Que de mis dannos se duelen,
Han querido consolarme,
Mas non yo que me consuelen;
Por ende mi desplaser,
Les digo, dexaldo quede,
Que lieve mal debe ser,
É cuyo danno estorçer,
Conseio tomar se puede.
Si en algund tiempo passado
Fuí áspero de passiones,
Gloria habré haber dexado
Las tantas tribulationes;
Que en el tiempo de la gloria
Más es que gloria pensar
Redusir á la memoria
Quanto plaser é victoria
Se cobró por afanar.
_Fyn._
Ya vuestra ira sobrar
Non quiera mi tanta pena,
Mas vuestro galardonar
Quiera de tanto pesar
Guaresçer un Iohan de Mena.
_EL BACHILLER DE LA TORRE._
El triste que más morir
Querria que la partida,
Enoiado de vivir,
Se te envia despedir,
Pero non que se despida;
Ya dale liçencia, da,
Maguer que grave te sea,
Pero ¿quién la tomará?
Pues que creo que verá
Morir cuando la possea.
La pluma tiene mi mano,
La otra tiene el cuchillo,
La carta yase en el plano,
No basta poder humano
Á lo que siento desillo;
El dolor que me guerrea
Da victoria á la pluma,
Porque tu discrecion vea
Mis graves males, y lea
Algunos dellos en suma.
Sennora, por te amar
Yo me vi tanto penado
Que pensé desesperar,
Non entendiendo alcançar
Que de tí yo fuesse amado;
Et despues tu sennoría
Sabe el gran bien que me diste,
Seyendo la dicha mia
Que fuesse alegre un dia,
Et toda mi vida triste.
¡Oh vida desesperada!
Meior me fuera la muerte
Quando fuesse reparada
Parecer luégo doblada
La mi pena tanto fuerte;
Mas la mi triste ventura,
Por maior pena me dar,
Ordenó desta figura
Que cessasse mi tristura
Por luengo tiempo doblar.
Ca mi desastrado signo
Iamas se fuera mudado,
Nin veniera lo que vino,
Nin me viera yo mesquino
Tan sin remedio penado;
Que si yo siempre quisiera,
Et nunca fuera querido,
Un grave mal padesciera,
Pero non me despidiera
Como triste me despido.
É pudiera non querer
La que de grado me quiso
Non me viera padesçer
Más pena que Luçifer
Privado del paraíso;
Nin me dixiera ven
La muerte desesperada,
Nin me fuera mal el bien,
Nin me matarla por quien
La vida me fué dexada.
Mas non puede la mi pena
Cresçer en tan alto grado
Á bastar la su cadena
Para serme tanto buena
Que muriera desamado;
Ca venció mi libertad
La pena desordenada,
Porque su grand crueldat
Mostrasse en la piedat
Con grand trabaio ganada.
Piadosa se mostró
En me querer otorgar
Que fuesse querido yo
Más que quantos Dios crió
Nin iamas ha de criar;
Por me faser cognoscer
Que quanto más es la cosa
Defíçile de haber,
Tanto más por la perder
Es la vida trabaiosa.
É fiso que mis passiones
Bastassen para alcançar
Dama de tales faciones,
Virtudes et condiciones
Que iamas fuessen sin par;
Por me dar atal dolor
Que fuesse más conoscido
Que tanto es el honor
É gloria del vencedor
Quanta es la del vencido.
Amor mostró su cruesa
Syn punto de humanidat,
De mostrar su grand firmesa
Ser tan bien en la tristesa
Como en la prosperidat;
Las ledas consolationes
Todos las saben tomar,
Pero en las persecutiones
Se mostran los coraçones
Constantes en bien amar.
Ya mis penas descrecer
Non pueden synon creciendo,
Nin mis males ménos ser
Syn su tormento poder
Darme la fin que atiendo;
Que es non ver despedirme,
Ó visto luégo morir,
Que non cesso maldesirme
Quando entiendo partirme
Donde non puedo partir.
Esfuérçasse mi passion,
Mas non consiente que muera,
Et mata sin redencion
La piedat et compassion
Que mi coraçon espera;
Veo morir mi alegría
Et vive mi pensamiento,
Mas nunca la muerte mia,
Rogada de cada dia,
Más amigable la siento.
Ny mi pensamiento muere
Nin á mí quiere matar,
Mas quiere que desespere
De quanta fiança oviere
Ni yo poderia alcançar;
La fe que fué principal
De la mi grave tristura,
Ó dará fin á mi mal,
Ó me tragará leal
La temprana sepultura.
