RHUS TOXICODENDRON (ZUMAQUE VENENOSO).

§ I.--Historia.

Este arbusto es de la familia de las Terebintáceas, _Juss._--De la

pentandria triginia, _Linn._--Estensamente han hablado los autores de

las curiosas propiedades de este arbusto. Sus emanaciones, en cierta

época del año, producen en los que se esponen á ellas rubicundeces,

prurito quemante, tumefacciones erisipelatosas, erupciones pustulosas y

vesiculosas, malestar, opresion, fiebre, adormecimiento, convulsiones,

parálisis. Estos efectos tóxicos nos ayudarán á descubrir la accion

electiva del _zumaque_, accion que no nos detendrémos en investigar.

¡Cosa admirable! mientras que los medicamentos revelan propiedades bien

diversas y espresan efectos mas ó menos especiales, y una accion

electiva característica con la que puede enriquecerse la terapéutica, se

empeña esta en limitarse á reconocer tan solo una accion esténica, ó

asténica, en dividirlos en hiperestenizantes ó escitantes, y en

hipostenizantes ó debilitantes: desarmándose así para el mayor número de

enfermedades especiales cuyo carácter no es ciertamente ni la

irritacion, ni la debilidad, se ve compelido el médico á negar por una

parte la esencialidad morbosa, y por otra, las diversas especialidades

de las afecciones. En la inflamacion, por ejemplo, solo ve la

escitacion sanguínea y sus efectos materiales, y no sabe ó no quiere

tener en cuenta el carácter catarral, nervioso, linfático, reumático,

venoso, herpético, pútrido, ó maligno de esta inflamacion, cuya

naturaleza no puede ser apreciada por las investigaciones

anátomo-patológicas. En armonía con este proceder, no concibe en los

medicamentos propiedades adaptadas á la naturaleza de las diversas

inflamaciones y de cualquiera otra afeccion; abandona la mayor parte de

las sustancias activas de la materia médica por adoptar medicaciones

indirectas que, en general, se las denomina antiflogísticas, etc...

Combate el mal dirigiéndose á los órganos y por estos á la vitalidad, en

lugar de dirigirse á esta para modificar los órganos. Rechaza el

_fósforo_ y acepta la _malva_, se limita á la _harina de linaza_ sin

sospechar que el _arsénico_ obraria mas directamente y de un modo mas

antiflogístico; se circunscribe, en fin, á la investigacion de

sustancias que se puedan administrar á grandes dósis sin perjudicar, y

no procura hallar sustancias que dadas á dósis pequeñas ó débiles puedan

curar.

Obrando de esta manera es como desgraciada y voluntariamente se priva de

los _venenos_, bajo el pretesto de que son peligrosos, sin reparar que

por su grande actividad son los mejores, los mas especiales, los mas

poderosos medicamentos; y que la cuestion solo versa sobre atenuar

convenientemente sus dósis y aun sus preparaciones oficinales, para

manejarlos sin peligro, para que puedan desplegar toda la especialidad

de su accion, formando así un arsenal de armas distintas contra el

carácter, el genio, la especialidad y la variedad de todas las

afecciones morbosas.

Ya hemos visto que el _acónito_, la _belladona_, la _brionia_, la

_manzanilla_, el _árnica_, la _nuez vómica_, la _pulsatila_, el

_arsénico_, el _mercurio_, el _fósforo_... son medicamentos que se

adaptan á las inflamaciones de carácter franco, erético, reumático,

pútrido, maligno..... Tambien hemos presentado los diversos agentes de

la materia médica que corresponden á diversas especies de saburra

gástrica, de neuralgia, de erupciones, de astenia, de irritacion.....

Ahora vamos á ocuparnos de otro medicamento que, como los anteriores,

posee propiedades antiflogísticas, neurálgicas, etc., caracterizadas por

una accion especial y por efectos distintos.

§ II.--Efectos fisiológicos.

