A esto hubo que añadir otro accidente terrible. Prescindiendo de las

inundaciones del Missisipí, seguras desde el instante en que, como he

dicho, fueron abandonados los diques, sucedió que la cosecha de cereales

y de algodon se perdió completamente en los dos años de 1866 y 67, en

los momentos en que todavía los negros vagaban por los campos ó eran

perseguidos por sus antiguos amos, con lo que la situacion económica

del país tomó un aspecto verdaderamente sombrío y amenazador.

Pero sobre todo, se hallaban las dificultades políticas de la

_reconstruccion_ y de la igualacion de derechos de blancos y negros.

Bien sabido es, que despues de 1865, la política del Norte fué

solicitada en dos poderosos sentidos, cuya representacion genuina eran

el Congreso y el presidente Johnson, dando orígen á uno de los

conflictos más graves por que ha pasado la ilustre República americana.

Mr. Johnson, que habia subido de la vicepresidencia á la presidencia de

la República por la muerte de Lincoln, pretendia que los Estados

rebeldes no habian estado nunca, constitucionalmente hablando, fuera de

la Union, y que por tanto si durante la guerra se podia haberlos

sometido á la ley militar, una vez terminada la lucha y juzgados los

insurrectos, volvia á regir en aquellos paises la Constitucion en cuyo

nombre y por cuya integridad habian peleado los federales. De este modo

Mr. Johnson, con el apoyo de los demócratas, abogaba por la

_restauracion_, oponiéndose á todo lo que fuera invadir las atribuciones

de las legislaturas locales y las leyes de los Estados.

Por el contrario, el Congreso y con él todos los republicanos, sostenian

que los rebeldes se habian puesto completamente fuera de la

Constitucion, que sobre los artículos de esta se hallaba el principio de

la unidad federal, que los Estados despues de la lucha no tenian otro

carácter que el de territorios conquistados, y que por tanto no se los

debia admitir en condiciones que hicieran estériles los sacrificios de

la guerra, restableciendo la oligarquía y la esclavitud, recompensando á

los separatistas de los cinco años, pagando la deuda confederada, y

disponiéndose con calma y voluntad decidida, á tomar la revancha,

quebrantando la Union en el momento favorable.

En esto choque de opiniones, el Congreso triunfó, si bien la resistencia

de Mr. Andrew Johnson fué tal que llegó á dar márgen á que la Cámara

popular formulase contra él tres acusaciones, reuniéndose el Senado

para juzgarle; de cuyos ataques salió ileso, punto ménos que por

casualidad; gracias tal vez á la eleccion de Mr. Grant para sustituirle

en la presidencia, en 1869.

Producto de la política de _reconstruccion_ del Congreso fueron en 1866,

el _Freedmen's Bureau Bill_, ó sea el bill que prorrogó la existencia de

la administracion de los libertos; el _Bill de los derechos civiles_,

que tenia por objeto consagrar la plena libertad civil de los negros; y,

por último, la Enmienda constitucional (Enmienda 14), cuyo fin principal

era modificar la base electoral del país, disponiendo que en aquellos

Estados en que se negara á todo ciudadano mayor de 21 años el derecho de

votar se entendiera que su representacion en el Congreso seria

proporcionada tan solo al número de personas que en el Estado gozara del

derecho de sufragio[28].

[28] _Angulo._--Los Estados-Unidos en 1866.

En 1867 las medidas fueron más acentuadas. De esta fecha son la ley de

los _distritos militares_ y el bill de _reconstruccion_. Segun la

primera, los Estados rebeldes debian dividirse en cinco distritos

(Virginia, las dos Carolinas, la Georgia con el Alabama y la Florida, el

Missisipí con Arkansas, y la Luisiana con Tejas), á cuyo frente debia

estar un general del ejército con fuerzas militares de alguna

importancia, y con él propósito de «proteger á todos los ciudadanos en

el goce de sus derechos individuales y de sus bienes, reprimir la

insurreccion, el desórden y la violencia y castigar á todos los

perturbadores del órden público.» A este fin podian hasta nombrar

tribunales ó comisiones militares, y su autoridad no cesaria hasta que

una Convencion, elegida por todos los ciudadanos varones, sin distincion

de color ó condicion primitiva, y de 25 años de edad, que no hubiesen

tomado parte en la insurreccion separatista, redactase y propusiese al

Congreso una Constitucion en que se consignara la enmienda 14 para ser

luego aprobada por el Congreso.