Nin mis tormentos vencieron
Para poder que muriesse,
Nin los mis bienes podieron
Ser vencedores, nin fueron
Para que ledo viviesse;
Mas fué vencido el dolor,
Lo que non quesiera ya,
Por mostrarsse vencedor
Et vencer en lo mayor
Donde más pena me da.
Penaré por tu deseo,
Pero non que tú me penes
Quando viere, que non veo,
Tu lindo rostro et asseo,
Principio et fin de mis bienes;
Eres tú la penadora,
Syn entencion de penar,
É serás, buena sennora,
Dicha cruel matadora
Syn voluntad de matar.
É serás non meresciente
Iniustamente culpada,
Que muchos non sabiamente
Dampnarán á ty, ynocente,
Por mi vida mal fadada;
Maldigan la mi fortuna,
Causa de mis pensamientos,
Que me maldixo en la cuna,
Dexen á tí sola una,
Reparo de mis tormentos.
Maldigan los maldisientes
É falsos disfamadores,
Ca mostraron ser valientes
Las sus lenguas de serpientes
Contra tales amadores;
Tú eres la quien robó
Á quien nunca fué robado,
Tú eres la que venció,
É por virtud captivó
Á quien non fué captivado.
Tú eras por quien me plugo
Vivir en poder estranno,
Y eras á quien desplugo
Mi danno sabido lugo
En mi tormento tamanno;
Y eres cuyo pesar
Me pesa más que del mio,
Pero tu considerar
Non puedo gualardonar
El mi poco poderío.
Tú eres por quien yo muero,
É das causa que non muera,
Y eres de quien espero
El galardon postrimero
Que iamas de otra espero;
Más quiero morir por tuyo
Que por otra guarescer
Aunque me quiera por suyo,
Que yo siempre seré tuyo,
Lealtad me mandó ser.
Non puede dar á mis males
Persona viva reposo,
Nin mis penas desiguales
Ménos ser sy tú non vales
En caso tan peligroso;
Mas puedes darme la vida
É non quitarme la muerte,
Nin pena más dolorida,
De lo flaco eres vençida,
Y vençes á lo más fuerte.
La tu presentia me fase
Vivir por larga sason,
É á la mi fortuna plase
Plaser de lo que desplase
Á mi triste coraçon;
Que le plase que me aparta
Como de sentido loco,
É con sólo escrebir me farta,
Mas ¿qué aprovecha la carta
Donde la vida es poco?
Ya mis penas racontar
Sobreseen mis querellas,
Pero non debeis dubdar
Que me esfuerço á lo callar
Por ser tú la causa dellas;
Mis dannos fallo menores
Quando pienso que tú eres
Causa de tantos dolores,
Et las mis penas mayores
Se me tornan en plaseres.
Mi coraçon se despide,
Mas non de pensar en ty,
Et ántes su muerte pide
Que iamas nunca te olvide
Syn despedirse de mí;
¡Ó con quánta mansedumbre
De tí se parten mis oios,
Perdida toda su lumbre,
Trocada por certidumbre
De siempre sofrir enoios!
Sennora, merced te pido
Que por tí sola se acabe
Y se vea fenescido
Mi dolor tan dolorido,
Ménos sabido que grave;
Y que çesse mi fortuna
Et mis dannos de consuno,
Sin otra mudança alguna,
Mas pues so uno de una,
Que seas tú una de uno.
Las quexas que se contaron
Contempla mi bien, sy goses
Mis lágrimas las causaron,
É sospiros ordenaron,
Que tienen fuerça de voses;
Rogando sy á Dios pluguiere
Quien buscó nuestra partida
Sienta el dolor que fiere,
Et quanto más ledo fuere
Le aborresca la vida.
_Fyn._
Tu merced non desespere,
Ó tanto de mi querida,
Que iamas, mientra viviere,
Tuyo seré do estoviere
Y sola de mí servida.
_LOPE DE STÚÑIGA._
Llorad mis llantos, llorad,
Llorad la passion de mí,
Llorad la mi libertad
Que por amores perdí;
Llorad el tiempo passado,
Passado syn galardon,
Llorad la triste passion
De mí muerto et non finado.
Llorad mi dolor tan fuerte,
Llorad mi mal tan extranno,
Llorad por tal que mi muerte
Non puede matar mi danno;
Llorad et gemid llorando
Llorando tanto pensar,
Llorad porque bien amando
Siempre me vi desamar.
