1. _Æneadum genitrix, hominum Divumque voluptas..._

Madre de los Romanos, encanto de los dioses y de los hombres, pulcra

Venus[1]: Tú alientas los astros que en el ámbito de los cielos giran,

las fértiles tierras y el inmenso Océano; todo animal por ti vive y

por ti goza de la acción benéfica del Sol; ante la presencia tuya

el cielo viste galas, huyen los vientos, la tierra produce olorosas

flores, el mar se riza, el espléndido Olimpo llena de luz el Universo,

la primavera brilla y el céfiro fecundo, libre, vuela; todos los seres

que llenan los espacios, nutridos por tu influencia, festejan tu venida

¡oh diosa!; la gente alegre baila en el ameno prado ó á nado pasa

arrebatados ríos; cuanto vive y siente, atraído por tus goces, te sigue

hacia donde tú lo impulsas; y lo mismo en el dilatado mar que en los

empinados montes, en los intranquilos ríos que en los pacíficos campos,

y en el obscuro bosque, mansión de aves, todos los corazones por ti

arden en irresistible llama de amor, y con estímulo deleitoso los

siglos se propagan.

[1] Según Plutarco, Venus representa la fecundidad; y Marte,

citado algunas líneas después, la fuerza destructora.

Naturaleza de las cosas: Versión en prosa del poema «De rerum natura» · 第 11 / 302 题