RENTA DEL VINO.

Los productos de esta renta no pueden nunca llegar á ser en Filipinas

de la consideracion que los del tabaco, porque los indios (únicos

consumidores de los vinos estancados) son muy sóbrios en bebidas,

porque aun no conocen en toda su estension el vicio de la embriaguez.

El vino de coco y nipa, únicos estancados, son saludables para los

indios, porque el estanco ha regularizado los surtidos de los pueblos,

ha perfeccionado la elaboracion del licor, y ha moderado su fuerza,

haciéndole mas grato y provechoso; y asi los indios en jeneral desean

mas el estanco que la libertad de este artículo.

La falta de incremento de esta renta pende principalmente de no

hallarse estendida por todas las provincias de las Islas, como deberia

estarlo, para igualar la condicion de los naturales, destruir el

contrabando, y evitar por este medio hagan otras bebidas nocivas á

su salud, segun sucede con el rom ó aguardiente de caña, ó miel de

azúcar, mistelas y otros brevajes que hacen poco saludables.

Esta idea de estender el estanco de esta renta por todas las provincias

acaso alarme á muchos que se tienen por prácticos conocedores del

carácter de los indios, y viendo en cada reforma útil y necesaria

un jérmen de males sin cuentos que con exajeracion les presenta su

apocado espíritu, influyen, se dedican y trabajan siempre en oponer

obstáculos y formar resistencia, mas por vanos temores que por razon,

para que no se progrese en el camino de las mejoras. A estos espíritus

débiles por única contestacion á sus visiones, y por razon poderosa en

apoyo de mi doctrina, baste decir que no hace muchos años se estendió

el estanco de esta renta á las provincias de Camarines y Albay, y se

planteó y estableció sin oposicion ni resistencia alguna, y la renta

aumentó sus ingresos con los productos que tales provincias dan,

y que antes no sufrieron tal estanco: con que asi como poco hace se

estableció en estas provincias sin usar de la fuerza, sin violencias y

sin ningun jénero de opresion, es facilísimo establecer este estanco

en todas las demas exentas, único medio de que esta renta progrese

y aumente los rendimientos.

Mas en lugar de ocuparse en tan importante asunto, y dar á la renta la

estension que debe tener para su fomento, no hace mucho se la recargó

con nuevos empleados y sueldos, elevándola á un rango en sus gastos

que jamás tuvo, y que aun no era necesario los tuviese. No contentos

aun con esto, en 1839 se aprobó la creacion y establecimiento de una

administracion subalterna, titulada del Casco de Manila, dotándola

con un administrador con mil pesos de sueldo anual, un interventor

con seiscientos, y que sé yo que mas, cuando el sistema de la renta

desde su oríjen ni ha hecho necesaria esa administracion subalterna

ni esos gastos, y pudiera muy bien seguir sin uno ni otro, ser lo que

es, y fomentarse sin aumento de tales empleos y sueldos. No he visto

ni tengo noticia exacta de las bases que se fijarian al formarse ese

espediente de aumento de empleados y creacion de esa subalterna, que

al fin se aprobó; mas dudo que reporte ventajas de consideracion á la

renta, y creo que mas que de utilidad sea de gravámen; asi lo persuade

el saber que el administrador jeneral D. Pablo Fernandez Alonso

sirvió en ella muchos años sin los altos empleados que hoy tienen las

oficinas jenerales, la organizó y perfeccionó, llevándola á un grado de

esplendor por los productos que rendia, que es fácil conocer cotejando

cómo recibió la renta y cómo la entregó á su sucesor. Los datos para

venir en conocimiento de esta verdad en secretaría de hacienda, deben

existir, y con ellos á la vista se verá lo que fue la renta y lo que

es hoy, lo que gastaba antes y lo que hoy gasta, y de tales noticias

nada mas fácil que partir con una reforma, que al paso que asegure la

mejor administracion, haga las justas economías que se deben, y evite

se estienda la mano con facilidad á nuevas creaciones de oficinas y

aumento de empleados, hasta tanto que la estension que debe adquirir

la renta, lo demande para dotar las nuevas dependencias que deben

establecerse, si se quiere que la renta del vino llegue á ser lo que

puede y debe ser en unas provincias en que es bien mirada, y en las

que no se halla establecida, no se resistirá su establecimiento, si

se hace por los medios prudentes y suaves bien conocidos en Filipinas.

§. VII.

De Las Islas Filipinas · 第 22 / 46 题