Zaragoza; ibid., 1505. _Repertorio de los tiempos_, Zaragoza,
1495. _Repertorio de los tiempos_, Burgos, 1531; Zaragoza,
1534. _Tesoro de la pasión de Nuestro Señor, hecho por Andrés
Deli_ (sic), _de Zaragoza_, Sevilla, 1517. _Thesoro de la
passion sacratissima de nuestro redemptor_, por Andrés de Li,
Zaragoza, 1494 (_Bibliogr. zarag. del siglo XV_).
=450.= En 1494 FRAY VICENTE DE BURGOS, franciscano, tradujo
del franciscano inglés fray Bartolomé de Inglaterra, Anglico
ó Glaunvilla, _El libro de proprietatibus rerum_, Tholosa;
Toledo, 1529.
En 1494 JULIÁN GUTIÉRREZ DE TOLEDO, médico de los Reyes
Católicos, _De potu in lapidis praeservatione. Cura de la
piedra y dolor de la hijada y cólico renal_, 1498; fué el
primero que dió importancia á los baños minerales artificiales.
En 1494 se publicó la versión del tratado _De regimine
Principum_ (_Regimiento de los Príncipes_), de Gil de Roma,
Sevilla.
En 1494 GONZALO GARCÍA publicó _Breve muy provechosa doctrina
de lo que debe saber todo christiano_, Zaragoza.
En 1494 publicóse el _Johan bocacio de las mujeres illustres en
romance_, Çaragoça; reimprimióse en Sevilla, 1528.
En 1494 se publicó, traducido del latín, el _Compendio de la
salud humana_, Zaragoza. (_Bibliogr. zarag. del siglo XV_).
Pamplona, 1495 (Gallardo).
En 1494 DON RODRIGO BASURTO publicó _De fabricatione unius
tabulae generalis ad omnes partes terrae, et usu eius ad
facilem Astrolabii compositionem. Utile ac necessarium
additamentum Roderici a Basurto ad Kalendarium Joannis Montis
de Regis Germani, de conficiendis horologiis aut instrumentis
in eo contentis._
=451.= En 1495, probablemente, se publicó el _Breue tractado... de
Grimalte y Gradissa_, de JUAN DE FLORES, que es una continuación de
la _Fiammetta_ de Boccaccio, y hacia la misma época, el _Tractado...
donde se contiene el triste fin de los amores de Grisel y Mirabella_,
imitación del _Filocolo_; tradújose en cuatro idiomas y dejó huellas
en el _Orlando furioso_ del Ariosto, en el _Women pleas'd_ de Fletcher
(1619 ó 1620), en _La Ley executada_ de Lope (1633) y en _Le Prince
déguisé_ de Georges de Scudéry (1636).
=452.= Después de esta edición, sin lugar ni fecha, las hay de
_Grisel y Mirabella_, de Sevilla, 1524; Toledo, 1526; Sevilla,
1529, 1533. Tradújola al italiano Lelio, Aletiphilo en 1521
con el título de _Historia de Aurelio e Isabella_, edición
que se imprimió seis veces y sirvió de texto á la francesa de
Gil Corrozet, 1530, y desde 1556 hubo ediciones bilingües en
castellano y francés, Amberes, 1556; Bruselas, 1596; luego en
castellano, italiano, francés é inglés, Bruselas, 1608.
=453.= _Año 1495._ MARTÍN MARTÍNEZ DE AMPIÉS, natural de Sos,
fué de la escuela dantesca, y publicó, antes que el Cartujano
sus obras, el _Triunfo de María en coplas castellanas_,
Zaragoza, 1495, en octavas de arte mayor con glosas á estilo
de las de Juan de Mena. Más conocido fué como traductor del
_Viaje de la Tierra Santa_, de Bernardo de Breidembach, deán
de Maguncia, impreso en Zaragoza, 1498; viaje que M. Pelayo
dice que "corría traducido al castellano desde 1483" (_Oríg.
novel._, t. I, pág. CDX). También es suyo el _Libro del
antichristo_, Zaragoza, 1495; Burgos, 1497. Tradujo del lemosín
antiguo (Latassa, _Bibl. ant._, t. II, pág. 343) el _Libro
de la Menescalia composto por el noble mossen Manuel Díez_,
mayordomo de Alfonso V de Aragón, dándole por título: _Libro
de albeyteria compuesto e hecho por el noble don Manuel diaz
criado mayordomo del muy poderoso rey don Alonso de Aragon_,
Zaragoza, 1495, 1499; Valladolid, 1500; Zaragoza, 1506; Toledo,
1507, 1511; Barcelona, 1515, 1522; Burgos, 1530; Zaragoza,
1545; Toledo, 1571.