Las analogías del _rhus_ con la _brionia_ son numerosas, están

reconocidas por los principales esperimentadores y que confusamente han

designado como procedentes de los fenómenos nerviosos, venosos y

linfáticos; pero lo que no es exacto es el creer que sus síntomas se

presentan en sentido inverso. La accion de estos dos medicamentos es

primeramente escitante, y debilitante despues. Su diferencia consiste en

que la _brionia_ es activa hasta en los síntomas graves de la esfera

nerviosa; en que su accion se espresa desde el principio por la tension

é irritabilidad de la fibra, por la sequedad de las superficies

exhalantes y la diminucion de las secreciones, por un pulso mas fuerte,

por una cefalalgia frontal tensiva..... La accion del _zumaque_ no tiene

el mismo eretismo, pues este y el orgasmo son efímeros y con caractéres

de astenia y malignidad, ó mas bien de putridez. Del estudio comparativo

de los síntomas de los dos medicamentos resulta que sus diferencias

esenciales proceden de los fenómenos del órden sanguíneo y de sus

relaciones con los sistemas nerviosos cérebro-espinal y ganglionar.

Las congestiones del _rhus_ son mas bien éstasis sanguíneos, flogoses

lívidas, pútridas, y que, en lugar de tension y actividad, presentan

estancaciones y flojos serosos; la serosidad se separa al parecer

pasivamente de la sangre, como en muchas erupciones, tumefacciones,

erisipelas, eritemas; su fluxion reumática es subaguda con rubicundez

pálida, hormigueo, rigidez, pulsacion, adormecimiento paralítico; el

delirio es pasivo, el pulso deprimido al menos en el estado mas

característico de su accion; los dolores se agravan con el reposo, lo

cual es contrario de la _brionia_, se alivian por la escitacion del

movimiento y dejan en pos de sí adormecimiento y debilidad; el ejercicio

sostenido los disipa casi completamente, pero son mas penosos y aun se

reproducen al empezar á moverse; y son tanto mas fuertes en el reposo,

cuanto mas prolongado ha sido el ejercicio. En general, bien se puede

decir que la accion del _zumaque_ en la circulacion, tiende á la

adinamia y á la putridez, y que la que ejerce sobre la inervacion,

tiende á las convulsiones pasivas y á la parálisis.

Tiene relaciones importantes con la piel y las membranas mucosas y

serosas por el sistema arterial, que se manifiestan principalmente en el

estado febril, en el que se despiertan todas las simpatías, apreciándose

mejor las relaciones de la superficie esterior con las internas. Se

observan en todas las mucosas síntomas de irritacion, rubicundez,

estancaciones, flujos consecutivos; y es evidente que la somnolencia, el

coma, el estupor, el delirio pasivo, como la ansiedad y el insomnio, son

debidos á una fluxion pasiva, á una congestion capilar de las meninges.

Los síntomas del vientre y del pecho indican un estado semejante del

peritóneo y de la pleura, y las articulaciones presentan todos los

signos de la afeccion de sus membranas sinoviales.

Por otra parte, las inflamaciones erisipelatosas, las erupciones

urticarias, vesiculosas, pustulosas, petequiales, que aparecen en la

piel, son tanto mas útiles para disminuir la afeccion interna, cuanto

mas inmediatamente al principio de la fiebre se desarrollan: en este

caso tienen un carácter mas activo, aunque siempre especial.

Cuando estas erupciones y fluxiones se presentan en el último período de

la fiebre, son absolutamente pasivas, no tienen influencia alguna

favorable en los fenómenos internos, pudiendo considerarlas, por el

contrario, como un signo de putridez y una síntoma de gravedad mas que

agregar á los demás del cuadro.

Estas erupciones, así como las verrugas, los rágades y la afeccion de

las aponeurosis, de los ligamentos y de las articulaciones confirman la

accion particular del _zumaque_ sobre el dérmis y los tejidos blancos.

Estas erupciones, verrugas, rágades y la afeccion de las aponeurosis, de

los ligamentos, de los tejidos blancos, prueban además que el _rhus_

tiene una accion igualmente importante sobre el sistema linfático y los

vasos blancos.

