También cuando se habla de la robada Tindárida[14] y de la guerra
que arruinó á las troyanas gentes, debemos reconocer que esos hechos
no existieron por su propia virtualidad: cuando el curso de los
acontecimientos deja atrás irrevocablemente unos cuantos siglos de los
hombres, lo que ocurre es que unos hechos han dado lugar á otros; así
se prueba que todos los sucesos accidentes son de los cuerpos ó del
espacio.
[14] La robada Tindárida: se trata de Helena, hija de Júpiter
y de Leda; esta última era esposa de Tíndaro, rey de Occalia.
Helena fué robada por Teseo, rey de Atenas; después casó con
Menelao, rey de Lacedemonia, y fué robada nuevamente por Páris,
hijo de Príamo, rey de Troya.