Todo el mundo he trastornado,

Mas nunca pude fallar,

Gutierre, con grand cuydado

Franquesa, que andays buscar.

Siete annos puede haber

Que de Castilla partí,

Solamente por veer

Franquesa, que nunca vi;

Con la pobreza he topado

Muchas veses sin dubdar,

Gutierre, con grand cuydado

Franquesa, que andays buscar.

Sennor Gutierre de Arguello,

Fuerte empresa habeys tomado,

Á mí mucho pesa dello,

Mas pasad como he pasado,

Tanto tiempo que he buscado

Esa virtud syngular,

Gutierre, con grand cuydado,

Franquesa, que andays buscar.

Tambien quiero que sepades

Otra cosa que busqué,

Gentilesa, mas creades

Que tampoco la fallé:

Buscándola soy barbado

Con muy terrible pesar,

Gutierre, con grand cuydado

Franquesa, que andays buscar.

_Fyn._

Tal consejo vos daré,

Sy lo querédes tomar,

Que dexeys por vuestra fe

Franquesa, que andays buscar.

_MOSEN REBELLAS._

En Castilla es proesa,

Franquesa, bondat, mesura,

En los sennores larguesa,

En donas grand fermosura.

Pues franquesa es sennora

De muchas otras bondades;

Allí es habitadora,

Acá por demas andades;

Con bondat et con noblesa

Allí es do más atura

En los sennores larguesa,

En donas grand fermosura.

Que en estas partes, sennor,

Há grand tiempo que non viene,

Que de fama et de honor

Siempre su carrera tiene;

Con ella vive ardidesa,

Discrecion, desenvoltura,

En los sennores larguesa,

En damas grand fermosura.

_Fyn._

Allí verédes destresa,

Andar con buena ventura,

Donde gracia et noblesa

Me sacaron de cordura.

_IOHAN DE DUENNAS._

La franquesa muy extranna

Que buscays por empresa,

Un muy noble rey de Espanna

Disen que la tiene presa.

Disen que la quiere tanto,

Que por faserle plaser,

Éste es un mortal espanto

Lo que da y echa á perder;

Et la virtud do se banna

Franquesa, de amor encesa,

Un muy noble rey de Espanna

Disen que la tiene presa.

Disen que tiene tambien

Gosos, plaseres et guerra,

Et victoria contra quien

Tomar quiere de su tierra;

É la valiente companna

Que asy la tiene defesa,

Un muy noble rey de Espanna

Disen que la tiene presa.

_Fyn._

De vuestra pena tamanna,

Sy Dios me ayude, me pesa,

Mas, amigos, á muchos danna

Por arrear pobre mesa.

_PREGUNTA DE IOHAN DE TORRES_

Á IOHAN DE PADILLA.

Non sabes, Iohan de Padilla,

Sennor, qué me acontesció:

Antayer venía yo

Por defuera de la villa

En un troton caballero,

Un escudero comigo,

El qual puede ser testigo

Desto que desir vos quiero.

Vi asentado en un lusillo

Al amor, cuio mandado

Fesistes et yo cuytado,

Triste, flacco et amarillo;

Mas asy vea plaser

De quien servir me mandó,

Que fasta que me fabló

Non lo pude conoscer.

Mas desque lo conocí

É tan triste lo vi estar,

Ove terrible pesar,

Assy Dios sea por mí;

Pregunté lo que fasia,

Díxome que allí se estaba,

Que en la villa non fallaba

Quien acogerlo queria.

Yo fuy maravillado

De aquello que me disia,

Preguntéle sy habia

Al grand palacio llegado;

Respondióme: allá soy ydo,

Donde el rey me pudo ver,

Mas quiso dar á entender

Que non me habia conoscido.

Dixo: á casa del Condestable

Só ydo muchas vegadas,

Fallé las puertas cerradas,

Solamente quien me fable

Nin me responda non fallo;

Ved sy es grand amargura,

Veiendo mi mala ventura

Baxo mis oyos et callo.

Tambien dis á la posada

De Iohan de Silva que fuera,

É que en breve le dixera

Tal razon non muy limada;

Sennor, bien sabeys quién soy.

¿Puedo en vos fallar abrigo?

Dixo: andat, andat, amigo,

Tempo fué que se pasó.