Los éstasis sanguíneos, algunas erupciones lívidas, las petequias, las

erisipelas, el carácter de la inflamacion de las mucosas, los flujos

mucosos y serosos, manifiestan tambien la accion del _zumaque_ en los

vasos capilares, en el sistema venoso y en las membranas mucosas.

Las neuralgias, en fin, y los dolores que ya indicarémos, así como los

fenómenos nerviosos generales de que nos vamos á ocupar, espresan la

accion del _rhus_ en el sistema nervioso, y todos estos fenómenos juntos

demuestran en este medicamento una tendencia asténica, pútrida, que se

eleva basta la parálisis, á la descomposicion de los líquidos, y de la

sangre especialmente.

Hé aquí, pues, la esfera de accion y la electividad del _zumaque

venenoso_. Por ellas puede apreciarse que sus propiedades no son

estensas como algunos pretenden, ni tampoco limitadas á la simple

hipostenia sanguínea y nerviosa.

En las aplicaciones clínicas en que vamos á entrar, señalarémos los

síntomas esenciales de su indicacion en las diversas afecciones á que

está llamado á curar.

§ III.--Efectos terapéuticos.

=A.= _Fiebres. Flegmasías._--Las fiebres tifoídeas, el tifus, y mas

generalmente las fiebres nerviosas graves, son del dominio de este

medicamento. El orgasmo sanguíneo carece de turgencia nerviosa ó vital y

tiende á la estancacion de sangre en las cavidades, á su degeneracion

pútrida, á la diminucion de la plasticidad y debilitacion de la

inervacion, á la parálisis muscular, al coma, á la inercia intelectual.

Es raro que estas fiebres estén exentas de la versatilidad y de los

síntomas atáxicos.

Como el éstasis sanguíneo y la ingurgitacion pasiva con pústulas ó

vesículas constituyen el carácter de estas fluxiones, el _zumaque_ no

corresponde al exantema intestinal de la fiebre tifoídea propiamente

dicha, sino mas bien á la enteritis eritematosa. Es mas eficaz en las

fiebres nerviosas, idiopáticas, que no proceden de fiebres gástricas,

biliosas ó mucosas; pero aun en estas fiebres, y en los estados

tifoídeos, ejerce el _rhus_ una influencia tan favorable, que atenúa y

disipa los síntomas graves que le son propios alternándole con el

_arsénico_, porque si bien el _zumaque_ no corresponde enteramente á la

lesion orgánica, se adapta á la malignidad, con tanta mas razon, cuanto

que su accion sobre el sistema nervioso tiene al parecer su orígen en la

inflamacion é infiltracion pútrida de la piel, y especialmente de las

mucosas, cuando esta inflamacion altera simultáneamente muchas papilas

nerviosas que se desvanecen ocultándose en sus membranas, y que obran

simpáticamente sobre el cerebro desarrollando el coma ó la adinamia.

De estas consideraciones resulta la indicacion del _zumaque_, no solo en

las fiebres tifoídeas, sino en las nerviosas, ya esenciales, ya que

sobrevienen en el curso de una fiebre exantemática, cuando se observa un

estado tifoídeo propio de la _brionia_, pero con pulso mas débil, salto

de tendones mas constantes, adinamia mas notable, delirio mas ligero y

mas soporoso, putridez mas pronunciada; el enfermo delira unas veces y

otras goza de completo conocimiento, pero generalmente está sumido en un

estado de estupor y de atontamiento que impide percibir clara y

distintamente; la postracion ha llegado á su máximum, hay parálisis de

los músculos de relacion; la lengua está encendida, seca, negruzca, los

labios negros; mucosidades viscosas ocupan la faringe; los ojos están

empañados ó fijos y lagrimosos, las mejillas encendidas; el epigastrio

está muy sensible, la orina turbia ó suprimida, á veces sale como por

atonía del esfinter de la vejiga, y se presentan deposiciones

involuntarias.

