DE LAS VARIAS ESPECIES DE NOMBRES

Primitivos y derivados, simples y compuestos, colectivos,

partitivos, proporcionales y verbales.- Nada hemos de decir

acerca de todos ellos en el presente libro, pues es aplicable en

valenciano cuanto respecto á los castellanos dice la Gramática de

la Academia.

Aumentativos y diminutivos.- Las terminaciones más usadas de los

aumentativos valencianos pueden reducirse á dos: en _as, asa_, y

en _òt, òta_: de _animal, aminalás, animalòt_; de _bestia,

bestiasa, bestiòta_: úsanse, no obstante, algunas otras, como

_chicorrón, grandullona_, etc., tomadas, sin duda, del castellano ó

de otras lenguas; pero las verdaderamente valencianas son aquellas

dos y las más generales también.

Las de los diminutivos son: _et, eta; ico, ica_; en especial la

primera: de _llibre, llibret_; de _carta, carteta_; de _gòt, gotico_;

de _botella, botellica_: también se usan algunas otras, como

_animalucho, ratolí_, etc., pero no son ya tan generales.

Abundanciales.- Nuestra lengua tiene una clase de nombres

sustantivos que no existen en el castellano; de todos los sustantivos

genéricos ó comunes que denotan continente, podemos nosotros

formar otro que indica abundancia de contenido: por ejemplo,

decimos que _ve una sequiá d’aigua_, cuando la acequia (_sequia_)

viene muy llena; que nos hemos comido _una platerá d’arròs_ ó

bebido _una gotá de vi_ cuando el plato ó el vaso (_plat, gòt_)

estaban muy llenos; _una cabasá de tarònches, una siná de figues_,

etc., etc.

Formamos igualmente abundanciales algunas veces que indican, no

plenitud de continente, sino muchedumbre de unidades de la

misma especie; así decimos, que á uno le ha salido _una granullá ó

una pigotá_, por los muchos granos ó pústulas variolosas que

padece; ó bien que hemos hecho _una caragolá ó una buñolá_, por

la abundancia de caracoles ó buñuelos que en la fiesta se han

consumido.

La lengua castellana tiene como una reminiscencia de esto, en las

voces _riada, tazón, dineral_ y muy pocas más; pero de ningún

modo ofrece la generalidad que entre nosotros tiene esta clase de

nombres.

Como se habrá notado en los ejemplos anteriores, los

abundanciales tienen siempre la desinencia en _á_ aguda, ya

porque acentúan la que ya tiene su primitivo, ya porque cambian

en á la vocal en que aquél termina, ya porque la añaden sola ó con

otras letras cuando termina en consonante: como de _safa, safá_;

de _sombrero, sombrerá_; de _peròl, perolá_; de _plat, platerá_.

Algunos suponen que esta terminación es un vulgarismo, y que la

verdadera desinencia de los abundanciales debe ser en _ada_: de

esto trataremos con alguna detención al ocuparnos del participio.

También tienen la misma terminación los sustantivos derivados que

indican la acción de golpear y que en castellano suelen terminar en

_azo_ ó en _ada_: como de _pedra, pedrá_; de _bastó, bastoná_;

de _sabre, sabrá_; de _puñ, puñá_, etc.

CAPÍTULO III

DEL NOMBRE ADJETIVO

Lo mismo que en castellano tenemos en valenciano adjetivos de dos

terminaciones ó de una sola: de dos, como _bò, bòna_; de una,

como _gran_. Hay que advertir, que muchos de los que en Castilla

tienen la misma desinencia para los dos géneros, la mudan entre

nosotros al pasar del masculino al femenino; por ejemplo: pobre,

pòvre, pòvra; verde, vèrt, vèrda; _valiente, valent, valenta_, y

como este último, todos los que tienen la misma desinencia: las

clases ilustradas evitan, sin embargo, el modificar los femeninos

_intelichent, prudent, present, ausent_ y algunos otros.

Los en _al (6), ant, ar y as_ son inmodificables; v.gr.: _formal, legal,

constant, amant, particular, regular, capás, ferás_: exceptúanse

_mal, sant, car y ras_, que hacen _mala, santa, cara y rasa_, y los

en _as_ cuando son aumentativos, como _grandás, grandasa;

blanás, blanasa_.

Tampoco se modifican los en _ble_, como _amable, endeble,

temible, noble_.

Apuntes para una Gramática Valenciana Popular · 第 7 / 39 题