4. Alcohol, celoidina, etc.

En ciertas condiciones, la citada fórmula impregna también la

_neuroglia_ (dos días de fijación) y las _mitocondrias_ ó granos

intraprotoplásmicos de Benda, Meves y Duesberg (de seis á ocho horas

de fijación).

Aprovechando el impensado hallazgo, emprendí varios trabajos[278],

cuyos resaltados más interesantes paso á consignar:

[278] _Cajal_: Fórmula de fijación para la demostración fácil

del aparato reticular de Golgi y apuntes sobre la disposición

de este aparato en la retina, en los nervios y algunos estados

patológicos. Con 3 grabados. _Trab. del Lab. de Invest. biol._,

tomo X, 1912.

_Idem_: El aparato endocelular de Golgi de la célula de Schwann y

algunas observaciones sobre la estructura de los tubos nerviosos.

Con 10 grabados. _Idem_, tomo X, 1912.

_Idem_: Algunas variaciones fisiológicas y patológicas del

aparato reticular de Golgi. Con 55 grabados. _Idem_, tomo XII,

1914. (Esta monografía, sumamente extensa, es sin duda el trabajo

de investigación de mayor envergadura publicado hasta hoy sobre

el argumento).

_a_) Demostración, por primera vez, del retículo endocelular en

todos los elementos nerviosos de la retina, en cada uno de los

cuales afecta aquél configuración y estructura algo diversa.

_b_) Encuentro del citado aparato en la _célula de Schwann_,

donde, conforme aparece en la figura 163, _b_, reside en

la vecindad del núcleo, al cual rodea, constituyéndole una

especie de corona trabecular con predominio de los cordones

longitudinales.

_c_) Demostración, por primera vez, del susodicho aparato en

las fibras de Remak, osteoblastos, odontoblastos, corpúsculos

neuróglicos y ependimales, adipoblastos, fibras del cristalino,

eritroblastos y leucoblastos, etc.

_d_) Reconocimiento y estudio del mismo en todas las células

del embrión de pollo (endotelios, piel é intestino, células

mesodérmicas, glandulares primordiales, neuroblastos motores,

sensitivos y simpáticos).

_e_) Análisis de las fases evolutivas por que atraviesa el

retículo de Golgi en las neuronas, desde el estado de elemento

germinal á la fase de célula nerviosa adulta. En la figura 164

mostramos esquemáticamente estas curiosas mudanzas. Reaparece,

como la red, primeramente localizada en el cono de origen del

axon (C); se enriquece progresivamente, extendiéndose en torno

del núcleo, invadiendo gran parte del protoplasma (E, F).

_f_) Exploración escrupulosa de las variaciones fisiológicas

sufridas por el retículo en las células glandulares (páncreas,

salivales, corpúsculos caliciformes del intestino, etc.), en los

tejidos en vías de regresión (cartílago osificante, osteoblastos,

células adiposas, etcétera) y en las neuronas de los ganglios,

médula espinal, cerebro y cerebelo (fig. 165). Imposible dar

cuenta de estas variaciones, cuya descripción ocupa muchas

páginas de extensa monografía[279] ilustrada con abundantes

grabados.

[279] _Cajal_: _Loc. cit. Trab. del Lab. de Invest. biol._, tomo

XII, 1914.

[Ilustración: Fig. 163.--Tubos nerviosos del conejo joven.-- A, B,

C, aparato reticular de Golgi teñido por el método urano-plata; _a_,

cisura de Lantermann; _b_, trabéculos del retículo.]

_g_) Análisis de las conexiones del retículo con los _grumos_ de

Nissl, las _neurofibrillas_ y los _conductos de Holmgren_. Se

demuestra, según aparece en el esquema de la figura 166, que la

materia granulosa constitutiva de las trabéculas del aparato en

cuestión reside en el interior de los _conductos de Holmgren_,

entre manojos de neurofibrillas, siendo completamente extraña á

los _grumos_ de Nissl.

_h_) Exploración de las metamorfosis regresivas y progresivas

experimentadas por el retículo en los tubos nerviosos degenerados

(cabo central y periférico de los nervios cortados) y en

las neuronas cerebrales vecinas de las heridas. Durante la

degeneración, la proliferación de la célula de Schwann del cabo

periférico de un nervio cortado, asóciase al aumento de la

materia argentófila de su aparato reticular, cuyos trabéculos se

estiran en sentido longitudinal para distribuirse al fin en dos

acúmulos, uno correspondiente á cada célula hija.

[Ilustración: Fig. 164.--Esquema destinado á mostrar las fases por

que atraviesa el retículo de Golgi en los neuroblastos del embrión de

pollo.-- B, terminación de la fase germinal; C, neuroblasto en fase

de bipolaridad; D, fase de neuroblasto piriforme, E, F, crecimiento

del aparato de Golgi al formarse las dendritas.]

