Vos partis et á mí desays

En muy áspera passion,

Et vos sola vos llevays

La llave de mi coraçon.

Y en aquesta personía,

Syempre amando et sospirando

Fenescerá la vida mia,

Muerte ó gracia esperando;

Ya por Dios, vos non querays

Que io muera en esta presion,

Pues vos sola vos llevays

La llave de mi coraçon.

_COPLAS APARTE, DEL MESMO._

Ya mi vida se aparta

Viendo el ánima partir,

Nin mi persona se farta

Mil veses la muerte pedir;

¿Quién es que pueda sofrir

Mudaciones tan extrannas,

Que muero et non puedo morir

Nin ménos oso desir

Quién me arranca las entrannas?

Passiones, penas, dolores

Tormentan la vida mia,

Absencia et guerra de amores,

Tristesa syn alegrya;

Non sé á quién me consuele

Nin io me quiero aconsolar,

Sy de mí ia non se duele

Aquella que nunca suele

Á mis males remediar.

É sy aquélla non me quiere

La que quiero et serví,

Quanta vida yo viviere

Será muerte para mí;

Pues haber nombre de vida,

É ser muerte tanta amarga

Es gratia desgradescida,

Mal dada et peor rescebida,

Et peor quanto más larga.

Todo principio de amores

Comiença con grand dolçura,

É despues con mill errores

Se convierte en amargura;

Donde nasçe el sospirar,

Çelos et suspiraciones,

É con desdennos desdennar,

Y el querer dissimular

Más cresciendo las passiones.

Muerte et fortuna, adversas

De toda felicidat,

Que syempre tu rueda versas

Contra la prosperidat,

¡Con quánta guerra et furor

Me perseguistes fasta agora

Nin ia podeys faser peor,

Que matarme mi sennor,

É llevarme mi sennora!

_Fyn._

Do mi vida et bien se casan,

Dragos con lenguas rompientes

Mis bienes todos desatan,

É del mundo me desbaratan

La furia de maldisientes.

_ROMANÇE DE CARVAIALES._

Terrible duelo fasia

En la cárcel donde estaba

Carvaial quando moria,

Que de amores se aquexaba;

Circundado de dolores,

Muy áspero sospiraba,

La muerte poco temida,

La vida menospreciada,

Viéndome triste, partido

De quien más que á mí amaba,

Viendo io robado el templo

Do mi vida contemplaba,

Viéndome ya separado

De mi lynda enamorada,

Aflitto, con mucha pena,

Mi persona trabaiada,

Visitaré yo los lugares

Do mi sennoría estaba,

Besaré la cruda tierra

Que su sennora pisaba

Et diré triste de mí:

Por aquí se paseaba,

Aquí la vide tal dia,

Aquí comigo fablaba,

Aquí llorando et sospirando

Mis males le recontaba,

Aquí pendaba sus cabellos,

Se vestia et despoiaba,

Aquí la vide muy bella,

Muchas veses desfraçada,

Aquí la vide tal fiesta,

Cuando mi vida penaba

Con graciosa fermosura,

Mucho más que arreada,

Aquí mostraba sus secretos,

Los que io ver deseaba;

¡Oh desastrada fortuna!

¡Oh vida tan mal fadada!

Fallecióme mi plaser,

Quando más gososo estaba.

¡Oh finiestras tan robadas!

¡Oh cámara despojada!

Llorad comigo paredes,

La mi vida tan amarga,

Lloren todos mis amigos

Una pérdida tamanna,

É lloren mis tristes oios

Con rabia desordenada,

De lágrimas fasiendo tinta,

De sangre purificada,

Nasçida del coraçon,

Por mis oios estillada,

Regando mis tristes pechos,

Quemando toda mi cara,

Sobrado de grand dolor,

Á mí mesmo preguntaba:

¿Dónde estás tú, mi sennora?

¿Vives como yo penada?

¿Quién privó la vuestra vista

De mirar et ser mirada?

¿Quién partió tan grand amor

Con virtud tanto guardada?

Ansy nos partimos ambos,

Tales la última vegada,

Que el ménos triste de nos

Muy agramente lloraba,

Piedat hobiera grande,

Un cruel que nos miraba.

_Fyn._

Do mi vida et bien se casan,

Dragos con lenguas rompientes

Mis bienes todos desatan,

É del mundo me desbaratan

Los perversos maldisientes.

_CANCION SUYA, DE CARVAIALES._

Desde aquí quiero iurar,

Sy voluntad no me enganna,

De iamas amar villana.

