PURÉ DE LENTEJAS Á LA REINA

Ante todo, no crean ustedes que esto significa un ofrecimiento de

lentejas á nuestra soberana.

Para hacer este puré debe tomarse una libra de lentejas sin inquilinos.

Si los tuvieren, se los desahucia y se limpian perfectamente las

viviendas.

Aseadas las lentejas, se las coloca en una cacerola, se las cubre con un

litro de caldo de gallina pudorosa y otro de leche de vacas gazmoñas,

agregando una zanahoria, un puerro y una cebollita, todo ello muy limpio

y muy recortadito.

Se procura convencer á las lentejas de que con el expresado

acompañamiento las conviene hervir hasta que se pongan suaves y sumisas

á la voz de la cocinera.

Oportunamente se las retira del fuego y se las hace pasar por un cedazo

fino, operación que les causa gran placer. Preparado así el puré, se le

obliga á estar en una cacerola al baño de doña Mariquita, en donde se le

agregan dos vasos de nata natural, cuatro huevos huérfanos de clara, 25

gramos de manteca y leves raspaduras de nuez moscada.

Muévese todo este revoltijo con mucha fe y con un mimbre, añádesele la

correspondiente sal, y queda el puré de lentejas hecho y derecho; pero

antes de servirlo hay que colocar en el fondo de la sopera (si lo tiene)

dos pechugas de gallina partidas en pequeños cuadritos. Si no hay dinero

para la gollería de las pechugas, pueden hacerse los cuadritos solamente

en la imaginación.

Si de alguna lenteja no se hubiese querido ausentar oportunamente el

coquillo y aparece flotando en el puré, debe procederse inmediatamente á

su captura y aplicársele la pena de destierro después de reprenderle

hasta que se le salten las lágrimas.

Cocina cómica: Recetas de guisos y postres, poesías culinarias, y otros excesos · 第 52 / 118 题