Sy mi lengua non pregona

Ya virtud quanta en vos cabe,

Por la más fermosa dona,

Vos presento la corona,

Porque otra non se alabe.

_CARVAJALES, CANCION SUYA._

Sy desis que vos ofende

Lo que más mi seso piensa;

Si rason algo defiende,

En tal caso amor dispensa.

Io solo seré el culpado,

Vos queriendo mi querer,

É pensad maior peccado

Ser matar que ofender,

Pues meior se vos entiende,

Non me deys á tal defensa;

Que sy rason algo defiende,

En tal caso amor dispensa.

Quando alegre cuydé ser,

Fué tan negra mi ventura,

Que finóse mi plaser

É nasció mi grand tristura.

Mi estudio et pensamiento

Me vino todo al reves,

É fueme enemigo el tiempo,

É dió conmigo al traves,

Do esperar es más perder

Otro bien que sepultura,

Que finóse mi plaser

Et nasció mi grand tristura.

_CARVAJALES._

Pues mi vida es llanto ó pena,

Syn faser mudança alguna,

Faré como la serena,

Que canta cum la fortuna

Y en bonança sufre pena.

Quando lloro, quando canto,

Quando muero, porque vivo,

Quando fago amargo planto,

Quando mis cuytas escribo;

Pues fortuna sy lo ordena,

Syguiendo voluntat una,

Faré como la serena,

Que canta cum la fortuna

Y en bonança sufre pena.

_VILLANÇETE._

Saliendo de un olivar,

Más fermosa que arreada,

Vi serrana, que tornar

Me fiso de mi iornada.

Tornéme en su compannía

Por faldas de una montanna,

Supplicando sil plasía

De mostrarme su cabanna;

Dixo: non podeys librar,

Sennor, aquesta vegada,

Que superfluo es demandar

Á quien non suele dar nada.

Si lealtat non me acordára

De la más lynda figura

Del todo me enamorára,

Tanta vi su fermosura;

Dixe, ¿qué quereys mandar,

Sennora, pues soys casada,

Que vos non quiero enoiar,

Nin ofender mi enamorada?

Replicó: yd en buen hora,

Non cures de amar villana,

Pues servis á tal sennora,

Non troques seda por lana

Nin querays de mí burlar,

Pues sabeys que so enaienada;

Vi serrana, que tornar

Me fiso de mi iornada.

_VISION MUY TRISTE DE MI ENAMORADA._

Más triste que non María,

Aflita, con mucha pena,

Vi tristesa en sennoría,

Que iniusto amor condena,

Más bella que Madalena,

Cabellos, cara llorosa,

Mostrándose más fermosa,

La cara syempre serena.

_CARVAJALES._

Buena nueva, buena nueva,

Buena nueva vos dé Dios,

Sennora mia pues vos

Dixistes cosa tan nueva.

Cosa nueva es para mí

Haber plascer et alegría,

Que iamas nunca me vi

Alegre por vos un dia,

Non sé sy amor me prueba,

Ó ya qué será de nos,

Sennora mia, pues vos

Dixistes cosa tan nueva.

_DEL MESMO._

El que más leal io fallo

Destos paisanos nuestros,

Veo que tiene su caballo

Bien ligado á dos cabestros,

Y el coraçon y la loquella

Se reparten en dos partes,

Et con sus mannosas artes,

Quien más puede más repella.

Turumbela.

Nin les plase de vençer

Nin consienten ser vencidos,

Quieren la guerra tener

Con ascucias et partidos,

Esto non es cosa novella,

Quen Italia á riendas sueltas

Pasen vueltas et revueltas,

Cada qual con su cautela.

Turumbela.

_Aquí comiença la epístola de la sennora reyna

de Aragon, donna María, enviada al

sennor rey don Alfonso, marido suyo,

renando est Italia pacíficamente._

Á tí el famoso et moderno César, cuyas manos besando con reverencia,

non ménos que debo á tí, por cuya absencia lealtad aflige et

multiplica el mi lícito deseo, tú syn culpa, et io con iusta rason

querellosa, ¿de quién me quexaré ó á quién me querellaré de tí, sy

non á tí solo, en cuyo poder toda mi esperança vive? É contempla,

por Dios, siquiera una hora en el dia en quien tanto te ama, é

piensa en espacio de treyta annos quanto poco mis oios han gosado

de tu vista et ya que la universal pas has fecho en la grande et

riguorosa militante Italia, da con solicitud segura órden á tus

grandes fechos, é una breve execucion á tu partida et deseada venida,

por consolar aquella que, syn tu vista, ser consolada non puede.