Cuando ni el _rhus_ ni el _fósforo_ producen efecto alguno y la piel se

pone fria, el _espíritu de alcanfor_ es el mejor medio para reanimar la

reaccion. Mas no siempre las indicaciones del _zumaque_ se refieren á un

estado tan grave. Es muy conveniente en la fiebre mucosa, exantemática,

catarral, ó cualquiera otra, cuando cesan los síntomas de orgasmo

sanguíneo y de eretismo y que la reaccion se detiene por algun tiempo

durante el cual empiezan á desenvolverse los fenómenos graves ó

consecutivos. Tambien está indicado, cuando en las diarreas, los

exantemas y las afecciones reumáticas tiende á desaparecer la fluxion en

medio de estos síntomas; pero su eficacia se limita á casos de este

género producidos por una causa asténica, como el enfriamiento en el

agua por ejemplo, ó á consecuencia de una lluvia cuya humedad ha

desaparecido, ó por la permanencia en el agua, especialmente cuando la

reaccion no se ha establecido convenientemente. Las fiebres que

resultan, presentan un fondo de astenia y de nerviosidad en medio de la

mas viva reaccion; hay congestiones, infiltraciones, flujos, erupciones

acompañadas de delirio, dolores agudos en todos los miembros y grande

debilidad muscular. El enfermo no puede soportar el aire esterior, ni

permanecer sentado sin desfallecimiento, se ve obligado á acostarse, y

las partes sobre que se echa, se adormecen. En esta circunstancia y

cuando la afeccion es reumática, hay agravacion por la mañana, dolores,

calofríos y calores en un solo lado, el izquierdo principalmente.

El _zumaque_ es un medicamento muy apropiado en la fiebre que acompaña

al ergotismo convulsivo, pero mas especialmente en la púrpura

hemorrágica febril: en esta afeccion corresponde á la fiebre, á los

vértigos, á la hemorragia que se verifica en la coróides y en los

humores del ojo, á la exhalacion sanguínea que se efectúa en los oidos,

en los bronquios, en la nariz, en la superficie misma del cerebro,

accidentes todos caracterizados por síntomas locales y debilidad

paralítica de un lado del cuerpo. La piel está sembrada de manchas

azuladas, de equímosis lívidos, de petequias variadas. Esta afeccion,

funesta cuando es epidémica, se trata tan eficazmente como cuando es

benigna, como la púrpura hemorrágica de Werlhoff. La _estafisagria_ es

generalmente preferible al _rhus_; deben alternarse cuando uno ú otro

obran débilmente, administrándoles en dósis mayores que en otros casos.

¿Será mas eficaz el _percloruro de hierro_?

El _rhus_, en fin, está indicado en fiebres intermitentes generalmente

graves, irregulares; hay frio tembloroso al aire libre, el calofrío

alterna primero con el calor, y reaparece con el menor movimiento; se

presenta sed, grande abatimiento, quebrantamiento ó dolores en los

miembros, vértigos, salivacion. El calor es violento con orgasmo

sanguíneo, ya en la cabeza, en el pecho, en el vientre ó en la piel, ó

ya es apenas sensible. El sudor es nocturno, generalmente corregido por

la diarrea ó por algun resto de congestion en el cerebro, en los

oidos....., con ansiedad, cefalalgia, palpitaciones, disecea, erupciones

urticarias.

Si el lector ha comprendido bien el estado febril que corresponde á los

fenómenos generales del _zumaque_, bastará indicar ahora: 1.º la

neumonía tifoídea y la de los viejos, con congestion pasiva, éstasis

sanguíneo; la hemotisis misma, aun con síntomas adinámicos, pútridos,

atáxicos; algunas neumonías catarrales y epidémicas en las que los

fenómenos locales permanecen estacionados, la fiebre se debilita y el

estado tifoídeo se desarrolla; 2.º ciertas hemotisis pasivas unidas á

erisipelas, erupciones urticarias que recidivan con frecuencia sin

lesiones orgánicas del pulmon y por congestion asténica de la mucosa; la

tos nocturna ó agravada por la tarde y por el aire frio y aliviada por

el calor; el _rhus_ está especialmente indicado si hay salivacion ó

esputos abundantes, alguna sequedad y violenta opresion, congestion de

la mucosa bronquial.

