ÁLOS MUY MAGNÍFICOS SEÑORES, LOS SEÑORES
ELECTO Y SOLDADOS, EN LA HAYA.
Muy magníficos señores: La de v. m. recebí en respuesta de la mia, y
huélgome en extremo que esos señores no estén de opinion de venir á
acometer á pasar por este fuerte, y plega á Dios que así sea, porque
tan mal hecha cosa no habrán hecho jamas españoles, yo he oido y visto
que muchas veces se pide en semejantes negocios que les paguen, pero
dejar fuertes nunca lo he oido, ni visto, ni pienso que verdaderos
españoles hagan tal traicion. Vuestras mercedes se acuerden que otros
estando enojados han ganado fuertes á su Majestad y no perdídoseles,
siento yo estas cosas como español y deseoso que nuestra honra no se
acabe de perder; vuestras mercedes miren bien lo que hacen porque les
juro que hallen más dificultad en todos los pasos que si vuestras
mercedes fueran turcos, y junto con la traicion harán la mayor
bisoñería que jamas soldados hicieron, porque con grandísimo trabajo
saldrán con su intencion. Nuestro Señor dé á vuestras mercedes mejor
consejo, y guarde sus muy magníficas personas como desean. _De Harlem,
á 22 de Noviembre de 1574._—Besa á vuestras mercedes las manos su
servidor, FRANCISCO VERDUGO.