperador le envió las insignias de
César, y el dia de la resurrecion de Lázaro, fué vestido y aclamado por
César, y se le dieron treinta y tres mil escudos, y cien mil modios de
trigo, pero resueltamente le mandó el Emperador que despidiese toda la
gente, solo se quedase con mil hombres. Roger mostró con aparente
demostraciones que obedecia, pero con secreto disponia sus consejos para
cualquier acontecimiento. Envió á Berenguer de Entenza parte de su gente
que ya estaba declarado por rebelde y enemigo del Imperio; la otra envió
á Cizico Metellin donde ya habia guarnicion de Catalanes. Recogió, á más
del trigo que el Emperador le daba, otra mayor cantidad de la que los
Catalanes recogieron de las contribuciones.