EL COMENDADOR REQUESENS,
EN 6 DE AGOSTO DE 1575, DESDE AMBÉRES.
Muy magnífico señor: Holgué de saber por la carta de v. m. de 26 del
pasado que fuesen salidos los alemanes de esa villa con quietud, y que
quedasen los burgeses de ella más contentos con la gente que entró de
guarnicion, y al capitan Mechenan, teniente del Conde de Ebres, á quien
he escripto la satisfaccion que tengo de lo bien que se ha portado con
su gente, y como v. m. me lo ha escripto, y en cuanto á proveer esa
villa de vituallas y municiones de guerra, se hará lo que se pudiere,
y asimismo en socorrer á la gente, que por allá queda, que yo lo deseo
harto, pero me hallo con grandísima falta para todo; Dios lo remedie, y
él guarde, etc.
Deseo saber los efectos que hace la armada de Amsterdam, porque si
se tiene aquella costa sólo por complacer á los de la villa y por
entretener marineros para cuando sean más menester y que no se vayan
entre tanto á los enemigos, se podrian inviar acá algunos capitanes y
marineros, pues hay hartos navíos, y hacerse con ellos por esta parte
algunos efectos. Vuestra merced me avise de su parecer, y cuántos y de
qué calidad son los navíos que agora se entretienen allí, y cuáles son
los que no se pueden excusar.