É ruégote, quando la querellosa letra leerás, piadosamente quieras

contemplar en los servicios et afectuoso amor de aquella que te la

envia, rogándote non fallen en tí duresa nin carestía de fé mis

piadosas et verdaderas palabras, é ya que mys ruegos, mesclados

con lágrimas, contrastando tu deliberada partida, resister nunca

pudieron, quando fuyste in África, donde por áspera et sanguinosa

batalla vençiste, et por armas sobraste al potente rey de Carthago,

et enfecionaste et embrigaste todas las yslas de ynfiel sangre con

alguna de la tuya. É de aquí vencida la terra, et puesta á sacomano

gloriosamente con la sancta victoria triunfando, tornaste en la grand

Grecia, non olvidando la peligrosa empresa, que con iusto título,

esfuerzo, peligro, saber et manos, lançaste é despoiaste del reyno

al gallico rey, que duque agora se llama. Te ruego, pues tu empresa

con glorioso triunfo acabaste, é otros sennores et conmunes tributos

te fasen, quieras venir, et non olvidar aquella que nunca te olvida.

É non quieras menospreciar la grand constancia et lealtat de tus

originales reynos et fieles vasallos, que continuamente ruegan et

fasen oracion por tu próspera vida, deseando tu venida et non con

ménos deseo que los árboles, despoiados et fatigados del tempestuoso

et trabaioso invierno, esperan la plasiente primavera que los cubra

é vista de nuevas et verdes foias, et los orne de preciosas et

odoríferas flores. Ansy tus naturales esperan lançar todas angustias

tribulaciones, é por tu venida ser resucitados, renovados et vestidos

de nueva alegría, que con sola vista de tu cara, contentos, alegres

et pagados, olvidarán quantas persecutiones et muertes é dannos

en el adverso tiempo por tu servicio han padesçido. Aunque segund

mi fortuna, con dubdosa et triste sperança vivo temiendo, te será

más plasiente oyr la presente, que en xecucion poner la petition

de aquella. Porque, muy claro César et sennor mio, te suplico, non

porque io sea digna, mas por reverencia de aquel, que de tantos

ynfinitos peligros te ha guardado et de tantos triunfos et victorias

te ha coronado, mas que á otro viviente, quieras venir et non

dilatar tu partida, porque mi grand deseo me causa tan grande et

contínuo pensamiento, que cada dia me apropinqua al peligroso passo,

tanto que temo sabrás de mí la última nueva, ántes que io de tí la

segunda venida. Pero aunque muera con esta rabiosa mansilla et con

este intrínseco deseo, de tanto grand título, me alegro, que por

tu fama será mi muerte sabida et nombrada por todo el universo, et

dirán: muerta es la dolorosa segunda María mujer de César Alfonso el

Magno, que asas título es á mí ser reyna mujer tuya, et morir por

tuya, é yrte io á esperar en aquel siglo do mi esperança será cierta,

que non podrás fuyr.

_ROMANÇE POR LA SENNORA REYNA_

_de Aragon._

Retraida estaba la reyna,

La muy casta donna María,

Mujer de Alfonso el Magno,

Fija del Rey de Castilla,

En el templo de Dyana,

Do sacrificio fasía;

Vestida estaba de blanco,

Un parche de oro çennia,

Collar de iarras al cuello,

Con un grifo que pendia,

Pater nosters en sus manos,

Corona de palmería.

Acabada su oracion,

Como quien planto fasia,

Mucho más triste que Leda,

Sospirando, asy desia:

Maldigo la mi fortuna,

Que tanto me perseguia,

Para ser tan mal fadada

Muriera cuando nasçia,

É muriera una vegada

Et non tantas cada dia,

Ó muriera en aquel punto

Que de mí se despedia

Mi marido et mi sennor

Para yr en Berbería;

Ya tocaban las trompetas,

La gente se recogia,

Todos daban mucha priessa,

Contra mí á la porfía,

Quién yçaba, quién bogaba,

Quién entraba, quién salia,

Quién las áncoras levaba,

Quién mis entrannas rompia,

Quién proises desataba,

Quién mi coraçon fería;

El terramote era tan grande,

Que por cierto, parescia

Que la máchina del mundo

Del todo se desfacia;

¿Quién sufrió nunca dolor

Qual entónçes io sufria?