_i_) En fin, se formula cierta hipótesis sobre el significado y

alcance de la posición casi constante del retículo de Golgi en el

_polo mundial_ (el que mira ó miró, ontogénica y filogénicamente,

al mundo exterior) de las células de abolengo _ectodérmico_

(piel, células nerviosas, glándulas cutáneas, etc.) y en las

oriundas del _entodermo_. Esta concepción puede formularse

así: En el curso de la evolución ontogénica y filogénica, el

retículo y la esfera atractiva de todas las células epiteliales

(ecto y entodérmicas) ocupan el polo orientado hacia el mundo

exterior, es decir, el segmento protoplásmico intercalado entre

el núcleo y el cabo celular libre; mientras que en las células

de origen mesodérmico (glóbulos de la sangre, corpúsculos

conectivos, musculares, cartilaginosos, etc.), á causa sin duda

de las frecuentes emigraciones, perdióse la orientación espacial

primitiva de los citados organitos intracelulares, ocupando, de

ordinario, el centro de la masa principal del protoplasma.

Interesantes investigaciones acerca del aparato de Golgi, de diversos

tejidos, fueron efectuadas también, aplicando la técnica del

nitrato de urano, por Tello (células de los _tumores_ y elementos

_glandulares de la hipófisis_), Del Río-Hortega (_ovario_ y _fibras

musculares lisas_), Ramón Fañanás (_células gigantes del tubérculo_,

_mucosa y bulbo olfativos_ y diversos tejidos del _embrión de

pollo_), Domingo Sánchez (_epitelios y neuronas de invertebrados_),

Sánchez y Sánchez (_neuronas del cerebelo_), Castro (_botones

gustativos_), etc.

[Ilustración: Fig. 165.--Variedades morfológicas y cuantitativas

del retículo de Golgi de las células motrices de la médula espinal,

dependientes con toda probabilidad de estados fisiológicos

diferentes.]

Dejo dicho ya que el proceder del _nitrato de urano_ colorea también,

modificando el tiempo de fijación ó introduciendo variantes en la

composición de la fórmula, ciertos factores extraños al retículo de

Golgi. Merced á esta profusión de efectos selectivos, conseguí los

resultados siguientes:

[Ilustración: Fig. 166.--Esquema del aparato de Golgi (célula

motriz de la médula) con sus conexiones con los demás factores

protoplásmicos.-- A, contenido del aparato reticular; B, tubos de

Holmgren; D, grumos de Nissl; C, neurofibrillas.]

_a_) Impregnación de la neuroglia de la substancia gris y

blanca de los centros. El depósito argéntico colorea no sólo el

protoplasma de los apéndices radiados y sus pies perivasculares,

sino los gliosomas de Fieandt, que se presentan intensamente

teñidos de negro o pardo, sobre fondo ocre claro. En cuanto á

la configuración general del astrocito de la substancia gris,

coincide exactamente con la hace tiempo revelada mediante el

método del cromato argéntico (fig. 167, A).

_b_) Cuando se ensaya el método en los tubos nerviosos medulados,

la reacción selectiva recae á menudo en los _anillos_ de Segall,

el _aparato espiral_ de Rezzonico y, sobre todo, en una especie

de esqueleto ó armazón de fibras longitudinales, contenido en el

espesor de las células de Schwann. Acerca de la disposición de

este curioso armazón, señalado brevemente por mí en los nervios

de los mamíferos, ha practicado en los peces Sánchez y Sánchez

(1917) interesantes investigaciones.

_c_) En fin, modificaciones especiales de la citada fórmula,

en cuyo detalle no podemos entretenernos, permiten impregnar á

veces ciertos factores integrantes del tubo nervioso (cisuras

de Lantermann, protoplasma del corpúsculo de Schwann, doble

brazalete de Nageotte, etc.).

[Ilustración: Fig. 167.--Células neuróglicas del cerebro del perro

teñidas por el método del _formol-urano_.-- A, corpúsculo que

muestra el aspecto de los teñidos por el cromato de plata; B, pareja

neuróglica, cuyas expansiones exhiben ciertos granos glandulares

(_gliosomas_).]

Mis reiteradas inquisiciones técnicas sobre la coloración selectiva

de la neuroglia, estimuladas en buena parte por los interesantes

trabajos de Achúcarro (efectuados en mi laboratorio) acerca de

la estructura y conexiones de la _glia_ humana, me condujeron

en 1913[280] al hallazgo del método del oro-sublimado, proceder

sencillísimo que permite impregnar específicamente _en violado_

purpúreo los dos tipos neuróglicos de la corteza cerebral, y muy

especialmente la _modalidad protoplásmica_ ó de cortas radiaciones,

tan rebelde, según es notorio, á las laboriosas coloraciones de

Weigert, Fano, Alzheimer y otras corrientemente usadas por los

anatomo-patólogos.