Llorad los mis gemidos,
Vayan gemiendo mis males,
Gemid los mis despendidos
Servicios tan desyguales;
Gemid, gemido presente,
Presente mi mal profundo,
Gemid infinitamente
Mi nascimiento en el mundo.
Gemid, gemiendo, gemir,
Gemid mis esquivos llantos,
Gemid, et quiçá morir
Podréys faser mis quebrantos;
Gemid la triste cadena,
Cadena que me prendió,
Gemid la terrible pena
Que de plaser me quitó.
Gemir et sospirar,
Sospire mi grand tormento,
Sospire tanto pesar
Quanto me dió pensamiento;
Sospiro lo que padesco
Padesco con mis amores,
Sospire que non peresco
Syn dolores de dolores.
Sospiro lo sospirado,
Que sospiré muchos dias,
Sospiro dessimulado
Las llagas antiguas mias;
Sospiro, quanta verdat,
Verdat se me quebrantó,
Sospiro porque piedat
Murió primero que yo.
Sospiren más mis cuidados,
Piensen en mis pensamientos,
Piensen los tristes estados
De todos mis perdimientos;
Piensen y piensen en quién,
En quién me fiso ser tal,
Piensen en cómo mi bien
Se fiso todo mi mal.
Piensen mi gran descendida,
Piensen mi poco sobir,
Piensen tamanna cayda
Qual de mí pueden oyr;
Piensen la vida llorosa.
Llorosa que despendí,
Piensen la rabia rabiosa
Con que rabiando morí.
_Fyn._
Piensen la causa forçada,
Forçada con que partí,
Piensen al fyn la tornada
Quánt desastrado nascí.
_LOPE DE STÚÑIGA._
Si las mis llagas mortales
Podiessen haber salud
Non fueran nada mis males,
Nin cuytas tan desiguales
Penáran mi iuventud;
Ca por el grand esperar
Que de salud yo fisiera
Non fuera más mi pensar,
Nin cuita fuera pesar
Que por tal guisa sufriera.
Sy á las mis aflictiones
Haber piedat esperasse,
Non fueran las mis passiones
Tan bravas tribulationes
Á que grand mal me penasse;
Mas rescebir perdition
Con tanta de malandança,
Que dé la mi redencion
Non lo consiente rason
Poder haber esperança.
É sy mi tanto dolor
Pudiera ser fenescido,
Non fuera merescedor
Yo, triste, de tal honor,
Qual tengo bien merescido,
Es á saber, ser llamado;
Por mi causa me vinieron
Aquel que más ha penado
Por alcançar ser amado
Que todos cuantos nascieron.
Los mis afanes estrannos,
Si fueran menos que son,
Non merescieran mis dannos
Gloria de bienes tanmannos
En tan alta perfection
Como tienen merescidos,
Por mi plannida cadena,
Ca gemirán mis gemidos
Sobre todos los nascidos
La más dolorida pena.
_Fyn._
É ya si la mi presyon
Es un dolor sin medida,
Bien demuestra discrecion
Que mi fin sin galardon
Meresçe mi muerte habida;
Ca por la vida que muero
Debo poder desamar,
É de tal llaga me fiero
Queriendo lo que non quiero
Espero desesperar.
_LOPE DE STÚÑIGA._
Si mis tristes pensamientos,
Dolor et fuertes cuydados
Enoiosos,
Non fuessen graves tormentos
É males desesperados
Trabaiosos,
¡Qué pesar con la muerte
Quando me fuesse venida
Tomaria!
Mas es la pena tan fuerte
Que fin de tan mala vida
Bien sería.
Á males tan desabidos
Lo que puedo contrastar
Et resestir
Es faser los mis gemidos
Et sospiros esforçar
Para plannir;
Ya, pues gemir et llorar
Es el mayor bien que tengo,
Bien podrá
La gente considerar
El menor mal que sostengo
Quál será.
Yo quise mudar amor
En otra filosomía
Non tan buena,
Mas non se mudó dolor
Nin iamas se mudaria
De mi pena;
Lo qual me será la gloria
De que soy merescedor,
Es á saber,
Que siempre quede memoria
Yo ser el más amador
Que pueda ser.