El bill de _reconstruccion_ de aquí partia para disponer que se

reuniesen las Convenciones para elaborar una nueva Constitucion y

establecer un gobierno civil en cada uno de los Estados antes

insurrectos, ahora plenamente sometidos á la autoridad militar.

El año 68 se pasa en la lucha del Congreso y de Mr. Johnson: aquel

votando la _Tenure of office At_, verdadera negacion del régimen

representativo, y tentativa evidentemente revolucionaria al estilo

francés, para poner la administracion bajo la mano del poder

legislativo--y el Presidente oponiendo á todo su veto, al cabo ineficaz

cuando no contraproducente.

El año 69 es más fecundo porque con él termina la lucha del Presidente y

del Congreso, declarando el Senado que no habia lugar á la condenacion

de aquel; eligiendo el país Presidente á Mr. Grant, y preparando el

Congreso la Enmienda 15 que hoy forma parte de la Constitucion y dice:

«El derecho de los ciudadanos de los Estados-Unidos á votar no será

negado ni restringido por los Estados-Unidos, ni por Estado alguno, por

causa de raza, color ó anterior condicion servil.»

Ahora bien: la extraña actitud del Congreso, sus votos y su

intransigencia, ¿tenian alguna razon, fuera de la general de

_reconstruir_ la República en vez de _restaurarla_? Solo cerrando los

ojos á la evidencia podria negarse que los sudistas, despues de

vencidos, hacian todo lo posible para excitar el rigor del Norte: como

tampoco podria contradecirse, á no ser víctima de una marcada

prevencion, que si en algun país y en algun momento son defendibles las

facultades extraordinarias concedidas á un Gobierno (y cuenta que las

comandancias militares no negaban las libertades de imprenta, de reunion

y de asociacion, como las niegan nuestros _estados de guerra y de

sitio_), ese país era la República norte-americana, y ese momento el que

siguió al asesinato de Lincoln y á las medidas restauradoras de Andrew

Johnson.

El reconocimiento pleno del antiguo derecho de los Estados del Sur dió

de sí la constitucion de Gobiernos francamente hostiles á la Union, y

sobre todo á la raza de color, objeto de todos los ódios más que de las

preocupaciones de los antiguos rebeldes. Así son de leer las leyes que

en daño de los negros y para mistificar el principio abolicionista

triunfante se hicieron en el Sur, y de que dió extensa cuenta al

Congreso en un extenso _Report_ el Ministro de la Guerra, en 3 de Enero

de 1867.

Como si esto no fuera bastante, los sudistas, bien por medio de su

policía, bien por medio de turbas, excitadas ó compradas, promovieron

todo género de escándalos en sus respectivos Estados, atacando y

asesinando á los republicanos de Nueva Orleans, Missisipí, Alabama,

Georgia y otras comarcas.

Por último, organizaron la matanza de negros. Segun un _Report_ del

_Freedmen's Bureau_, desde mediados de 1865 á Febrero del 67, en los

registros de la Administracion aparecian, sólo en Luisiana:

Libertos asesinados por blancos 70

Libertos muertos en medio de un motin 30

Libertos asesinados por no se sabe quién 6

Libertos fusilados, apaleados, etc., etc. 210

Libertos asesinados por otros libertos 2

Blancos asesinados por libertos 1

-------

TOTAL 329

=======

Pero estos atropellos individuales revistieron á poco el carácter de un

vasto plan de violencias, mediante el establecimiento de la sociedad

secreta conocida con el nombre de _Ku-Klux-Klan_, que ha durado hasta el

momento presente, á pesar del rigor con que los comandantes y las

comisiones militares persiguieron y castigaron á sus miembros.

