46 Vendrá el señor de aquel siervo el dia que él no espera, y á la hora que

él no sabe; y le apartará, y pondrá su suerte con los infieles.

47 Porque el siervo que entendió la voluntad de su señor, y no [se]

apercibió, ni hizo conforme á su voluntad, será azotado mucho.

48 Mas el que no entendió, é hizo por qué ser azotado, será azotado poco,

porque á cualquiera que fué dado mucho, mucho será vuelto á demandar de él; y

al que encomendaron mucho, más será de él pedido.

49 & Fuego vine á meter en la tierra, )y qué quiero, si ya está encendido?

50 Empero, de bautismo me es necesario ser bautizado, y (cómo me angustio

hasta que sea cumplido!

51 )Pensáis que he venido á la tierra á dar paz? No, os digo; mas

disension.

52 Porque estarán de aquí adelante cinco en una casa divididos, tres contra

dos, y dos contra tres.

53 El padre estará dividido contra el hijo, y el hijo contra el padre: la

madre contra la hija, y la hija contra la madre: la suegra contra su nuera, y

la nuera contra su suegra.

54 Y decia tambien al pueblo: Cuando veis la nube que sale del poniente,

luego decís: Agua viene; y es así.

55 Y cuando sopla el austro, decís: Habrá calor; y lo hay.

56 (Hipócritas! Sabéis examinar la faz del cielo y de la tierra, )y este

tiempo, cómo no lo examináis?

57 )Mas por qué aun de vosotros mismos no juzgáis lo que es justo?

58 Pues cuando vas al magistrado con tu adversario, procure en el camino de

librarte de él, porque no te traiga al juez, y el juez te entregue al

alguacil, y el alguacil te meta en la cárcel.

59 Te digo que no saldrás de allá hasta que hayas pagado hasta el postrer

cornado.

CAPITULO 13.

Y EN este mismo tiempo estaban allí unos que le contaban de los Galileos,

cuya sangre Pilato habia mezclado con sus sacrificios.

2 Y respondiendo Jesus, les dijo: )Pensáis que estos Galileos, porque han

padecido tales cosas, hayan sido más pecadores que todos los Galileos?

3 Yo os digo, que no: ántes si no os arrepintiereis, todos pereceréis así.

4 O aquellos diez y ocho, sobre los cuales cayó la torre en Siloé, y los

mató, )pensáis que ellos fueron más deudores que todos los hombres que habitan

en Jerusalem? 5 [Yo] os digo, que no: ántes si no os arrepintiereis, todos

pereceréis así.

6 Y decia esta parábola: Tenia uno una higuera plantada en su viña; y vino á

buscar fruto en ella, y no halló.

7 Y dijo al viñero: He aquí, tres años ha que vengo á buscar fruto en esta

higuera, y no [lo] hallo: córtala, )por qué hará inútil aun la tierra?

8 El entónces respondiendo, le dijo: Señor, déjala aun este año, hasta que

yo la escave, y [la] esterco[le]^.

9 Y si hiciere fruto, bien, y si no, la cortarás despues.

10 & Y enseñaba en una sinagoga en sábados.

11 Y, he aquí, una mujer que tenia espíritu de enfermedad diez y ocho años

[habia], y andaba agoviada, así que en ninguna manera podia enhestarse.

12 Y como Jesus la vió, [la] llamó, y le dijo: Mujer, libre eres de tu

enfermedad.

13 Y púsole las manos encima, y luego se enderezó, y glorificaba á Dios.

14 Y respondiendo un príncipe de la sinagoga, enojado de que Jesus hubiese

curado en sábado, dijo al pueblo: Seis dias hay en que es menester obrar: en

estos pues veníd, y sed curados; y no en dia de sábado.

15 Entónces el Señor le respondió, y dijo: Hipócrita, )cada uno de vosotros

no desata en sábado su buey, ó [su]^ asno del pesebre, y [le] lleva á beber?

16 Y á esta hija de Abraham, que he aquí, que Satanas la habia ligado diez y

ocho años, )no convino desatarla de esta ligadura en dia de sábado?