En 1495 el BACHILLER JUAN ALFONSO DE LOGROÑO, canónigo
de Sevilla, publicó: _Comiença la primera parte de las
contemplaciones sobre el rosario de nuestra Soberana Señora
Virgen y Madre de Dios Sancta María: Ordenadas por don Gaspar
Gozrio de Novaria, monje de Cartuxa: Ε tornadas en vulgar
castellano_, Sevilla; ibid., 1497.
En 1495 se publicó el _Manual de la Sancta Fe católica_,
Sevilla.
En 1495 JUAN DE MIRAVET imprimió _De Grammatica_; nominalista
acérrimo y de los gramáticos bárbaros, que dijo Nebrija.
En 1495 GUILLERMO DESPUIG (_De Podio_) publicó _Ars Musicorum_.
En 1495 se publicó _Espejo de Medicina y Cirugía, conveniente á
la salud_, anónimo.
En 1495 se publicó _Caída de principes_, de Juan Boccaccio,
Sevilla.
En 1495 tradújose por un anónimo el libro _Lilii Medicinae
Bernardi Gordoni_, más otros cuatro tratados, Sevilla, 1495, y
_La cirugia de maestre lanfranco mediolanense_, Sevilla, 1495.
=454.= En 1496 se publicó en Sevilla el famoso libro de caballerías
llamado _Amadís_, y en 1508, en Zaragoza, _Los quatro libros del
virtuoso cauallero Amadis de Gaula_. Los tres primeros se dice allí
que estaban "corregidos y emendados" por el regidor de Medina del
Campo GARCI RODRÍGEZ DE MONTALVO, autor del libro cuarto añadido. Los
tres primeros están corregidos de un _Amadís_ muy antiguo, de origen
probablemente galaico-portugués, y el asunto caballeresco, con su ideal
y lo maravilloso en personajes y aventuras, todo vino, por Galicia y
Portugal, de Francia, probablemente durante el siglo XIII, época en que
debió de hacerse el arreglo del primitivo _Amadís_ castellano. Es "el
mejor de todos los libros que de este género se han compuesto", como
dijo Cervantes. Son delicadísimos los amores de Amadís y Oriana.
El estilo es rodado y suave, naturalmente elegante, y muy castizo el
lenguaje. La novela caballeresca entró, pues, en España el siglo XIII;
pero sólo tenemos como la más antigua, mezclada con moralidades y llena
del realismo castellano, la _Historia del Cavallero Cifar_; después
_Tirante el Blanco_, en catalán (1490), traducido al castellano en
1511; _El Baladro del sabio Merlín_ (1498), la _Historia de los nobles
caualleros Oliueros de Castilla y Artús dalgarbe_ (1499), _Tristán de
Leonís_ (1501), las dos últimas traducidas del francés. La mayor parte
de los libros de caballerías, que tanto se leyeron en España y con los
cuales acabó _Don Quijote_, son exageraciones del _Amadís_ y andan en
torno de él, como los poemas cíclicos en torno de la _Ilíada_.
