_Tello._
Esto se dice, señora,
En toda Valladolid.
_Ana._
¡Piadosos cielos! oid
Á quien sin remedio llora.
_Tello._
¿Por qué no le has de tener
Con presuncion de olvidar?
_Ana._
Porque es mi mano amar,
Y en el tiempo aborrecer.
Pasion tan presto adquirida
Como amor, despacio muere,
Que en poco tiempo se quiere,
Y en mucho tiempo se olvida.
Amé á mi primo don Juan,
Pensando que me queria;
Tal esperanza tenía,
Tales engaños me dan,
Nunca de Beatriz hermosa
Tuve celos; necia he sido,
Que no le hubiera querido
Con tanto estremo celosa.
_Tello._
Nunca te quise decir,
Por verte tan satisfecha,
Que tuve alguna sospecha.
_Ana._
Erraste en no me advertir,
Que los que juegan no ven
En el ajedrez de amor.
_Tello._
Ello fué notable error.
_Ana._
Y fué desdicha tambien;
Pero aunque pierda la vida
Y la honra, hoy he de hacer
Que no sea su mujer.
_Tello._
¿Qué dices de honra perdida?
_Ana._
Que me quiero levantar
Un testimonio.
_Tello._
Es locura
De amor.
_Ana._
Remedio procura,
Ó me tengo de matar.
_Tello._
¿Qué remedio?
_Ana._
Tráeme luégo
Á don Álvaro.
_Tello._
No sé
Qué intentas.
_Ana._
Parte ó haré
Que te abrases en mi fuego.
_Tello._
Yo voy.
_Ana._
No vengas sin él,
Que me ha de matar mi amor.
_Tello._
Testimonios en tu honor
Es pensamiento cruel.
_(Váyase.)_
_Ana._
Dulce enemigo mio,
¿Qué ingratitud es ésta,
Que alma y vida me cuesta
Con tanto desvarío?
Mas, pues está perdida,
Vuélveme el alma y quítame la vida.
Aquí me tienes loca,
Y en venturas ajenas
Un Tántalo de penas
Las glorias á la boca,
Que en infierno de celos
Dulces engaños me prometen cielos;
Mas ¿para qué me engaño
Con falsas esperanzas,
Cuando de tus mudanzas
Me llega el desengaño?
Que, con engaños tales,
Los falsos bienes crecerán los males.