ELLOS

Entre reos _lunfardos_ hay cinco grandes familias: los _punguistas_, o

limpiabolsillos; los _escruchantes_, o abridores de puertas; los que dan

_la caramayolí_[79] o _la biaba_[80], o sea los asaltantes; los que

_cuentan el cuento_, o hacen el _scruscho_, vulgarmente llamados

estafadores, y, finalmente, los que reúnen en su honorable persona las

habilidades de cada especie: estos estuches son conocidos por de _las

cuatro armas_.

Más vale toparse con el diablo que con uno de estos príncipes de la uña,

de los cuales Buenos Aires cuenta más de un ejemplar.

Ellos son, generalmente, los que educan y forman _los muchachos_,

esmerándose en aquellos que revelan mejores facultades: son los que

dirigen los _golpes_ de importancia; los que _dan el cebo_, o sea el

dinero necesario para realizar el robo, que hasta para eso se precisa

plata, dada la situación a que ha llegado el mundo; en fin, son los

grandes dignatarios de su orden.

Cada especie tiene su fisonomía especial, sus costumbres propias y su

manera de ejecutar un _trabajo_, por más que todas tengan siempre un

punto de contacto, menos el punguista, que es siempre el empresario de

sí mismo.

Memorias de un vigilante · 第 38 / 56 题