VII

Más abajo, sobre la hierba que ostenta hermosas manchas de sombra y de

luz, una joven con cabellera rubia y ojos azules, de talle esbelto y

flexible cual las que se mecen al rumor del Océano, dibuja en un libro

que apoya en sus rodillas; reproduce una parte del paisaje que se ofrece

a sus ojos, vivificado por hermosos tonos de sombra y de luz, por el

humo de las cabañas, por el grupo de cabras que hay en lo alto de los

riscos. A cada rasgo la distrae con sus gritos de alegría una hermosa

niña de cuatro años. Esta criatura se deleita descubriendo y cogiendo

para su madre un ranúnculo de botón de oro entre el musgo; viene luego a

esparcir su cosecha a puñados sobre la hoja dibujada para recibir en

recompensa un beso, y corriendo, vuelve a buscar flores entre la hierba,

y cuando se arrodilla para coger una mariposa posada en una flor,

ocultándose enteramente su cuerpo bajo el flotante velo de sus cabellos

dorados por el sol, en su lugar, en vez de un cuerpo infantil,

creeríamos que hay una madeja de seda puesta al sol como hacen las

lavadoras de capullos.

En la semioscuridad del fondo más espeso del encinar, un joven observa

de lejos esta escena campestre de esparcimiento doméstico; con paso

desigual va de una encina a la otra sin que el césped deje percibir el

ruido de sus pasos; tiene en sus manos un libro en blanco deteniéndose a

intervalos para borronear en él algunas líneas.

Lo que yo escribí aquel día, helo aquí: ¡Dios mío, quién creyera que

estos versos habían de trocarse tan pronto en lágrimas!

El Manuscrito de mi madre aumentado con las comentarios, prólogo y epílogo · 第 12 / 235 题