Vése, por tanto, que los procedimientos severos del Norte no dejaban de

tener su fundamento ó por lo ménos su escusa. Tan luego como los Estados

rebeldes desistieron de su actitud, y tan pronto como las Convenciones

respectivas admitieron (en 1870) las Enmiendas 13, 14 y 15 y con ellas

la abolicion de la esclavitud y el sufragio universal, volvieron á

entrar en la Union y por tanto en el pleno derecho de que en otro tiempo

disfrutaban.

Pero todo esto no dejó de ser una dificultad nueva para el éxito de la

abolicion, y no se sabe qué estimar más, si la fuerza de estas

dificultades ó los medios adoptados para vencerlas.

V.

Los efectos de la abolicion.

Hora es ya de venir á los resultados de la abolicion en los

Estados-Unidos; y aquí es donde, dados el carácter de este trabajo y mi

aficion á presentar datos y cifras de orígen oficial para evitar

interpretaciones, el lector habrá de notar más vacíos. Porque, lo

repito, los documentos oficiales me faltan casi en totalidad.

¿Seria oportuno, acaso, entrar en consideraciones generales sobre el

estado actual de toda la República norte-americana? El tema seduce...

pero, ¿acaso al principiar este trabajo no precisé los límites de mi

estudio, el fin con que eran traidos á exámen los Estados-Unidos y la

necesidad de contraer la observacion á los Estados del Sur, por las

razones en otro lugar expuestas y desarrolladas?

Veamos, por tanto, de sacar todo el partido posible de los elementos que

á mi alcance están, dejando aparte toda consideracion de carácter

general.

Que la situacion del Sur no es hoy lo que ambiciona el deseo, parece

innecesario decirlo. Los desastres han sido inmensos, las pasiones

colosales, la lucha política excepcional..... ¡Y de todo esto no han

pasado aun siquiera ocho años! En la primavera de 1855 Richmond cayó en

poder de los federales, y con la capitulacion de Lee y la fuga y prision

de Jefferson Davis terminó materialmente la guerra. De Enero de 1863

data el decreto que emancipó á los 3 millones de esclavos del Sur, y de

Diciembre de 1865 la aprobacion de la enmienda constitucional que

prohibe la esclavitud en todo el territorio de los Estados-Unidos. La

adhesion de los Estados rebeldes, en particular del Missisipí, Virginia

y Tejas, que fueron los que más resistentes se mostraron, tuvo efecto en

1870, y con esto terminó la obra de la reconstruccion. Por último, la

administracion de los libertos no ha cerrado sus oficinas hasta 1872.

Esto así, ¿puede decirse que en el momento en que estas líneas se

escriben los Estados-Unidos de América están en situacion de que puedan

ser estudiados dos en ellos los efectos, no ya de la abolicion, sí que

de cualquiera de las medidas políticas trascendentales que llenan su

flamante historia, ó de cualquiera de los hechos culminantes de esa

guerra terminada moralmente apenas hace tres años?

Así y todo, lo que hoy pasa en la República americana es asombroso y

grandemente lisonjero para las ideas radicalmente liberales.

Los efectos de la abolicion han debido realizarse ora en la masa de

trabajadores que antes de 1863 y 1865 eran el nervio de la agricultura y

la industria del Sur, ora en el órden y direccion de los capitales hasta

entonces comprometidos en un sentido determinado y en formas bien

precisas, ora, en fin, en la produccion general del país.

Harto se comprende que á un lado dejo todo lo que importa á los efectos

morales y políticos de la abolicion. La materia se presta á numerosas

consideraciones, y quizá este es el terreno en que con mayor ventaja

podria discutirse y demostrarse la fecundidad de las ideas

abolicionistas. Pero como he dicho en otros capítulos, el fin de mi

modesto trabajo no es examinar el grave problema de la emancipacion de

los esclavos bajo otro punto de vista que el puramente económico, por

ser este el que toman los esclavistas vergonzantes como más favorable á

sus propósitos. Por ello prescindo en absoluto del terreno moral, como

del terreno político, donde los datos ya abundan y son por todo extremo

concluyentes.

