§ I.--Historia.
Nada nos han legado los antiguos sobre el uso terapéutico del estaño, y
há ya un siglo que se le ha empleado casi únicamente como vermífugo.
Alston ha sido el primero que le ha recomendado para la ténia; Sthal y
F. Hoffman le han preconizado contra la tisis pulmonal, el cáncer, las
úlceras sórdidas. En varias farmacopeas se encuentran consignadas
distintas preparaciones del _estaño_ que figuran como remedios para
estas enfermedades y la epilepsia, el histerismo, la leucorrea. A
Hahnemann debemos lo que se sabe de mas positivo de este medicamento;
pues Mr. Trousseau hace de él un simple antihelmíntico.
El _estaño_ metálico convenientemente dividido por trituraciones
sucesivas con azúcar de leche, que favorece la division, es la
preparacion mas conocida y la que ha servido para formales y
concienzudas esperimentaciones. Es indudable que existen otras
preparaciones del _estaño_ que tienen propiedades análogas y quizá mas
importantes, pero son muy poco conocidas aun para que merezcan un lugar
en esta obra. Esceptuamos el _bi-cloruro de estaño fumante_
recientemente esperimentado y que parece llamado á ocupar algun dia un
distinguido lugar en la materia médica.
§ II.--Efectos fisiológicos.
La esfera de accion del _estaño_ está claramente delineada: 1.º por los
síntomas relativos al sistema nervioso de relacion por una parte, y al
del nutritivo por otra; 2.º por la relacion ó dependencia en que están
todos estos síntomas de una accion mas especial de este medicamento
sobre los nervios de la vida orgánica y sus plexos mas aislados, como
los de los órganos de la generacion entre otros. Todos los efectos de
esta sustancia espresan su influencia asténica en el organismo, por la
mediacion del sistema nervioso ganglionar. En este sistema, pues, es
necesario buscar el punto de partida de las afecciones de los nervios
de relacion y de la alteracion de la plasticidad. Los dolores, los
espasmos, las lesiones de la sensibilidad conducen á la parálisis; las
congestiones é irritaciones á la pérdida de la contractilidad de la
fibra, á las hipersecreciones y al estado colicuativo; y á su vez las
alteraciones profundas de la inervacion y de la nutricion reaccionan
sobre la circulacion cuyos síntomas corresponden á la fiebre héctica.
Hé aquí la síntesis de los estudios fisiológicos del _estaño_ y la clave
de sus indicaciones terapéuticas. Generalmente hemos determinado las
relaciones de accion y de electividad de los medicamentos, por
caractéres generales, con el objeto de que el lector pueda investigarlas
por sí mismo. Respecto al _estaño_, no es difícil apreciar que es
análogo al _oro_ por su accion asténica sobre la fibra y su estado
crónico; por las hipersecreciones, al _sulfuro de cal_, la _pulsatila_;
por sus flujos colicuativos, al _arsénico_..... Este exámen de las
relaciones ó analogías de los medicamentos es uno de los ejercicios mas
instructivos cuando se hace teniendo á la vista toda la patogenesia y
especializando los síntomas diferenciales; es un escelente método para
estudiar á fondo la materia médica, es decir, el orígen de nuestras
indicaciones, el fundamento del arte de curar, y el punto mas árido, el
mas difícil y descuidado hasta hoy, la parte, preciso es decirlo, mas
abandonada á los caprichos de la imaginacion y de los sistemas.
Las neuralgias propias del _estaño_ son frecuentemente precedidas de una
especie de sobreescitacion del órgano; se agravan insensiblemente y
disminuyen del mismo modo; consisten en presiones, tiranteces, ardores
quemantes; el movimiento las agrava y aumenta la debilidad como si se
acabasen las fuerzas; los síntomas febriles y las secreciones exageradas
se alivian y disminuyen, al contrario, por la escitacion del movimiento.
Los espasmos se presentan por accesos, y consisten, ya en dolores de
calambre con saltos musculares é inquietudes en todo el cuerpo, ya en
convulsiones que se generalizan y simulan la epilepsia con una _aura_
interna, generalmente en el abdómen ó en las partes genitales.