17 Y diciendo él estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios; y todo

el pueblo se regocijaba de todas las cosas que gloriosamente eran por él

hechas.

18 & Y decia: )A qué es semejante el reino de Dios, y á que le compararé?

19 Semejante es al grano de la mostaza, que tomándole un hombre le metió en

su huerto; y creció, y fué hecho árbol grande, y las aves del cielo hicieron

nidos en sus ramas.

20 Y otra vez dijo: )A qué compararé al reino de Dios?

21 Semejante es á la levadura, que tomándola una mujer, la esconde en tres

medidas de harina hasta que todo sea leudado.

22 & Y pasaba por todas las ciudades y aldeas enseñando, y caminando á

Jerusalem.

23 Y le dijo uno: )Señor, son pocos los que se salvan? Y el les dijo:

24 Porfiád á entrar por la puerta angosta; porque [yo] os digo, que muchos

procurarán de entrar, y no podrán;

25 Despues que el padre de familias se levantare, y cerrare la puerta, y

comenzaréis á estar fuera, y tocar á la puerta, diciendo: Señor, Señor,

ábrenos, y respondiendo él, os dirá: No os conozco de donde seáis.

26 Entónces comenzaréis á decir: Delante de tí hemos comido y bebido, y en

nuestras plazas enseñaste.

27 Y os dirá: Dígoos que no os conozco de dónde seáis: apartáos de mí todos

los obreros de iniquidad.

28 Allí será el lloro y el crujir de dientes, cuando viereis a Abraham, y á

Isaac, y á Jacob, y á todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros ser

echados fuera.

29 Y vendrán del oriente, y del occidente, y del norte, y del mediodía, y se

sentarán en el reino de Dios.

30 Y, he aquí, hay postreros, que serán primeros; y hay primeros, que serán

postreros.

31 & Aquel mismo dia llegaron unos de los Fariseos, diciéndole: Sal, y véte

de aquí; porque Heródes te quiere matar.

32 Y les dijo: Id, y decíd á aquella zorra: He aquí, echo fuera demonios y

acabo sanidades hoy y mañana, y trasmañana soy consumado.

33 Empero es menester que hoy, y mañana, y trasmañana camine; porque no es

posible que un profeta muera fuera de Jerusalem.

34 (Jerusalem, Jerusalem! que matas los profetas, y apedreas los que son

enviados á tí, )cuantas voces quise juntar tus hijos, como la gallina [recoge]

su nidada debajo de [sus] alas, y no quisiste?

35 He aquí, os es dejada vuestra casa desierta, y os digo, que no me veréis,

hasta que venga [tiempo] cuando digais: Bendito el que viene en nombre del

Señor.

CAPITULO 14.

Y ACONTECIÓ que entrando en casa de un príncipe de los Fariseos un sábado á

comer pan, ellos le acechaban.

2 Y, he aquí, un hombre hidrópico estaba delante de él.

3 Y respondiendo Jesus, habló á los doctores de la ley y á los Fariseos,

diciendo )Es lícito sanar en sábado?

4 Y ellos callaron. Entónces él tomándo[le], le sanó, y le envió.

5 Y respondiendo á ellos dijo: )El asno ó el buey de cuál de vosotros caerá

en un, pozo, y [él] no le sacará luego en dia de sábado?

6 Y no le podian replicar á estas cosas.

7 & Y propuso una parábola á los convidados, atento como escogian los

primeros asientos á la mesa, diciéndoles:

8 Cuando fueres convidado de alguno á bodas, no te asientes en el primer

lugar; porque podrá ser que otro mas honrado que tú sea convidado de él;

9 Y viniendo el que te llamó á tí y á él, te diga: Dá lugar á este; y

entónces comiences con vergüenza á tener el postrer lugar.

10 Mas cuando fueres llamado, vé, y asiéntate en el postrer lugar, porque

cuando viniere el que te llamó, te diga: Amigo, sube más arriba: entónces

tendrás gloria delante de los que juntamente se asientan á la mesa.