De villana fermosura

Ya non entiendo más curar,

Gentil dona de natura,

Amaré que sabe amar,

Porque torno á refermar,

Sy voluntad no me enganna,

De iamas amar villana.

Porque amor et gentilesa,

Todos van por una via,

É la villana et la vilesa

Busca su ygual compannía;

Pues de tal gente curar,

Non consyente ya mi gratia

De iamas amar villana.

_OTRA DEL MESMO._

Paciencia, mi coraçon,

Non quieras desesperar,

Que despues de la passion

Viene la resurrection.

Si el tiempo fase mudança,

Se constante con destresa,

Que fortuna trae bonança,

É plaser mucha tristesa;

Pues constancia es perfection

Do se muestra bien amar,

Non quieras desesperar,

Que despues de la passion

Viene la resurrection.

_CARVAIALES._

De mis males el menor

Es contínuo sospirar,

Y el deseo es el maior

Do esperança non há lugar.

Atan grave mal posseo,

Que tormenta mis sentidos,

Porque’n todas partes veo

Mis afanes ser perdidos

Y conosco mi error;

Mas quien subjetó amor,

Que puede de sy ordenar,

É non me puede dexar.

Perdiendo la libertad,

Obediente á mi querer,

Creçe más la voluntad,

Por lo que non puedo haber;

Bien conosco ser peor

Al presente porfiar,

Con mucha fuerça de amor

Pienso vençer por amar.

_OTRA SUYA._

Vos mirays á mí et á ella,

Ella mira á mí et á vos,

Y vos teneys una querella

Muy peligrosa pardios.

Io miro á quien nos mira

Con oios baxos muy cautos,

Y á vos miro con ira,

Y á ella con gentiles autos;

Vos moris por defendella,

É yo por tomarla á vos,

Y vos teneys una querella

Muy peligrosa pardios.

Vos vivis muy trabaiado,

Que posseys por defender,

É yo tanto enamorado,

Que la espero posseer;

Tantos annos habeys vos

Quantos hemos yo y ella,

É por esto es la querella

Muy peligrosa pardios.

Quien iuga sobre ropa ajena

Non puede perdido ser,

Guay de vos que andays en pena

Con sospecha de perder;

Esto quiero que vean dos,

É seamos yo y ella,

É será bien la querella

Muy peligrosa pardios.

_CARVAIALES._

Desidme, gentil sennora,

¿Qué vida passaes agora?

Si es tal como solia

Quanto bien á mí sería,

Porque vestra pena, mia

Es más que vuestra, sennora.

Yo vos veo muy penada,

Mal contenta et despagada,

Pero non ménos amada

De mí, por çierto, sennora.

_CARVAIALES._

¿Dónde soys, gentil galana?

Respondió manso et syn priessa:

Mia matre è de Aversa,

Io, miçer, napolitana.

Preguntel si era casada,

Ó sy se queria casar,

Oyme, disse, esventurata,

Hora fosse à maritar,

Ma la bona voglia è vana,

Poy fortuna è adversa,

Che mia matre è de Aversa,

Io, miçer, napolitana.

_DEL MESMO._

Tempo serebe hora may,

Amor, chio te lassasse,

Poy non ape may

Cosa che desyderasse.

De lo ingrato modo tuo,

He vergonya et fastidio,

Perche voglio esser suo

De chi non vole esser mio;

Ma sy me parto vidiray

Que più toste me amaçasse,

Che volerte veder may

Sy mille volte me chiamasse.

_OTRA SUYA._

Non credo que più grand doglia,

Dui amanti poczan patere,

Che esser ambe duna voglia,

É restar de non potere.

Perche quando la esperança,

He più presso al fin venire,

Omne pichola tardança

He più pena che morire,

Amor me veste, et poy mi spoglia

La fortuna per mal volere,

Cha symo ambe duna voglia,

É resta per non potere.

Adio, madama, adio, ma dea,

Poy vuestra ira cosy me trata,

Porche digo: ingrata patria,

Non possidebis ossa mea.

Pues perdí quanto serví

Con amor et con lealtad,

¿Qué faré, triste de mí,

Con amor tan syn verdat?

Quien de vos más se arrea

Peor su vida barata,

Porque digo: ingrata patria,

Non possidebis ossa mea.

_CARVAIALES._

Passando por la Toscana

Entre Sena et Florencia,

Vi dama gentil, galana,

Digna de grand reverencia.