Tambien cuenta que llegára

Donde vos posays, sennor,

Pero sy fué con dolor

Trasdoblado lo tornára;

Viendo en vos tal mudamiento,

Que non vos osó fablar,

Non pensando de fallar

En vos buen acogimiento.

Desque le vi tan aterido

É llorar tan bravamente,

Trabaié que de presente

Pudiese ser acorrido;

Levélo comigo luégo,

Pensé de le complaser

Fasiéndole luégo ser

Asentado tras el fuego.

Allí le fise saber

Quánto trabajo sofrí

Despues que lo conoscí,

Syn iamas yerto faser;

Respondió: todo tu danno

Yo mucho trabaiaria

Por tornarlo en alegría

Saliendo de cabo d’anno.

_Respuesta._

Iohan sennor, yo la fablilla

Leí que te acontesció,

De lo qual á mí tomó

Muy grand rysa á maravilla;

Mas por muy mucho dinero

Non quisiera yo, te digo,

Que se fuera el enemigo

Sin probar el repostero.

De cómo estaria sensillo

Syento yo grand gasaiado,

Quanto más sy en el costado

Le feria garsagannillo;

Aquí se puede poner

Un exiemplo que oy yo,

Que quien á lobos mató,

Lobos lo habian de comer.

Maravíllome de ty,

Pues sabías su mal usar

É quánto mal fué tractar

Á otros et á tí et á mí;

Qual coraçon te sofria

De escuchar lo que fablaba.

Al traydor que á la cava

Echó á quien lo servia.

Dises que por muy burlado

Del sennor rey se tenía

Por haberle por tal vía

Visto et dissimulado;

Non dubdo ántes comido

De lo él asy faser,

Que segund mi entender,

Bien tien el pan partido.

Pues el Conde favorable

Non le fué, te digo, á osadas,

Que de quantas sofrenadas

Rescibió soy agradable;

Corrámoslo como á gallo

El que non ovo mesura

De poner tanta tristura

Como hay por su contrallo.

Dises que non falló nada

En mi primo, aunque lo viera

Ya del todo va defuera

Pues allí non hobo entrada;

Mas sy él lo conosció,

Lo qual yo non contradigo,

Calla callando me obligo,

Que alguna ves lo burló.

Mas sy yo lo barruntára

Quando á mí vino el traydor,

Yo l’fisiera tal honor

Que á cuestas lo levára;

Aunque ayunára el aviento

Yo te digo syn dubdar

Quel fisiera sorrabar

De los perros más de çiento.

Muy grand yerro conoscido

Es faser bien al que miente,

Que estos tales ciertamente

Con mal fasen buen partido;

Por ende, sennor, te ruego

Que lo dexes padescer,

Que con mal condescender

Á bien lo farémos luégo.

Non cures de lo creer,

Que yo porque lo crey

Quanto bien habia en mí

Perdí et todo plaser;

Mas mi mal fué tan extranno,

Que todo el mundo desia

Que non era el que solia,

Nin podia ser tal enganno.

_SUERO DE RIBERA._

Gentil sennor de Centellas,

Ved qué porfía sostengo:

Muchos disen por do vengo,

Si vi tan fermosas bellas

Como las napoletanas;

Yo respóndoles que sy,

Salvo seys damas que vi

En bellesa soberanas.

Las quales, sy Dios me vala,

Su beldat mucho floresce,

Ya sea que me paresce

Saber muy poco de galla;

Tal gracia, de grado dada,

Quier en duenna ó donsella,

Faserla dos tantos bella

Atrativa deseada.

Si bien soy mal inventivo

En la materia presente,

Fablaré summariamente

Claro, non comparativo,

Tocando de cada una

Non largando la hystoria,

Segund mi flaca memoria

Por arte llana conmuna.

La primera, generosa

En grado superiora,

Es una noble sennora,

Condessa muy virtuosa;

De Derno entitulada,

Que por la faser meior,

Dotóla nuestro sennor

Bueno con buena casada.

Por muy excellente modo

Vi otra fermosa dama,

Que de Gatula se llama,

Primera de todas en todo;

De sus pompas et nivel

Se faria larga suma,

Pero detengo la pluma

Por non tocar al papel.

Syn más quedar en olvido

Valor que tanto se precia,

Es la fermosa Lucrecia

Del gentil seie de nido;

Donsella de grand valía,

En extremo syngular,

Por quien disen el cantar:

Para mí me la querria.