[280] _Cajal_: Sobre un nuevo proceder de impregnación de la

neuroglia y sus resultados en el cerebro del hombre y animales.

_Trab. del Lab. de Invest. biol._, tomo XI, 1918.

Véase también:

Contribución al conocimiento de la neuroglia del cerebro humano.

_Idem_, tomo XI, 1918.

Resúmenes del método _sublimado-oro_ fueron publicados también en

_Zeitschr. f. Wissensch. Mikros._, etc. Bd. XXXI. Referata, pág.

424, 1914, y en el _Neurologisches Centralblatt_, 1915. (Eine

neue Methode zur Färbung der Neuroglia).

En fin, las modificaciones de pura comodidad operatoria

introducidas recientemente en el método, consígnanse en: _El

proceder del oro-sublimado para la coloración de la neuroglia_.

Fascículos 3 y 4 del tomo XIV de los _Trab. del Lab. de Invest.

biol._, Diciembre, 1916.

[Ilustración: Fig. 168.--Plexo difuso neuróglico revelado

en la substancia gris del cerebro humano por el método del

_sublimado-oro_.-- A, B, células neuróglicas; D, neurona; _a_,

capilar.]

De su utilidad para el estudio de las alteraciones patológicas de la

_glia_ humana, dan testimonio los interesantes trabajos de Achúcarro

y Gayarre sobre la _demencia paralítica y senil_; los de Lafora,

sobre la neuroglia del perro viejo; los de Achúcarro, sobre el _asta

de Ammon_ y acerca de la histología comparada de la neuroglia; los de

Río-Hortega, recaídos en el _reblandecimiento cerebral_, etc.

El método es aplicable no sólo al hombre, sino, en cierta medida,

á todos los vertebrados. El Dr. Achúcarro ha logrado recientemente

colorear satisfactoriamente la neuroglia y células ependimales

de los peces, reptiles, aves y pequeños mamíferos, recogiendo

copiosa cosecha de hechos nuevos. Ramón Fañanás ha teñido la

_neuroglia cerebelosa_ del perro, gato y conejo. En fin, en nuestro

Laboratorio, el Dr. Havet, de Lovaina, ha logrado también estimables

impregnaciones de la _glia ganglionar_ de los invertebrados,

singularmente del _lumbricus_, habiendo conseguido demostrar la

existencia constante de _astrocitos protoplásmicos_, además de los

astrocitos fibrosos.

Á juzgar por los dibujos, descripciones y microfotografías

publicados, en el extranjero el éxito ha sido también satisfactorio.

Consúltense las comunicaciones recientes de Schäffer (Hungría),

Ziveri y Rossi (Italia), Marinesco y Minea (Rumania), etc.

He aquí la fórmula del _sublimado-oro_:

1.ª Trozos de centros nerviosos, lo más frescos posible, son

sometidos, entre dos y diez días, á la acción del fijador

siguiente:

Formol 15 cent. cúb.

Bromuro de amonio 1,5 á 2 gramos.

Agua destilada 85 --

2.ª Mediante el microtomo de congelación, efectúanse secciones

que se recogerán en agua formólica. Estos cortes deben ser

relativamente gruesos, por ejemplo, de 20 á 25 µ. Semejante

espesor, además de favorecer la reacción, tiene la ventaja de

mostrar más completamente las expansiones de los astrocitos.

3.ª Previo rápido lavado en agua destilada para extraer el

formol, son llevadas las secciones al líquido colorante siguiente

que debe conservarse en la obscuridad:

Agua destilada 60 cent. cúb.

Sublimado 0,5 gramos.

Solución de cloruro de oro pardo al 1 por 100 10 cent. cúb.

4.ª Al cabo de cuatro ó más horas, tíñense los cortes en tono

purpúreo intenso y se trasladan (manipulándolos con varillas de

cristal) al fijador siguiente:

Hiposulfito de sosa 5 gramos.

Agua 70 cent. cúb.

Alcohol ordinario 30 --

Solución concentrada de bisulfito sódico 5 --

En este baño permanecerán de seis á diez minutos.

5.ª Lavado de los cortes en agua alcohólica al 50 por 100;

montaje en porta-objetos donde se enjugará el líquido con papel

chupón; en fin, alcohol absoluto, esencia de orégano, xilol y

bálsamo.

Gracias á la comodidad de manipulación y especificidad de resultados

del nuevo recurso de impregnación, conseguí recoger algunos hechos

nuevos y, sobre todo, fijar y consolidar ciertas nociones fluctuantes

y harto discutidas sobre la estructura, evolución y comportamiento

expansional de los dos tipos neuróglicos en el hombre y mamíferos.

Mencionemos rápidamente algunas aportaciones:

_a_) La demostración de que las expansiones neuróglicas del tipo

llamado _protoplásmico_ se ramifican prolijamente en el seno de

la substancia gris, recorriendo grandes distancias y generando

cierto plexo difuso y denso, pero en todo caso exento de esas

redes admitidas, sin pruebas suficientes, por muchos autores.

