§ I.--Historia.
El ruibarbo que se usa en homeopatía es el de la China y de la India, y
se emplea la raiz. Esta planta es de la familia de las poligóneas de
_Juss_.--De la eneandria triginia de _Linn_.--Los antiguos apenas le han
usado mas que como un purgante ó laxante. Está considerado como un
evacuante de la bilis. Los trabajos mismos de los que han querido
consignar la utilidad de los purgantes, prueban su funesta influencia
sobre el hígado y los órganos digestivos; las fluxiones repetidas sobre
estos órganos por la accion del purgante, aumentan la cantidad y escitan
la vitalidad, produciendo al fin la atonía que da lugar á los infartos
abdominales y hepáticos, las dispepsias, los éstasis venosos del sistema
de la vena porta.
Una práctica médica basada en el conocimiento de los efectos especiales
de los medicamentos, debe prescindir casi completamente de los purgantes
y otros evacuantes, puesto que llena las indicaciones terapéuticas de
una manera mas directa, á fin de volver la sensibilidad, la
contractilidad y las secreciones á su armonía fisiológica, á su tipo
normal. Escrita la presente obra bajo estas bases, no podemos ocuparnos
de los evacuantes en particular, y al hablar del _ruibarbo_, debemos
prescindir de sus efectos perturbadores y eliminadores, é investigar los
especiales, que son mucho mas médicos, mas útiles, mas importantes. La
indicacion de evacuar, mas rara en verdad de lo que se cree, y que la
farmacodinamia reducirá á sus justos límites, se llenará siempre
bastante cómodamente con purgantes y eméticos demasiado conocidos para
que nos detengamos en su estudio.
No aceptamos las esplicaciones contradictorias y antifisiológicas de
muchos autores para clasificarlas de una manera cualquiera, ni queremos
juzgar de los efectos por las esperiencias hechas con las enormes dósis,
como Giacomini lo ha realizado con el _ruibarbo_; pues limita sus
efectos á una sedacion general y á la hipostenia del tubo digestivo, si
bien debemos manifestar que le ha faltado muy poco para llegar á
establecer mas especialmente su esfera de accion por los efectos
fisiológicos.
§ II.--Efectos fisiológicos.
El _ruibarbo_ posee una accion inmediata sobre el sistema sanguíneo por
influencia quizá de los nervios de la vida orgánica. Esta accion es
sedativa, pues disminuye el número de pulsaciones y afloja el curso de
la sangre; produce tambien primeramente la debilidad é hipostenia del
aparato gastro-intestinal, y como consecuencia rigorosa, vienen despues
la alteracion de las facultades digestivas, el aniquilamiento de la
quilificacion, la afeccion del sistema venoso, de la hematosis y de la
nutricion.
Esta hipostenia y esta caquexia final se distinguen de otras por
fenómenos propios del _ruibarbo_. Se observan síntomas de eretismo y de
otra especie, ya en la piel, ya en otros aparatos orgánicos, con cuya
enumeracion se abraza todas las fases de la accion de este medicamento.
Para las funciones digestivas: gusto insípido, agrio algunas veces,
repugnancia á los alimentos, ó bien pérdida del gusto, inapetencia;
náuseas con cólicos, plenitud del estómago, retortijones de vientre que
obligan á encogerse, desarrollo de gases, timpanitis, diarrea grisácea
ú oscura mezclada con mucosidades, algunas veces abundante con vómitos y
grande debilidad, deposiciones con calofríos; aumento de la secrecion
urinaria, miccion frecuente y fácil, como por debilidad de la vejiga;
adormecimiento de los miembros sobre los que se está echado, laxitud y
pesadez del cuerpo, ojos como debilitados y abatidos; audicion embotada;
grande laxitud y debilidad muscular, somnolencia.
Respecto á los fenómenos generales: horripilacion sin frio esterior,
calofríos y calor alternantes con ansiedad y repugnancia para todo,
calor en las estremidades y cara fresca, sudor al menor movimiento,
sudor fresco en la cara, y aun frio algunas veces en las palmas de las
manos, deposiciones diarréicas de olor agrio, endolorimiento de las
articulaciones, sensacion de flojedad y de insensibilidad en la lengua,
palpitaciones, estremecimientos en todos los músculos, rigideces de los
miembros, hinchazon de las venas y calor en las manos, latidos en la
cabeza, en los ojos, en los oidos, en el estómago, dolores pulsativos,
atontamiento estupefaciente de la cabeza.