Cara tenía de romana,

Tocadura portoguesa,

El ayre de castellana,

Vestida como senesa;

Discretamente non vana,

Yo le fise reverencia,

Y ella con mucha prudencia,

Bien mostró ser cortesana.

Assy entramos por Sena,

Fablando de compannía,

Con plaser, habiendo pena

Del pesar que me plasia;

Sy se dilatára el dia,

Ó la noche nos tomára,

Tan grand fuego se encendia,

Que toda la tierra quemára.

Vestia de blancho damasquino,

Çamurra al tovillo cortada,

Ençima de un vellud fino,

Un luto la falda rastrada,

Ponposa et agraciada,

Una invencion traya

Por letras que no entendia,

De perlas la manga bordada.

Item más: traya un ioyel

De richas piedras pesantes,

Vn balax, y en torno del

Çafis, rubís et dyamantes,

Firmando sobre la fruente

Con muy grande resplandor,

Pero dábale el favor

Su gesto lyndo, plasiente.

En su fabla, vestir et ser

Non mostraba ser de Mandra,

Queriendo su nombre saber,

Respondióme que Casandra;

Yo con tal nombre oyr,

Muy alegre desperté,

É tan sólo me fallé,

Que por Dios pensé morir.

_ACERCA ROMA._

Veniendo de la Campanna,

Ya el sol se retraya,

Vi pastora muy loçana,

Que su ganado recogia.

Cabellos rubios pintados,

Los beços gordos bermeios,

Oios verdes et resgados,

Dientes blancos et pareios;

Guirlanda traya de rama,

Cantando alegre venía,

É sy bien era villana,

Fija dalgo parescia.

El arreo de su persona,

Saya negra de sayal,

De yeda tray una sona

Syn pintura artificial,

Libre, suelta, sufragana,

Padre et madre obedescia,

É si bien era villana,

Fija dalgo parescia.

De seda rica nin grana

Non é deseo nin ménos cura

Vestida de gruesa lana,

Ornada de fermosura;

Cuando llueve en su cabanna,

Çamarra et fuego tenía,

É sy bien era villana,

Fija dalgo parescia.

Entre io et mi carillo,

Ganamos buena soldada,

Sonando mi caramillo

Vivo yo mucho pagada;

Leche, queso et cuaiada

Iamas non me fallescia,

É sy bien era villana,

Fija dalgo parescia.

De triumphos et grandes honores

Yo non curo en nengund tiempo,

Fortuna nin sus errores

Non daban pensamiento;

De toda pompa mundana

Muy poca estima fasia,

É sy bien era villana,

Fija dalgo parescia.

_CARVAIALES._

_Por la muerte de Iaumot Torres, capitan de los ballesteros

del sennor Rey, que murió en la cuba,

sobre Carinola._

Las trompas sonaban al punto del dia,

En són de agüeros sus voses mostraban,

Las turbidas nubes el çielo regaban,

Por cuyo acçidente el sol se escondia,

Do vi gente de armas que al campo salia,

Et són de valientes et mucho guerreros;

E vi al capitan de los ballesteros,

Más lyndo que Archilles, quando armas fazia.

Encima de un alto puiante corser

Con armas flagantes ardido armado,

Vestia una iornea de damasco morado,

Mostraba de todos, pardios, sennor ser,

¡Oh quién lo viera, pues, armas faser,

Allí do ganó la honorrada tumba,

Por cuyos fechos la fama rebumba,

Que fase’n los buenos envidia crescer!

Quiso syn tiempo con seso ser hombre,

El tanto famoso Iaumote nonbrado,

Del rey don Alfonso, querido et criado,

Honró su persona, su causa et su nonbre,

Dexó en los syglos por syempre renonbre,

Pugnó con la muerte su mucha virtud,

Muriendo ganó la eterna salud,

Por ende, á ninguno tal muerte no asombre.

Pesar non me dexa mi lengua extender,

Por ser vençedor del tu combatido,

Con armas vençidas del vinto ferido,

Fasiéndole cara y espaldas volver,

Fortuna non puede nin dar nin toller,

Que el fijo de aquella troyana Ecuba,

Mejor con los griegos que tu en la cuba,

Podiese muriendo más honra haber.

Leváronlo á Capua, sangriento, finado,

Bien acompannado, segund merescia,

De nobles varones et caballería,

Entre los quales él era estimado,

Traxéronlo á Napol, en andas honrado,

Do yo vi las damas de grand preminencia,

Llorando muy tristes, que dentro en Valençia,

Non fuera de todas atanto llorado.