Las últimas ramillas neuróglicas acaban libremente, según puede

advertirse en la figura 168.

[Ilustración: Fig. 169.--Estructura alveolar de los astrocitos de

la substancia gris del cerebro humano. Los espacios claros (A, _a_)

corresponden á los gliosomas.]

_b_) La prueba objetiva de que todo astrocito de la substancia

blanca ó gris hállase provisto constantemente de uno ó varios

pies insertos sobre los vasos capilares (_aparato chupador_).

Delicadísimos y á veces difíciles de sorprender en la glia

protoplásmica, afectan tales apéndices vasculares gran robustez

en la fibrosa (fig. 168, G).

_c_) El astrocito protoplásmico posee una estructura que recuerda

mucho la de las células glandulares. En el seno de cierto estroma

tupido y como esponjoso aparecen numerosas vacuolas claras donde

se alojan los gliosomas bien descriptos por Fieandt, Eisath,

Nageotte, Mawas y Achúcarro.

_d_) Conforme señalamos ya hace muchos años, es frecuente

encontrar en torno de las neuronas cierta pléyade de astrocitos

protoplásmicos, cuyos apéndices, ricos en _gliosomas_, se apoyan

sobre la membrana neuronal. Una disposición frecuente de la _glia

satélite_ reproducimos en la figura 172, A, C, tomada del cerebro

del gato adulto.

[Ilustración: Fig. 170.--Células adendríticas de la substancia

gris del cerebro del perro (tercer elemento de los centros).-- A,

astrocito ordinario; _a_, _b_, _c_, _d_, etc., diversas formas de la

célula adendrítica; J, aparato de Golgi de estos elementos.]

[Ilustración: Fig. 171.--Substancia blanca del cerebro humano. Método

del sublimado-oro.-- A, corpúsculo adendrítico; B, célula neuróglica

ordinaria, intensamente teñida en violado purpúreo.]

_e_) Ciertos autores habían sospechado, aunque sin aportar

demostración perentoria del hecho, la presencia en los centros

nerviosos de cierto corpúsculo pequeño, sin expansiones, quizá de

origen mesodérmico y tan extraño á las neuronas como á la _glia_.

Este _tercer elemento de los centros_ aparece clarísimamente en

nuestros preparados, á causa de su absoluta incolorabilidad por

el método áurico. Testimonio de este notable contraste es la

figura 171, donde presentamos á un tiempo los aspectos que en los

cortes dorados ofrecen los astrocitos neuróglicos y el susodicho

_tercer elemento_.

Por lo demás, la verdadera morfología de este singular corpúsculo

evidénciase solamente en los preparados teñidos por el método

del urano-formol. Adviértase (fig. 170, _a_, _b_, _c_) su forma

poliédrica, á veces irregularizada por excrecencias marginales,

su proximidad á los vasos, la presentación de diminuto aparato de

Golgi, etc.

[Ilustración: Fig. 172.--Células neuróglicas satélites (A, B, D)

rodeando el cuerpo de dos células piramidales del cerebro del

perro.-- _a_, corpúsculo satélite adendrítico.]

_f_) El _tercer elemento_, ó corpúsculo enano adendrítico,

congrégase también en torno de las células nerviosas,

singularmente por debajo de la base de las pirámides, viniendo

á constituir otra variedad de _elementos satélites_ (fig. 172,

_a_). Á ella pertenecen casi todos esos diminutos corpúsculos

que Nissl, nosotros, Lugaro, Alzheimer, Marinesco y otros muchos

autores, sorprendimos hace tiempo en derredor de las neuronas,

sin acertar por entonces á resolver si se trataba de células de

glia legítima, de leucocitos trasmigrados ó de corpúsculos de

naturaleza especial.

[Ilustración: Fig. 173.--Fase de aparición, en la médula del gato

joven, de los pies perivasculares.-- A, B, células neuróglicas en

vías de partición; D, vaso cortado de través; H, célula donde se

diferencia una fibrilla de Weigert; F, rafe posterior de la médula;

_a_, _b_, pies perivasculares.]

Con relación á la evolución ontogénica de las células de neuroglia,

nuestras observaciones, efectuadas tanto en los fetos como en los

mamíferos recién nacidos, permiten afirmar:

_a_) Lo mismo las células epiteliales dislocadas (célula

neuróglica primordial), que el astrocito joven, y aun el adulto,

son capaces de proliferar en condiciones normales (fig. 173, B).

Es frecuente observar, aun en el cerebro adulto, parejas y hasta

tétradas de elementos neuróglicos.

_b_) Astrocitos fibrosos y protoplásmicos representan la

descendencia directa de corpúsculos epiteliales primitivos

del conducto medular del embrión; su diversidad morfológica

y estructural prodúcese por adaptación del tipo primitivo á

ambientes diferentes. Estimamos, por tanto, inadmisible la

hipótesis de la doble estirpe (ectodérmica y mesodérmica) de los

astrocitos, defendida por algunos histólogos y anatomo-patólogos.

