1090. _Præterea, quoque jam non omnia corpora fingunt..._

Fingen también que la tendencia hacia el centro no es propia de todos

los cuerpos, sino de aquellos especialmente compuestos de tierra ó

de agua, tales como los ríos que se despeñan desde altos montes para

confundirse en el vasto Océano, ó como la sólida porción del mundo; por

lo contrario, las tenues auras y los cálidos vapores siempre tienden

á separarse del centro, y si vemos que la bóveda celeste de fulgores

brilla y que su claridad nos alumbra, es porque en ella se reunen

elementos que por ser ligeros de la tierra escapan, aunque desde allí

contribuyen á la nutrición de los seres animados y á la fructificación

frondosa de los árboles. Así también suponen que por encima de las

estrellas existe un firmamento que todo lo rodea, el cual, mediante

eficaz presión ejercida sobre nuestro mundo, evita que salga del

centro fuego celeste que franquee los términos de la mansión humana;

impide que todo sea invadido por completo desorden; que el cielo caiga

sobre nuestras cabezas y la tierra se abra debajo de nuestros piés;

que nuestros cadáveres, destrozados y envueltos entre las ruinas del

cielo y de la tierra, se confundan en profundo caos; que los elementos

primarios queden sin energía, y rotas las puertas de la disolución, se

precipiten por ellas en turba amontonada todos los seres, y de cuanto

existe no quede más que universal desierto.

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 95 / 302 题