11 Porque cualquiera que se ensalza, será humillado, y el que se humilla,

será ensalzado.

12 Y decia tambien al que le habia convidado: Cuando haces comida ó cena, no

llames á tus amigos, ni á tus hermanos, ni á tus parientes, ni á [tus] vecinos

ricos; porque tambien ellos no te vuelvan á convidar, y te sea hecha paga.

13 Mas cuando haces banquete, llama á los pobres, los mancos, los cojos, los

ciegos;

14 Y serás bienaventurado; porque ellos no te pueden pagar; mas te será

pagado en la resurreccion de los justos.

15 & Y oyendo esto uno de los que juntamente estaban sentados á la mesa, le

dijo: Bienaventurado el que comerá pan en el reino de los cielos.

16 & El entónces le dijo: Un hombre hizo una grande cena, y llamó á muchos.

17 Y á la hora de la cena envió á su siervo á decir á los convidados: Veníd,

que ya todo está aparejado.

18 Y comenzaron todos á una á escusarse. El primero le dijo: He comprado un

cortijo, y he menester de salir, y verle: te ruego que me tengas por escusado.

19 Y el otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy á probarlos:

ruégote que me tengas por escusado.

20 Y el otro dijo: Me he casado; y por tanto no puedo venir.

21 Y vuelto el siervo, hizo saber estas cosas á su señor. Entónces el padre

de familias, enojado dijo á su siervo: Vé presto por las plazas, y por las

calles de la ciudad, y mete acá los pobres, los mancos, y cojos, y ciegos.

22 Y dijo el siervo: Señor, hecho es como mandaste, y aun hay lugar.

23 Y dijo el señor al siervo: Vé por los caminos, y por los vallados, y

fuérza[los] a entrar, para que se llene mi casa.

24 Porque yo os digo, que ninguno de aquellos varones que fueron llamados,

gustará mi cena.

25 & Y grandes multitudes iban con él; y volviéndose les dijo:

26 Si alguno viene á mí, y no aborrece á su padre, y madre, y mujer, é

hijos, y hermanos, y hermanas, y aun tambien su vida, no puede ser mi

discípulo.

27 Y cualquiera que no trae su cruz, y viene en pos de mí, no puede ser mi

discípulo.

28 Porque )cuál de vosotros, queriendo edificar una torre, no cuenta primero

sentado los gastos, si tiene [lo que ha menester] para acabar[la]?

29 Porque despues que haya puesto el fundamento, y no pueda acabar[la],

todos los que lo vieren, no comiencen á hacer burla de él,

30 Diciendo: Este hombre comenzó á edificar, y no pudo acabar.

31 )O cuál rey, habiendo de ir á hacer guerra contra otro rey, sentándose

primero no consulta si puede salir al encuentro con diez mil al que viene

contra él con veinte mil?

32 De otra manera, cuando el otro está aun léjos, le ruega por la paz,

enviándole embajada.

33 Así pues cualquiera de vosotros que no renuncia á todas las cosas que

posee, no puede ser mi discípulo.

34 Buena [es] la sal, mas si la sal perdiere su saber, )con qué será salada?

35 Ni para la tierra, ni aun para el muladar es buena: fuera la echan. Quien

tiene oidos para oir, oiga.

CAPITULO 15.

Y SE llegaban á él todos los publicanos, y pecadores á oirle.

2 Y murmuraban los Fariseos y los escribas, diciendo: Este á los pecadores

recibe, y con ellos come.

3 Y él les propuso esta parábola, diciendo:

4 )Qué hombre de vosotros teniendo cien ovejas, si perdiere una de ellas, no

deja las noventa y nueve en el desierto, y va á [buscar] la que se perdió,

hasta que la halle?

5 Y hallada, [la] pone sobre sus hombros gozoso;

6 Y viniendo á casa junta á [sus] amigos, y a [sus] vecinos, diciéndoles:

Dádme el parabien, porque he hallado mi oveja que se habia perdido.