Del sege de Capuana

Vi Camilla graciosa,

Que resplendece fermosa

Más que estrella de Diana;

El Sennor muy soberano,

Mostrando su grand poder,

Las otras mandó faser,

Y ésta fiso por su mano.

En este sege nombrado

Vi otra Lucrecia plasiente,

Donsella bien paresciente

En superlativo grado;

Compassada su bellesa,

Segund el mi parescer,

Bien creo que debe ser

Tesoro de gentilesa.

Minutela Margarida,

Mujer de mossen Gallarte,

Non debe quedar aparte

De fermosura escondida;

Á quien juzgaron las fadas

Por sentencia verdadera

Que non fuese postrimera

De las fermosas loadas.

Tornando, mosen Françes,

Á mi porfía primera,

Pues ya vedes la manera,

Respondedme si queres;

Dexando toda favor,

Presentandos por testigo,

Destas sennoras que digo

Quál vos paresce meior.

_DIEGO DE VALERA._

Adios, mi libertad,

Y otrosy vos, alegría

Que dolor et soledat

Seguirán mi compannía.

Pero doquier que vayays,

Habed memoria, vos ruego,

De mí, que solo dexays

En vivas llamas de fuego;

Y solamente pensad

En seguir ya vuestra via,

Que dolor y soledat

Seguirán mi compannía.

Aquestos mi iuventud

Finarán por mi ventura,

Sin defensa de virtud

Serán de mí sepultura;

Pues agora caminad,

Sea Dios en vuestra guía,

Que dolor y soledat

Seguirán mi compannía.

_EL PLANTO QUE FISO LA PANTASILEA._

Yo sola membrança sea

Enxemplo á todas personas,

La triste Pantasilea,

Reina de las Amasonas;

Ector, que gloria possea,

Amé por donde muriese

El triste que amar desea

y á mi planto el fin hobiese.

Sola yo reina amasona

Nascí porque amar debiese

Ector más que otra persona

Cuytada que nunca lo viese;

Sola yo la mal fadada

Quiso amor que fenesciese

Amando, et non fuse amada,

Nin quien ame conosciese.

Por fama fuy enamorada

Del que non vi en mi vida,

Por armas vencí, cuitada,

É fuí por fama vencida.

Yo vengué la reina Ortía

De Hércules et Minelyda,

Domé la gente de Syria,

Salvaie, ensoberbeçida.

Di vengança de Theseo

Á Hypólito, ofendida,

Vencí al rey Oriseo,

Cobré la Syria perdida;

En historias quantas leo

Non fallé quien me venciesse,

Salvo amor et buen deseo

De un solo que bien quisiesse.

Sentiendo por quien moria

La cruel guerra en que fuese,

Partí de mi sennoría

Valer lo que me valiese;

Fasiendo la luenga vía

Contra las partes de Frigia,

Las buelfas mortal feria

En el desierto de Libia.

Los alárabes combatia,

Vencí los fuertes serenios,

Gané por donde venia

Fasta los montes armenios;

Caminando en claro dia,

Deseo que me guiaba,

Vi Troya do parescia

É sus torres demostraba.

¡Quánta fué mi alegría!

¡Quánto va del que bien ama!

Cada paso que movia

Plaser se me acrescentaba;

Vi la grand caballería

É gente muy ordenada

De los griegos, que movia

Por me vedar la entrada.

Á las horas yo sandia

Por ver el que deseaba,

Qué fechos de armas fasía

Et de qué són peleaba;

Ya el sol se retraya

É la hueste bien reglada,

Quando amor et su valía

Les ganamos la iornada.

Yo venciendo, que temia,

Siempre teme quien bien ama,

Que en tal són non plaseria

Al poseedor de la fama;

Perlas, oro, febrería

Vesti á la puerta timblea,

Verde y blanco chapería

Mis doncellas por librea.

Con qué honor me rescebia

Priamo, rey soberano,

Duques que non conoscia,

Reys et pueblo troyano;

Ector sólo fallesçia,

Sin pena gloria alguna,

Quando reynar attendia,

La rueda volvió fortuna.

Saliendo á rescebirme

El buen rey et su companna,

Non pudo encobrirme

Su dolor et quexa tamanna;

Sospirando en le decir

Por ver el que bien queria,

Respondióme tu plaser

Hoy fenesce en este dia.