É sobre todas más duelo fasia

Una fermosa duenna, ó donsella,

Messándose toda con mucha querella,

Rasgando su cara, que sangre corria,

Con voses turbadas, la triste disia:

Yniqua, rabiosa et temprana muerte,

Fartáras tu fambre con mi negra suerte,

Ó ambos matáras en un mesmo dia.

_Fyn._

¡Oh sy murieras en tiempo passado,

Do _viris illustris_ asy memoraban,

En panno de fama allí te falláran

Con letras de oro tu nonbre notado,

Delante de muchos tú fueras mirado,

Amigo, al presente, tu presta patiencia,

Porque á notar tu grand excellencia,

El gran Titu Libio se viera empachado!

_GLOSA._

Non curedes de porfiar,

Yo he claro fablado,

Dexadme por Dios estar,

Amor, baste lo passado,

Que sy vos puede enoiar,

Yo faré lo que he iurado;

Pues me fases desamar

Donde más só enamorado.

Aunque yo sepa morir,

É perder más que perdí,

Non quiero más servir

Nin que vos sirvais á mí;

Pero vos oyres desyr

Que perdiendo á vos vencí

Y vereys que sé vivir

Meior syn vos que vos syn mí.

Yo vos quiero avisar,

De vos me parto mal pagado,

Porque non podeys pensar

Quanto me habeis enoiado;

Como vos quiero yo amar,

Sy de vos soy desamado,

Fasiéndome desamar

Donde más só enamorado.

Ménos mal sería morir

Que non tal vida vivir.

Do rige la voluntad

Subjeta rason et bondad;

Quien conosçe la verdat

Grand pena debe sofrir.

Donde mandan los menores

Esto non por ser meiores,

Los prudentes et mayores

Se deben luégo partir.

_CARVAIALES._

Partiendo de Roma, passando Marino,

Fuera del monte, en una grand plana,

Executando tras un puerco espino,

Á muy grandes saltos venía la serrana.

Vestida muy corta, de panno de ervaje,

La rucia cabeça traya tresquilada,

Las piernas pelosas, bien como salvaje,

Los dientes muy luengos, la fruente arrugada,

Las tetas disformes, atras las lançaba,

Calva, çeiunta et muy nariguda,

Tuerta de un oio, ynbifia, barbuda,

Galindos los piés, que diablo semblaba.

_CARVAIALES._

Desnuda en una queça,

Lavando á la fontana,

Estaba la ninna loçana,

Las manos sobre la treça.

Syn çarcillos nin sartal,

En una corta camisa,

Fermosura natural,

La boca llena de risa,

Descubierta la cabeza

Como ninfa de Diana;

Miraba la ninna loçana

Las manos sobre la treça.

_RESPUESTA EN DEFENSION DE AMOR._

Á vos, hereje malo, porque

Renegastes nuestra fe,

Lapidar vos han por Dios,

Adios, adios.

Como supe vuestro yerro,

Vos quise luégo escrebir,

Guardad, no muraes á fierro,

Por vuestra tema seguir;

Pues queres vos desdesir,

Como hombre errado fase,

Non querays ser pertinaçe

Nin macomista morir.

De mí vos digo, sennor,

Bien que sea maltractado,

Que morir quiero amador,

Aunque viva desamado,

Que al amante et non al amado

Se atribuye la virtud,

É al amado, ingratitud

Lo deshonra en mucho grado.

_IOHAN DE MENA._

Vestra vista me repara,

Cuyos piensos me dan passion,

Más vale vergüença en cara,

Que mansilla en coraçon.

Astil de perlas preciosas,

Nominante dyadema,

Fogueras vivas rabiosas,

Do mi persona se quema,

Quando vuestra se formó

Ymágen bella, garrida,

Entonçe se ordenó

La muerte para mi vida.

Hércoles, que la serpienta

Hydrea mató syn temores,

Se fallára en sobrevienta

De vos requerir amores,

Que fará mi tan indigna

Persona, quita de hufana,

Que non sé tomar doctrina,

Si vos ore por divina,

Ó vos amé por humana.

Vos la meior ançianía

Desta vida humanal,

Que soiusgays á iuvenía

Syn subsidio artificial,

Tal dexa vuestra facion

Mesura con dolce ayre,

Que non vos toma desdon,

Ménos vos dexa donayre.

