CXIII

Domingo, 16 de julio de 1820.

Hoy he sufrido mucho: unas mujeres del pueblo dicen que han oído decir,

que los periódicos hablan del asesinato de Alfonso, en la carretera de

Roma a Florencia. Estas buenas gentes han tenido la inocente crueldad de

venir a repetir llorando esta noticia. Ignoro quién se ha cuidado de

esconder a mis ojos los periódicos que explicaban esta especie de

trágica aventura, cuyo origen ignoraba. Por suerte, he recibido esta

mañana una carta del mismo Alfonso con fecha posterior al día en que se

cuenta que el suceso tuvo lugar; esto me ha consolado un tanto, pero la

sola idea de que el hecho haya podido ocurrir, me causa horror. ¿Qué

hubiera sido de mí a no haber recibido la carta? ¿y cuántos rumores

semejantes, impresos por los periodistas, afanosos de dar noticias sin

calcular la trascendencia, habrán matado a otras madres? Espero, llena

de ansiedad, otra carta, porque creo de continuo que debiendo reconocer

este rumor algún fundamento, puede haber querido Alfonso ocultarme lo

ocurrido.

Sé por su amigo, M. de Virieu, que él temía volver a ver en Italia a

cierta persona que no le perdonaba el haberse casado; ¿tendrá esto

relación con el lance que dicen haber ocurrido?

¡Que Dios le bendiga y proteja como yo deseo! ¡Cuánto tiempo hace que a

El le tengo encomendada su existencia!

El Manuscrito de mi madre aumentado con las comentarios, prólogo y epílogo · 第 184 / 235 题