Quando vi iunta la flota

Y el estol vela fasia,

Io quedé desamparada

Como vidua dolorida;

Mis sentidos todos muertos,

Quasi el alma me salia

Buscando todos remedios,

Ninguno non me valia,

Pidiendo muerte quexosa

Et menos me obedescia,

Dixe con lengua rabiosa,

Con dolor que me aflegia,

¡Oh, maldita seas, Italia,

Causa de la pena mia!

¿Qué te fise, reyna Iuhana,

Que rubaste mi alegría?

Et tomásteme por fijo

Un marido que tenía,

Feçiste perder el frutto

Que de mi flor attendia.

¡Oh madre desconsolada.

Que fija tal parido habia!

Et dióme por marido un César

Que en todo el mundo non cabia,

Animoso de coraie,

Muy sabio, con valentía,

Non nasció por ser regido,

Mas por regir á quien regía.

La fortuna ynvidiosa,

Que io tanto bien tenía,

Ofrescióle cosas altas,

Que magnánimo seguia

Plascientes á su deseo

Con fechos de nombradía,

Et dióle luégo nueva empresa

Del realme de Seçilia.

Seguiendo el planeta Mars,

Dios de la caballería,

Dexó sus reynos et tierras,

Las ajenas conqueria,

Dexó á mí desaventurada,

Annos veynte et dos habia,

Dando leys en Italia,

Mandando á quien más podia,

Soiusgando con su poder

Á quien ménos lo temia,

En África et en Italia

Dos reys vencido habia;

Tú vençiste al rey africano,

É otro rey nascido en Gallia,

Tú vençiste por tu mano

El meior reyno de Italia,

Si siguieras tu victoria,

Non contento de tu gloria,

Ganáras por más memoria

Oçidente con Thesalia.

Fuera tuya la Transmontanna,

É Casia con la Turchía

Et toda la parte africana,

Con Xaloque et Mediodía,

Et fueras dicho Monarcha

Que todo el mundo abarcha,

Non navegára tu barcha

Por ajena sennoría.

Non que vida peresosa

Nin poder temiendo ajeno,

Nin ménos mano temerosa

Ympedió vuestro gran seno,

Mas por dos mundos regir

Non quesistes conquerir,

Por más seguro rescebir

El summo plaser eterno.

_Muestra como por labsencia del Rey,

la Reyna mostró su virtud et

constancia._

La vuestra grand solitut,

Illustre Reyna bendita,

Descobrió vuestra virtut

De toda sospecha quita,

Que seyendo vos en essencia

De la majestat presencia,

Non fuera vuestra prudencia

De bienes tantos admita.

Ansy que sy padesceys,

Ganays eterna memoria,

Y el deleyte byen sabeys,

Non es virtud nin ménos gloria,

Que á los buenos pertenesçe

Padesçer quanto se ofresçe,

Pues que fama resplandesçe,

Sennora, quanto faseys.

Sy mi grand prolixidat

Non tan bien va como debe,

Rescebid la voluntat,

Perdonando á quien se atreve

Á desir más que non sabe,

Porque la virtut se alabe,

Que á notar quanto en vos cabe

Es mi fundamiento breve.

_CARVAIALES._

Sicut passer solitario,

Soy tornado á padescer,

Triste et pobre de plaser.

Quanto más vos me matays,

Tanto más io vos deseo,

Con quanto mal vos me mostrays,

Resuscito quando vos veo;

Pues si fuesse el contrario,

Mirad sy podria ser

Triste et pobre de plaser.

Aunque vos á mí mateys

Non sereys ya más loada,

É dirán sy lo faseys,

Á moro muerto gran lançada;

Pues non deys atal salario

Á quien vuestro quiere ser,

Triste et pobre de plaser.

_CARVAIALES._

Guai de vos si non pensays,

Coraçon, lo que faseys,

Porque un dia os matareys.

Como veys, dama fermosa,

Vos luégo os enamorays,

É quanto es más peligrosa,

Tanto ménos vos curays;

Pues sabed, sy no asesays

Y esta plática teneys,

Que un dia os matareys.