El estado de eretismo asténico se espresa por los síntomas siguientes:
sueño agitado, ensueños angustiosos, incomodidades en la cabeza despues
del sueño, calor en la palma de las manos, escozor en los ojos,
lagrimeo, pupilas contraidas, odontalgia con prurito, calor en la nariz,
dolores con sensacion de frio en los dientes, contraccion de la faringe,
del estómago, del vientre; diarrea con tenesmo, conato urgente de
deponer sin resultado, orina encendida, sensacion de ardor en la uretra
al orinar, diversos dolores presivos y lancinantes.
Los fenómenos morales armonizan con esta accion hipostenizante, como se
ve por la indiferencia, pereza, divagacion, adormecimiento de los
sentidos; el humor apesadumbrado y los deseos impetuosos son tambien
síntomas morales que representan como los anteriores el eretismo.
Recogidos estos síntomas de las observaciones antiguas y modernas, y
observados igualmente por la esperimentacion, no pueden ponerse en duda.
Se podrá sí completarlos con ensayos mas numerosos, pero no perderán su
importancia, porque han sufrido ya la confirmacion de la clínica.
Réstanos tan solo presentar el último carácter de la accion del
_ruibarbo_, carácter que consiste en su influencia sobre el sistema
arterial y cérebro-espinal, y que no desarrolla síntoma alguno
inflamatorio, ni nervioso esencial. De este último carácter, de esta
influencia del _ruibarbo_ surge la notable indicacion de este
medicamento en una multitud de casos en los que padece el sistema
gástrico sin despertar simpatías activas en otros aparatos, sino tan
solo pasivas, y con mucha lentitud, por la lesion profunda de la
nutricion. Cuando el organismo no repara sus pérdidas por la
insuficiencia de materiales nutritivos, se forman estancaciones venosas
y linfáticas, focos de los fenómenos eréticos que ya hemos indicado y
que proceden de la neuro-astenia.
§ III.--Efectos terapéuticos.
Hemos indicado, y repetimos, que la clínica ha sancionado estos datos
demostrando la eficacia tantas veces admirable del _ruibarbo_: 1.º en
las caquexias con obstrucciones abdominales y alteracion de la
quilificacion, especialmente en las mujeres y los niños, se observa
generalmente vértigos ó dolor presivo en el vértice de la cabeza,
ciertos dolores tirantes, calambroídeos, con sensacion de frio, latidos
en las cavidades viscerales, ó alrededor de las articulaciones,
estremecimiento de los párpados, de los labios y de varios músculos;
2.º En la diarrea crónica de los niños y aun de personas adultas, con
marasmo, piel arrugada, amarillenta ó térrea y seca, sudor por la noche
ó por el menor movimiento, dolores cólicos que impiden estar en pié; en
las diarreas espumosas ó de olor agrio con agitacion y debilidad
estremada, pulso rápido y pequeño:
3.º Anemia por nutricion insuficiente en los niños aun en los que están
mamando, ó en personas que usan legumbres farináceas y alimentos no
fermentados. El _ruibarbo_, en fin, por su accion electiva sobre el
aparato gástrico, es análogo de la _cina_, en cuanto á la accion crónica
y diatésica del primero; pero la última es mas eficaz en las caquexias
de los niños y de las personas linfáticas cuando proceden de las
alteraciones de las funciones digestivas, y presentan palidez, hinchazon
de la cara, grande agitacion algunas veces, dentera, contracciones
musculares en los miembros.
En atencion á lo espuesto, choca en verdad el poco uso que muchos
médicos hacen del _ruibarbo_, si se esceptúan los casos en los que se le
administra como laxante y como tónico, pues parecia natural, que un
medicamento que posee propiedades tan marcadas y una esfera de accion
tan clara, tuviera el derecho de llamar la atencion del práctico.
=Dósis.=--Ya se use la tintura ó las trituraciones, es decir, las tres
primeras atenuaciones por trituracion, jamás se pasa de 2 á 3 gotas de
la primera, ó de 2 á 3 decígramos de las segundas, si la indicacion está
basada en las relaciones de analogía con la enfermedad. Es aun
preferible limitarse por regla general, á emplear algunos glóbulos de la
tercera atenuacion disueltos en agua pura para tomar á cucharadas con
algunas horas de intérvalo.