Muy magníficos señores: Esta mañana ántes que fuese el dia envié á
pedir licencia á vuestras mercedes para hablalles, y salió el señor
ayudante con alguna cantidad de arcabuceros y mosqueteros, diciendo
lo que ellos hiciesen sería hecho de parte de todos, yo le supliqué
que me hiciese merced que pudiese hablar al Sr. Electo y á los demas,
porque traia una carta de su Excelencia, y á boca, muchas cosas que
decir á vuestras mercedes de su parte tocantes al servicio de Dios
y de su Majestad y á honra de toda nuestra nacion, y asimismo les
traigo dineros, y en paño y seda lo que quisieren ó hobieren menester.
Vuestras mercedes estaban tan de prisa y deseosos de caminar, que
no me quisieron oir, sino inviarme y decirme que me fuese, como lo
hice; ya que esto es pasado, me ha parescido con intervencion del Sr.
Coronel Francisco Verdugo, que gobierna esta tierra, suplicamos á
vuestras mercedes cuan encarecidamente podemos sean servidos de esperar
ahí en el alojamiento que tienen por mañana mártes en todo el dia,
que en este tiempo habrá llegado aquí musiur de Hierge, el cual dará
órden á vuestras mercedes de lo que se ha de hacer sin que parezca
que vuestras mercedes van alterados y se eviten muchas desórdenes que
podria haber. _Nuestro Señor_, etc. _De Harlem, á 29 de Noviembre de
1574._—Despues de escrita ésta ha llegado correo de Amsterdam que
dice cómo era llegado allí musiur de Hierge, el cual escribe será aquí
luégo.—Servidores de vuestras mercedes, D. RODRIGO ZAPATA DE LEON,
FRANCISCO VERDUGO.