CXLII

Sigue a lo escrito, un pequeño volumen conteniendo detalles puramente

domésticos, cuyo interés para nosotros disminuye en relación a las

circunstancias a que se refiere. Todo ello termina con una página que

parece un ¡adiós! a su manuscrito y que copio a continuación.

* * * * *

¿Dios lo dispone así? ¡Hágase su santa voluntad! En resumen: toda

sabiduría consiste en resignarse por adoración a su voluntad. Estoy muy

ocupada en ordenar mis anteriores _diarios_, lo cual hace que vuelva a

leerlos con interés. Esta lectura me llena cada día más de

reconocimiento por todas las gracias que he recibido de Dios, y me

arrepiento por haber adelantado tan poco en la piedad y el bien, después

de las mejores intenciones y resoluciones que yo tomaba frecuentemente

con escaso provecho. Pero aún es tiempo, que siempre lo tenemos mientras

Dios nos deje la vida; aún es tiempo de aprovecharla para ganar el

cielo; esto es lo que yo pido con toda mi alma al terminar este libro,

rogándole derrame sobre mí y sobre todo cuanto me pertenece, sus

espirituales bendiciones. En cuanto a las bendiciones temporales, ¿para

qué he de pedírselas mientras no sean necesarias para el cielo? De todo

corazón me entrego a ti, Dios mío, y gustosa acataré tus paternales

decretos. ¡Dame tu bendición para mis hijos, y para mis amigas, para

aquellos que me aman y a lo que yo tanto he amado en este valle de

lágrimas!

* * * * *

Estas son las últimas palabras que mi madre escribió en la última página

de su _diario_.

El Manuscrito de mi madre aumentado con las comentarios, prólogo y epílogo · 第 231 / 235 题