_CARVAIALES._

_Á la Princepsa de Rosano._

Entre Sesa et Cintura,

Caçando por la traviesa,

Topé dama que deesa

Parescia en su fermosura.

Pensé que fuesse Diana,

Que caçasse las silvestras,

Ó aquella que la mançana

Ganó á las vivas nuestras;

Soys humana criatura,

Dixe, et dixo non con priessa,

Sí, sennor, et Principessa

De Rosano, por ventura.

¡Oh flor de toda bellessa!

¡Oh templo de honestidad,

Palacio de gentilesa,

Fundamiento de bondat,

Mi sententia vos condena!

Que si en aquel templo de Varis

Vos fallára lynfante Páris,

Non fuera robada Elena.

Nin de Bersabé, David

Non se dexára vençer,

Nin Usrías tornára en lid

Por sus dias fenescer;

Tanto soys de gracia llena,

Que sy iuntas vos mirára,

Muy ménos se enamorára

Archíles de Poliçena.

_CARVAIALES._

Tiempo fué que se pasó,

Sennora, que vos amé,

Sy fuy vuestro, ya non só,

Nin iamas nunca seré.

¿Quién podrá ser de sennora

Que á los suios syempre yerra?

Que do amor iamas non mora

De allí virtut se destierra;

Pues con rason puedo ser yo,

Quien desamando, asy diré:

Sy fuy vuestro, ya non só,

Nin iamas nunca seré.

_CARVAIALES._

Dexadme, por Dios, estar,

Amor, baste lo passado,

Pues me faseys desamar

Donde más so enamorado.

Non vos quiero más servir

Nyn que vos sirvays de mí,

Y vereys sy sé vivir

Meior syn vos, que vos syn mí;

Porque non podeys pensar

Quánto me habeis enoiado,

Fasiéndome desamar

Donde más só enamorado.

_CANCION DE CARVAIALES._

Si non fuesse tanto avante

Y á tornar bastasse el dia,

Yo sé quién se tornaria.

Que mal tras mal et mal doblar,

Es amor syempre seguir,

Pues quien se debe avergonnar

De sus yerros corregir,

Aunque sea más avante,

Tornando por meior via,

Sé que á tiempo tornaria.

Quien más sirviendo empeora,

Es muy gran pena sofrir,

Pues sy iamas nunca meiora,

Mejor le sería morir

Sin pasar más adelante,

Mientra me bastasse el dia,

Cierto, yo me tornaria.

_CARVAIALES._

Andando perdido, de noche ya era,

Por una montanna, desierta, fraguosa,

Fallé una villana, feroçe, espantosa,

Armada su mano con lança porquera.

Tenía grand fuego cabe una fontana,

Y en veiéndome, luégo syn otra peresa,

Revuelta en el braço una capa de lana,

Salióme adelante con mucha ardidesa,

Disiendo: escudero, ¿quién soys? ¿qué quereys

Por esta grand silva deshabitada?

Sennora, cruesa de mi enamorada

Me trae fuyendo, aquí donde veys.

La perfection de nosotras mujeres,

Es de los trese fasta quinse annos,

Con éstas se toman suaves plaseres

Et todas las otras son llenas de engannos;

Por ende, sennor, sy pasa los veynte,

Aquella por quien soys tanto penado,

Sabed que serédes el más padesciente

Et syenpre os vereys ser ménos amado.

Amad, amadores, mujer que non sabe,

Á quien toda cosa paresca ser nueva,

Que quanto más sabe, mujer ménos vale,

Segund, por exemplo, lo hemos de Eva,

Que luégo, comiendo el fruto de vida,

Rompiendo el uelo de rica ignocencia,

Supo su mal et su gloria perdida;

Guardaos de mujer que há platica et scientia.

Amad, amadores, la tierna edat,

Quando el tiempo requiere natura,

Questa non tiene ninguna crueldat

Nin ofende al amante luenga tristura.

_POR MANDADO DEL SENNOR REY,

fablando en propia persona, siendo

mal contento de amor, mientra

madama Lucrecia

fué á Roma._

Yo só el triste que perdí

Mi vida sirviendo amor,

É soy quien nunca resçibí

Premio de quanto serví

Synon penas et dolor,

É á la fin, en conclusion,

Porque más pena possea,

Amor por consolacion

De mi total perdicion,

Me ha dado por galardon

Una negra chaminea.

