DE LA MONEDA PROVISIONAL EN FILIPINAS.

El peso español es la moneda universal del comercio entre todas las

naciones del Asia, y como el jiro esterior atrae asi constantemente

la circulacion, los gobiernos de todas las colonias de aquella parte

del mundo se han visto obligados á crear una moneda colonial, que por

su valor intrínseco no pudiese ser estraida, y que entreteniéndose

en el comercio interior de las provincias, alimentase y multiplicase

los cambios.

En Filipinas no hubo necesidad de adoptar esa medida mientras duró

su comercio con Nueva-España, porque entonces recibian aquellas islas

anualmente un millon ó mas de pesos mejicanos y el situado de 250,000,

y ademas de esto los negocios que se hacian durante esa época sobre

frutos naturales é industriales del pais eran casi insignificantes;

y si aun en el dia circula en Filipinas la moneda suficiente para

entretener el tráfico esterior, esto procede de que las ventajas

que este ha sacado del comercio con todas las naciones de Europa,

cuya balanza está á su favor, son mayores que las pérdidas de dinero

que hace en su comercio con la India y China, y ademas la admision de

los pesos de todas las repúblicas de América, habilitados por medio

del resello en Filipinas, han estacionado esta moneda en las Islas,

cuya medida le es provechosa.

Esta situacion, sin embargo, es precaria y mucho, porque si por

algun accidente político de guerra ó de variacion de comercio en las

respectivas naciones europeas, ó bien por escasez en las cosechas de

Filipinas, llegasen á cesar ó disminuirse las importaciones estranjeras

de moneda á Manila, precisada esta plaza á hacer frecuentes remesas de

ella á la China y á la India para socorrerse de artículos necesarios

á su consumo, vendria con el tiempo á agotar todo su numerario,

y arruinar no solo su comercio esterior, sino aun el interior,

por las graves dificultades que allí ofrece el establecimiento de

un crédito público. Ademas de que tratándose de dar impulso á la

agricultura é industria de aquellas Islas, seria necesario para ello

muchos millones de pesos en constante circulacion en las provincias,

y hacer una rebulsion grande de capitales del comercio al interior de

las provincias, y esto no puede practicarse en un pais en que apenas

circula la moneda necesaria para mantener el gobierno y jiro esterior,

y que ha empezado á fomentarse por el comercio antes de cimentar su

agricultura é industria, que parece debia ser lo primero; pues sin la

agricultura todo es precario y miserable: por eso ha dicho un escritor

en nuestros dias, »que la agricultura es la riqueza de los imperios,

y que por poderoso y magnífico que sea un reino, si no se aprovecha

de ella, á pesar de todo su fausto y poderío, no tiene mas que una

soberbia indijencia."

En todas las provincias de las Islas circula muy poca moneda, y en

algunas ni aun la necesaria para que los naturales puedan cubrir las

cargas del gobierno; y de ahí ha provenido la necesidad de conmutar

el pago del tributo de dinero á especie, juntamente con los informes

ventajosos á su propio provecho que los alcaldes darian de palabra ó

por escrito para esta novedad. Mucha parte de los indios comercian

entre sí por medio de simples permutas, y los mestizos les hacen

pagar cara con sus frutos la moneda de que necesitan para vestirse

y pagar sus contribuciones. No hay, pues, que esperar ni fomento en

la agricultura y artes, ni la grande estension y progreso de que es

susceptible el consumo de las rentas estancadas sin la creacion de

una moneda colonial estacionaria dentro de las mismas provincias

de Filipinas, que las liberte de la suerte precaria del comercio

esterior, que proporcione al indio las ventajas justas de su trabajo,

que morando con él en su pueblo, le incite á su goce, como medio fácil

de socorrer en el momento las necesidades de la vida, y que sea tambien

un aliciente para el lujo que hasta cierto punto importa mucho fomentar

en los indios, como estímulo poderoso para inclinarlos al trabajo.

Ultimamente, la creacion de esta moneda provisional para Filipinas

producirá el grande beneficio de contener la escesiva estraccion que

los chinos hacen del peso español, por solo la ventaja de su valor

estrínseco; pues esta se aumentará y pondrá al nivel del que tiene

en las demas plazas de Asia, y este aumento obligará á los chinos á

preferir la estraccion de los frutos naturales de Filipinas en cambio

de los efectos que importan ellos en sus champanes. Esta nacion ha

llevado hasta el estremo las medidas restrictivas de la estraccion

de los pesos españoles de su imperio, marcando cuantos entran en él

con tanto número de contraseñas, que desfigurados y desconocidos,

no pueden ya volver á ser estraidos para el cambio esterno. Sin

embargo, algunos suelen volver, y para habilitarlos á la circulacion

se les echa el resello que á los pesos de las repúblicas de América,

y asi corren en el mercado de la capital y de las provincias, y son

admitidos en las tesorerías del estado.

No hay noticias hasta hoy de que en Filipinas haya minas de plata;

pero es un hecho positivo que abunda el oro de tan baja calidad y

tan mezclado de plata, que tiene poco mayor valor que aquella, y

esta circunstancia favorecida de la introduccion de algunas barras

de plata de América conducidas por los estranjeros, la refundicion

de las monedas de medio duro por reales y medios de plata fuerte

que circula en las Islas, y el aprovechamiento de la mucha plata

vieja en muebles que alli hay á precios muy bajos, por haber sido

adulterada y trabajada en China, facilitarian al Gobierno los medios

de la creacion de la moneda colonial, sin necesidad de gastos ni

anticipaciones de caudal alguno, y con solo admitir de los interesados

sus respectivas materias en oro ú plata bajo de ensaye, y retornarles

su valor en la moneda acuñada, que produzcan deducidos gastos puramente

indispensables: tambien podria y deberia el Gobierno admitir en pago

de las contribuciones el oro que se saca de los lavaderos, á los mismos

precios que lo estraen los chinos, y bajo ensaye de su casa de moneda,

donde los profesores intelijentes que al efecto deben ir de España,

dictarán todas las providencias necesarias para llevar á efecto una

empresa, que sin disputa es la base de todo fomento en las Islas,

con conocida ventaja á los consumos de las rentas.

Es, pues, parecer fundado en esta materia la siguiente esposicion

de artículos:

1.º Que se cree una moneda provisional para la circulacion interior

de las provincias de Filipinas.

2.º Que al efecto se establezca alli una casa de moneda, montada

con toda economía por el objeto á que se dirije, y aun pudiera ser

conveniente que su plantacion se hiciese por medio de una empresa de

particulares por tiempo determinado.

3.º Que la ley de esta moneda sea igual á la de las monedas de

igual clase adoptadas en las demas colonias del Asia de las naciones

europeas.

4.º Que se subdivida su valor cuanto sea posible, atendidas las

necesidades del tráfico interior y objeto de su creacion.

5.º Que se admita en la casa de moneda todo el oro y plata en especie

que presenten los particulares para la acuñacion, reintegrándoseles

con la moneda de ley que resulte, deducidos los indispensables gastos.

6.º Que se autorice á aquel Gobierno para admitir en pago de

contribuciones el oro de las minas y lavaderos de Filipinas, bajo

ensaye.

7.º Y por último: que por facultativos se forme un reglamento, en el

cual se ponga toda prevision en evitar todo fraude sobre la materia.

Este asunto se ha tratado antes de ahora, y mas de una vez, en Manila,

donde existen sugetos que podrian informar con mucha estension sobre

el establecimiento de que se trata, y ventajas que produciria al pais

y al estado.

§. X.

De Las Islas Filipinas · 第 24 / 46 题