Y bien: ¿qué sucedió en los Estados-Unidos con aquellos negros que en

1860 yacian en la más oprobiosa y más brutal de las servidumbres? A

juicio de los esclavistas, solo habia que esperar de ellos la holganza,

el vicio, el salvajismo, el crímen. Una vez rota la disciplina de la

_plantacion_, seria imposible contar con aquellos hombres, y la misma

ley que suprimiera el látigo suprimiria el trabajo, abriendo anchas

perspectivas á la miseria y á la desaparicion de la misma raza en cuyo

pro trabajaban los abolicionistas.

Contra estos fatídicos anuncios se levantan los hechos. En primer lugar,

el liberto ha trabajado. En el _Report of the results of Emancipation in

the United States of América_, aparece que fueron muchas las demandas de

lotes de tierra hechas por los libertos al _Freedmen's Bureau_ de que he

hablado en otra parte, y que si bien al principio fueron numerosos los

emancipados que resistieron la contratacion con sus antiguos dueños, muy

luego entraron en el buen camino, gracias á la intervencion del _Bureau_

que se reservó aprobar ó no los contratos. Entre los libertos que

solicitaron tierras para cultivarlas por sí, ora individualmente, ora

por medio de asociaciones de su raza y de su procedencia, se contaron

muy particularmente los del Missisipí, y con especialidad los de

Davis'Ben.

Por otra parte, segun los documentos que acompañó á su Mensaje de Mayo

de 1866 el Presidente Johnson, la superficie de propiedades confiscadas

que por medio de indultos parciales (que pasaron de 7.000) se devolvió á

sus antiguos poseedores, comprendia 430.000 acres. Poco más se habia

confiscado, comprendiéndose en este _plus_ algunas plantaciones de las

orillas del Potomac, del Missisipí, de la Georgia y del litoral de la

Carolina del Sur. Pues bien, de aquellos 430.000 acres unos 14.682 se

habian distribuido á los libertos por haberlos abandonado sus primitivos

dueños.--Además, aquel mismo año (Enero de 1866) el Congreso votó la

distribucion de las tierras públicas de Missouri, Alabama, Florida,

Luisiana y Arkansas, sin reparar en raza ni color; de modo que sobre 48

millones de acres habian de ser repartidos entre los antiguos

esclavos[29].

[29] Annuaire Encyclopedique.--1865-66.

Un viajero que ya he citado en otra parte,--mister Sommers--escribe lo

siguiente en diferentes capítulos de su curioso libro.

Habla de Georgia y dice:

«Está generalmente admitido que los negro han trabajado este año con más

asiduidad que en ningun otro interior de libertad, y algunos plantadores

me han declarado que nada pueden hacer sin ellos; tan superior es su

trabajo al blanco allí ensayado. La opinion pública se ha reconciliado

con el trabajo libre de los negros, y la principal causa de los

disgustos con la poblacion de color, consiste en la facilidad con que

esta presta oidos á los agitadores políticos, y la ciega persistencia

con que se dice que les proporciona medios para lograr el predominio

sobre los ciudadanos blancos en los gobiernos provinciales»[30].

[30] The Southern States, etc.--Chap. X.

Hablando de Virginia escribe:

«Es opinion general que los negros trabajan constantemente cuando son

pagados con regularidad»[31].

[31] Chap. V.

En otra parte, discurriendo sobre la Carolina del Sur, consigna la

siguiente observacion:

«Mr. Parker, tesorero del Estado, es de opinion que el trabajo del negro

libre es más eficaz que cuando este era esclavo; y lo prueba aduciendo

el hecho de que muchos de los negros perecieron durante la guerra ó

inmediatamente despues de esta; que las negras ahora se han alejado casi

totalmente del campo, y que los niños que eran aprovechados en tiempo de

la esclavitud para ciertos empleos industriales, son ahora absorbidos

por las escuelas, y con todo, aun dadas estas disminuciones de elementos

de trabajo, la produccion de la Carolina del Sur, como de otros Estados

algodoneros, se está levantando á una magnitud igual á la de los

precedentes tiempos»[32].

