Primeramente, al considerar todas las cosas, ya sea de un lado para
otro, ya de arriba para abajo, no se hallan límites al Todo, y como ya
te he dicho, esta evidencia se proclama por sí misma y se demuestra
por todo el orden natural. De ningún modo ha de juzgarse verosímil que
en el infinito espacio donde en número ilimitado con movimiento eterno
vuelan gérmenes de muchas formas, se hayan creado solamente este orbe
terráqueo y ese cielo que lo rodea; y haya, por tanto, muchísimos
elementos primitivos encerrados en perpetuo ocio. Todo cuanto existe
ha sido hecho por la Naturaleza, y los principios de las cosas, por su
propia condición, después de movimientos varios inútiles, discordantes,
destructivos, casuales, han originado este conjunto de tierras, mares,
cielo, y el género de animales: luego es preciso reconocer que en el
infinito espacio existirán sin duda otros muchos agregados semejantes á
este que forma nuestro mundo.