Seiendo alegre et plasentera

Con el gesto que esperaba,

De Ector que muerto era

Á mí la nueva llegaba.

¡Oh, maldita sea la fada

Cuytada que me fadó!

¡Oh madre desaventurada

La que tal fija parió!

Amasona, reina triste,

Del dios de Amor maltractada,

En fuerte punto nasciste

O en alguna hora menguada,

¡Oh triste! meior me fuera

Que nunca fuera nascida;

A lo ménos non oviera

La muerte tan conoscida.

Cuytada, triste seyendo,

En mi fortuna pensando;

Mis cuytas dolor planniendo

Con dios de Amor razonando;

Vénus seguiendo tu estoria,

En mi danno consentiendo,

Hasme levado la gloria

De amores que non entiendo.

Vénus de tanto servicio

Que te fiçe atribulada,

De oracion et sacrificio

¿Que galardon es sacada?

¡Oh triste yo sin ventura,

Un amor tan deseado

La muerte, que non se cura,

Habérmelo así levado!

¡Maldito sea aquel dia,

Archíles, en que naciste!

Buen Ector, ¿qué te fasia,

Que tanto mal le fasiste?

Oh reina, ¿dó tu gemido

Tu sospiro et tu quebranto?

Coraçon endurescido,

¿Cómo non mueres de espanto?

Sennor, mientra tú viviste,

De mí fuiste bien amado;

Agora, pues feneciste,

Nunca serás oluidado,

El buen Ector enterrado

Donde quiera que estoviere,

De mí será acompannado

Cuytada mientra viviere.

¡Oh reina desconsolada!

Sé que me pueden llamar

La más triste apasionada

De cuantas saben amar.

E aquellas que non te amaron,

Sennor, como yo te amé,

De sola viste goçaron

¡Mesquina! que non goçé.

Bien escura fué mi suerte,

Mi quebranto et mi dolor,

Non debe refusar muerte

La que pierde tal sennor;

A mis cuytas remediaba

Cuydando que resurgia;

Mas cuando bien lo miraba

Mayor planto et cuyta habia.

Ya el dia fallescia

Et la noche se açercaba,

Mi alma se escurescia

É mi placer se apocaba

Porque partir me fasian

Donde el buen Ector estaba,

Mis dolores más crecian

Et mi placer se apocaba.

_Fyn._

De la grand pena que habia,

Lo más que me consolaba

Era que presto morria,

Segund el mal que pasaba.

_ALFONSO ENRIQUEZ._

_Testamento suyo._

En el nombre de Dios de Amor

Público et notorio sea

Como tan claro se vea

El mundo fallescedor;

Que syn fuerça et sin requeste,

Con todo mi sentimiento,

Ordeno mi testamento,

Del qual su thenor es éste.

Dó á amor primieramente

Mi alma, que faga della,

Blanca, negra, fea ó bella

Como le será plasciente;

Quanto bien fis fasta agora

Et fare en quanto viviere,

Si lo rescebir quisiere

Dolo todo á mi sennora.

Dole más quanto duráre

Vivo el mi cuerpo todo,

Que faga del á su modo

Como se más contentare;

É yo muerta mi persona,

Le dexo procurador

Al muy honrado sennor,

Arzobispo de Lixbona.

Al qual en merçed pido

Con voluntad afincada

É dexola recomendada

Por quanto lo he servido;

Et sea mi testamentario,

É faga ó mande faser,

Que sin nada fallesçer

Se cumpla mi inventario.

Ordeno mi testamento

Ser fecho et obrado,

El qual desque acabado

Segun mi ordenamiento,

Sy otro tal se falláre,

Mandóme luégo quemar,

Faser polvos, et aventar

Quando más çerco ventáre.

Sea de la sepultura

La noble donna Theresa,

Vestida como françesa

La somera cobertura;

Un laud bien encordado,

Desligados sus cabellos,

Pos endecha los trebellos

Cantando bien acordado.

Porque sea más apuesta,

Sea la diestra pared,

Elvira por su merçed

Cantando la cancion esta:

Poderoso amor, loado

De tí haya perdonança,

Pues veo que fis errança

En te ser desmesurado.

La otra parte será

La diestra Mariguillem,

Por la cual creo tambien

Que se ennoblescerá,

El monumento tal cosa;

Cantando en són de planto,

Ya sennora fasta cuándo,

La fas un poco lorosa.