_ALFONSO DE MONTANNOS._

Quando más libre pensé

Ser de penas et cuydados,

Tanto muy más açercados

De mí, triste los fallé;

Sentiendo como seré

De vos, sennora, apartado,

Todo mi mal renovado,

Mucho grave lo veré.

Quiso mi planeta et signo,

Haber vos yo conosçida

Para ser causa homecida

Contra mí, triste, mesquino;

Por lo qual me fallo digno

Más de muerte que de vida,

Con tan áspera partida,

Que de súbito me avino.

Syn tiento pido la muerte,

Que me lieve rebatado,

Por no ser en aquel estado

De tal despedida suerte,

Y contrástalo mi suerte,

Que le piase io padesca,

Vida triste como aquesta,

Syn un punto de conuerte.

Vos, bien mio, posseeys

Entero mi coraçon,

Mas sólo por compassion,

Me dad parte sy quereys,

Y algund tanto ya fareys

Que yo viva como quiera,

¡Oh triste, quién non hobiera

Conosçido el bien que habeys!

La otra parte quedará

En sennal que vos amé,

Con quien puse tanta fe,

Qual iamas se fallará;

Mas de todo non será

Possible lo yo possea,

Syn que vuestra vista vea,

Ó mi persona os sonnará.

Meior fuera non gosar

De la gloria en que me vi,

Pues tan breve me partí,

É la hobe ansy á dexar;

My dolor es ya syn par

Que me mete so la tierra,

Pues fortuna me destierra

De quien tanto quise amar.

Á cruel muerte me inclino,

Y quiere ventura ser tal,

Dexarme, para más mal

Padescer, syempre mesquino;

Cierto, non sé quién tan digno

Fué en hestorias de amadores,

Que sufriesse por amores

Un dolor tanto contínuo.

Quando el alma de la carne

Se arranca, non es possible

Que su pena es tan sentible,

Aunque muestro consolarme;

Quien ya fuesse en matarme

Gelo habria á mucho grado,

Ante que vivir llagado,

É me ver et desearme.

_Fyn._

De vuestra gentil presencia,

Vida mia et mi sennora,

Me despido desde agora

Con debida reverencia.

_AL SENNOR REY DON ALFONSO,_

_Iohan de Andúiar._

Nunca iamas vençedor

Al mundo fué tan ardido,

Que amor non haya vençido.

Et sy algunos detratores,

Con ynorancia iusgasen

Contra algunos amadores,

Porque lealmente amassen,

Digo que fasen error,

É non saben que á Cupido

El mundo es sometido.

_COPLAS FECHAS_

_por mosen Pedro Torrellas, de las calidades de las donas._

Quien bien amando persigue

Dona, á sy mesmo destruye,

Que siguen á quien las fuye,

E fuyen de quien las sigue;

Non quieren por ser queridas,

Nin galardonan servicios,

Mas todas desconocidas,

Por sola tema regidas,

Reparten sus beneficios.

Donde apetecen los oios,

Syn otro conoscimiento,

Allí va el consentimiento

Acompannado de antoios,

Y non es más su bondat

Que vana parencería,

Á quien non han voluntad

Muestran que por honestad

Contrastan á su porfía.

De natura de lobas son

Ciertamente en escoger,

De anguillas en retener,

En contrastar de erison,

Non estiman virtud nin alteça,

Seso, bondat nin saber,

Mas catan abinentesa,

Talle de obrar, é franquesa,

Do puedan bienes haber.

Tened aqueste conçepto,

Amadores, vos supplico,

Con quien riñen en publico

Fasen la pas en secreto;

Dissimulan el entender,

Denuestan lo que desean,

Fingen de enoio plaser,

Lo que quieren non querer

Y dubdar quando más crean.

Por non ser poco estimadas

De quien mucho las estima,

Fasiendo de honestidad rima,

Fingen de mucho guardadas;

Mas con quien las tracta en són

De sentir lo que meresçen,

Syn detener galardon,

La persona y coraçon

Abandonan et ofreçen.

Muchas por non descobrir

Algunas faltas secretas,

Á las personas discretas

Non dexan al fin venir;

Bien les demuestran amar

Y que bondat las detiene,

Mas con aquello tratar,

Han sus engannos lugar

Lo que en secreto contiene.

Son todas naturalmente

Malignas et sospechosas,

Non secretas et mintrosas,

Et movibles ciertamente;

Vuelven como foia al viento,

Ponen el absente en olvido,

Quieren comportar á çiento,

Asy que el más contento

Es cerca de aborresçido.