=455.= De un _Amadís_ se habla ya en la traducción castellana
del tratado _De regimine principum_, de Egido Colonna, hecha
hacia el 1350 por Johan García de Castrogeriz. López de Ayala,
nacido en 1332, cuenta haber leído el _Amadís_ (_Rimado_,
162). Pero Ferrús añade que constaba de tres libros en su
tiempo. En Portugal se hablaba de él á mediados del siglo XV,
atribuyéndose á un tal Vasco de Lobeira, armado caballero en
1385, de manera que no pudo ser autor del _Amadís_ aludido por
el traductor de Egidio Colonna en 1350. Miguel Leitão Ferreira,
hijo del poeta portugués Antonio Ferreira (1528-1569), dijo en
1598 que el _Amadís_ de Lobeira se hallaba en su manuscrito
original en el archivo de los Duques de Aveiro; si así fué,
desapareció de allí antes de 1726. El traductor francés del
_Amadís_, Nicolás d'Herberay (1540-1544), escribió que la obra
primitiva era francesa y que de ella había "trouvé encore
quelque reste d'un vieil livre escrit à la main en langage
Picard", suponiendo que ésta fué la obra que los españoles
habían traducido libremente al castellano. Últimamente, los
eruditos se vuelven en parte otra vez hacia Portugal, ya por el
pasaje del _Amadís_ (I, c. 40), donde se dice que don Alfonso
de Portugal (no se sabe si el infante fallecido en 1312 ó el
que fué rey en 1325) mandólo poner "de otra guisa", ya por
el número 230 del _Canzoniere Portoghese Colocci-Brancuti_,
que es una poesía de João de Lobeira (el cual floreció hacia
1258-1285), y parece ser el modelo del villancico cantado por
Leonoreta y sus damas en el _Amadís_ (II, c. II). Algunos
críticos reponen á esto último que pudo hacer João de Lobeira
en el siglo XIII una reproducción portuguesa, sin ser el
primer autor del _Amadís_, ó que el villancico en el texto
castellano pudo interpolarse más tarde, pues siempre queda en
pie el que en España fué popular el _Amadís_ desde mediado
el siglo XIV, y en Portugal sólo sabemos que se hable de
él un siglo después, á mediados del siglo XV. Á la verdad,
yo creo que aquí, y hasta ahora, los portugueses llevan la
mejor parte, pues sus argumentos son hechos positivos y los
de los españoles son puramente de posibilidad y negativos,
de si _podría_ ser posterior la redacción portuguesa y de si
la castellana _podría_ haberse interpolado. Tengo para mí,
además, que la novela vino á España por Galicia ó Portugal.
Trátase, efectivamente, de una época, del siglo XIII, en que
Portugal y Galicia eran intermediarias de la literatura que
llegaba á España de Francia y demás tierras del Norte, y
trátase de un asunto que no es originariamente castellano.
Que las leyendas caballerescas todas vinieran por Galicia y
Portugal y que cuadraran mucho más á aquellas gentes que á
la gente castellana es cosa que se cae de su peso. El ideal
caballeresco se injertó en Castilla; no es propio de ella. El
caballero español, y lo eran cuantos españoles podían acudir
con caballo al llamado de su rey, tenía otro espíritu, el que
hallamos en las gestas y romances y en las crónicas, como ya
vimos. Sólo el refinamiento, que fué introduciendo en la corte
castellana cabalmente la corte portuguesa y sus trovadores
galaico-portugueses desde los tiempos de Alfonso VI, Alfonso
VII, Alfonso X, y llegó á colmo en el reinado de don Juan II,
pudo modificar el espíritu caballeresco castellano, adamándolo
tan blandenguemente, hasta originar la orden de los caballeros
de la Banda, cuyo ideal no es de abolengo castellano, el cual
jamás tuvo á la dama por su dios, como lo tuvo el espíritu de
la lírica provenzal y el de los libros de caballería, y había
ya entrado de lleno en España en tiempo del Arcipreste de Hita,
á mediados casi del siglo XIV. Tampoco era propio de España el
salir á defender menesterosas y desfacer entuertos, como lo
era en las tierras donde señoreó el feudalismo. El asunto del
_Amadís_ procede de los libros novelescos de la Tabla Redonda.
El que lo redactó en castellano pudo tomarlo derechamente de
algún texto de novela artúrica francés ó portugués; yo creo más
bien que portugués. Todos éstos son problemas por resolver. El
héroe, _Amadís_, no es natural de España, sino _de Gaula_, que,
sin duda, es el país de _Gales_, de donde el rey Artús y la
Tabla Redonda. Y ya lo hice notar en mi comento á la copla 1278
del libro de Hita:
"Estavan tres fijosdalgo á otra noble _tabla_,
Mucho estavan llegados, uno á otro non fabla,
Non se alcançarian con las vigas de _Gaula_,
Non cabríe entre ellos un cabello de Paula".