_PREGUNTA DE DON FERNANDO

de Guevara al sennor Rey, et la respuesta

por su mandado del sennor,

respondiendo en su

persona._

Vosotros los amadores

Sabeysme aquesto desir;

De mosquitos et de amores,

¿Quién son los destorbadores

De quien bien quiere dormir?

Si desis que amores son,

Requerir vos he á la fin,

Que por su contemplacion,

Á vos el Rey de Aragon,

Que os torneys mosen Rubin.

Donde quiero que veays,

Cosa de que os espanteys,

Que aunque muy leal amays,

Nin por polvos que trayays,

Otras cosas fallareys;

Traet con vos á mançana,

Guardaos de la ballestilla,

Porque desta fuente mana

Cosa de vuestra anduana,

Que non me comple desilla.

_RESPUESTA DE SENNOR REY_

_que fiso Caruajales._

Aquel que da penas et finge dolores,

Aquel me paresce que deba impedir

Las mentes et fuerças de grandes sennores,

Que desfavoridos ó habiendo favores,

Sin ser amadores non pueden vivir;

Por ser tan suave la comparacion

De los mosquitos, me quiero reyr,

É digo do fiere con su perfection,

La fuerça de amores no haber defension,

Si non la de Bacus armada de vin.

Amigo, sy vos çiays,

Ó n’os quieren do quereys,

Vos comigo assy fablays,

Que só plático et sé más,

Que iamas nunca sabreys;

Pues quien ama cosa sana,

Syn mácula et syn mansilla,

Más neta que estrella Diana,

Mas, quien tiene poca gana

Al comer, busca rensilla.

_CARVAIALES._

Vos desis déxame estar,

Dexaria se pudiesse,

En tal puncto, que vos viesse

Como yo peno penar.

Si de mí tan deseada

Non sintiésedes vos ser,

Vos habríades á plaser,

De amar por ser amada,

Mas sy me faseys tornar,

Non espereys me arrepentiese,

Fasta tanto que vos viesse

Como yo peno penar.

_CARVAIALES._

Pues non me vale fuyr,

Nin ser absente nin presente,

Sepa Dios y toda gente

Que vos me faseys morir.

Sy fuyo de tierra en tierra,

Ante mis oios vos veo,

¿Quién me librará de guerra

Que me fase mi deseo,

Sinon vos, que destruyr

Me quereys iniustamente?

Sepa Dios y toda gente,

Que vos me faseys morir.

_CARVAIALES._

El velo de la ignorancia,

Que mi tierna edat cobria

De la mi primera infancia

En una symple constancia,

Syn premio de grand valía,

En la cual fuy enajenado

Syn sentir catividat,

Viviendo ledo et pagado,

Me vino nuevo cuydado

En la mi segunda edat.

Olvidarla cuyo só

Es muy grand pena pensar,

Porque su par non nasció

Nin virtut tanta no dió

Dios á quien más quiso dar,

Mas el tiempo, que apeteçe

Apetitos muy extrannos,

Non guardando quien meresçe,

Mas, lo que meior paresçe,

Con amor lleno de engannos.

Soy en tal punto venido,

Que ardo entre dos fuegos;

Del uno soy ofendido,

Y del que ménos mardido,

Syn valer fuerça de ruegos.

Ia non sé qué me desir,

Nin ménos qué me faser,

Porque non puedo servir

Syn mucho más de servir

Á quien debo complaser.

Amor me manda una cosa

Que desmanda lealtad,

Quiere amor vida ioiosa,

É servir la más fermosa

Por complir la voluntat,

Y estando en este debate,

Entre lealtat et amor,

Yo mirando el grand contraste,

Vi el ménos fuerte conbate

Ser de campo vençedor.

Io quedé todo espantado,

Casy muerto et syn sentido,

É de amores tan plagado,

Más que nunca enamorado

Fué del arco de Cupido;

Mas luégo que recordé,

Aunque grand pena sentia,

Tan alegre me fallé,

Que de mi nada curé,

Contemplando en quién servia.