Bien quanto mi desear
Mortal amador me fase
Todavía,
Bien tanto fuerte causar
Á la fortuna le plase
Muerte mia;
Mas non de manera tal
Que mi triste pensamiento
Matar quiera,
Sy non que viva mi mal,
Et que iamas mi tormento
Nunca muera.
Yo pienso, sy me moriesse
É con mys males finasse,
Desear
Tan grande amor fenesciesse
Que todo el mundo quedasse
Sin amar;
Mas estó considerando
Mi tarde morir el luégo
Tan bueno,
Que debo, rason usando,
Gloria sentir en el fuego
Donde peno.
Yo pienso lo que faré
Pensando lo que será
De mi tristesa,
Amores non dexaré
Nin iamas me dexará
Sua cruesa;
Mas al fin debo pensar,
É syn dubda comedir
Que tal honor
Iamas se puede ganar,
Por mill trances combatir
Un vençedor.
_Fyn._
¡Oh tú mi bien singular
Quanto non puedo decir
Por tu temor!
Rescebir quieras pesar
Por matar é ver morir
Tal servidor.
_IOHAN RODRIGUEZ DEL PADRON._
Fuego del divino rayo,
Dolce flama syn ardor,
Esfuerço contra desmayo,
Consuelo contra dolor,
Alumbra tu servidor.
La falsa gloria del mundo
É vana prosperidat
Contemplé,
Con pensamiento profundo
El centro de su maldat
Penetré;
El canto de la serena,
Oya quien es sabidor,
La qual temiendo la pena
De la fortuna mayor
Planne en el tiempo meior.
Asy yo, preso de espanto,
Que la divina virtud
Ofendí,
Comienço mi triste planto
Faser en mi iuventud
Desde aquí;
Los desiertos penetrando,
Do con esquivo clamor
Pueda, mis culpas llorando.
Despedirme syn temor
De falso plaser é honor.
_Fyn._
Adios, real esplandor
Que yo serví et loé
Con lealtad,
Adios, que todo el favor
É quanto de amor fablé
Es vanidat;
Adios, los que bien amé,
Adios, mundo engannador,
Adios, donas que ensalçé
Famosas dignas de loor,
Orad por mí peccador.
_EL MARQUÉS._
Ya la grand noche passaba
Et la luna se ascondia,
La lumbre clara del dia
Radiante se mostraba,
Al tiempo que reposaba
De mis trabaios é pena
Oy triste cantilena
Que tal canto pronunciaba.
_Amor cruel et brioso,
Mal haya la tu altesa,
Pues non fases ygualesa
Seyendo tan poderoso._
Desperté como espantado
É miré dónde sonaba
Quien de amores se quexaba
Bien como dannificado;
Vi hombre ser llagado
De un golpe mortal de flecha
Cantando atal endecha
Con semblante atribulado.
_De ledo que era, triste,
¡Ay, amor! tu me tornaste,
La hora que me quitaste
La sennora que me diste._
Díxele: ¿por qué faseys,
Sennor, tan esquivo duelo,
Ó si puede haber consuelo
La cuyta que padesceys?
Respondióme: fallareys
Mi dolor ser tan exquiva
Que iamas en cuanto viva
Cantaré como veréys.
_Con tan alto poderío
Amor nunca fué yuntado,
Nin con tant orgullo é brío
Como vi por mi pecado._
¿Non puede ser al sabido,
Repliquéle, de su mal,
Nin la causa especial
Porque fue assy ferido?
Respondió: troque et olvido
Me fueron assy ferir,
Por do me convien desir
Este cantar dolorido.
_Crueldat et trocamiento
Con tristesa me conquiso,
Pues me dexa quien priso
Ya non se manparamento._
Amigo, segund paresçe,
La dolor que vos aquexa
Es alguna que vos dexa
Que de vos non se adolesce.
Respondióme: quien padesce
Cruel plaga por amar,
Tal cancion debe cantar
Iamas, pues le pertenesce.
_Cativo de mi tristura,
Ya todos toman espanto,
E preguntan qué ventura
Fué que m’atormenta tanto._
Díxele: non vos quexeys
Que non soys vos el primero
Nin sereys el postrimero
Que possea el mal que habeys.
Respondióme: non cureys,
Sennor, de me consolar,
Que mi vida es querelar
Cantando segund veréis.
_Amor, siempre partire
De vos assy me quexando,
Pues por vos servir loando
Soy á tiempo de morire._
Él ya muy poco sonaba
Nin á veses se oya,
Manifiesto es que veya
Que la muerte lo aquexaba.