Alude á los maderos largos, como los que se traían y se traen
del Norte, de Gales, y ocurriósele al Arcipreste lo de _Gaula_,
por la voz _tabla_, lo que indica que tenía la imaginación en
la _Tabla Redonda_ y en el _Amadís de Gaula_, y por eso mete
á Paula, por una dama cualquiera. El Arcipreste compuso su
libro el año 1343, como vimos, de modo que ya para entonces
era conocidísimo en España el _Amadís_, no menos que el
_Tristán_, del que habla en la copla 1703. Pero ya en la corte
de Alfonso X estaban de moda los "cantares de Cornualla", y
en el _Amadís_ se ve la inspiración y aun la imitación de
las novelas del ciclo bretón, sobre todo del _Tristán_ y de
_Lanzarote_. _Bristoya_ es Bristol, _Vindilisora_ es Windsor,
aunque se dude de que _Bangil_ sea Bangor y _Gravisanda_,
Gavesend. El asunto son los amores de _Amadís_, hijo natural
de Perión y de Elisena, con Oriana, hija de Lisuarte, rey de
Bretaña. Estos amoríos no son de cepa castellana, ni mucho
menos los encantamientos, apariciones, hadas, enanos, gigantes,
endriagos y batallas estupendas. La escena de hablarse por
la ventana viene del Lancelot francés. Sólo es castellano el
respeto á los reyes, las moralidades y cierto realismo de
ejecución, que templa el idealismo y maravillosismo, elementos
nada castellanos, y que son el alma de la novela caballeresca.
La delicadeza de los amores de Amadís y Oriana es lo mejor del
libro.
=456.= Μ. Pelayo, _Oríg. novel._, t. I, pág. CCXXIII: "Es la
primera novela moderna, el primer ejemplo de narración larga
en prosa, concebida y ejecutada como tal, puesto que las del
ciclo bretón son poemas traducidos en prosa, amplificados y
degenerados..., es patente la unidad orgánica..., es obra de
arte personal y aun de raro y maduro artificio..., fué escrito
de primera intención para la lectura..., esta prosa no es
poética..., sino muy retórica y pulida..., con él empieza un
nuevo género de caballerías. El ideal de la _Tabla Redonda_
aparece allí refinado, purificado y ennoblecido. Sin el vértigo
amoroso de Tristán, sin la adúltera pasión de Lanzarote, sin
el equívoco misticismo de los héroes del Santo Graal, Amadís
es el tipo del perfecto caballero, el espejo del valor y de la
cortesía, el dechado de vasallos leales y de finos y constantes
amadores, el escudo y amparo de los débiles y menesterosos,
el brazo armado puesto al servicio del orden moral y de la
justicia. Sus ligeras flaquezas le declaran humano, pero
no empañan el resplandor de sus admirables virtudes. Es
piadoso sin mojigatería, enamorado sin melindre, aunque un
poco llorón; valiente sin crueldad ni jactancia, comedido y
discreto siempre, fiel é inquebrantable en la amistad y en el
amor. Á las cualidades de los personajes heroicos de gesta,
junta una ternura de corazón, una delicadeza de sentir, una
condición afable y humana, que es rasgo enteramente moderno.
Por eso su libro adquirió un valor didáctico y social tan
grande: fué el doctrinal del cumplido caballero, la epopeya
de la fidelidad amorosa, el código del honor, que disciplinó
muchas generaciones..., fué para todo el siglo XVI el manual
del buen tono, el oráculo de la elegante conversación, el
repertorio de las buenas maneras y de los discursos galantes...
Por carecer la obra de toda base histórica, apenas entraban
en ella los grandes intereses humanos, las grandes y serias
realidades de la vida, ó sólo aparecían como envueltos en la
penumbra de un sueño...; sus empresas llevan el sello de lo
quimérico..., forma de decadencia..., la falsa idealización de
la mujer, convertida en ídolo deleznable de un culto sacrílego
é imposible, la extravagante esclavitud amorosa, cierta
afeminación". Como á "único en su arte" le salvó Cervantes de
las llamas. Sobre la boga del _Amadís_ en Italia, Francia,
etc., véase M. Pelayo (ibid., CCXXXIX). Hasta doce _Libros_ de
Amadises fueron componiéndose y traduciéndose y multiplicándose
todos en todas las naciones de Europa, donde, durante el siglo
XVI, estuvo de moda este linaje de novela, acabando con todos
ellos el _Quijote_.
=457.= Bibliografía del _Amadís_: Sevilla, 1496; Zaragoza,
1508; Salamanca, 1510; Sevilla, 1510, 1511; Salamanca, 1519;
Zaragoza, 1521; Toledo, 1524; Sevilla, 1526, 1531; Venecia,
1533; Sevilla, 1535, 1539; Medina, 1545; Sevilla, 1547;
Salamanca, 1547; Lovaina, 1551; Sevilla, 1552; Burgos, 1563;
Sevilla, 1565; Salamanca, 1574, 1575; Sevilla, 1575; Salamanca,
1575, 1576; Alcalá, 1580; Sevilla, 1586; Burgos, 1587; Madrid,
1838; Barcelona, 1847; Madrid, 1857. (_Revue Hisp._, t.