É con esta conclusion

Solté mis velas al viento,

Mas creciendo mi pasion,

Con dudosa salvacion

De todo mi pensamiento,

Syn otra rason pensar

Nin mal que pueda seguir,

Porque más grave passar,

Muy luenga vida penar,

Que breve muerte morir.

Sabes que me acuerdo agora

De aquel tiempo que io burlaba

De los que sirven, sennora,

Nin quien ydolas adora,

Nin de amores se quexaba;

Mas agora claramente

Por mi mal veo el ajeno,

Que la pena del padesciente,

Si es de amor mucho ferviente,

Es maior que del infierno.

Pues vengamos al efecto

De secreta execucion,

Porque amor mucho perfecto

So silencio muy secreto

Fase poca habitacion.

É pues soys tan lynda dama,

Do virtud tanta depende,

Vos amat á quien vos ama,

Conservando vuestra fama

De lengua mala que ofende.

Porque amo vuestro honor

En verdat como el mio,

Aunque soy vuestro amador,

Amenguar vestro valor,

Non creays que io querria;

Solamente el platicar,

É mirar et ser mirado,

É yr et replicar,

É poder vos recontar

El martyrio mio passado.

Que aunque io vuestro me llame,

Ya non só sennor de mí,

Nin por mucho que vos ame,

Nin me quexe nin reclame,

Soy de aquella á quien me dí,

Que dar á otro lo quesme dado

Es enganno et grand vilesa;

Mas amar et ser amado,

É vivir enamorado,

Es muy noble gentilesa.

Viendo vuestra fermosura

Sin medida et syn peso,

Yo perdí toda cordura,

Et vuestra desenvoltura

Me sacó fuera de seso;

Que iamas en mí torné,

Fasta agora en esta hora,

Que fallé dada mi fe

Á quien nunca olvidaré

Por servir otra sennora.

_CARVAIALES._

_Suenno de la muerte de mi enamorada._

Muy noble castillo de grand omenaie,

Del qual soes alcayde et superior,

Cuya doctrina soblima et linaie,

Seguiendo la scientia por ser sabidor,

Muy claro poeta et grand orador,

Dadme sententia con absolucion

De mi cruel suenno et triste vision,

Por quien soy ferido de amargo dolor.

La noche passaba y el dia venía

Por su recto curso syn otra mudança,

El cielo sereno con grand alegría,

Mostrando complida haber su esperança,

Do vi yo luégo syn mucha tardança

En grand division duennas, donsellas,

Las unas muy feas, las otras muy bellas,

Queriendo romper la iusta balança.

_Absolucion del suenno._

El suenno propuesto ad vuestra prudencia

Es que vi muerta á mi enamorada,

Del siglo terrestre tomando licencia,

Teniendo en los cielos eterna morada,

É quando del cuerpo fué el alma dexada,

Los vicios y quinos queríanla ocupar,

Las claras virtudes non dieron lugar,

É fiso en los cielos complida volada.

_DISCORDIA._

Agora más fuerte que non de primero,

Me syento valiente á todo conbate,

Así como el agua allí do más bate,

Alympia ynmundicia de su feridero,

É como el arena en el mes de Enero,

Quanto más llueve se para más dura,

Por semeiante de aquella figura

Yo só, y sy plase seré plasentero.

_CARVAIALES._

Aunque iuntos fagan guerra

Contra mí todos tormentos,

Fuego, ayre, mar et tierra,

Planetas y elementos,

Fortuna et sus fundamientos,

Poniendo el mundo en su rueda,

Non creays que iamas pueda

Conromper mis pensamientos.

Que sy un dia fase nublado,

Otro dia fará bueno,

É torna lympio et sereno

El tiempo muy tribulado;

Quien de poco es usado

Con su mal poco se vença,

Que virtud teme verguença

En el ánimo esforçado.

_POR UN GENTIL HOMBRE, QUE SE CASSÓ_

_su enamorada._

De Nola, Pedro, sennor,

Ya se apropinqua el hora,

Que sy soys buen amador,

Passareys un grand dolor

En ver cassar vuestra sennora,

Y podriaes vos comportar

De ser hoy presente della,

Viendo que á vuestro pesar,

La veredes hoy besar

Y en poder ajeno aquélla.

De cuerpo et disposition

Vuestra persona es dotada,

Mas la vuestra perdicion

Causa vuestra discrecion,

Que non fué bien estillada;

¡Oh causa desaventurada!