Pero iamas non cessaba
Nin cessó con grand quebranto
Este doloroso canto
Á la sason que esperaba.
_Fyn._
_Pues plaser non puedo haber,
Á mi querer et de grado,
Más val morir que non ver
My bien perder, ¡oh cuytado!_
_EL MARQUÉS._
Ántes el rodante cielo
Tornará manso et quieto,
É será piadoso Electo
É temoroso Metelo,
Que yo iamas olvidasse
Tu virtud,
Vida mia, et mi salud
Nin te dexasse.
El Cesar afortunado
Cesára de combatir,
É fisiera desdesir
El Priamides armado,
Quando yo te dexasse,
Ydola mia,
Nin la tu filosomía
Olvidasse.
Cicero tornára mudo
É Tarsis virtuoso,
Et Sardanápalo animoso,
Torpe Salomon et rudo,
En aquel tiempo que yo,
Gentil criatura,
Olvidasse tu figura
Cuyo só.
Etyopía se tornára
Húmida, fria et nevosa,
Ardiente Sicia et fragosa
Et Çicia reposára,
Ántes que el ánimo mio
Se partiesse
De tu mandado et sennorío
Nin pudiesse.
Las tigres fieras farán
Ante pas con todo armento,
Habrán las arenas cuento,
Las mares se agotarán,
Que me faga la fortuna
Sy non tuyo,
Nin me pueda llamar suyo
Otra alguna.
Tú eres la caramida
Et yo soy fierro, sennora,
É me tiras toda hora
Con voluntad non fingida;
Pero non es maravilla
Ca tú eres
Espeio de las mujéres
De Castilla.
Fin darán las Alciones
Á su contínuo lamento,
Et perderán sentimiento
Los míseros Pandiones,
Del Tereo sanguinoso
Excelerato
Quando yo te sea ingrato
Nin dubdoso.
En Lipari çesará
Ántes viento et será calma,
El que plantáre la palma
Prestamente gosará
Del fruto, que pudiesse
Yo dejarte,
Olvidar, nin áun trocarte,
Nin supiesse.
De todas las otras tierras
Longincas et cercanas,
Do se falláran humanas
En las planicias et sierras,
Tú eres la más fermosa
Et más polida,
Más honesta et más sentida
Et más graciosa.
¿Quién fué tan enamorado
Que syn coraçon amasse
Nin pudiesse nin bastasse?
Ca del todo es denegado;
Asy que non puede ser
Que otra ame,
Nin syendo, te desame,
En tu poder.
Verdat sea que de grado
Te plugo lo poseiesse,
En tanto que combatiesse
Más tuyo et por tu mandado;
Pero syn otra tardança
Lo tornó
Quien primero lo firió
Con tu lança.
_Fyn._
Cansado soy de fablar
É non sé que más me diga,
Mi bien et mi dolçe amiga,
Sy non tanto, que pensar
Debes que mi conclusion
Es syn fallir
Padescer, penar, morir
So tu pendon.
_CANCION DE VILLALOS._
Quantos aman atendiendo
Les plega saber de mí,
Mientra ménos atendí
Más en el fuego me enciendo.
Ca todos los amadores
Aman esperando haber
Aquella gloria de amores
Porque yo me vo á perder;
É iamas non entiendo
Solamente ser amado,
Viviendo desesperado,
Más en el fuego me ençiendo.
_IOHAN RODRIGUEZ DEL PADRON._
LOS SIETE GOSOS DE AMOR.
Ante las puertas del templo,
Do rescibe sacrificio
Amor, en cuyo servicio
Noches é dias contemplo,
La tu caridad demando,
Obedescido sennor,
El triste ciego amador,
El qual te dirá cantando,
Si dél te mueve dolor,
Los siete gosos de amor.
EL PRIMIERO.
El primero goso se cante
Causar la primera vista
Que la sennora bien quista
Comiença ser del amante,
Quanto á la ley verdadera
Se muestra de bien amar,
Le plase de me tornar
De ciego amador que era,
Et de creer et afirmar
Ó morir et defensar.
Yo solo dirán que fué
El ciego contemplador,
Que çegó mi resplandor
La hora que te miré;
El sol non pudo causar
Con toda su claridat
Lo que tu sola beldat,
Non es de maravillar,
Si tanto ó la meitad
Fuesse la tu piedat.