Sea la cabeçera

La Clara muy especial,

Con gesto muy cordial,

Cantando en esta manera:

Amor cruel et brioso,

Mal haya la tu altesa,

Pues non fases ygualesa

Seyendo tan poderoso.

Et sea la fija del alma,

Leonor, toda vestida

De negro, muy dolorida,

Á los piés, como quien llama,

Donna Beatris, sennora,

Disiendo: Venid, verés

El que tanto bien querés,

Ved en qué posada mora.

Del sepulcro tan honrrado

Quiero que sea lusillo,

La sennora de Vadillo

Cantando muy mesurado:

Todas passa en fermosura

La que dixo ende mal,

Adios, adios, Portugal,

Partir me será cordura.

Entiérreme muy apriessa,

Envuelto en un cendal doble,

En la posada muy noble

De la sennora condesa;

Á los piés de su altar,

Si por ello algo quisiere,

Denle cuanto yo tuviere

Fasta nada non quedar.

_Fyn._

Si lo mio non bastáre,

Mis tios, ambos á dos,

Fasta lo pedir por Dios

Dénle quanto demandáre.

_ÇAPATA._

Pues que fuistes la primera

De quien yo me cativé,

Desde aquí vos dó mi fe

Que serés la postrimera.

Sennora, vuestra beldat

Me fiso ser amador

É me puso en voluntad

De ser vuestro servidor.

Por lo qual fasta que muera,

Pues que á vos primero amé,

Desde aquí vos dó mi fe

Que serés la postrimera.

Quien quisiese al buscar

De meior non fallaria,

El trabaio de cercar

Cierto es que perderia;

É pues tal es mi manera

De tener donde trabé,

Desde aquí vos dó mi fe

Que serés la postrimera.

_LOPE DE STÚÑIGA._

Sennora, grand sinrason

Me feçistes en buena fe,

Condennarme syn por qué.

Todo hombre se enamora

Á fin de ser amado;

É por ser yo enamorado,

Vos amé á vos, sennora,

Et segund paresce agora,

Aunque yo vos de mí,

Condenaysme sin por qué.

Ruego á los amadores

Que aman syn ser amados,

Que syentan los mis cuydados

É plangan los mis dolores;

Pues saben que son amores

Que syempre mudan la fe

É condenan syn por qué.

_Fyn._

Vuestra muy linda figura

Yo siempre desearé,

Pues de vos me cativé.

_MACÍAS._

El gentil ninno Narciso,

En una fuente gayado,

De sy mismo enamorado,

Muy esquiva muerte priso;

Sennora de alegre riso

É gracioso lindo brío,

Á mirar fuente nin rio

Non se atreva vuestro viso.

Engannaron sotilmente

Con ymaginacion loca,

Fermosura y edat poca

Al ninno bien paresciente.

Estrella resplandesciente,

Mirad bien estas dos vias,

Pues beldat y pocos dias

Cada qual en vos se siente.

Prados, verduras et flores

Otorgo que las miredes,

Otrosí que escuchedes

Dulçes canticas de amores.

Mas por sol nin por calores

Tal cobdicia non vos ciegue,

Vuestra vista siempre niegue

Las fuentes et sus dulçores.

_Fyn._

Deseando vuestra vida,

Áun vos dó otro conseio:

Que non se mire en espeio

Vuestra fas clara, garrida;

Que sabed que la partida

Sería dende tanto fuerte,

Que non vos fuese la muerte

De Narciso repetida.

_VILLALOBOS._

Pues me fallesció ventura

En el tiempo del plaser,

Ya no espero haber folgura,

Mas por syempre entristeçer.

Tormentado con tristura

Llamaré, orad por mí,

Deus meus, hely, hely,

Lamaçabacthani.

Quien mis cuitas entendiese,

É mi pesar et quebranto,

Et de mí se adolesciese,

Faria comigo llanto.

Quanto más si bien supiese

Tanto bien como perdí,

Deus meus, hely, hely,

Hely lamaçabacthani.

_RODRIGO DE TORRES._

Qualquiera que me toviere,

Sennores, pues me perdí,

Déme y tome de mí

Falladgo qual le pluguiere.

Por amar tan grand tormento

Con mí cuydados me dó,

Que non sé dónde me estó.

Tanto es mi desatiento.

Quien de mí algo supiere,

Si nunca se vea assy,

Déme y tome de mí

Falladgo qual le pluguiere.

