Medita ahora acerca de las observaciones que voy á exponerte en forma
sencilla: no entiendas que son blancos los elementos de los cuerpos
que tú ves blancos; lo mismo te digo respecto á los objetos que nos
parecen negros ó de cualquier otro color; ningún color existe en los
cuerpos de la materia, ni parecido ni diferente al que vemos en los
objetos. Y si piensas que no serían perceptibles los seres privados de
color, te equivocas en verdad; los ciegos de nacimiento, que nunca han
logrado percibir la luz del Sol, por el tacto conocen los cuerpos cuyo
color nunca han podido apreciar; mediante este ejemplo, fácil nos será
comprender la existencia de cuerpos sin color. Nosotros mismos en las
tinieblas palpamos como ciegos los objetos, y adquirimos representación
de ellos, aunque no distingamos su color.