3 de diciembre.

Al fin sé la despreciable acusación que pesa sobre Luciana y sé de dónde

ha salido.

La Marquesa de Oreve me llamó ayer a su casa por una carta urgente y fui

corriendo con el presentimiento de lo que iba a suceder. Estaba yo tan

pálido y desencajado, que la Marquesa exclamó al verme:

--No se alarme usted, querido amigo... Lo que tengo que decirle exige

ante todo calma y sangre fría...

--Se trata de Luciana, ¿verdad?

--Puesto que lo ha adivinado usted, no tengo que tomar precauciones

oratorias...

--Se lo ruego a usted, señora; ¿de qué se la acusa?

--Cálmese usted o no me atreveré a continuar... Se trata, creo, de una

ligereza... una imprudencia... Pero las suposiciones malignas van más

lejos...

Le supliqué que abreviase, pero tuve que sufrir un exordio, preparado de

antemano, sobre los penosos deberes de la amistad y sobre el esfuerzo

que le imponía su vivo interés por mí... Por fin habló.

Trátase, en efecto, de Lautrec y ha sido la de Jansien la que ha puesto

en circulación el rumor. Bromeó sobre eso con Kisseler, el cual fue, muy

indignado según parece, a contárselo a la Marquesa.

La de Jansien afirma haber visto a Luciana entrar sola una mañana en

casa de Lautrec y estar allí un rato bastante largo para que Sofía

pudiese subir a casa de su abogado, que vive en el tercero, entregarle

unos papeles y volver a bajar, precisamente en el momento en que Luciana

salía del piso bajo habitado por el joven. Su lacayo también la vio,

pues ella le ha oído contar la historia al cochero y reírse... a costa

mía, sin duda... Luciana es orgullosa y hasta un poco altanera con los

criados, y presumo que fue de esas bajas regiones de la servidumbre de

donde salieron los anónimos.

Naturalmente, no creo tal historia. Ha habido un error, o bien... ¿Qué

razón ha podido llevar a Luciana a casa de Lautrec?...

La veré, y si la acusación es falsa, como lo afirmo, la de Jansien

tendrá que retractarse en público o pediré cuentas al idiota de su

marido.

Mañana estará Luciana justificada a los ojos de todo el mundo. Lo juro

por mi amor ofendido.

Máximo a su hermano.

Amar es vencer · 第 32 / 37 题