Sy las quereys emendar

Las habeys por enemigas,

Et son muy grandes amigas

De quien las quiere lisoniear;

Por gana de ser loadas

Qualquier alabança cogen,

Van á las cosas vedadas,

Desdennan las soiusgadas,

É las peores escogen.

Sintiendo que son subiectas

É syn nengund poderío,

Á fin de haber sennorío,

Tienen engannosas sectas;

Entienden en afeytar,

Y en gestos por atraer,

Saben mentir syn pensar,

Reyr syn causa et llorar,

Y áun enbaydoras de ser.

Provecho et deleyte son

El fin de todas sus obras,

En guarda de las soçobras,

Suplen temor et fection;

Si por temor detenida

La maldat de ellas non fuese,

Ó perfection escondida,

Non sería hombre que vida

Con ellas faser pudiese.

Mujer es un animal

Que dise hombre ynperfecto,

Procreado en el defecto

Del buen calor natural;

Aquí se yncluyen sus males,

É la falta del bien suyo,

É pues le son naturales,

Quando se demuestran tales,

Que syn culpa concluyo.

Aquésta es la condicion

De las mujeres comuna,

Pero virtud las repuna,

Que les consiente rason,

Asy la parte mayor

Muchas disponen seguir,

Et tanto han meyor loor,

Quando el defecto mayor

Ellas merescen venir.

_Conclusion._

Entre las otras soys vos,

Dama de aquesta mi vida,

Del traste comun salida,

Una en el mundo, de dos,

Vos soys la que desfaseys

Lo que contienen mis versos,

Vos soys la que meresçeys

Renonbre et loor cobreys

Entre las otras diversos.

_RESPUESTA DE SUERO DE RIBERA_

_en defension de las donas._

Pestilencia por las lenguas

Que fablan mal de las donas,

Non sé las tales personas

Por qué disen de sy menguas,

Mostrándose maldisientes,

Non por via de iusticia,

Mas con sobra de maliçia,

Porque son ynpotentes.

Sostener cosa tan mala,

Que nasce de vil coraie,

Á hombre de buen linaie,

Es tacha, sy Dios me vala;

Por cierto, mejor sería

Rasonar á la comuna,

Syn desir mal de ninguna,

Usando de cortesía.

Á los de vil condicion

Consiento que digan mal,

Seguiendo su natural

Syn freno de discrecion,

Mas en los tales aferes,

Quando será menester,

Los fidalgos han de ser

Defensa de las mujeres.

En boca de gentil hombre

Mala está la villanía,

Usando por otra via,

Conviene que mude nonbre,

Que donas naturalmente,

Sy complasen nuestro modo,

Nosotros somos en todo

La causa de acçidente.

Por lo qual es grand vilesa

Desir mal de las leales,

Por otras baxas non tales

Que callar es gentilesa;

En tan vanos pensamientos,

Non querades entender,

Que asas tenedes que ver

En vuestros fallescimientos.

_Fyn._

Todo hombre maldisiente

Comete tacannería,

Quanto más de compannía

Que non es tanto plasiente;

Pues de duennas et donsellas

Mal haya quien mal dixiere,

Y tambien el que lo oyere

Sy non responde por ellas.

DEO LAUS ET GLORIA.

[Ilustración]

NOTAS.

NOTAS.

I. _Pág. 1._ LOPE DE STÚÑIGA.

_Á cabo de mis dolores._

Hemos dicho ya en la Advertencia preliminar que el ser de este poeta

la primera composicion que se encuentra en el códice que ahora damos

á luz, es lo que ha dado nombre á éste: en el _Cancionero general_

de Hernando del Castillo, Valencia, 1511, fólio 11, es donde por

vez primera vió la luz esta poesía, con una octava mas de las que

nosotros publicamos, que está entre la primera y segunda, y dice así:

«Mayores son mis servicios

De quanto son mis querellas,

Y ménos tus beneficios

De quanto merescen ellas.

Ya, pues, ¿qué dirás, sennora,

Contra quien

Eres, cierto, robadora

De su bien?»

Nueve composiciones de Stúñiga contiene el códice, de los cuales

publicamos ocho, pues la novena, que ocupa en él, el fólio 61 vuelto,

y empieza: _Llorad mi triste dolor_, es copia exacta de la que se

encuentra al fólio 29 vuelto, y pueden verla nuestros lectores en la

pág. 70.

Cancionero de Lope de Stúñiga: Códice del siglo XV. · 第 9 / 13 段