§ I.--Historia.
La _sabina_ es de la familia de las coníferas, _Juss._--De la dioecia
monadelfia, _Linn._--Este medicamento está casi olvidado hoy, aun en las
metrorragias y afecciones artríticas. Se la abandona, al parecer, con la
_ruda_ al grosero empirismo que hace de ellos un uso ilícito, sin tener
en cuenta que la práctica médica puede hallar en ellas propiedades tanto
mas preciosas cuanto mas sólidamente se deducen de los ensayos
fisiológicos y de los hechos clínicos.
Lo poco que se ha escrito hace un siglo es suficiente para inspirar
confianza en este medicamento, por otra parte muy activo. En pocas
páginas lo consignarémos, bastando al efecto un cuadro sintético de los
datos esperimentales y clínicos.
§ II.--Efectos fisiológicos.
Pueden estos dividirse en tres grupos de los que proceden sus
propiedades. El primero espresa su accion en el corazon arterial y
capilares del mismo nombre, el segundo en los nervios de relacion, el
tercero en la plasticidad y la nutricion intersticial. Es, sin embargo,
indispensable completar el estudio de este medicamento, pues le hemos
examinado varias veces en la materia médica, y estamos convencidos de lo
mucho que puede ganar con nuevas y mas completas esperimentaciones.
El eretismo domina en los síntomas de los tres grupos. El primero
corresponde mas bien al espasmo de la invasion febril y al período de
concentracion que al elemento inflamatorio general; es mas propio de la
congestion activa hemorrágica que de la fluxion flegmásica. El segundo
parece que parte mas bien de la periferia del árbol nervioso á la
atmósfera y papilas nerviosas que están en relacion de accion y reaccion
con el sistema capilar arterial, que de los centros; de lo cual resulta
que las neuralgias conducen siempre á la fluxion erética de la parte
afecta, ó por lo menos, son consecutivas de la misma. El tercero es una
consecuencia del primero, y el último término de la afeccion de los
capilares arteriales, de donde resultan los depósitos tofáceos, las
periostosis, las sensaciones quemantes, las escoriaciones, las úlceras
costrosas, los sudores nocturnos, los tumores eréctiles, los condilomas.
La accion de la _sabina_ se dirige principalmente la útero, á las
membranas mucosas, á los tejidos blancos y á las articulaciones, lo cual
esplica su influencia preponderante, en los límites de su esfera de
accion, sobre el sistema linfático y nutritivo; y en la plenitud de la
misma, sobre los sistemas arterial, capilar y nervioso.
§ III.--Efectos terapéuticos.
Los efectos terapéuticos son poco numerosos, pero bien determinados. Se
ha dicho que la _sabina_ es el _acónito_ del útero, en el sentido de que
su accion erética sobre el sistema arterial se pronuncia mas
principalmente en el útero, de un modo opuesto al del _centeno
cornezuelo_. La _sabina_ tiene una propiedad admirablemente eficaz en
las menstruaciones escesivas, las congestiones y las hemorragias activas
de este órgano. En las mujeres robustas, ó de un temperamento mas
delicado, pero sanguíneo y nervioso, corrige las pérdidas de sangre de
un color rojo; en las de constitucion fuerte corresponde tambien algunas
veces á los flujos de sangre negra y venosa, cuando las pulsaciones
arteriales se sienten en todas partes, que hay palpitaciones y pulso
fuerte, pero retardado; en una palabra, en el estado del orgasmo
sanguíneo y de plétora uterina; en las mujeres débiles y aniquiladas,
pero con irritabilidad del sistema sanguíneo, las pérdidas de sangre
venosa son mas frecuentes en el estado congestivo y de plétora erética
del útero.
Para otras hemorragias, especialmente la del pulmon, la _sabina_ se
diferencia poco de la _brionia_, dando á esta la preferencia, y aun al
_acónito_ y el _árnica_. Insistamos un momento mas sobre sus relaciones
con el útero. La indicacion de la _sabina_ supone siempre una
irritabilidad uterina con congestion activa, exaltacion sanguínea y
nerviosa, que se espresa por el aumento de los deseos venéreos, por
dolores contractivos en la matriz, dolores como de parto, grande
sensibilidad y aun turgencia ú hormigueo en los pechos. En estas
condiciones, las menstruaciones son escesivas, se presentan hasta dos
veces al mes, y se prolongan por ocho ó diez dias, ó se elevan hasta la
metrorragia. La sangre tiene generalmente un color rojo, aunque á veces
es negruzca.
Las jóvenes que tienen menstruaciones abundantes y muy frecuentes, no
siempre deben considerárselas como enfermas. Cuanto mas pletóricas y
precoces, ó cuanto mas sanguíneas é irritables son, mas debe atender el
médico prudente á la precocidad de las pasiones cuya satisfaccion se
efectúa generalmente tarde, y mas debe detenerse en considerar á estos
flujos menstruales escedentes como un desahogo de que se vale la
naturaleza para mantener el equilibrio entre el flujo de sangre
destinada á la generacion, pero provocado por las costumbres sociales, y
el retraso en la satisfaccion de las necesidades instintivas del útero.
Procurar en estos casos contener las pérdidas de sangre de los órganos
de la generacion, es esponer las personas á congestiones pulmonales, á
un orgasmo uterino, que conduzcan á la tisis ó al histerismo. Debe el
médico limitarse á la administracion de débiles dósis de _belladona_ y
_carbonato de cal_, de la _sabina_ misma, sin intentar violentar la
naturaleza, ni menos aun operar depleciones sanguíneas cuyo efecto seria
eternizar un estado que la edad modificará poco á poco, y que el
matrimonio cura.