=B.= _Afecciones de las membranas mucosas. Escrófulas. Afecciones de los

tejidos blancos._--Las oftalmías escrofulosas y reumáticas son muy

análogas á los efectos del _zumaque_: hay inyeccion considerable y

rubicunda, dolor quemante con grande tumefaccion, fotofobia, lagrimeo ó

sequedad al principio, y secrecion mucoso-purulenta despues, quémosis en

fin, ulceracion de la córnea, tumefaccion de los párpados.

La laringitis reclama este medicamento, cuando á los síntomas comunes se

unen algunos de los siguientes: sensacion de frio en la laringe al

inspirar; la laringitis es crónica, y el menor accidente, la mas ligera

impresion de aire provocan la irritacion y congestion pasajera; hay

dolores quemantes, y el aire espirado sale muy caliente. En esta

afeccion, la mucosa de la laringe tiene un color rojo oscuro ó azulado,

y la de los bronquios participa casi siempre de la congestion por la

opresion, la tos, la espectoracion, la hemoptisis. El _rhus_ se usa en

este caso antes ó despues del _sulfuro de cal_, el _fósforo_.....

Las afecciones de la mucosa gastro-intestinal con congestion pasiva, ó

astenia nerviosa, ó eritema que se exacerba hasta levantar el epitelio,

pertenecen al _zumaque_ si hay deposiciones mucosas, sanguinolentas,

tenesmo ó dolores insoportables; fiebre y muchas veces hemorragia

intestinal con tenesmo. Estas disenterías generalmente son epidémicas.

Es menos eficaz este medicamento en ciertas irritaciones subagudas de la

mucosa de la uretra ó de la vagina, con ardor al orinar, inflamacion del

glande con levantamiento del epitelio, exudacion sanguinolenta, disuria

por congestion de la mucosa; en la vagina se presentan vesículas

quemantes y flujos serosos, reglas anticipadas ó aumentadas, y aun

enfisema de los grandes labios. El _arsénico_ y la _estafisagria_

corresponden á esta irritacion pasiva y alterante de la mucosa

génito-urinaria. Algo semejante es lo que ocurre en la mucosa nasal

cuando es propio del _zumaque_: la epistaxis se manifiesta tan solo por

sonarse ó bajar la cabeza, hay romadizo, estornudos calambroídeos,

secrecion de mucosidades generalmente fétidas, y ozena.

El _rhus_ puede corregir las consecuencias de un enfriamiento en el agua

ó de una fiebre durante la cual el organismo está como postrado, cuando

estas consecuencias consisten en rubicundeces erisipelatosas, erupciones

pustulosas en las partes genitales y en otros puntos, parotitis y

adenitis linfáticas ó escrofulosas, úlceras sucias, infartos articulares

edematosos.

Los infartos gangliónicos escrofulosos que proceden de habitar parajes

húmedos, exigen el _zumaque_, así como el _azufre_ y el _mercurio_. El

_rhus_ es útil en algunas inflamaciones gangliónicas escrofulosas, si la

piel que cubre estas partes presenta un color rojo oscuro, signo de la

estancacion de la sangre en los vasos capilares. Para tratar con éxito

estos casos debe agregarse la _dulcamara_: estos dos medicamentos obran

en los desórdenes de este género provocados por la repercusion de la

actividad de la piel, del mismo modo que en las flogosis pasivas de las

mucosas debidas á la misma causa. Uno y otro medicamento son muy

convenientes para resolver la induracion de algunos gánglios linfáticos

aislados: en estos casos han solido ser mas eficaces que la _cicuta_.