_c_) Durante la época embrionaria, las células de neuroglia

realizan actos de emigración y de transformación que implican

capacidad amiboide. Merced á los efectos de lento amiboidismo,

fórmase el pie perivascular ó _aparato chupador_, el cual, si

representa á veces una proyección protoplásmica nueva, deriva

otras de la dislocación é hipertrofia del _apéndice radial_

ó primordial (externo casi siempre) del corpúsculo epitélico

dislocado (fig. 173, _a_, _b_).

_d_) En armonía con los trabajos de varios autores, singularmente

de Fano y Achúcarro, las fibras de Ranvier-Weigert de los

astrocitos de la substancia blanca representan el producto de

una diferenciación intraprotoplásmica. En ningún caso dichas

fibras se emancipan, según creía Weigert, del cuerpo celular.

Recientemente, Del Río-Hortega (1917) ha ilustrado esta doctrina

con interesantes ejemplos de diferenciación fibrillar, tomados de

la neuroglia de los vertebrados é invertebrados.

_e_) La substancia gris del cerebro humano discrepa de la de los

demás vertebrados superiores, no sólo por la cuantía considerable

de células neuróglicas de tipo protoplásmico ó glandular que

contiene, sino por la relativa pequeñez de éstas, la imponente

complejidad del plexo gliomatoso intersticial y la ninguna

tendencia (en estado normal) á producir fibras protoplásmicas.

=Algunos libros publicados.=--Vaya por delante mi obra de conjunto

sobre la _Degeneración y regeneración del sistema nervioso_[281].

Esta voluminosa obra en dos volúmenes é ilustrada con 317 grabados,

copia de mis preparaciones, constituyó la principal empresa acometida

durante los años 1912, 1913 y 1914. Tan considerable esfuerzo dejóme

profundamente fatigado. Porque no se trataba solamente de compilar

sintéticamente todas mis investigaciones sobre el tema, sino de

hacer, ante todo, una obra nueva. Así lo expresé en el prólogo, donde

procuré justificar mi labor con los siguientes términos:

[281] _Cajal_: Estudios sobre la degeneración y regeneración del

sistema nervioso, tomo I, 1913; tomo II, 1914.

«El premio Nobel con que el _Instituto Carolino de Estocolmo_

se dignó recompensar mis escasos méritos científicos, fué,

entre los médicos de raza española, ocasión de patrióticos y

entusiastas testimonios de afecto y consideración. Pero, entre

los homenajes recibidos, ninguno más honroso, por su forma

delicada y espiritual, que el tributado al humilde hombre de

ciencia por los compatriotas médicos de la República Argentina.

No creyeron suficiente, para exteriorizar su fervor, agasajarnos

con artístico diploma avalorado con sus firmas autógrafas; sino

que, resueltos á que sus nobles sentimientos cristalizaran en

algo útil y permanente, acordaron imprimir á su costa un libro

nuestro necesitado de publicación.

Tal fué el origen de la obra actual. Al emprenderla, pensé

que podría ser de provecho resumir en un Tratado general los

numerosos trabajos que mis discípulos y yo (sin olvidar los

valiosísimos aportados por ilustres sabios extranjeros) hemos

consagrado durante estos últimos años al arduo problema de la

degeneración y regeneración del sistema nervioso. Pero, en

cuanto puse manos á la obra, eché de ver que si la empresa había

de corresponder á la magnitud y nobleza del homenaje, no podía

consistir en mera compilación de datos publicados. Para honrar

en lo posible la desinteresada iniciativa de mis compañeros

ultramarinos, me impuse, pues, la tarea de revisar, mediante

pesquisas de laboratorio, todos los temas anteriormente tratados

y, además, la de investigar ex-profeso muchos puntos obscuros ó

dudosos. El libro constituye, por tanto, extensa monografía, en

buena parte original.»

Los capítulos más enriquecidos con nuevas aportaciones son los que

tratan de las _fases de la degeneración valleriana en nervios y

vías centrales_ (mielina y axon); los fenómenos de _multiplicación

y transformación_ de los corpúsculos de Schwann; las alteraciones

degenerativas de los _discos de soldadura, embudos de Lantermann

y anillos de Segall_; la suerte corrida por _las viejas vainas de

Schwann_, no neurotizadas, del cabo periférico; la _morfología y

estructura del cono de crecimiento_ dentro de las _bandas de Büngner_

del citado cabo; la medida de la _velocidad de crecimiento_ del

axon en los diversos terrenos; las gradaciones de la _atrofia de

los cilindros-ejes del cabo central_, por debajo de los retoños

viables; el análisis del paraje y forma precisas del _nacimiento

de los renuevos_; los experimentos tocantes á los _injertos

nerviosos y gangliónicos_; la prueba de que los _ganglios simpáticos

transplantados_ ofrecen también retoños invasores y nódulos

residuales; los efectos de la intercalación de obstáculos en las

heridas nerviosas, al objeto de sorprender los cambios de dirección

de las fibras neoformadas; los fenómenos de _proliferación de la

neuroglia_ en las heridas cerebrales; las _metamorfosis del retículo

de Golgi_ en las zonas degenerativas de la médula y cerebro, y en

fin, la exposición y discusión detenidas de las _hipótesis imaginadas

para explicar la génesis y orientación_ de las fibras nerviosas en

el embrión y los _brotes aberrantes_ de las células gangliónicas

sensitivas normales y transplantadas.