XXI, página 155). En la edición de Roma de 1519 se llama el
corrector de los tres primeros libros y autor del cuarto Garci
Ordóñez de Montalvo; en _Las Sergas de Esplandian_, Roma, 1525,
García Gutiérrez de Montalvo: es el primer problema á dilucidar.
=458.= _Amadís de Gaula._ Ed. F. de Gayangos, Bibl. de Aut.
Esp., t. XL. Consúltense: G. S. Williams, _The "Almadís"
Question_, en _Revue Hispanique_ (1909), t. XXI, págs. 1-167
[con excelente bibliografía]; L. Braunfels, _Kritischer
Versuch über den Roman Amadis von Gallien_, Leipzig, 1876;
G. Baist, _Grundriss der romanischen Philologie_, t. II, 2
Abteilung, págs. 440-442; Th. Braga, _Historia das novellas
portuguezas de cavalleria_ (_Formação do Amadis de Gaula_),
Porto, 1873; Th. Braga, _Curso de Historia da Litteratura
portugueza_, Lisboa, 1885, págs. 103-107; Th. Braga, _Questões
de litteratura e arte portuguezas_, Lisboa [1881], págs.
98-122; señora C. Michaëlis de Vasconcellos, _Cancioneiro
de Ajuda_, Halle, 1904, t. II, págs. 511-525; señora C.
Michaëlis de Vasconcellos, _Etwas Neues zur Amadis-Frage_, en
_Zeitschrift für romanische Philologie_ (1880), t. IV, págs.
347-351; señora C. Michaëlis de Vasconcellos, _Grundriss der
romanischen Philologie_, t. II, 2 Abteilung, págs. 216-226;
R. Foulché-Delbosc, _La plus ancienne mention d'Amadis_, en
_Revue Hispanique_ (1906), t. XV, págs. 607-610; M. Menéndez y
Pelayo, _Orígenes de la novela_, Nueva Bibl. de Aut. Esp., t.
I, páginas CXCIX-CCXLVIII; E. Baret, _De l'Amadis de Gaule et
de son influence sur les mœurs et la littérature au XVI^e et au
XVII^e siècle_, 2.ª ed., París, 1873; E. Bourciez, _Les mœurs
polies et la littérature de cour sous Henri II_, París, 1886,
págs. 60-100; L. de Monge, _Études morales et littéraires_,
Bruxelles-París, 1889, t. II, págs. 255-275; M. Pfeiffer,
_Amadisstudien_, Mainz, 1905; H. Vaganay, _Amadis en français_
(Livres I-XII). _Essai de bibliographie et d'iconographie_,
Firenze, 1906 (Extracto de _La Bibliofilia_, 1903-1905); H.
Vaganay, _Les romans de chevalerie italiens d'inspiration
espagnole_, en _La Bibliofilia_ (Firenze, 1911), t. XII,
páginas 112-125, 205-211, 280-300, 390-399; (1912), t. ΧΙII,
págs. 124-133, 200-215, 278-292, 394-411; (1913), t. XIV, págs.
87-94 y 157-168 (se continuará); H. Thomas, _The Romance of
Amadis of Gaul_, London, 1912.
=459.= En 1510 imprimió también Montalvo _Las Sergas del
virtuoso cauallero Esplandian_, quinto libro de _Amadís_;
Sevilla. _Sergas ó sargas_ eran tapices en que se representaban
escenas históricas, y de aquí tomó Montalvo la palabra, como
quien dice _Cuadros ó lienzos de los hechos de Esplandian_.
Se imprimieron: Sevilla, 1510, 1521, 1526; Burgos, 1526;
Sevilla, 1542; Zaragoza, 1585; Burgos, 1587; Zaragoza,
1587; Alcalá, 1588. _Las Sergas del muy esforzado caballero
Esplandian_, etc., Bibl. de Aut. Esp., t. XL. Consúltese: R.
Foulché-Delbosc, _Sergas_, en _Revue Hispanique_ (1910), t.
XXIII, págs. 591-593.