7 Os digo, que así habrá más gozo en el cielo sobre un pecador que se

arrepiente que sobre noventa y nueve justos, que no han menester arrepentirse.

8 & )O qué mujer que tiene diez dracmas, si perdiere la una dracma, no

enciende luz, y barre la casa, y busca con diligencia, hasta hallar[la]?

9 Y cuando [la] hubiere hallado, junta [sus] amigos, y [sus] vecinas,

diciendo: Dádme el parabien; porque he hallado la dracma que habia perdido.

10 Así os digo, que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador

que se arrepiente.

11 & Tambien dijo: Un hombre tenia dos hijos;

12 Y el más mozo de ellos dijo á su padre: Padre, dáme la parte de la

hacienda que [me] pertenece. Y él les repartió [su] hacienda.

13 Y despues de no muchos dias, juntándolo todo el hijo más mozo, se partió

léjos, á una tierra apartada; y allí desperdició su hacienda viviendo

perdidamente.

14 Y despues que lo hubo todo gastado, vino una grande hambre en aquella

tierra; y comenzóle á faltar.

15 Y fué, y se llegó á uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le

envió á sus campos, para que apacentase los puercos.

16 Y deseaba henchir su vientre de las algarrobas que comian los puercos;

mas nadie se [las] daba.

17 Y volviendo en sí, dijo: (Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen

abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!

18 Me levantaré, é iré á mi padre, y le diré: Padre, pecado he contra el

cielo, y contra tí:

19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo: házme como á uno de tus

jornaleros.

20 Y levantándose, vino á su padre. Y como aun estuviese léjos, le vió su

padre, y fué movido á misericordia; y corriendo á él, se derribó sobre su

cuello, y le besó.

21 Y el hijo le dijo: Padre, pecado he contra el cielo, y contra tí: ya no

soy digno de ser llamado tu hijo.

22 Mas el padre dijo á sus siervos: Sacád el principal vestido, y vestídle;

y ponéd anillo en su mano, y zapatos en [sus] pies;

23 Y traéd el becerro grueso, y matád[le]; y comamos, y hagamos banquete;

24 Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido: se habia perdido, y es

hallado. Y comenzaron a hacer banquete.

25 Y su hijo el más viejo estaba en el campo, el cual como vino, y llegó

cerca de casa, oyó la sinfonía y las danzas;

26 Y llamando á uno de los siervos, le preguntó qué era aquello.

27 Y él le dijo: Tu hermano es venido; y tu padre ha muerto el becerro

grueso, por haberle recibido salvo.

28 Entónces él se enojó, y no queria entrar. El padre entónces saliendo, le

rogaba [que entrase.]

29 Mas él respondiendo, dijo á [su] padre: He aquí, tantos años ha [que] te

sirvo, que nunca he traspasado tu mandamiento, y nunca me has dado un cabrito

para que haga banquete con mis amigos;

30 Mas despues que vino este tu hijo, que ha engullido tu hacienda con

rameras, le has matado el becerro grueso.

31 El entónces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo y todas mis cosas son

tuyas;

32 Mas hacer banquete y holgar[nos] era menester; porque este tu hermano

muerto era, y revivió: se habia perdido, y es hallado.

CAPITULO 16.

Y DECIA tambien á sus discípulos: Habia un hombre rico el cual tenia un

mayordomo, y este fué acusado delante de él, como disipador de sus bienes.

2 Y le llamó, y le dijo: )Qué [es] esto [que] oigo de tí? dá cuenta de tu

mayordomía; porque ya no podrás más ser mayordomo.

3 Entónces el mayordomo dijo dentro de sí: )Qué haré? que mi señor me quita

la mayordomía. Cavar, no puedo: mendigar, tengo vergüenza.

4 [Yo] sé lo que haré, para que cuando fuere quitado de la mayordomía, me

reciban en sus casas.

5 Y llamando á cada uno de los deudores de su señor, dijo al primero:

)Cuánto debes á mi señor?

