"Ofreciéndose tratar asunto muy urgente é interesante al bien comun en
este Cabildo, suplica á V. S. con el mayor encarecimiento se digne
concurrir á su Sala Capitular, hoy 25 á las 9 y media de la mañana
precisamente: á lo que quedará reconocido."
Comparecieron puntualmente á la hora señalada los Señores D. Francisco
Orduña, Comandante de Artillería; D. Bernardo Lecog, de Ingenieros; D.
José Ignacio de la Quintana, de Dragones; D. Estevan Romero, segundo de
Patricios; D. Pedro Andres García, de Montañeses; D. Francisco Antonio
Ortiz de Ocampo, de Arribeños; D. Juan Florencio Terrada, de Granaderos
de Fernando VII; D. Manuel Ruiz, de Naturales; D. Gerardo Esteve y Llac,
de Artilleros de la Union; D. José Merelo, de Andaluces; D. Martin
Rodriguez, de Húsares del Rey; D. Lucas Vivas, del segundo escuadron de
Húsares; D. Pedro Ramon Nuñez, del tercero; D. Alejo Castex, de
Migueletes; y D. Antonio Luciano Ballesteros, de Quinteros: y habiendo
tomado la voz el caballero Síndico Procurador general, les hizo entender
el conflicto en que se hallaba el Exmo. Cabildo, los males que iban á
resultar siempre que se innovase en lo resuelto: y recordándoles su
comprometimiento del dia anterior, les significó que espresasen
francamente su sentir, si se podria contar con las armas de su cargo
para sostener el Gobierno establecido.--Contestaron todos por su órden,
á excepcion de los tres primeros que nada dijeron, que el disgusto era
general en el pueblo y en las tropas por la eleccion de Presidente Vocal
de la Junta, hecha en la persona del Exmo. Sr. D. Baltazar Hidalgo de
Cisneros: y algunos, que habian incesantemente trabajado la noche
anterior para contenerlas. Que no solo no podian sostener el Gobierno
establecido, pero ni aun sostenerse á sí mismos; pues los tenian por
sospechosos, ni aun evitar los insultos que podrian hacerse al Exmo.
Cabildo. Que el pueblo y las tropas estaban en una terrible
fermentacion, y era preciso atajar este mal con tiempo, contrayendo á él
solo por ahora los primeros cuidados; porque así lo exigia la suprema
ley, sin detenerse en los demas que se temian y recelaban.--Estando en
esta sesion, las gentes que cubrian los corredores dieron golpes por
varias ocasiones á la puerta de la Sala Capitular, oyéndose los voces de
que querian saber lo que se trataba: y uno de los Señores Comandantes,
D. Martin Rodriguez, tuvo que salir á aquietarlas.--Concluida la sesion,
en la que dichos Señores Comandantes ratificaron su primer concepto y
cuanto habian expresado, se retiraron: y los Señores, conociendo que en
tan apuradas circunstancias no se presentaba otro arbítrio sino que el
Exmo. Señor D. Baltazar Hidalgo de Cisneros hiciese absoluta dimision
del mando, acordaron, que en el momento pase una diputacion, compuesta
de los Sres. D. Manuel Mancilla y el Dr. D. Tomas Manuel de Anchorena, á
hacer presente á la Exma. Junta, que nuevas ocurrencias y muy graves han
estrechado á este Cabildo á variar de las ideas que manifestó en su
oficio de hoy, y que era de necesidad indispensable para la salud del
pueblo, que el Exmo. Sr. Presidente se separase del mando; y que, en el
caso de avenirse, sea sin protesta alguna para no exasperar los ánimos:
en la inteligencia de que el Cabildo en todo tiempo le franqueará
cuantos documentos pida de lo ocurrido, quedando abierto el acuerdo
hasta que regrese la diputacion.--Regresó esta, y expuso, que el Exmo.
Sr. Presidente se habia prestado á la dimision del mando: pero que, para
dejar bien puesto su nombre, habia querido hacerlo con protestas: que la
diputacion entonces le manifestó los deseos del Cuerpo capitular en esta
parte, y se habia avenido á hacer la renuncia llanamente, asegurado con
la oferta del Exmo. Cabildo, que inmediatamente iba á ponerlo en
práctica, y se pasaría aviso de todo. Y los Señores acordaron se esperen
las resultas.
En este estado ocurrieron otras novedades. Algunos individuos del
pueblo, á nombre de este, se personaron en la Sala, exponiendo que para
su quietud y tranquilidad y para evitar cualesquiera resultas en lo
futuro, no tenia por bastante el que el Exmo. Sr. Presidente se separase
del mando; sino que habiendo formado idea de que el Exmo. Cabildo en la
eleccion de la Junta se habia excedido de sus facultades, y teniendo
noticia cierta de que todos los Señores Vocales habian hecho renuncia de
sus respectivos cargos, habia el pueblo reasumido la autoridad que
depositó en el Exmo. Cabildo, y no queria existiese la Junta nombrada,
sino que se procediese á constituir otra, eligiendo para Presidente
Vocal, y Comandante General de Armas, al Sr. D. Cornelio de Saavedra;
para Vocales, á los Señores, Dr. D. Juan José Castelli, Licenciado D.
Manuel Belgrano, D. Miguel de Azcuenaga, Dr. D. Manuel Alberti, D.
Domingo Mateu y D. Juan de Larrea; y para Secretarios, á los Doctores D.
Juan José de Passo y D. Mariano Moreno: con la precisa indispensable
cualidad de que, establecida la Junta, debería publicarse en el término
de 15 dias una expedicion de 500 hombres para las provincias interiores,
costeada con la renta del Señor Virey, Señores Oidores, Contadores
Mayores, empleados de tabacos y otros que tuviese á bien cercenar la
Junta, dejándoles congrua suficiente para su subsistencia. En la
inteligencia de que esta era la voluntad decidida del pueblo, y que con
nada se conformaria que saliese de esta propuesta; debiéndose temer en
caso contrario resultados muy fatales. Y los Señores, despues de algunas
discusiones con dichos individuos, les significaron que para proceder
con mejor acuerdo, representase el pueblo aquello mismo por escrito, sin
causar el alboroto escandaloso que se notaba: con lo que se
retiraron.--Se recibió en el acto un oficio de la Exma. Junta
gubernativa, fecha de hoy, cuyo tenor es el siguiente.