§ I.--Historia.
La cebolla de la _escila_ es la parte usual de esta planta que
corresponde á los asfódelos, _Juss._--Hexandria monoginia,
_Linn._--Este medicamento ha sido tan usado antes como despreciado está
hoy, á causa sin duda de la falta de exactitud en las indicaciones que
nos han legado los antiguos. Porque justo es decir, que nuestra época no
merece las inculpaciones que la dirigen terapéuticos severos de
abandonar una multitud de medicamentos como la _escila_ y aun otros mas
importantes que ella. Es preferible privarse de remedios mal conocidos,
que emplearlos sin datos suficientes, y multiplicar las prescripciones
cambiando todos los dias de medicamentos. Pero la época de
estacionamiento en los progresos de la materia médica, el olvido de los
medios menos conocidos, la duda que les rechaza, no dura mas que lo que
se tarda en el exámen y revision de los materiales acumulados por los
siglos; tiempo difícil, trabajo inmenso del que la terapéutica saldrá,
está saliendo ya, depurada, mas rica y poderosa.
§ II.--Efectos fisiológicos.
Los autores antiguos han insistido repetidamente sobre los efectos
irritantes de la _escila_, ya porque atendian demasiado á la accion
química y mecánica, ya porque pretendian obtener los resultados con
dósis exageradas y aun tóxicas. La práctica general, sin embargo, estaba
acorde en reconocer propiedades en oposicion con sus ideas: así pues se
la empleaba en las bronquitis, en la tisis mucosa y en las inflamaciones
mismas agudas del pulmon y de las pleuras, en las afecciones asmáticas y
nefríticas, en el escorbuto y las hidropesías, y en las enfermedades de
la cabeza con derrame seroso en las meninges. Se usaba la _escila_ no
solo como antiflogística, sino como diurética, sudorífica, atenuante ó
disolvente y espectorante.
Difícil nos seria apreciar su accion sin los trabajos de Hahnemann y
algunos médicos, que independientemente de los efectos de la _escila_
recogidos en los autores antiguos, la han esperimentado en sí mismos y
en otras personas sanas. Los hechos clínicos perfectamente observados,
aunque poco numerosos, son de grande importancia práctica porque
confirman las deducciones.
El primer efecto de la _escila_ en el organismo es mas nervioso que
sanguíneo, y corresponde al período inicial de una fiebre ó flegmasía
catarrales. Esta primera impresion de la _escila_ sobre el dinamismo
vital, tiene un carácter de astenia y de venosidad; se dirige con
preferencia á las membranas serosas y mucosas y á los órganos de
secrecion, como lo hace un agente congestivo sobre estos órganos y los
pulmones, tejidos provistos de una gran cantidad de vasos capilares con
los que está en relacion directa este medicamento. Los alemanes utilizan
esta accion nerviosa y sanguínea de la _escila_ empleándola despues de
_acónito_, ó del medicamento pirético mejor indicado, en calidad de
antiflogístico, en las afecciones catarrales.
Sus principales síntomas son: sensacion de frio interior y calor
esterior, pesadez y cansancio de los miembros, inquietud muscular,
prurito ó picazon en la piel, sueño agitado, dolor de contusion en los
ojos, vértigos con náuseas, sensibilidad dolorosa en el vértice de la
cabeza, dislaceraciones en los ojos, en los oidos y los miembros,
sensacion de ardor y de quemazon en los ojos y en la faringe, escitacion
violenta de las membranas mucosas que exhalan sangre, especialmente en
los órganos génito-urinarios, ó que segregan una serosidad acre y
caliente como en los ojos, en la nariz.
§ III.--Efectos terapéuticos.
La _escila_ está mas principalmente indicada en las flegmasías
catarrales con secreciones aumentadas y mucosidades glutinosas. Los
síntomas que la indican en estas circunstancias son: palidez, calofríos,
calor ardiente por bocanadas, frio glacial de las estremidades con calor
del cuerpo, tos violenta precedida de estertor mucoso, tos seca,
fatigosa, con espectoracion de mucosidades viscosas, ó esputos mucosos
abundantes, opresion que disminuye despues de la espectoracion; esputos
rojizos, cefalalgia, latidos en el pecho y en la cabeza, sudores en la
frente, en las axilas, en el pecho; orinas encendidas y mas escasas;
estornudos frecuentes, coriza fluente, mucosidades nasales abundantes, á
veces ácres, corrosivas, pero trasparentes. Disposicion al frio,
irritabilidad triste, abatimiento físico, prurito y erupciones cutáneas
algunas veces, en el borde de las alas de la nariz y en los labios,
ardor en la uretra ó en la vulva.
Los niños dispuestos á irritaciones catarrales, son afectados con
frecuencia de lombrices, ascárides; las deposiciones son menos
digeridas, diarréicas y fétidas.
Su eficacia no se limita á la mucosa bronquial, sino que se estiende á
la de los ojos, de la nariz y á las membranas serosas del pecho y del
abdómen. En estas últimas, la afeccion es subaguda y se verifican
derrames puramente serosos en sus cavidades, por cuya razon la _escila_
se adapta á las hidropesías activas. En su esfera de accion, la
serosidad es el producto de la hiperemia de las serosas y no de la
estancacion de sangre en el tejido privado de tonicidad. Todo lo que se
ha escrito sobre las propiedades diuréticas y sudoríficas de este
medicamento, respecto al tratamiento de las hidropesías pasivas, se
refiere á hechos de curacion que pertenecen al período flegmásico del
derrame seroso, segun lo demuestran los efectos fisiológicos de este
medicamento. La comparacion establecida con la _digital_ seria válida si
descansase sobre la analogía de accion correspondiente al período
subagudo y en la secrecion exuberante de las membranas serosas; pero no
es así. Mas esto no impide emplear frecuentemente la _digital_ con la
_escila_, alternadas, no á título de evacuante ó espoliativa, es decir,
antiflogística derivativa, sino porque obran electivamente, la primera
sobre la hiperemia con hipersecrecion serosa, y la segunda sobre la
tonicidad de la fibra debilitada generalmente ó con tendencia á
debilitarse.
No omitirémos indicar la utilidad de la _escila_ en ciertas dispepsias
con languidez y frio incómodo habitual, cuando hay repugnancia para los
alimentos ó hambre escesiva que con nada se satisface, diarrea y á veces
estreñimiento, engrosamiento blando de las mucosas digestivas,
sensibilidad, tension, irritacion frecuente con sed viva; pero
especialmente cuando hay aumento de viscosidades filamentosas,
vomituriciones mucosas, mucosidades que ascienden hasta la faringe,
gusto insípido y deseo de bebidas ácidas.
=Dósis.=--Las dósis de la _escila_ son las mismas que las indicadas para
la _zarzaparrilla_.