Quien falló á mí cuytado

Tenga por bien que me dé;

Si non, sepa quel seré

Por de furto demandado.

Amigos, el que temiere

Aqueste pregon de mí,

Déme y tome de mí

Falladgo qual le pluguiere.

_Á LA CONDESA DE ADERNO, IOHAN DE ANDUJAR._

Deesas preciosas Calíope et Pálas,

Mostrando vestra inmensa potencia,

Fased al ingenio mio las alas,

Algun tanto agudas, de vuestra influençia;

Asy que yo pueda con grand reverencia

De aquesta segunda Diana escrebir

Las claras virtudes é limpio vivir,

La grand fermosura, la bella presençia.

La qual de la casa de sancto sobrino

Es el principio de sus propios genos

Su noble marido á ella condino

De los Moncadas notables, serenos;

Non Penélope, nin Ysifle ménos,

Non la prudente castíssima Argía

Tovieron guardados con tanta porfía

Sus inmaculados limpíssimos senos.

Puede Fortuna los bienes mundanos

Dar et quitar segund su plaser;

Pero las virtudes non son en sus manos

Nin dellas vos pudo desnuda faser;

Nunca dirán en vos conoscer

Modos nin actos que fuesen blasfemados,

Si bien morales, los quales formados

Suelen las duennas prudentes haber.

Tenes syn un sy muy grand fermosura,

Con habitud de clara bondat,

Gesto, donayre, gracia et mesura,

Con perfection de vera honestad;

Modestia, temperança sin reguridad,

Qual se requiere á vuestra noblesa,

Por uso comun con grand gentilesa

Regis vuestras fablas con moralidat.

Sennora Condesa, en vuestras faciones

En el gesto pulcro con grande armonía

Muestra haber fecho por sus proporciones

El última fuerça sotil simetría;

Las estrellas potentes la grand gerarchía

Con los elementos mostraron la prueba

Del su grand poder, fasiéndovos nueva

Sobre las otras que el mundo nos cria.

Asy, pues que tanto vos fiso compuesta

Por gracia çeleste el vestro planeta,

É sobre las damas modestas, modesta,

En grand perfection prudente, discreta,

No bastaria Homero poeta,

Syn ser ayudado de gracia divina

Á vuestros loores que humana doctrina

Non es en tal casa del todo perfecta.

El Iove potente, que el mundo gobierna,

Et ha con grand cura los cielos regido,

É fiso la clara lumbrosa lucerna

Que ha de la noche el dia partido,

Vos guarde et conserve con vuestro marido

En gracia del alta real majestad,

Porque luengos tiempos en feliçidat

Loés el su sancto nombre temido.

_Fyn._

El ninno Feronte, sin seso regido,

Tomó grande empresa con simplicidat,

Así yo, illustra sennora, vos pido

Que me perdoneys con humanidat.

_FERNANDO DE LA TORRE_

_Á DON LADRON DE GUEVARA,_

_porque su mujer es una muy galana dama._

Mirad qué grande question

Concluida en dos rasones,

El marido ser ladron

Y ella roba coraçones;

Entramos de grand valía,

Mirad qué vos digo agora,

Un ladron con robadora

Tienen fecha compannía.

_IOHAN DE TAPIA._

Trabaios que me matays,

Cuydado et graves tormentos

Con pesares,

Congoxas, non me dexays

Et desplaseres destientos

Á millares;

Fatigas, llantos, sospiros,

Gemidos, tribulaciones,

Desventuras,

Passiones fasen sus tiros

Con tantas malediciones

Con tristura.

Guerras, muertes et feridas,

Plagas, temores et males,

Con enoios,

Las mis penas conoscidas

Desfavores desiguales

Á mis oios;

Sannas, desastres, caydas,

Grandes estimulaciones

Con dolores,

Mansillas tan desabidas

Me trahen persecuciones

Con temores.

Ya vienen los maleficios

Con las desesperaciones

Dando gritos,

Á cuyas con los indicios

Con grandes lamentaciones

En escriptos;

Con la sententia ya dada

Que aquestas cuytas me maten

Con tristesa,

Llorando mi atribulada

Vida que de mí se espanten

Con cruesa.