En cualquiera otra circunstancia, la _sabina_ calma con éxito el
eretismo uterino congestivo, regulariza el flujo menstrual, cura las
metrorragias, modera los loquios escesivos y estiende su accion á las
pérdidas de sangre que se prolongan mas allá de la edad crítica, no solo
en las mujeres pletóricas, sino en las de constitucion delicada ó
quebrantada con accion predominante del útero congestionado é irritable,
puesto que se observan los síntomas indicados anteriormente y las
pulsaciones arteriales sentidas en diversas partes.
La plétora, el orgasmo de la matriz con su eretismo y exaltacion del
apetito venéreo, dependientes mas bien del estado de los órganos que de
las disposiciones morales, es algunas veces una condicion opuesta á la
corrupcion de las costumbres y una causa de la esterilidad. La _sabina_
corrige este estado regularizando la vitalidad del útero y disminuyendo
la abundancia y frecuencia de las menstruaciones que es su resultado mas
general. Algunas dósis de _carbonato de cal_ contribuyen eficazmente á
obtener este resultado. La misma medicacion se emplea con ventaja en las
disposiciones al aborto que reconocen las mismas causas.
Respecto á la propiedad de la _sabina_ de disminuir las menstruaciones
escesivas y de curar las metrorragias debidas al eretismo y á la plétora
uterina, la esperiencia nos sugiere una observacion que diferencia la
accion de este medicamento de la de cualquier otro empleado en estados
opuestos, es decir, con eretismo y plétora uterina, pero con supresion ó
menstruacion difícil. Esta observacion consiste, en que, así como
ciertos medicamentos gozan de una accion electiva sobre el sistema
venoso y no sobre el arterial, sobre los centros nerviosos y no sobre la
periferia y sus espansiones, la congestion catamenial de la _sabina_
ocupa principalmente los capilares arteriales, limita el eretismo y la
irritabilidad, y tiende, por el contrario, á activar la hemorragia por
los capilares venosos que solo están ingurgitados, que reciben, pero que
no pueden retener ni arrojar, sino solamente eliminar. El _acónito_ y
algunos pocos medicamentos que obran sobre el sistema arterial y que son
mas francamente esténicos que los demás, obran del mismo modo que la
_sabina_ en las hemorragias activas en general.
La _sabina_ por sus efectos fisiológicos es muy análoga á la gota,
especialmente la irregular, ó por accesos incompletos, y con reumatismo
articular, pero siempre en personas de temperamento sanguíneo, irritable
ó pletórico. Los dolores son lancinantes y dislacerantes, afectan
principalmente las articulaciones y el periostio de los huesos largos, ó
se siente un dolor quemante y presivo. El aire fresco les alivia, y
están acompañados de sensacion de pesadez en la parte y malestar
general.
En las afecciones reumáticas hay generalmente tumefaccion roja y
lustrosa de las articulaciones. Esta inflamacion se presenta en el dedo
gordo del pié en los casos de gota propios de la _sabina_. La _brionia_
y el _árnica_, en union con la anterior, son los medicamentos mas
apropiados en los casos agudos y eréticos ó sanguíneos.
La _sabina_ además es eficaz en una multitud de padecimientos gotosos y
reumáticos: en cefáleas ó cefalalgias congestivas, pulsativas y
vertiginosas; en la diminucion de la audicion y de la vision por
congestiones frecuentes con calor, tension, pulsaciones arteriales
locales; en odontalgias con dolor tirante, presivo, pulsacion,
agravacion por el movimiento de las mandíbulas y por el calor de la
cama; en anginas congestivas que ocupan las amígdalas y los pilares del
paladar, aun con latidos y calor; en la dispepsia irritativa con
sensacion de plenitud, lancinacion, calor, presion en el epigastrio,
deposiciones irregulares, espulsion de gases; en hemorróides fluentes,
irritativas, con hormigueo, y mas generalmente flujo de mucosidades
sanguinolentas.
Cuando la gota en fin ha desfigurado las articulaciones con concreciones
tofáceas depositadas en diferentes puntos, tambien es útil la _sabina_
aun en personas debilitadas y de nutricion alterada, porque el impulso
del corazon sigue fuerte y vivo, y porque hay irritabilidad general, un
estado de tension que escluye el flujo mucoso habitual y las secreciones
asténicas.
Swediaur usaba con éxito la _sabina_ para combatir las vegetaciones
rojizas y los condilomas[17].
Otros, despues de él, han obtenido escelentes resultados en las
producciones sicósicas que se habian resistido á la _tuya_ y al _ácido
nítrico_ en dósis débiles. Las enfermedades del periostio se combaten
igualmente con la _sabina_ en condiciones de flogosis local y de
irritabilidad que no permiten recurrir primeramente al _fósforo_,
_mercurio_, _sílice_..... La _sabina_ aun es útil cuando en estas
circunstancias se desarrolla una lesion que necrosa los huesos, y una
ulceracion muy dolorosa con bordes encendidos, lustrosos y tirantes. En
fin, la leucorrea inflamatoria y pruritosa con pus bien formado, fétido,
espeso, se combate ventajosamente con la _sabina_, si hay disposiciones
generales análogas á sus efectos.
=Dósis.=--Las dósis y modo de administracion de la _sabina_ son las mismas
que para otros medicamentos, tales como _acónito_, _cólchico_, _opio_,
_tuya_.....