Este orden permanece siempre igual; los alimentos dan á todos los
animales substancias que, esparcidas por todo el cuerpo de aquéllos,
contribuyen al sostenimiento de su vida y al movimiento engendrador
de sus acciones vitales; pero todo lo que el animal ingiere y no
sirve para que se le asimile mediante las funciones de nutrición, la
Naturaleza lo restituye á la tierra ó del cuerpo se escapa sin ser
notado; carece de las propiedades adecuadas, y, por tanto, no participa
de todas las funciones de la vida orgánica. Pero no entiendas que
solamente los animales estén sujetos á las leyes indicadas; todos los
seres se regulan por ellas: mas como son diferentes entre sí las cosas
que la Naturaleza ha producido, necesariamente los principios que las
constituyen no pueden ser iguales, no porque haya moléculas de muchas
diferentes formas, sino porque se combinan en distintas proporciones.