[32] Chap. IX.

Pero sigamos más. Una de las primeras atenciones de la Administracion de

los libertos fué despertar en estos el espíritu de trabajo y de

economía. Con tal espíritu está redactada la Instruccion de 30 de Mayo

de 1865, firmada por el general O. O. Howard. «Se dirigirán todos los

esfuerzos--dice la regla 4.ª--á hacer á la gente de color _self

supporting_. La ayuda del gobierno se dará solo temporalmente á aquellas

personas incapaces de sostenerse por sí mismas, etc., etcétera»[33].

[33] Rules and Regulations for Assistant Comisioners of the Bureau

of Refugees, etc., etc.--May 30 1865.

Entre las varias instituciones que con este motivo se crearon, figuran

los Hospitales y los Bancos y Cajas de Ahorro. Los primeros llegaron en

1866 á cincuenta y seis, bajando en 1867 á cuarenta y seis; á lo que

habria, que añadir cuarenta y siete _Dispensaries_ y _Out-door

stations_, y cinco Asilos de huérfanos. Segun un _Report_ oficial, el

número de libertos recogidos en estos establecimientos desde 1.º de

Octubre de 1865 á 31 de Agosto de 1866 fué de 160.737, de los cuales

murieron cerca de siete mil quinientos[34].

[34] Results of emancipation in the United States, etc.--Report of

the Executive Committee of the American Freedmen's Union Comission.

1867.

De no menor importancia fueron los Bancos y Cajas de Ahorro. Por

decontado que aquí no me refiero á los establecimientos de esta especie

que existian en el Sur antes de la guerra, y que despues de esta

sufrieron algunas trasformaciones, como los Bancos de Memphis,

(Tennessee) de Nueva Orleans, (Luisiana) de Selma, (Alabama) y tantos

otros; ni tengo para qué ocuparme de los que algunos particulares

fundaron despues de la guerra, como el Banco de Savannah, en Georgia.

Hablo tan solo de los establecimientos fundados por la iniciativa ó

bajo el patronato del _Freedmen's Bureau_ en casi todas las ciudades

principales del Sur, y que despues han quedado bajo la proteccion del

Gobierno federal y la direccion del Centro que en Washington publica

todos los meses una circular muy buscada y leida por los negros, en que

se da cuenta detallada de los progresos de la institucion. Los fondos de

estos establecimientos se emplean por lo general en títulos de la Deuda

Federal, y el interés que pagan á los imponentes es de 5 á 6 por 100.

Pues bien, en 1871 la infatigable Sociedad Abolicionista de Lóndres

creyó oportuno dirigirse al honorable senador norte-americano Mr.

Pomeroy, demandándole algunos datos, como á persona competente, respecto

de los progresos del Sur despues de la abolicion. En Mayo de aquel mismo

año, Mr. Pomeroy, remitiendo á mi digno amigo Mr. Joseph Cooper de

Lóndres una curiosa nota del estado de la _National Freedman's Savings

and Trust Company_ daba estas importantes noticias[35].

[35] Anti-Slavery Reporter.--Vol. 17. Núm. 6.

Constituida la Compañía (los Bancos) en 1865, más de 20 millones de

pesos pasaron por sus libros hasta el año de 1871. «Creo, dice una nota

firmada por el Presidente de la Sociedad, Mr. Eaton, que las ocho

décimas partes han sido ganadas por negros...» En Tanahasee, la capital

de Florida, esta compañía tiene una sucursal, y su cajero es un negro.

