_Juan José Lezica--Martin Gregorio Yaniz--Manuel Mancilla--Manuel José
de Ocampo--Juan de Llano--Jaime Nadal y Guarda--Andres Dominguez--Tomas
Manuel de Anchorena--Santiago Gutierrez--Dr. Julian de Leiva._
Exmo. Sr. Presidente y Vocales de la Junta Superior provisional
gubernativa."
En estas circunstancias ocurrió multitud de gente á los corredores de
las casas capitulares, y algunos individuos en clase de Diputados,
prévio el competente permiso, se personaron en la Sala, exponiendo, que
el pueblo se hallaba disgustado y en conmocion; que de ninguna manera se
conformaba con la eleccion de Presidente Vocal de la Junta, hecha en el
Exmo. D. Baltazar Hidalgo de Cisneros, y mucho menos con que estuviese á
su cargo el mando de las armas; que el Exmo. Cabildo, en la ereccion de
la Junta y su instalacion, se habia excedido de las facultades que á
pluralidad de votos se le confirieron en el Congreso general; y que,
para evitar desastres que ya se preparaban segun el fermento del pueblo,
era necesario tomar prontas providencias y variar la resolucion
comunicada al pueblo por bando.--Los Señores procuraron serenar aquellos
ánimos acalorados, y les suplicaron aquietasen la gente que ocupaba los
corredores; en la inteligencia que, si el Cabildo habia procedido á
erigir la Junta en el modo que aparecia del bando, fué por haberse
considerado con facultades á virtud de las que le confirió el Congreso á
pluralidad de votos, y por haber creido que aquel era el medio mas
adecuado á nuestra seguridad y defensa, y á la conservacion de estos
dominios. Que sin embargo de todo, meditaría sobre el asunto con la
reflexion y madurez que exigia por sus circunstancias, y que estuviese
cierto el pueblo, que á su Representante no le animaban otras miras que
las del mejor bien y felicidad de esas Provincias.--Con lo que se
despidieron los precitados individuos, suplicando que no se perdieran
momentos, pues de lo contrario podrian resultar desgracias demasiado
sensibles y de nota para el pueblo de Buenos Aires.
Con estos datos volvieron los Señores á tratar de la materia, y despues
de varias reflexiones vinieron á convenir en que cualquiera innovacion,
en órden á lo resuelto el dia de ayer, produciría males de la mayor
entidad, pues que los pueblos del vireinato, y aun los del continente,
entrarian en desconfianzas al observar una tan repentina variacion: y al
ver que al Gefe de estas Provincias no se le dejaba la menor autoridad,
seria consiguiente la division, y este el primer eslabon de nuestra
cadena. Que la insistencia de una parte descontenta del pueblo no debia
esponernos á consecuencias de tanto bulto, y era necesario contenerla
por medio de la fuerza: pero que, estando esta á cargo de los
Comandantes de los cuerpos, era tambien preciso esplorar nuevamente su
ánimo, no obstante que el dia de ayer se comprometieron á sostener la
resolucion y la autoridad de donde dimanaba. En cuya virtud acordaron,
se cite á todos en el acto, para que inmediatamente comparezcan en esta
Sala Capitular: y se les pasó la esquela siguiente.