El _zumaque_, en fin, es uno de los mejores medios, despues de _árnica_,

en las contusiones y lesiones de los tendones y tejidos blancos, de las

articulaciones, en las torceduras y falsas luxaciones y en las

distensiones que hayan sufrido estas partes.

=C.= _Afecciones reumáticas, neurálgicas, espasmódicas y paralíticas._--Es

conveniente el _zumaque_ en los dolores que se agravan con el reposo y

en los que se exacerban por el frio y por los cambios atmosféricos. Son

tensivos, dislacerantes, quemantes, semejantes á veces á los de una

luxacion, ó como si rayasen la superficie ósea; hay adormecimiento,

hormigueo, insensibilidad, estremecimientos musculares de las partes

afectas.

Es igualmente útil en el reumatismo muscular que en el articular, y

mejor aun en el infebril; está, sin embargo, indicado en estas

afecciones, si hay sed ardiente, gusto pútrido, sensacion de parálisis y

adormecimiento general ó grande dificultad á moverse, punzadas

dolorosas, tirantez en los músculos y hasta en la estremidad de los

tendones, rigidez y tumefaccion con ó sin rubicundez de las

articulaciones, sudores abundantes, en el momento en que los dolores son

mas agudos, y cuando el enfermo intenta moverse. Este último síntoma es

esencial y debido á la irritabilidad que acompaña á la flogosis reciente

de las articulaciones. Tambien en este caso hay una agitacion que

obliga á cambiar incesantemente de posicion, á causa de una agravacion

real permaneciendo en reposo.

Es notable que el _zumaque_ tenga una accion mas pronunciada y eficaz en

los dolores que aparecen en las personas sanas durante las epidemias de

fiebre tifoídea; en los dolores de cabeza presivos, nocturnos, en la

cefalalgia espansiva y con pulsaciones que persisten despues de las

fiebres nerviosas graves ó que constituyen un síntoma molesto en su

período de decrecimiento y de convalecencia; en ciertas afecciones, en

fin, del corazon que tienen el mismo orígen, con plétora venosa local ó

de carácter reumático, palpitaciones violentas estando sentado ó durante

el reposo, dolor lancinante con rigidez y endolorimiento de la espalda

del mismo lado, sensacion de temblor del corazon, dolores en el dorso

con impresion de frio y debilidad muscular general, opresion angustiosa,

cefalalgia obtusa.

Cuanto mas aislado y apirético es el dolor, tanto mas se caracteriza por

la mejoría con el movimiento y por la agravacion en el reposo, hasta el

punto de obligar á salir de la cama. La ciática y una multitud de

neuralgias de este género reclaman su uso, y se le puede alternar con la

_brionia_. La odontalgia ofrece mas dificultades de diagnóstico, porque

el movimiento de las mandíbulas no la modifica sensiblemente; se la

distinguirá de la de otros medicamentos, por su orígen reumático, y de

la que pertenece á la _brionia_ y _nuez vómica_, en que la del primero

es mas periódica, y en la de los últimos hay mas eretismo general. La

odontalgia, en fin, que presenta la forma que las demás que corresponden

á este medicamento, ofrece generalmente sensacion de escoriacion

aliviada por el calor esterior ó por la impresion del aire frio,

uniéndose la sensacion de hormigueo en el intérvalo de las punzadas.

Los espasmos y las convulsiones propias del _zumaque_ dependen siempre

de una causa asténica y son generalmente el preludio de la parálisis. La

rigidez, el adormecimiento ó el hormigueo, acompañan y siguen á la

conmocion espasmódica. La eclampsia tetánica y el corea, producidos por

un enfriamiento en el agua, son las principales indicaciones.