De mi muerte á compasion
Non te debes retraher,
Yo ver bien et conoscer,
Aunque ciega mi passion,
La pena del pensamiento
É deseo non complido,
Aunquel sentir es perdido,
Con doble sentido siento,
Quanto más mi muerte pido
Se dobla más mi sentido.
EL SEGUNDO.
El primer goso fenesçe
Syn fenescer desear,
El segundo es de cantar
La contra de non fallesçe;
Él es tal, segund se muestra,
En que so el más constante,
Es aquel primer semblante
Que la sennora demuestra
Al siervo dende adelante.
Solo yo triste diré,
Deste plaser non gosando,
Quen nuestra ley más amando
De lo que mande passé;
Amador que tanto amasse
Non digan que ser pudiesse,
Yo solo dirán que fuesse
Aquel que la ley passasse
De amar et amor venciesse.
En tí más triste que leda,
El segund ya canté,
Sy dél por tí non gosé,
Por falta de amar non queda;
El que ha de amar victoria,
Syn tu bondad ofender,
En amar yo he de ser,
E quantos posseen gloria
De passar ó fenescer.
EL TERÇERO.
El terçero goso es
El amante ser oydo
Recontando
Los trabaios que despues
De su vista le han venido
Deseando,
El qual tiene por sentir
Quien fasta aquí
El fuego do suele arder
Quiso á todos encobrir,
Et más á tí,
Por más gloria merescer.
Si fué de mí ofendido
Amor ó sus servidores
Algund dia,
Fué por no ser entendido
Que en vuestro fuego de amores
Yo ardia,
Nin tu merçed entendiese
La tal llama;
Yo sentir et padesçer
Con temor que non ardiesse
La tu fama
Por causa de me valer.
El qual seso resistiendo
Tu nin otro pudo oyr
Iamas de mí,
Yo vivo muerte moriendo
Con deseo de morir,
Te descobrí,
Como él ques puesto á tormento
Et por fuerça
Su mal viene á confessar,
Et tornado al sentimiento
Más se esfuerça
De lo encobrir et negar.
EL QUARTO.
El quarto va fenesciendo
Del terçero,
Mas non plannid et llorad,
Ménos piedat sentiendo
Que primero;
Del quarto vengo á tractar,
Del qual pues que desir
Me es forçado,
Donde fuego conçebí
Discreta sennora servir
En estado
O mayor virtud de sy.
El primero movimiento
Al segundo
Nunca pude contrastar,
Habiendo conoscimiento
En el mundo;
Tu ser la más singular,
Conoscan tu ser loçana
Mas de vida
Las altas de grand poder,
Pues á bien aventurança
Desta vida
En virtudes posseer.
Como sea manifiesto
Tu vençer,
Las virtudes y bondat
Por ventura deshonesto
Mi querer
Iusgará tu voluntad;
Mas porque veas al fin
Deseado
De virtud non desviar,
Mi mote del serafin
Inflamado
Te plega blasonar.
EL QUINTO.
El quinto goso afinando
Syn fin haber mis cuydados,
Mas siempre multiplicando
El quarto ya descordando
Mis sentidos trabaiados,
En sus males contemplando,
Es poder en la sennora
El servidor contender
Su servicio qualquier hora
Ofreciéndole plaser.
Pues mis servicios non vees
Contrastar á las virtudes
Infinitas que possees,
Non demandan, segund crees,
Que tu bel deseo mudes,
Nin lo contrario desees;
Non te será cosa fuerte
En grado lo rescebir
De quien piedat ó muerte
Non cessa de te pedir.
Si la tu grand discrecion
Una virtud posseyendo
Ya possees quantas son
Por essa misma rason
Una sola falleciendo,
Et las otras por tal son;
Para ser más virtuosa,
Gloria que tanto deseas,
Conviene que piadosa
Contra mí forçado seas.
EL SEXTO.
Del quinto me despediendo
Syn dar fin al triste canto,
El sexto en vos non deplanto,
Por órden voy proseguiendo;
El qual es si la tardança
Por tí cessa
De largo me responder
La verdadera esperança
O promessa
Del deseado plaser.
Quantos aman atendiendo
Desaman desesperando,
E yo ménos esperando
Más en el fuego me enciendo;
La voluntad non movible
Deseosa,
¿Quién la podrá constrennir?
Quando á Dios es impossible,
La tal cosa
Yo non puedo resestir.