¡Oh mala dicha en amores,

Que muchos por tal figura

Son cubiertos de tristura,

Muy sentidos amadores!

Mas sy soys mal venturoso,

Trabaiad por ser discreto

Con estudio porfioso,

Con tristesa muy gracioso,

Tenes vuestro mal secreto;

Et asy sereys loado,

Viendo vuestra buena fama,

É sereys ménos penado

Et sereys más amado

De qualquier más lynda dama.

Sed costante enamorado,

Non dexeys vuestra porfía,

Que sy fuystes mal fadado,

Porfía mata venado,

Y esto vemos cada dia.

_CARVAIALES._

Hoy es postrimero dia

Que mi esperança me dexa

Muy solo et syn alegría.

Hoy se finisce mi alegría,

Hoy murió todo mi bien,

É muero io triste por quien

Alegre vivir solia,

Pues amor et su porfía

En este mundo me dexa

Muy solo et syn alegría.

Do contemplaban mis oios,

En el tiempo ia passado,

Fallan el templo robado,

Cubierno, lleno de enoios;

Los que passan por la via

Maldixien con mucha quexa

La muerte cruel impía.

_CARVAIALES._

Quien me apartára de vos,

Apartado sea de Dios.

¿Cómo podré io sofrir

Absente de vos vivir?

Pues quien me fará partir,

Partido sea de Dios.

¿Quién será tan ymportuno

Que nos parta de consuno,

Que somos dos, en querer uno,

Amadores todos dos?

_GLOSA_

_de Sy pensays que soy mudable, que fiso Diego de Saldanna_

_á Carvajal._

¡Oh duenna más excellente

Que todas quantas nascieron,

É la más bien paresciente

Que mis oios nunca vieron!

Sy pensays que soy mudable,

Es por mí desaventura,

Que virtud et fermosura

Á todo hombre fase estable.

É más á mí, cuyo ruego

Fallo ser mal acogido,

Causa que en un vivo fuego

Me porné por ser creydo;

Esta salva vos faré

Más triste que m’aprovecha,

Do mi vida se desecha,

Yo nunca desamaré.

Á faser vos perder dubda

Non sé remedio, vos digo,

Será mi persona muda

Á quien fabláre comigo;

Que iamas responderé,

Salvo si fablan de vos,

¡Oh duenna, mi solo Dios,

Cuyo vivo moriré!

De las otras ia non curo

Nin curan ellas de mí,

Cuyos fechos non apuro

Nin me curo desde aquí;

Aunque alguna me fable

Yo faré que non la veo,

Por ser del mal que posseo,

Sola vos mi reparable.

Ya incrédula, por Dios,

Non querays, sennora, ser,

Que despues que amo á vos

Iamas otra pude ver;

Siquiera porque creades

Lo que yo digo ser cierto,

Solitario en un desierto

Viviré, pues que dubdays.

Si vuestra mucha bellesa

Viésedes como io veo,

Creeríades mi fermesa

Ser non ménos que yo creo,

Que soys vos la que más quiero

Sin poderse meiorar,

Pues ¿por qué debo trocar

Un amor tan verdadero?

Sy desto non soys segura,

Vivir quiero enparedado

En una casa muy escura

Si por vos es ordenado;

Servir, aunque vivo, muero,

Et serviendo moriré,

É constante vençeré

La grand victoria que espero.

_Fyn._

En fin, de tan grand amor,

Pues, sennora, qué será,

Morirá mi gran dolor,

Ó dolor me matará;

Con la vida que me dades,

Es ya espanto como vivo,

Et quando más muero revivo,

Pensando que me llamades.

_CARVAIALES._

Aunque vos non me querays,

Vos serés de mí querida,

É quanto más pena me days,

Vos quiero más que á mi vida.

Quiérovos más que á mi vida

Por ser vos tanto fermosa,

Y pues soys desconocida,

Mi esperança es peligrosa;

Mas por eso no creays

Que sereys ménos servida,

Que quanto más pena me days,

Vos quiero más que á mi vida.

_CARVAIALES._

_Cancion et coplas et romançe, aparte fechas, con mucha

tristesa et dolor, por la partida

de mi enamorada._

Cancionero de Lope de Stúñiga: Códice del siglo XV. · 第 8 / 13 段