Al texto precede entusiasta y sentida dedicatoria (probablemente

escrita por el sabio y admirable patriota Dr. D. Avelino Gutiérrez,

profesor de la Universidad de Buenos Aires), firmada por 47

simpáticos compañeros, esparcidos por todo el territorio de la

República Argentina. Excusado es decir que á cada suscriptor fué

oportunamente repartido un ejemplar, impreso en papel especial y

afectuosamente dedicado.

¡Qué menos podía hacer yo, para pagar tan noble y espiritual

agasajo, que ofrecer á mis compatriotas de allende el mar una obra

original, seriamente meditada y cuidadosamente ilustrada y escrita!...

El segundo libro (por tal lo tengo aunque se publicó en los _Trabajos

del Laboratorio_) enfocó el tema interesante de la _retina y centros

ópticos de los insectos_[282]. En esta obra colaboró mi ayudante

D. Domingo Sánchez, contribuyendo, sobre todo, con numerosas y

admirablemente ejecutadas preparaciones.

[282] _S. R. Cajal_ y _D. Sánchez_: Contribución al conocimiento

de los centros nerviosos de los insectos. Primera parte: _Retina

y centros ópticos_. _Trab. del Lab. de Invest. biol._, tomo XIII,

1915. (Con 85 grabados y 2 láminas cromolitográficas). Véase

también cierta nota publicada años antes: Nota sobre la retina de

la mosca. _Trab. del Lab. de Invest. biol._, tomo VII, 1909.

Actualmente redacto extenso trabajo (fruto de mis vacaciones de

1916 en Santander) acerca de la estructura de la retina y centros

ópticos de los cefalópodos (con más de 50 grabados), destinado

á _Trab. del Lab. de Invest. biol._, fascículos 1 y 2, tomo XV,

1917.

Según recordará el lector, mis amores hacia la retina son historia

antigua. El tema me cautivó siempre, porque, en mi sentir, la vida

no alcanzó jamás á forjar máquina de tan sutil artificio y tan

perfectamente adecuada á un fin como el aparato visual. Por raro

caso, además, la naturaleza se ha dignado emplear aquí resortes

físicos accesibles á nuestro entendimiento. Ni debo ocultar que

en el estudio de dicha membrana sentí por primera vez flaquear mi

fe darwinista (hipótesis de la _selección natural_), abrumado y

confundido por el soberano ingenio constructor que campea, no sólo

en la retina y aparato dióptrico de los vertebrados, sino hasta

en el ojo del más ruin de los insectos[283]. Allí, en fin, sentí

más profundamente que en ningún otro tema de estudio, la sensación

escalofriante del insondable misterio de la vida.

[283] Con los conocidos principios de la _variación lenta_ y

_selección de la modificación útil_, no es posible explicar

satisfactoriamente muchísimas disposiciones, á saber: el paso en

los mamíferos de la _visión panorámica_ á la _visión de campo

común_, con súbita creación del _cordón óptico homolateral_,

á fin de evitar la diplopia; el abandono en los mamíferos

inferiores de las excelencias de la _foseta central_ retiniana de

los reptiles y aves; las singulares coincidencias estructurales

del ojo y retina en animales sin parentesco filogénico (por

ejemplo: cefalópodos y mamíferos); y en general, todas las

bruscas y sorprendentes correlaciones de los centros nerviosos

sobrevenidas á cada nueva adaptación al medio de los órganos

sensoriales y motores.

Para contribuir siquiera con tenuísimo rayo de luz á iluminar el

tenebroso abismo, y al objeto, además, de completar mi antiguo libro

sobre la _retina de los vertebrados_ con otro estudio de conjunto

relativo á la _retina y ojo de los invertebrados_, emprendí en 1915

esta difícil investigación, que, con permiso de mis achaques y

decadencias, durará todavía dos ó tres años.