Esperança y deseo
Son en tanta division,
Que segund la perfection
De la tu bondat, yo creo,
Aunque Dios te perdonasse
E la gente
Non lo pudiesse creer,
Que tu merçed non peccasse
Solamente
Por tu virtud mantener.
EL SÉPTIMO.
Del sexto me deliberando
Syn perder mi grand firmesa,
Et la sobra de cruesa
Vençer más acrecentando;
El final gozo nombrando
Sólo fin de mis dolores
Es amar et ser amado,
El amante en igual grado
Que es la gloria de amores.
La muerte siento venir,
Del cuerpo non sé que fagas,
Muévante las cinco plagas,
Zelos, amar et partir,
Bien amar sin atender,
Amar siendo desamado
Y desamar non poder,
Pues non te pueden mover
Los gozos que he cantado.
_Fyn._
Si te plase que en mis dias
Yo fenesca
Mal logrado tan en breve,
Plégate que con Maçias
Ser meresca
Sepultado; desir debe
Do la sepoltura sea:
Una tierra los crió,
Una muerte los levó,
Una gloria los possea.
_CARTA DE SANCHO DE VILLÉGAS Á SU AMIGA._
_El sobreescripto._
Á tí, dama muy amada
Sobre todas las amadas,
Á tí, sennora loada
Sobre todas las loadas,
Á tí, dama muy querida,
Humilmente
Suplico ser rescebida
La presente.
_La carta._
De mi mano aquesta carta
Te fase saber, sennora,
Que iamas nunca se aparta
Mas siempre comigo mora,
Cuydado que me da pena
Et passion
Por tí, mi sennora buena,
Con rason.
Con rason muero sentiendo
Que soy absente de tí,
Quando más dubda poniendo
Haber memoria de mí;
La qual de mí non se parte,
Yo te iuro,
A dó soy en esta parte
Mal seguro.
Mal seguro de la vida,
Que breve feneceré,
Sy desto serás servida
Muy alegre moriré;
Ca sy moriendo pensasse
Te servir,
Piensa que luégo pugnasse
De morir.
De morir non se me escusa,
Esto me plase seguir,
Ca pena que assy me accusa
Ya non se puede sofrir;
Mas tú puedes sin infinta,
Mi plannir,
Con solo papel et tinta,
Resistir.
Resistir puede tu letra
La mucha tristesa mia,
El dolor que me penetra
Tornarás en alegría;
Non quieras en tal respuesta
Poner tasa,
Nin desto que poco cuesta
Ser escassa.
Escassa de poco amor
Con mucha rason te digo,
Et franca de grand dolor
Que por tí mora comigo;
Usa, sennora, si quieres
De virtud,
Pues tú toda sola eres
Mi salud.
Mi salud ya por mi suerte
Es á tus manos venida,
Pues ¿por qué quieres ser fuerte
Á la persona vencida?
¡Oh dama de grand bellesa!
Mira bien
¿E por qué tanta cruesa
Contra quién?
Contra quien nunca pensó
Sinon en qué te serviria
De la hora en que te vió
Fasta hoy en este dia;
Nin iamas puedo apartar
La memoria,
Mas en tí sola pensar
Es mi gloria.
_Fyn._
Gloria te siempre deseo,
É tú á mí penas esquivas,
Mas por quanto mas posseo
Ruego á Dios que siempre vivas;
Aunque la muerte me asuele
É destruya,
Fin dé la mano que suele,
Syempre tuya.
_La fecha._
Fecha con toda firmesa,
Dia de mucha congoxa,
Viéspera de grand tristeza,
Que iamas nunca me afloxa;
En el anno de quarenta
Et más dos
E los seys de mi tormenta
Sabe Dios.
_SANCHO DE VILLEGAS._
A quantos de la fortuna
Vevis querellosos, tristes,
A todos pregunto: ¿vistes
Ser ygual á mí alguna
Persona, si conoçistes?
Mis sentidos son trabados
Por destierros et tristesa,
Cativan me mis cuydados
Puestos en grande escuresa,
Los presentes et passados
Tiempos fase non ser una
Mi tristesa: desid, ¿vistes
Ser ygual á mí alguna
Persona, si conocistes?
Las contras et los temores
Llorando por fuerça llevo,
De fortuna et sus discordes
Padesciendo más que debo,
Esperança con temores
Es asy como ninguna,
Porque os ruego si ¿vistes
Ser ygual á mí alguna
Persona, si conocistes?
_CANCION DE IOHAN DE PADILLA._