Los dolores y los espasmos no parten jamás de los centros, sino de la
periferia. Esta marcha de la circunferencia á los centros es propia del
_estaño_ para todos los fenómenos nerviosos y sanguíneos, porque la
irritacion de las mucosas nace del mal estado de los tejidos y de las
alteraciones locales de la nutricion y de la inervacion, y cuya marcha
se verifica de los órganos esternos á los internos. Del mismo modo las
afecciones paralíticas tienen su orígen en las últimas ramificaciones de
los nervios, en las estremidades de las pulpas nerviosas. Los síntomas
febriles, en fin, parten de las estremidades de los vasos capilares
esparcidos en los tejidos profundamente afectados; la fiebre héctica
toma su orígen en la alteracion de la trama orgánica y en las pérdidas
de la economía procedentes de las flegmorragias, de los sudores,
diarreas colicuativas.
A los síntomas de exaltacion nerviosa acompañan los de escitacion
sanguínea, que dependen como aquellos, del eretismo que se desarrolla en
la economía por el movimiento de descomposicion mucosa y purulenta que
se verifica en la inmensa superficie de las mucosas. Los sistemas
nervioso y sanguíneo, escitados por este trabajo, solo toman parte para
acelerar la terminacion fatal: circulando la sangre con mas viveza,
aumenta las pérdidas en los órganos afectados, el pulmon, los
intestinos, la vagina; y las escitaciones venéreas producen necesidades
cuyo cumplimiento concluye de aniquilar las pocas fuerzas que restan. Es
probable que la exaltacion del apetito venéreo sea algunas veces causado
por un aumento de secrecion ó tambien por una espermatorrea.
El estado moral y físico está en armonía con lo que acabamos de indicar,
como se ve por lo siguiente: angustia y melancolía que disponen al
llanto, taciturnidad, desaliento, hipocondría, mal humor, acceso de
cólera. Abatimiento físico y moral, temblor, ansiedades musculares,
pesadez, fatiga estremada aun con solo hablar, marasmo escesivo, ardor
quemante en las manos y los piés, y en sus palmas y plantas, con
hinchazon frecuente, horripilaciones y calofríos que recorren el cuerpo;
calor ardiente insoportable; pulso pequeño y acelerado, sudores
matinales, nocturnos en estremo debilitantes, deposiciones con tenesmo,
y este suele á veces impedir aquellas, diarrea mucosa; leucorrea
abundante con diminucion de fuerzas; espectoracion mucosa, verdosa,
purulenta, muy abundante.
§ III.--Efectos terapéuticos.
Las indicaciones terapéuticas del _estaño_ completarán el conocimiento
del conjunto de sus efectos. Se ha usado muy poco este medicamento en
las neuralgias, si se esceptúan los dolores con traccion, que aumentan y
disminuyen lentamente. El _estaño_ cuenta entre sus efectos, dolores que
mas bien se refieren á afecciones paralíticas y á contracciones de los
músculos ó de los tendones. Ha sido muy útil en diversas afecciones
espasmódicas y paralíticas: 1.º la histeria con leucorrea continua y
debilitante, presion uterina como una contraccion, tension dolorosa en
el ombligo, espasmos abdominales, alivio por la presion, sensacion de
tumefaccion en la garganta, salivacion, dificultad para hablar; 2.º las
convulsiones eclámpsicas que se reproducen con frecuencia, la epilepsia,
especialmente en personas aniquiladas por pérdidas leucorréicas ó
diarréicas, y en los niños en la época de la denticion, cuando la salida
de cada diente desarrolla accesos espasmódicos y que la nutricion se
disminuye. Sin embargo, los médicos alemanes que mas han usado el
_estaño_, no le creen bastante análogo á la constitucion del niño, lo
cual es exacto hasta cierto punto, pues supone la perfeccion ó la
evolucion completa del sistema nervioso, casi como en el _arsénico_ y en
oposicion al _carbonato de cal_; 3.º el asma húmedo con bronquitis
flegmorrágica; 4.º la hipocondría con espasmos, saltos musculares,
alivio por la marcha, desaliento y sudores nocturnos; 5.º ciertas
hemiplegias y parálisis con flujos colicuativos, como por ejemplo
sudores nocturnos rebeldes y angustiosos.