6 Y él dijo: Cien batos de aceite. Y le dijo: Toma tu obligacion, y sientate

presto, y escribe cincuenta.

7 Despues dijo á otro: )Y tú, cuanto debes? Y él dijo: Cien coros de trigo.

Y él le dijo: Toma tu obligacion, y escribe ochenta.

8 Y alabó el señor al mayordomo malo, por haber hecho prudentemente, porque

los hijos de este siglo más prudentes son en su generacion que los hijos de

luz,

9 Y yo os digo: Hacéos amigos de las riquezas de maldad para que cuando

faltareis, os reciban en las moradas eternas.

10 El que es fiel en lo muy poco, tambien en lo más es fiel; y el que en lo

muy poco es injusto, tambien en lo más es injusto.

11 Pues si en las malas riquezas no fuisteis fieles, )lo que es verdadero,

quién os lo confiará?

12 Y si en lo ageno no fuisteis fieles, )lo que es vuestro, quién os lo

dará?

13 Ningun siervo puede servir á dos señores; porque, ó aborrecerá al uno, y

amará al otro, ó se allegará al uno, y menospreciará al otro. No podéis servir

á Dios, y á las riquezas.

14 Y oian tambien los Fariseos todas estas cosas, los cuales eran avaros, y

burlaban de él.

15 Y les dijo: Vosotros sois los que os justificáis á vosotros mismos

delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los

hombres tienen en alto aprecio, delante de Dios es abominacion.

16 La ley y los profetas [fueron] hasta Juan: desde entónces el reino de

Dios es anunciado, y todos hacen fuerza contra él.

17 Empero más fácil cosa es pasar el cielo y la tierra, que caer una tilde

de la ley.

18 Cualquiera que despide á su mujer, y se casa con otra, adultera; y él que

se casa con la despedida del marido, adultera.

19 & Y habia un hombre rico, que se vestia de púrpura y de lino fino, y hacia

cada dia banquete espléndidamente.

20 Habia tambien un mendigo llamado Lázaro, el cual estaba echado á la

puerta de él, lleno de llagas,

21 Y deseando hartarse de las migajas que caian de la mesa del rico, y aun

los perros venian, y le lamian las llagas.

22 Y aconteció, que murió el mendigo, y fué llevado por los ángeles al seno

de Abraham; y murió tambien el rico, y fué sepultado.

23 Y en el infierno, alzando sus ojos, estando en tormentos, vió á Abraham

léjos, y á Lázaro en su seno.

24 Entónces él, dando voces dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y

envia á Lázaro que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua;

porque soy atormentado en esta llama.

25 Y le dijo Abraham: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y

Lázaro tambien males, mas ahora este es consolado, y tú atormentado.

26 Y ademas de todo esto, una grande sima está confirmada entre nosotros y

vosotros, así que los que quisieren pasar de aquí á vosotros, no pueden, ni de

allá pasar acá.

27 Entónces dijo: Ruégote, pues, padre, que le envies á la casa de mi padre;

28 Porque tengo cinco hermanos, para que les proteste; porque no vengan

ellos tambien á este lugar de tormento.

29 Y Abraham le dice: A Moises, y á los profetas tienen, óiganlos.

30 El entónces dijo: No, padre Abraham; mas si alguno fuere á ellos de los

muertos se arrepentirán.

31 Mas Abraham le dijo: Si no oyen á Moises, y á los profetas, tampoco se

persuadirán, aunque alguno se levantare de entre los muertos.

CAPITULO 17.

DIJO despues á los discípulos: Imposible es que no vengan escándalos; mas (ay

[de aquel] por quien vienen!

2 Mejor le seria, si una piedra de molino de asno le fuera puesta al cuello,

y fuese echado en la mar, que escandalizar á uno de estos pequeñitos.

3 Mirád por vosotros. Si pecare contra tí tu hermano, repréndele; y si se

arrepintiere, perdónale.

4 Y si siete veces al dia pecare contra ti, y siete veces al dia se volviere

á tí, diciendo: Pésame: perdónale.

5 & Y dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fé.

