20. _Ergo corpoream ad naturam pauca videmus..._

Por lo que se refiere al cuerpo, cuyas necesidades son escasas, debo

decir que no es difícil eximirlo de muchos dolores y proporcionarle

varios placeres en harmonía con las reclamaciones de la Naturaleza: si

no disfrutas de festines nocturnos alumbrados por lámparas igníferas

sostenidas en la mano derecha por estatuas juveniles; si en tu casa

no brilla el oro ni resuena por doradas bóvedas el sonido harmonioso

de las cítaras, aun así podrás tener alguna dicha si te decides á

disfrutar de la frescura de las hierbas junto al río, á la sombra de

los árboles dadivosos de goces que nada cuestan; y principalmente

en los risueños prados, cubiertos durante la primavera de matizadas

florecillas. Lo mismo inquieta la fiebre ardiente de ambición al rico

potentado que vive entre púrpuras y riquezas, que al infeliz que yace

tendido en burdo lecho.

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 100 / 302 题