En Jacksonville (ciudad de la Florida tambien) el director de la

sucursal es Mr. Spearnig, un esclavo de 1862. La compañía tiene 50

hombres de color cajeros--casi la mitad del total de estos. Por último,

en Charleston mismo son varios los negros que ocupan un puesto de

importancia en la compañía. El progreso de esta se halla demostrado por

las siguientes cifras:

Dollars.

------------

1870.--Depósitos hechos en Marzo 797.034,26

-- en Abril 562.668,26

------------

TOTAL 1.359.702,52

1871.--Depósitos en Marzo 1.038.870,14

-- en Abril 752.425,24

------------

TOTAL 1.791.295,38

------------

Diferencia en favor de 1871 431.296,86

El ya citado Mr. Sommers, hablando de la Carolina del Sur, hace mencion

tambien de esta compañía. «Prácticamente--dice--los Bancos de seguros y

depósitos de los libertos hace por estos lo que los Bancos de seguros

del Reino-Unido por las clases trabajadores de Inglaterra, Escocia é

Irlanda; y satisface ver que los negros han acumulado, por depósitos, en

cinco años cerca de medio millon de esterlinas. Este resultado es tanto

más significativo cuanto que casi es debido totalmente á los que fueron

esclavos en el Sur, toda vez que la institucion de los Bancos se ha

desarrollado muy débilmente en New-York y en otras ciudades del Norte,

adonde habia sido llevada.....

El número de los imponentes de Charleston es de 20.790, de los cuales

los nueve décimos son negros. El término medio de las imposiciones

individuales es de 60 dollars... En Octubre de 1870 habian llegado á la

suma de 165.000 dollars. Todas las tardes la oficina se llena de negros

que van á depositar pequeñas cantidades de dinero, á sacar cortas sumas

ó á remitirlas á puntos más ó ménos distantes en que tienen parientes

que sostener ó deudas que pagar»[36].

[36] Chap. VIII.

Pero hay más. Otro cuidado, así de la Administracion de los libertos

como de las sociedades protectoras fué la educacion é instruccion de los

negros, y ya he dicho que en este punto no se sabe á qué dar la

preferencia, si á los desvelos de los abolicionistas ó á la buena

voluntad de los negros.

En un _Report_, fecha 1.º de Enero de 1867, publicado por el

superintendente de las escuelas, M. J. W. Alvord (del _Freedmen's

Bureau_), en trece Estados y el distrito de Colombia, se daban las

cifras siguientes:

Escuelas diarias 960

Escuelas nocturnas 247

------

1.207

De estas escuelas, 333 (la cuarta parte) estaban sostenidas

exclusivamente por libertos, y 290 dependian en gran parte de estos

mismos; 286 edificios habian sido construidos por los negros; 972

maestros eran blancos y 458 de color. Los alumnos de dia llegaban á

77.998. El coste de las escuelas subia al mes á 40.271 dollars, de los

que 11.377 eran pagados por los libertos y 21.013 por el _Bureau_.

Dos años despues, en Julio de 1869, las escuelas habian alcanzado la

cifra de 2.118: los maestros eran 2.455 y los discípulos 114.522. Sobre

estas escuelas regulares habia que contar las _irregulares_, que eran

794, con 902 maestros y 34.722 alumnos,--aparte de las llamadas

_escuelas dominicales_. Unido todo, resultan estos datos:

Total de escuelas de todas clases 4.424

Id. de maestros 9.503

Id. de alumnos 256.353

Comparadas estas cifras con las del semestre anterior, resulta un

aumento de 444 escuelas, 855 maestros y 16.407 alumnos.

Todavía llegó á más el celo de los abolicionistas, fundando en

Washington la «Universidad de Howard para la gente de color.» Instalada

el 19 de Marzo de 1867, cuatro años despues tenia 443 alumnos, subiendo

sus gastos (de 1870 á 1871) á 96.630 pesos. Sus entradas habian sido de

134.745 pesos[37].

[37] La educacion de los libertos en los Estados-Unidos por _I.

Rodriguez_. V. La América Ilustrada.

La emancipacion de los esclavos en los Estados Unidos · 第 4 / 5 段