6 Y el Señor dijo: Si tuviéseis fé como un grano de mostaza, diriais á este

sicómoro: Desarráigate, y plántate en la mar, y os obedeceria.

7 )Mas cuál de vosotros tiene un siervo que ara, ó apacienta ganado, que

vuelto del campo le diga luego: Pasa, siéntate á la mesa?

8 )No le dice ántes: Adereza que cene yo, y cíñete, y sírveme hasta que haya

comido y bebido; y despues de esto come tú y bebe?

9 )Hace gracias al siervo porque hizo lo que le habia sido mandado? Pienso

que no.

10 Así tambien vosotros cuando hubiereis hecho todo lo que os es mandado,

decíd: Siervos inútiles somos; porque lo que debiamos de hacer, hicimos.

11 & Y aconteció que yendo él á Jerusalem, pasaba por medio de Samaria, y de

Galilea.

12 Y entrando en una aldea, viniéronle al encuentro diez hombres leprosos,

los cuales se pararon de léjos;

13 Y alzaron la voz, diciendo: Jesus, Maestro, ten misericordia de nosotros.

14 Y como él [los] vió les dijo: Id, mostráos á los sacerdotes. Y aconteció,

que yendo ellos, fueron limpios.

15 Y el uno de ellos, como se vió que era limpio, volvió glorificando á Dios

á gran voz.

16 Y se derribó sobre [su] rostro á sus piés, haciéndole gracias; y este era

Samaritano.

17 Y respondiendo Jesus dijo: )No son diez los que fueron limpios? )Y los

nueve, dónde están?

18 )No fué hallado quien volviese, y diese gloria á Dios, sino este

extrangero?

19 Y le dijo: Levántate, véte: tu fé te ha sanado.

20 & Y preguntado de los Fariseos, cuando habia de venir el reino de Dios,

les respondió, y dijo: El reino de Dios no vendrá manifiesto;

21 Ni dirán: Héle aquí, ó héle allí; porque, hé aquí, el reino de Dios

dentro de vosotros está.

22 Y dijo á sus discípulos: Tiempo vendrá, cuando desearéis ver uno de los

dias del Hijo del hombre, y no [lo] veréis.

23 Y os dirán: Héle aquí, ó héle allí. No vayáis tras [ellos,] ni [los]

sigáis.

24 Porque como el relámpago relampagueando desde una [parte que está] debajo

del cielo, resplandece hasta la otra [que está] debajo del cielo, así tambien

será el Hijo del hombre en su dia.

25 Mas primero es menester que padezca mucho, y sea reprobado de esta

generacion.

26 Y como fué en los dias de Noé, así tambien será en los dias del Hijo del

hombre:

27 Comian, bebian, se casaban y se daban en casamiento, hasta el dia que

entró Noé en el arca; y vino el diluvio, y destruyó á todos.

28 Asimismo tambien como fué en los dias de Lot: comian, bebian, compraban,

vendian, plantaban, edificaban;

29 Mas el dia que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y

destruyó á todos:

30 Como esto será el dia que el Hijo del hombre se manifestará.

31 En aquel dia, el que estuviere en el tejado, y sus alhajas en casa, no

descienda á tomarlas; y el que en el campo, asimismo no vuelva atras.

32 Acordáos de la mujer de Lot.

33 Cualquiera que procurare salvar su vida, la perderá; y cualquiera que la

perdiere, la vivificará.

34 Os digo, [que] en aquella noche estarán dos [hombres] en una cama: el uno

será tomado, y el otro será dejado.

35 Dos [mujeres] estarán moliendo juntas: la una será tomada, y la otra será

dejada.

36 Dos [hombres] estarán en el campo: el uno será tomado, y el otro será

dejado.

37 Y respondiéndole, le dicen: )Dónde, Señor? Y él les dijo: Donde

estuviere el cuerpo, allá se juntarán tambien las águilas.

CAPITULO 18.

Y LES propuso tambien una parábola, [para enseñar] que es menester orar

siempre, y no desalentarse,

2 Diciendo: Habia un juez en una ciudad, el cual ni temia á Dios, ni

respetaba á hombre [alguno].

