_Del rio Guapás y su pueblo cerca del Perú, y como partieron dos
mensageros á Potosí, Plata y Lima._
Tomamos algunos _Carcokies_ por guias para pasar adelante, y á los tres
dias de camino huyeron: proseguimos sin ellos, y llegamos al rio Guapás,
de media legua de ancho. Nos era imposible pasarle sin riesgo, y para
evitarlo, cada dos soldados hicimos una balsilla, ó red de palos y
sarmientos tegidos, en que, llevados del rio, pudiésemos tomar la otra
ribera; en este paso se ahogaron cuatro compañeros. Tiene este rio peces
muy sabrosos: hay en la tierra muchos tigres.
Estando una legua distante del pueblo, situado á cuatro del rio,
salieron sus indios á recibirnos, convidándonos, en lengua española, de
que al principio nos espantamos.[45] Preguntámosles, qué señor tenian,
y quien era su corregidor?--Respondieron que eran de cierto noble
español, llamado Pedro Anzures.
[Nota 45: HERRERA, _Decada 7, cap. 15, fol. 235_]
En este pueblo hallamos alguna gente, y unos animalillos como pulgas[46]
que andan saltando, y si pican en los dedos de los pies, ó en otra parte
del cuerpo, van entrándose y royendo, hasta crecer como gusanillos,
semejantes á los que se hallan en las avellanas. Si se acude con tiempo
á sacarlos, no hacen daño; pero si se dilata el remedio, se pierden los
dedos enteros.
[Nota 46: _Son las niguas, que los Tupís llaman_ Attune. JUAN
STADIO, _Historia del Brasil, lib. 2, cap. 23._]
Desde la Asumpcion hasta este pueblo, segun la cuenta de los astrónomos,
hay 372 leguas: allí estuvimos veinte dias, y al fin de ellos llegó una
carta de Lima, ciudad del reino del Perú en la cual vivia, y era virey ó
presidente, el Licenciado de la Gasca, que es aquel por cuya órden fué
degollado Gonzalo Pizarro con otros, nobles y plebeyos, y otros
condenados á galeras.
En ella mandaba, de órden del Rey, que pena de la vida, no pasase el
general adelante, sino que esperase nuevas órdenes en el pueblo de los
Guapás. Cuya detencion fué, porque temia Gasca que si entrásemos en el
Perú, y se movia alguna sedicion contra él, nos juntaríamos con los
secuaces de Pizarro que andaban huidos; como sin duda hubiera sucedido,
si nos hubiésemos juntado.
En fin Gasca y el general se concertaron, quedando este muy contento con
las dádivas que le envió: todo lo cual se hizo sin saberlo los soldados;
que si lo penetráramos, le hubiéramos enviado al Perú atado de pies y
manos.
Envió despues el general cuatro soldados al Licenciado Gasca, que eran,
el capitan Nuflo de Chaves, Agustin de Campos, Miguel de Rutia y Rui
Garcia. Llegaron primero á Potosí, donde enfermaron y se quedaron Rutia
y Garcia; despues á otra llamada Cusco, de allí á la Plata,[47] y en fin
á la metrópoli Lima. Estas son las cuatro principales y opulentísimas
ciudades del Perú. Allí Chaves y Campos se embarcaron y llegaron á Lima,
al Presidente: el cual habiendo oido la relacion de todas las provincias
del Rio de la Plata, sus calidades y gentes, los mandó hospedar y tratar
esplendidamente, regalándolos con 2,000 ducados: y mandó á Chaves que
volviese á escribir al general, que no dejase entrar á los soldados en
el Perú, hasta nueva órden, como se lo habia mandado, y que procurase no
hiciesen agravio á los indios, ni permitiese se les quitase nada, si no
es la comida. Bien sabíamos que tenian vasos de plata, pero porque
estaban sugetos á español no nos atrevimos á quitarles nada.
