ARTÍCULO III.

_Del salto de la garrocha._

Para dar este salto se toma una vara de las de detener, y si tiene la

puya se pone hácia abajo, con lo que se asegura mas en la tierra; se

retira el diestro en medio de la plaza viendo venir al toro, y puesto en

la misma rectitud que si fuera á vadear algun arroyo, apoyándose en el

palo y dando un salto al otro lado; cuando ya la res va á entrar en

jurisdiccion, se da una pequeña carrera, y se toma la violencia

necesaria para dar el salto apoyado en el palo y caer por detras del

toro. Esta suerte, como se ve por su esplicacion, es tambien muy bonita,

y solo tengo que advertir para su segura ejecucion que no se haga con

toros revoltosos, porque pueden con facilidad dar una cogida, y que será

muy oportuno salir con pies, y llevarse si es posible la garrocha, pues

si dado el salto se deja caer, y luego el toro hace por el cuerpo, no

hay defensa, mientras que si se queda el diestro con ella podrá repetir

el salto, lo que tendrá un mérito particular.

Tauromaquia completa, ó sea, El arte de torear en plaza · 第 53 / 119 题