La complicación de la retina de los insectos es algo estupendo,

desconcertante, sin precedentes en los demás animales. Cuando se

considera la inextricable urdimbre de los ojos compuestos ó en

facetas; cuando se interna uno en el laberinto de neuronas y fibras

integrantes de los tres grandes segmentos retinianos (capa de las

_ommatidias_, retina intermediaria ó _perióptico_, retina interna

ó _epióptico_, etc.); cuando se sorprenden, no un _kiasma_, como

en los vertebrados, sino _tres kiasmas_ sucesivos de significación

enigmática, amén del inagotable caudal de células amacrinas y de

fibras centrífugas; cuando se medita, en fin, acerca del infinito

número y primoroso ajuste de todos estos factores histológicos,

tan sutiles, que los más potentes objetivos consienten apenas

su percepción, queda uno anonadado. ¡Y yo que, engañado por el

malhadado prejuicio de la _seriación progresiva_ de las estructuras

zoológicas de función similar, esperaba encontrarme con un plan

estructural sencillísimo y fácilmente abordable! Sin duda que

zoólogos, anatómicos y psicólogos han calumniado á los insectos.

Comparada con la retina de estos al parecer humildes representantes

de la vida (himenópteros, lepidópteros y neurópteros), la retina del

ave ó del mamífero superior, se nos aparece como algo grosero, basto

y deplorablemente elemental. La comparación del rudo reloj de pared

con exquisita y diminuta saboneta no da exacta idea del contraste.

Porque el _ojo-saboneta_ del insecto superior no consta solamente

de más tenues rodajes, sino que entraña además varios órganos

complicadísimos, sin representación en los vertebrados.

Con arreglo á los mismos principios está organizado el cerebro

--sobre el cual, dicho sea de pasada, tenemos preparado un trabajo--,

asombro á la par de ingeniosa sutileza y maravillosa adaptación.

Nunca mejor aplicado el conocido adagio latino: _in tenuis labor_.

Penetrando con el microscopio en esas liliputienses y, sin embargo,

frondosísimas selvas neuronales del ganglio cerebroide de la abeja,

se siente la tentación de creer que lo desdeñosamente llamado por los

psicólogos _ciego instinto_ (la _intuición_ de Bergson), es soberana

manifestación del genio. Genio del conocer profundo é instantáneo,

surgido por primera vez en estos pequeños y antiguos seres, para

apagarse después, durante miríadas de siglos, en las groseras

construcciones cerebrales del verme, del pez, del batracio y del

reptil.

Renuncio al empeño de dar aquí idea del contenido objetivo del

aludido libro. Es preciso leerlo. Declaro confidencialmente para

aquellos naturalistas ó histólogos que no desdeñen el estudio

anatómico de los más humildes seres, que los hechos originales se

cuentan por docenas y que muchos problemas de morfología y conexión

neuronales son satisfactoria y --quiero creerlo-- definitivamente

esclarecidos. Y esto no es sino empezar. En mi programa y en el de

mi ayudante Sánchez late el empeño de no cejar hasta sorprender la

característica anatómica del instinto. ¿Triunfaremos?...

Vivo contraste con los anteriores libros forma otro publicado en

1912 sobre _La fotografía de los colores_[284]. Harto conoce el

lector mis viejas aficiones al arte de Daguerre. Y ahora confesaré,

en el seno de la intimidad, que, á título de recreos ó descansos

de más severa labor, me entregué de vez en cuando á algunas

modestas investigaciones sobre la teoría y práctica del arte de la

fotografía[285].

[284] _Cajal_: La fotografía de los colores. Fundamentos

científicos y reglas prácticas. (Con 55 grabados). Madrid, 1912.

[285] Citemos, entre otras, _Cajal_: Recreaciones estereoscópica

y binoculares. _La Fotografía._ Madrid, 1901.

_Idem_: La fotografía cromática de puntos coloreados. _La

Fotografía_, 1914.

_Idem_: Una modificación al proceder fotocrómico de Lumière á la

fécula. _La Fotografía_, 1916.

_Idem_: Las placas autocromas Lumière y el problema de las copias

múltiples. _La Fotografía._ Madrid, 1907.

_Idem_: Anatomía de la placa fotográfica. _Idem_, 1903.

_Idem_: Estructura de las imágenes fotocrómicas de Lippmann.

_Revista de la Real Academia de Ciencias_, etc. (Con 17

grabados). Abril 1906.

Una traducción alemana, con nuevos experimentos y reglas

prácticas, vió la luz en el _Zeitschrift. f. wissenchaftliche

Photographie_. Bd. V, H. 7, 1907.

_Idem_: Reglas prácticas sobre la fotografía interferencial de

Lippmann. _Ciencia popular._ Barcelona, Noviembre 1916.

_Idem_: Obtención de estereofotografías (proceder de

Berthier-Ives) con un solo objetivo. _Revista de Física y

Química_, 1910.

_Idem_: Proceder heliocrómico por decoloración. _Anales de la

Sociedad Española de Física y Química_, tomo IX.

Dos motivos, docente y patriótico el uno, y sentimental el otro, me

inspiraron la redacción del citado libro fotográfico.