El _estaño_ domina la terapéutica de las afecciones de las membranas
mucosas, cuando hay estancacion, plenitud, debilidad nerviosa, aumento
de las secreciones mucosa y purulenta en los puntos que han padecido
irritaciones frecuentes; tal es el catarro flegmorrágico y la tisis
mucosa y laríngea, el catarro crónico de la vejiga con aumento de moco ó
de pus, pero no de sustancias viscosas. Estas afecciones se refieren
principalmente á los viejos. El _estaño_, por último, es el medicamento
importante en todas las edades, _positis ponendis_. El _azufre_, el
_sílice_, la _pulsatila_, el _carbonato de cal_, el _subcarbonato de
potasa_, son sus análogos, segun la edad de la persona y la cronicidad
de la enfermedad. El _yodo_ y el _mercurio_ son mas adecuados para el
tratamiento de la leucorrea propia de _estaño_; el _sulfuro de cal_, el
_yodo_, el _fósforo_, el _sílice_ son los mas análogos en la laringitis
purulenta.
De los buenos resultados obtenidos con el _estaño_ en ciertos casos, se
deduce que las superficies mucosas poco estensas, tales como la de la
nariz, la del ojo, la del oido, son el sitio, mas bien que de
secreciones moco-purulentas, de un engrosamiento con sequedad y aun
ulceraciones: de estas observaciones resulta que se le puede administrar
en la ozena con romadizo y sequedad, en la disecea con tintineo y
obstruccion, en oftalmías secas con prurito y escozor quemante, dolor
tractivo, estremecimientos de los párpados y convulsiones del ojo.
Ninguna de estas afecciones carece de un estado de caquexia con
debilitacion por secreciones escesivas anteriores, las cuales producen
el estado de sequedad y de eretismo de estas partes, así como las que se
efectúan por superficies estensas, ó por la existencia simultánea de
sudores colicuativos, producen el estado de sequedad y de eretismo de
estas partes.
El _estaño_ es tanto mas útil en los sudores de los tísicos, cuanto mas
indicado está en la fiebre héctica y en las pérdidas que se verifican
por el pulmon y la mucosa bronquial. Las diarreas crónicas con marasmo y
con atonía del intestino que se distiende por los gases son tambien del
dominio del _estaño_, así como la gastralgia atónica con calambres,
vomituriciones pituitosas ó de alimentos, grande lentitud de las
digestiones, indigestiones frecuentes con gusto á huevos podridos,
aliento fétido. Se curan, en fin, con el _estaño_ las afecciones
verminosas con palidez, caquexia, abundancia de viscosidades ó diarrea,
lombrices, ascárides, y aun la ténia, afecciones todas que se modifican
muy bien con este medicamento, en atencion á la modificacion que el
mismo induce en el estado caquéctico y en la afeccion de las membranas
mucosas y de la inervacion, y porque disipa la gastro-atonía y los
fenómenos nerviosos y convulsivos que dependen del mal estado de las
mucosas y de la presencia de las lombrices y aun de la ténia en las vías
digestivas.
=Dósis.=--Pueden tener aplicacion todas las dósis desde algunos
centígramos de la primera trituracion hasta unas gotas de la
décimaoctava dilucion. Serán preferibles las trituraciones, á la dósis
de 2 á 3 decígramos, en los casos de caquexia ó de una afeccion rebelde
con poca irritabilidad. Estas mismas dósis son tambien las mas
convenientes en afecciones de las membranas mucosas y en la
helmintíasis, pudiendo repetirlas cada veinticuatro horas. En la mayoría
de los demás casos se recurrirá á atenuaciones mas elevadas.