DON JUAN DE PADILLA Y MARTIN.

_Pad._

Solo está.

_Mart._

Si lo está, llega.

_Pad._

¿Hablaste á su alteza?

_Arag._

Hablé,

Don Juan, agora á su alteza,

Y dice que le acompañes

Á Galicia, que á la vuelta

Te dará, en Valladolid,

Con mil mercedes, licencia;

Que está muy agradecido

Á tus servicios, y en prueba

De esta verdad, dió tambien

Á don Álvaro en respuesta

Que aceptaba el memorial.

_Pad._

Deja, Aragon noble, deja

Que ponga en tus piés la boca,

Que desde aquí, yo y mi prenda

Somos tus esclavos, somos

De tus estampas la tierra,

Que aunque es cielo para mí

Mi Beatriz hermosa y bella,

Por el amor que me tiene

Querrá que ansí lo encarezca.

_Arag._

Ponte luégo de camino,

Padilla, para que entienda

El Rey mi señor el gusto

Que de acompañarle llevas,

Que allá le hablarás en todo.

_Pad._

¿Vas tú allá para que pueda

Tener entrada á su gracia?

_Arag._

Aquí me deja su alteza

Á prevenir la jornada

Que para Granada intenta,

Porque pienso que ha de ser

Luégo que la primavera

Temple la furia á los rios,

Seque la mojada tierra.

_Pad._

Pésame de que no vayas.

_Arag._

No has menester encomienda

Para la gracia del Rey,

Pues que ya quedas en ella.

_(Váyase.)_

_Pad._

¿Qué dices tú de mi dicha,

Martin?

_Mart._

Que tu dicha es cierta;

Y que ha sido discrecion

Mezclarla con esta ausencia,

Que los agrios que en palacio

Á las cosas dulces echan,

Es para templar el gusto.

_Pad._

De ningun mal se me acuerda

Como tenga punto fijo

La esperanza que me queda.

_Mart._

Dicha has tenido.

_Pad._

Notable.

Demos á Beatriz las nuevas

Envueltas en la partida,

Para que no se enloquezca;

Pero entre aquestos cuidados,

Martin, déjame que sienta

El ver cuán mal puedo entrar

En obligacion como ésta;

Don Álvaro no ha de darme

Dote, pues toda su hacienda

Es de su hija.

_Mart._

Es ansí,

Pero tendrás casa y mesa.

_Pad._

No está la dificultad

En que casa y mesa tenga,

Sino en la primera entrada,

Las joyas y las libreas.

¡Ah, Dios, que un hombre tan noble

Tal necesidad padezca

Por ser tercero en su casa!

_Mart._

No hay cosa, señor, más necia

Que la fortuna.

_Pad._

Bien dices;

Por eso la pintan ciega.

_Mart._

Señora parece en dar,

Porque siempre se desvelan

En dar á quien los engañe

Ó á quien no se lo agradezca;

Págase de la ignorancia,

No sabe estimar la ciencia,

De las lisonjas se agrada,

Y las virtudes desprecia.

¿Serviste? no tienes premio,

Pero en efeto le espera,

Que el buen don Juan de Aragon

Te ha puesto bien con su alteza.

Pintó un sabio á la fortuna

Sola la mano derecha,

Y todos los desdichados

Puestos á la mano izquierda,

Como era manca, á ninguno

Levantaba de la tierra,

Porque sólo á los dichosos

Les alargaba la diestra;

Y ésta la pintó tan larga,

Que alcanzaba en las escuelas

Al estudiante, en la paz,

Y al vil soldado, en la guerra.

El brazo de la fortuna

Don Juan de Aragon te enseña,

Ya te quiere levantar.

_Pad._

Yo te juro que él lo emplea

En quien sabrá agradecerlo.

¿Mas qué harémos, cuando vuelva,

De dineros para joyas,

Mis galas, y las libreas

De pajes y de lacayos?

_Mart._

Don Juan de Aragon comienza

Á hacer por tí, ya tú eres

Su hechura.

_Pad._

Así lo confiesa,

Martin, mi agradecimiento.

_Mart._

Dile tu mucha pobreza,

Que no hará mucho si agora

Dos mil ducados te presta;

Que es rico y te los dará

Á buen pagar, de la renta

De don Álvaro, tu suegro.

_Pad._

Bien me animas y aconsejas.

Vamos, pondréme galan,

Y con mis botas y espuelas

Iré á decir á Beatriz

Su casamiento y mi ausencia.

_Mart._

¿Y yo qué daré á Leonor

Si esta boda se concierta?

_Pad._

Vende mi caballo y compra

Guarniciones á tu yegua.

_(Éntrense.)_

Comedias inéditas · 第 11 / 161 题