CAPÍTULO XXII

Continúa la exposición de los trabajos del último decenio. --

Algunos métodos nuevos de investigación: el del formol-urano

para la coloración del _aparato endocelular_ de Golgi y el del

sublimado-oro para la impregnación de la _neuroglia_ de tipo

protoplásmico. -- Principales resultados obtenidos en los nervios

y centros con estas nuevas fórmulas. -- Investigaciones sobre el

ojo y retina de los insectos. -- La retina de los cefalópodos.

-- Tres libros publicados durante dicho decenio. -- Algunas

distinciones honoríficas recibidas durante los últimos años.

=Investigaciones técnicas.=--Sin olvidar mis favoritos estudios

sobre el importante problema de la regeneración del sistema

nervioso, fueron los años 1912 y 1913 preferentemente consagrados a

investigaciones metodológicas. Estas exigen atención, paciencia y

laboriosidad extraordinarias. Cuando aplicamos una fórmula de teñido

selectivo imaginada por cualquier sabio, no sospechamos siquiera la

cantidad formidable de labor experimental, los interminables tanteos

y probaturas que exigió, primeramente, el encuentro fortuito de la

_reacción nueva y útil_, y, después, la empresa de fijar exactamente

las condiciones óptimas del éxito favorable. Admiración compasiva,

más que envidia ruin, debieran inspirarnos los raros triunfadores en

este orden de pesquisas. ¡Oh, las febriles é impacientes horas en

que se espera ansiosamente la reacción afortunada que coquetea sin

entregarse!... Porque lo más grave en esta clase de trabajos es que

se pueden consumir en ellos años enteros sin tropezar con nada que

valga la pena. Y nada digo de la decepción causada por el hallazgo

eventual de reacciones interesantes que después, á despecho de

obstinadas probaturas, no se dignan reaparecer[276].

[276] Como ejemplo de estas reacciones fugitivas, indicadoras

de la variabilidad y delicadeza del quimismo nervioso, referiré

al lector una de mis más deploradas decepciones. Allá por los

años de 1891 ó 1892, se me ocurrió sumergir trozos de cerebro de

conejo joven en cierta mezcla, á partes iguales, de bicromato

potásico al 3 por 100 y de solución de cloruro áurico al 1 por

100. Varios días después, los cortes de las piezas mostraron

espléndida reducción selectiva de la sal áurica, al nivel

del aparato de Golgi (entonces no conocido) de las pirámides

cerebrales. Admirado del peregrino resultado, entreguéme

ardorosamente á reiteradas probaturas encaminadas á fijar las

condiciones del éxito. Pues bien; la dichosa reacción _¡no

volvió á comparecer jamás!_... Pequé yo en aquella ocasión de

excesivamente escrupuloso y timorato, pues no osé publicar

mi raro hallazgo; parecióme abusivo dar cuenta de un hecho

cuya confirmación resultaba por entonces imposible. Sin tales

miramientos, el llamado _aparato reticular_ de Golgi, que el

neurólogo de Pavía descubrió en 1898 (por cierto mediante fórmula

notablemente azarosa), figuraría hoy en mi activo y á mi nombre.

Sirvan estos comentarios de excusa á la escasez de comunicaciones de

los años 1913 y 1914, época del recrudecimiento de mis indagaciones

técnicas, escasez debida también, según relataré después, al hecho de

hallarme á la sazón ocupado en la redacción de dos libros de conjunto

sobre materias muy diferentes.

Mi primera preocupación metodológica se enderezó al hallazgo de

algún proceder fácil y constante de impregnación argéntica del

_aparato reticular_ de Golgi, del cual había yo encontrado en la

fibra muscular de los insectos (1890) un probable antecedente[277].

Recordará el lector que dicho retículo intracelular fué señalado por

Golgi en las células nerviosas (1898) y observado después en otros

tejidos por sus discípulos Negri, Veratti, Pensa, Marcora, Vechi,

etc. (y fuera de Italia por Holmgren, Retzius, Kopsch, Misch, Bergen,

Weigl, etc.).

[277] Véase la figura de la página 169, B. Estas redes, primero

vistas por mí en los insectos, confirmadas después por Fusari

en los vertebrados, han sido estimadas por Veratti, ayudante

de Golgi, como el _aparato reticular interno_ de la célula

contráctil. Igual opinión profesan otros autores.

Pero la fórmula imaginada por Golgi y modificada por su discípulo

Veratti era sumamente aleatoria y difícil. Tampoco la de Kopsch

(ácido ósmico al 2 por 100) daba plena satisfacción. Algo más

constante, aunque inaplicable á muchos tejidos, se mostraba cierta

variante del método del nitrato de plata reducido, con la cual

conseguí desde 1903 impregnar el citado retículo de los invertebrados

y el de algunas células epiteliales de los mamíferos jóvenes.

Animado, sin duda, por estos relativos éxitos míos, Golgi, que

laboraba en la misma dirección, modificó felizmente mi fórmula

argéntica con la adición de un fijador: el _ácido arsenioso_. La

reacción parda recaída en las trabéculas de dicho aparato, resultó

más rápida y constante que en las fórmulas anteriores. Gracias á

ella, la escuela de Pavía (Perroncito, Verson, Riquier, etc.) y

en el extranjero Deineka, Legendre y otros, ensancharon nuestro

concepto del comportamiento y significación del susodicho organito

intraprotoplásmico, permitiendo además abordar el tema interesante

de sus metamorfosis durante la multiplicación celular (Perroncito y

Deineka).

La nueva fórmula del sabio de Pavía adolecía aún de algunos

inconvenientes. Uno de ellos consistía en el depósito difuso de plata

reducida, que enmascaraba la reacción útil, obligando (Veratti) al

empleo de reactivos aclaradores de acción oxidante y de difícil

manejo. En fin, el método fracasaba todavía en algunos órganos

difíciles.

Á fuerza de tanteos y exploraciones, vine á caer casualmente sobre

un fijador excelente: el _nitrato de urano_. Merced al empleo de

este reactivo, la coloración consíguese corrientemente en todos los

tejidos, singularmente cuando se ensaya en mamíferos jóvenes. En el

nervioso, por ejemplo, lógranse espléndidas coloraciones donde el

retículo destaca perfectamente, en color café ó pardo negro, sobre

fondo amarillo limpio y transparente.

La fórmula aludida es la siguiente:

1. Piezas de 2 á 3 milímetros de espesor son fijadas de diez á

doce horas en este líquido:

Nitrato de urano 1 gramo.

Formol 15 cent. cúb.

Agua destilada 100 --

La adición al fijador de un 20 por 100 de alcohol puede convenir

en algunos casos para mejorar la fijación y afinar el precipitado

metálico.

2. Previo rapidísimo lavado de las piezas, se sumergen por

veinticuatro á cuarenta y ocho horas en nitrato de plata al 1,5

por 100.

3. Descartado el nitrato superficial mediante rápida enjuagadura,

opérase la reducción en este baño, que debe obrar de doce á

veinticuatro horas:

Hidroquinona 1 á 2 gramos.

Formol 15 cent. cúb.

Agua 100 --

Sulfito de sosa anhidro 0,20 á 0,30 gramos.

Recuerdos de mi vida (tomo 2 de 2) · 第 29 / 58 题