Cativo soy en cadenas,

Tiénenme mis fuertes dannos

Maltractado,

Destierros et grandes penas

En los terrenos extrannos

M’an robado;

Las cosas que más queria,

La muerte me las levó

Syn piedat,

Fortuna con su porfía

En tierra me derribó

Con crueldat.

_Fyn._

El mi cuerpo et alma mia

Ya padesce et padesció

Por lealtad;

Que lo que sufro et sufria

Es por lo que padesció

Por la verdat.

_UN ALUALÁ QUE MANDÓ_

IOHAN DE TAPIA Á LA FIJA DE LA CONDESA DE ARENAS.

Donsella ytaliana,

Que ya fuyste aragonesa,

Eres tornada françesa,

Non quieres ser catalana.

Salud, recomendaçion

De mí non recibirás,

Nin tú me la mandarás

Teniendo tal opinion;

Tú fases como Adriana,

Enemiga genovesa,

Eres tornada francesa,

Non quieres ser catalana.

Ya la casa de Aragon

De tí se puede quexar,

Que la fuyste á dexar

Syn se ninguna rason;

Pues par Dios, dama loçana,

Con dolor de tí me pesa

Que eres tornada francesa,

Non quieres ser catalana.

Ántes eres eniuyna

De su secta et de su ley,

Has fallescido á tu rey,

Vas con la griega rapina;

Con la Cava castellana

Te sentarás á la mesa,

Y con la sennora ynglesa,

Con Breceyda la troyana.

Mujeres, que non tenés

Fe, amor et lealtad,

Diré bien de la bondad

Y mal del mal que fasés;

¡Oh cruel napoletana,

Voltada con nueva empresa!

Eres tornada francesa,

Non quieres ser catalana.

Si la rueda de ventura

Nos torna en prosperidat,

Vencerémos tu beldat

Y la tu grand fermosura;

Faser t’an çeciliana,

Aunque eres calabresa,

Dexarás de ser francesa

É tornarás catalana.

Escríbeme cómo estás,

Cómo passas de tu vida,

Si eres arrepentida,

De todo me avisarás;

Aunque seas más galana,

De muchos serás represa,

Que eres tornada francesa,

Non quieres ser catalana.

Yo te envio esta cancion

Escripta como alvalá,

Mira tu fama dó va,

Rige la tu discrecion;

De Lucrecia la romana

Te recuerdo sin ofesa,

Que eres tornada francesa,

Non quieres ser catalana.

De mí te quiero desir,

Fablándote la verdat,

Que teniendo lealtat,

Christiano quiero morir;

Si mandas algo, serrana,

Al rey ó á la princepsa,

Lo faré, nueva francesa,

Porque fuiste catalana.

Dexa esa gente pagana,

Non quieras desesperar,

Tórnate al baptisar,

Sé la segunda Dyana;

Hungra, tudesca, alemanna,

Mora, turca ó charquesa,

Renegada y non francesa,

Morir quieras catalana.

_Fyn._

La casa real de Francia,

Sus reinos iuntos et altesa

Cessares de grand franquesa

Fueron et grand abundancia;

Iamas les plugo con gana

Los non leales en su mesa,

Pues error es ser francesa

y lealtad ser catalana.

_El sobre escripto del alualá._

A tí, Madama María,

Carachula el sobrenombre,

Iohanne de Tapia es el hombre

Que aquesta alualá te envia.

_CANCION DE IOHAN DE TAPIA_

_á la fija del Duque de Milan, syendo él en presion._

Muy alta et muy excellente

Princepsa muy generosa,

Más gentil et más fermosa

Que non el sol quando es lusiente.

La luna teme de vos,

Gentil dama, et la Diana,

É las estrellas, par Dios,

Tanto sois bella et loçana;

Yo, el triste padeciente,

Me encomiendo á vos, sennora,

Más gentil et más fermosa

Que non el sol quando es lusiente.

La claridat escuresçe,

Ante vuestra fermosura,

La escuridat escuresçe,

Tal es la vuestra figura;

La nieve, de vos presente,

Se muestra ser otra cosa,

Tal es la vuestra graciosa

Cara muy resplandesciente.

El fuego faseys morir,

Muy discreta criatura,

Al cristal poneys tristura,

Las piedras faseys fuyr;

El carbonclo relusiente

Su esplandor monstrar non osa

Ante la vuestra graciosa

Cara muy resplandesciente.

Cancionero de Lope de Stúñiga: Códice del siglo XV. · 第 5 / 13 段