3 Habia tambien en aquella ciudad una viuda la cual venia á él, diciendo:

Házme justicia de mi adversario.

4 Mas él no quiso por [algun] tiempo: empero despues de esto, dijo dentro de

sí: Aunque ni temo á Dios, ni tengo respeto á hombre;

5 Todavía, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia; porque no

venga siempre y al fin me muela.

6 Y dijo el Señor: Oíd lo que dice el juez injusto.

7 )Y Dios no defenderá á sus escogidos que claman á él dia y noche, aunque

sea longánimo acerca de ellos?

8 Os digo que los defenderá presto. Empero el Hijo del hombre, cuando

viniere )hallará fé en la tierra?

9 & Y dijo tambien á unos que confiaban de [sí] como justos, y menospreciaban

á los otros, esta parábola:

10 Dos hombres subieron al templo á orar, el uno Fariseo, y el otro

publicano.

11 El Fariseo puesto en pié oraba consigo de esta manera: Dios, te hago

gracias, que no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros; ni

aun como este publicano.

12 Ayuno dos veces en la semana: doy diezmos de todo lo que poseo.

13 Mas el publicano estando léjos, no queria, ni aun alzar los ojos al

cielo; mas heria su pecho, diciendo: Dios ten misericordia de mí, pecador.

14 Os digo que este descendió á su casa justificado [mas bien] que el otro;

porque cualquiera que se ensalza, será humillado; y el que se humilla, será

ensalzado.

15 & Y traian tambien á él niños para que les tocase, lo cual viéndo[lo sus]

discípulos, les reñian.

16 Mas Jesus llamándolos, dijo: Dejád los niños venir á mí, y no los

impidáis, porque de tales es el reino de Dios.

17 De cierto os digo, que cualquiera que no recibiere el reino de Dios como

un niño, no entrará en él.

18 & Y le preguntó un príncipe, diciendo: )Maestro bueno, qué haré para

poseer la vida eterna?

19 Y Jesus le dijo: )Por qué me dices, bueno? ninguno [hay] bueno, sino uno

[solo,] Dios.

20 Los mandamientos sabes: No matarás: No adulterarás: No hurtarás: No dirás

falso testimonio: Honra á tu padre, y á tu madre.

21 Y él dijo; Todas estas cosas he guardado desde mi juventud.

22 Y Jesus oido esto, le dijo: Aun una cosa te falta: todo lo que tienes,

véndelo, y dálo á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme.

23 Entónces él, oidas estas cosas, se entristeció sobre manera, porque era

muy rico.

24 Y viendo Jesus que se habia entristecido mucho dijo: (Cuán

dificultosamente entrarán en el reino de Dios, los que tienen riquezas!

25 Porque más fácil cosa es entrar un camello por un ojo de una aguja, que

un rico entrar en el reino de Dios.

26 Y los que [lo] oian, dijeron: )Y quién podrá ser salvo?

27 Y él les dijo: Lo que es imposible acerca de los hombres, posible es

acerca de Dios.

28 Entónces Pedro dijo: He aquí, nosotros hemos dejado todas las cosas, y te

hemos seguido.

29 Y él les dijo: De cierto os digo, que nadie hay que haya dejado casa, ó

padres, ó hermanos, ó mujer, ó hijos, por el reino de Dios,

30 Que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la

vida eterna.

31 & Y Jesus tomando [aparte] los doce, les dijo: He aquí subimos á

Jerusalem, y serán cumplidas todas las cosas que fueron escritas por los

profetas del Hijo del hombre.

32 Porque será entregado á los Gentiles, y será escarnecido, é injuriado y

escupido;

33 Y despues que [le] hubieren azotado, le matarán, mas al tercero dia

resucitará.

34 Mas ellos nada de estas cosas entendian, y esta palabra les era

encubierta; y no entendian lo que se decia.

Reina Valera New Testament of the Bible 1865 · 第 11 / 13 段