[Nota 47: _Esta ciudad, de que hace aquí mencion el autor, fué
fundada por el capitan Peranzures, año 1538, y la llamó Plata, (que es_
Argentum), _por la abundancia de ella_.]
El mensagero que traia la carta fué cogido por cierto español, llamado
_Parnauvie_, de órden del general; porque estaba con gran cuidado,
temiendo no le viniese nombrado sucesor del Perú en su gobierno y de su
gente, que ya sabia estaba nombrado[48], y por eso mandaba á
_Paranauvie_ que guardase diligentemente los caminos y recogiese las
cartas que hallase, y se las llevase á los Cários: lo cual se hizo.[49]
[Nota 48: _Era Diego Centeno, á quien el licenciado Gasca señaló
límites en la gobernacion, y le dió la instruccion que refiere_.
HERRERA, _Decada 8, lib. 5, cap. 1 y 2, fol. 96. Pero murió antes de
ir._ HERRERA, _Decada 8, lib. 4, cap. 15, fol. 88._]
[Nota 49: _Lo que se dice aquí que llegaron á los Guapás, y que
despues recibió cartas de Lima, ciudad real, que es metrópoli del Perú
donde reside el virey y está la suprema Audiencia, es menester que
sucediese el año 1549; porque el año de 1548 el Señor Gonzalo de Pizarro
fué condenado á muerte en el mes de Abril, por el Presidente licenciado,
(ó como quiere Lopez), D. Pedro la Gasca, año de 1550: y el dicho la
Gasca en Julio ya habia vuelto á España,[50] y su vuelta pone_ (HERRERA,
_Decada 8, lib. 6, cap. 7, fol. 130, en este año de 1550.) Que el Potosí
y la Plata, de cuyos lugares se hace aquí mencion, y á que muy cerca
llegó este general, abundasen de plata, lo escribe el dicho_ LOPEZ,
_cap. 13, de su Historia de Indias, y que cien libras de metal, que se
sacaban de las minas de Potosí, dejaban cincuenta de plata pura: mas
estas minas de plata fueron halladas año de 1547, como dice_ PEDRO DE
CIEZA, _Crónica, cap. 110, lib. 4, cap. 6._ HERRERA, _Decada 8, lib. 2,
cap. 14, fol. 40; ó como_ ACOSTA, _año 1545. De suerte que, estando el
general en Guapás, no eran acaso tan conocidas y célebres, aunque el
Emperador en el mismo año 1549 recibia por su quinto real, cada semana,
treinta mil, y muchas veces cuarenta mil libras de plata: y en lugar de
jornal se daba á los mineros, por el trabajo de una semana, una, y
algunas veces, dos libras de plata. Tambien escribe_ ACOSTA _que hubo
tanta abundancia de plata en el Perú, que en mucho tiempo ni se labró ni
se acuñó: y que no se usaba moneda acuñada de que al Cesar habia de
pagarse el quinto real; de suerte, que muchos piensan que ni aun la
tecera parte se hacia moneda, ni se le pagaba el quinto. Sin embargo, se
dice que tocaron al Emperador, por el quinto, desde el año en que se
descubrieron las minas, hasta el año 1564, setenta y seis millones; y
desde el año de 1564 hasta el de 1585, treinta y cinco millones. Hasta
aquí_ LOPEZ, CIEZA y ACOSTA. (HERRERA, _Decada 8, cap. 15, lib. 2, fol.
5._) (_Nota de_ HULSIO.)]
[Nota 50: Pero este argumento es débil, y no tiene conexion con los
hechos que se alegan, porque el año de 1548, fué cuando Nufla de Chaves
llegó á Lima y Domingo de Irala se volvió á la Asumpcion, y prosiguió en
su gobierno por la muerte de Diego Centeno y Diego Sanabria. HERRERA,
_Decada 8, lib. 5, cap. 1, par. 2, fol. 96._ (Nota de BARCIA.)]