854. _Adde quod imbecilla nimis primordia singit..._

También aprecia como deleznables los elementos primarios y de igual

naturaleza que las concreciones constituidas; y considera, por tanto,

que están expuestos á fenecer bajo la violencia de ataques exteriores;

¿cuál de aquellos cuerpos ofrecerá entonces resistencia á la acción

destructora de la muerte? ¿el fuego ó el agua? ¿por acaso el oro? ¿cuál

de éstos? ¿la sangre ó los huesos? Ninguno, sin duda; porque todos esos

cuerpos se descomponen como otros muchos que á nuestra vista perecen

todos los días. Y ya queda antes probado que ni las cosas pueden nacer

de nada ni completamente aniquilarse.

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 79 / 302 题