El primer motivo fué contribuir, con mi modesta iniciativa, á

divulgar entre los aficionados á la heliocromía los principios

físicos fundamentales de esta maravillosa aplicación de la ciencia.

Así lo expresaba en el prólogo que encabeza la obra. «Privarse de

la teoría --decíamos-- es desdeñar la mitad del placer fotocrómico,

que consiste en comprobar experimentalmente la exactitud de los

principios científicos. El devoto de la fotografía del color no debe

ser rutinario practicón, atenido meramente á recetas y formularios,

al modo del carpintero, que, aguijado por la necesidad, abandona la

garlopa por el objetivo. Sólo acierta quien sabe. La interpretación

de los resultados obtenidos y el remedio de los accidentes y

fracasos, encuéntrase exclusivamente en la clara comprensión del

mecanismo fisico-químico de cada operación fotográfica.» Á la

verdad, mi sentimiento patriótico irritábase sobremanera al oir cómo

desbarraban muchos aficionados de cierta cultura (abogados, médicos é

ingenieros, etc.), en cuanto discurrían sobre las probables causas de

un tono falso en las _autocromas_, ó sobre los hechos físicos en que

se fundan los diversos métodos tricrómicos. Bajo este aspecto de la

difusión en nuestro país de los principios rectores de los procederes

fotocrómicos más usuales, creo sinceramente que mi libro, redactado

en lenguaje llano y sencillo é ilustrado con numerosos esquemas

originales, satisfizo una verdadera necesidad.

El segundo motivo pertenece al dominio del corazón. Mentarlo renueva

en mí torturantes recuerdos. El mayor de mis hijos, precisamente el

que más se parecía á mí, así en lo intelectual como en lo físico,

contrajo desde muy joven gravísima enfermedad cardíaca. Desahuciado

de los médicos é imposibilitado para seguir carrera, púsele al

frente de una librería, al objeto de entretenerle y de disipar

en lo posible su negra melancolía. Y para estimular iniciativas

editoriales, base quizás de futuros negocios, escribí los primeros

capítulos del libro. Por desgracia, la inexorable predicción médica

se cumplió, y el autor tuvo _á fortiori_ que convertirse en editor.

Mas no hablemos de cosas tristes. ¡Á qué rememorar dolores cuyo

lenitivo sólo está en el olvido!...

* * * * *

Para ser completo, debiera todavía mencionar aquí cierto librito,

de sabor literario, aparecido en 1905 con el título de _Cuentos de

vacaciones_, y firmado con el pseudónimo _Dr. Bacteria_. Trátase de

cinco narraciones, á modo de _causeries_ pseudo-filosóficas, donde

con poca novedad y desmañado estilo se plantean y resuelven algunos

problemas de ética social. Conocedor de los defectos de la citada

obrita, no osé ponerla á la venta. Me limité á regalar algunos

ejemplares á los amigos de cuya bondadosa indulgencia estaba bien

seguro. Si dispongo alguna vez del vagar indispensable, quizás

reimprima y ofrezca al público el citado libro, previamente expurgado

de empalagosos lirismos y de no pocas máculas de pensamiento y de

estilo.

Durante los últimos diez años fuí favorecido con numerosas

distinciones. Callarlas en una autobiografía, pudiera achacarse

á orgullo ó ingratitud; complacerse morosamente en su puntual

enumeración, parecería pueril vanidad. Adopto un término medio

recordando las más importantes. En 1906 fuí designado _Miembro

corresponsal_ de famosa _Academia de Roma (Regia Lynceorum

Academia)_; en 1909, _Fellow_ de la _Real Sociedad de Londres_;

en 1910, _Socio corresponsal_ de la _Real Academia de Ciencias de

Turín_; en 1912, _Socio corresponsal_ de la _Sociedad Italiana

de Neurología_; en 1911, _Doctor honorario_ de Medicina por la

_Universidad de Cristianía_; en 1912, _Miembro extranjero_ de la

_Real Academia de Turín_; en el mismo año, _Miembro honorario_ de

la _Sociedad Real de Ciencias médicas y naturales de Bruselas_,

y _Profesor honorario_ de la _Universidad de Dublín_; en 1913,

_Asociado extranjero_ de la _Academia de Medicina de París_; en

1916, _Miembro corresponsal_ del _Instituto de Francia_, etc., etc.

Añadamos que en 1914 el Gobierno francés me honró otorgándome la

condecoración de la _Legión de honor (Commandeur)_, y que en 1915

el Emperador alemán me favoreció con la cruz de la _Orden «pour le

mérite»_. En fin, la _Academia española de la Lengua_, necesitada de

un técnico de las voces y expresiones médicas y biológicas, tuvo la

bondad de llamarme á su seno, y años después (1910), el ilustre y

malogrado Canalejas, á la sazón jefe del partido liberal, me nombró

_Senador vitalicio_.

[Ilustración]

Recuerdos de mi vida (tomo 2 de 2) · 第 30 / 58 题