La parálisis que cura el _rhus_, es la que resulta de las afecciones

agudas, locales, y principalmente febriles, en las fiebres nerviosa,

atáxica y tifoídea. Esta parálisis no es general, sino que afecta un

lado del cuerpo, con particularidad las estremidades inferiores. La

causa es generalmente una afeccion reumática; sucede á los dolores, la

ciática entre otros. En este caso, la parálisis es incompleta algunas

veces. Respecto á las parálisis propias del _zumaque_, debemos hacer

notar que debilitan las facultades intelectuales y aniquilan

sucesivamente las musculares de otras partes del cuerpo. Tal es, pues,

la tendencia de este medicamento: debilitacion de las fuerzas orgánicas

y de la potencia psíquica.

=D.= _Afecciones cutáneas._--Segun los caractéres ya conocidos de la

accion del _zumaque_, es innecesario presentar las indicaciones de este

medicamento con objeto de analizarlas. Es especial en la erisipela

vesiculosa, sobre todo de la cara, con los síntomas febriles comunes; en

ciertas erupciones flictenóides, rubicundas, con fiebre, sed, insomnio,

grande escozor que ocupa casi toda la piel que está como escoriada; y en

la zona, para la cual puede usarse antes el _mercurio_, pero no el

_arsénico_ y el _grafito_, ni aun el _causticum_, á pesar de estar

indicados algunas veces. El _zumaque_ es muy útil en varios casos de

erisipelas por recidiva con desprendimiento del epidérmis y exudacion de

una serosidad amarilla que se seca á veces y forma un herpe crustáceo.

Despues de _rhus_, son generalmente necesarios para disipar los restos

de rubicundez é hinchazon, el _carbonato de cal_ y el _grafito_.

Ciertas rubicundeces venosas de la nariz, de los dedos de las manos... ó

las eflorescencias rosáceas y los sabañones, pueden tratarse con éxito

con el _zumaque_, si la piel está lisa y no hay tension y ardor; la

_ruda_ puede alternarse con el _rhus_ en estos casos. El _zumaque_ no es

inferior al _pensamiento silvestre_, pero sí á la _estafisagria_, en las

erupciones de la cara conocidas con el nombre de costra láctea y

serpiginosa, con fondo encendido y exudacion serosa que produce la caida

y renovacion de las costras. Las erupciones húmedas en el cuero

cabelludo con rubicundez en su rededor, reclaman el _zumaque_ y muchas

veces el _laurel-rosa_ y el _grafito_. La tiña con vesículas, cuyas

placas exudan un líquido puriforme, es la que con preferencia exige el

_rhus_.

Las erupciones vesiculosas, flictenóides y las pustulosas son las

afecciones cutáneas mas análogas á este medicamento. Las costras

consecutivas se sitúan sobre una base roja; segrega serosidad, hay

prurito y escozor, á veces son indolentes. En general, las erupciones

impetiginosas sobre fondo rubicundo y violáceo, sobre todo en los niños,

ceden bien al _rhus_. Puede, sin embargo, ser preferible la

_estafisagria_, del mismo modo que en el eczema lo es el _mercurio_, y

en la forma seca, el _petróleo_, el _carbon vegetal_, el _subcarbonato

de potasa_ y la _sal marina_.

No terminarémos el estudio de este medicamento sin indicar la facilidad

con que ciertas afecciones locales cutáneas ó mucosas simpatizan al

cerebro. Esto depende de que cuando son estensas en superficie ó de

carácter asténico ó pútrido, comprenden en las lesiones epidérmicas y

epitélicas gran número de papilas nerviosas que trasmiten al cerebro la

alteracion local con su carácter asténico y pútrido. Esto es lo que se

observa en erupciones urticarias sobre base rubicunda, en erupciones

flictenóides con denudacion del dérmis en grande estension, en ciertas

rubicundeces eritematosas vesiculares, en algunas diarreas y bronquitis

epidémicas, y en irritaciones antiguas del estómago con dispepsia y

vómitos por obstruccion de la membrana mucosa.

=Dósis.=--Las dósis del _zumaque_ son las mismas que las del _acónito_, la

_brionia_, la _sabina_.....

Tratado metódico y práctico de Materia Médica y de Terapéutica, tomo segundo · 第 43 / 84 题